El Dormitorio de Gryffindor
Bienvenido al Mundo Real
Escrita por: IamtheLizardQueen
Traducida por: Nalero y Val

Cap�tulo Cuatro: Enfrentando la Verdad

�C�mo era posible que el silencio hiciera tanto ruido? Draco se preguntaba esto y una multitud de cosas mas, mientras �l y Harry regresaban al departamento. No se hab�an dirigido una sola palabra. Aunque Draco estaba perfectamente consciente de que Harry lo volteaba a ver como si esperara que se colapsara en cualquier momento. Si, estaba un poco tembloroso, �y? Se resbal� en un tramo con nieve y, a pesar de todo lo que estaba cargando, Harry extendi� la mano para sujetarlo. Draco retir� el brazo con brusquedad y sigui� caminando. No era un inv�lido; no era d�bil. O al menos, no quer�a que Harry pensara eso.

Draco se dirigi� a la cocina en el momento en que se abri� la puerta, y comenz� a meter con fuerza innecesaria en las alacenas al azar. Mucho antes de que se le hubieran acabado las cosas para guardar, su coraje se hab�a disipado, y se sent�a vac�o nuevamente, una sensaci�n que se elevaba dentro de �l y amenazaba con ahogarlo. Hab�a pasado demasiado tiempo intentando enga�arse as� mismo dici�ndose que nada pasaba, que hab�a olvidado sentir demasiado. La experiencia del miedo, y la amargura, despu�s de un periodo tan largo de no sentir nada, lo hab�a golpeado con tal fuerza, que todav�a se sent�a mareado por las emociones. Sinti� mas que ver, los ojos de Harry fijos en �l.

�Preferir�a comer primero,� dijo con suavidad sin voltearse.

�Muy bien,� fue todo lo que contest� Harry. Cenaron, y lo tenso del ambiente hizo pr�cticamente imposible cualquier conversaci�n que ameritara una respuesta de mas de una palabra. Se levantaron de la mesa en silencio, y si Draco se tom� mas tiempo de lo usual lavando los trastes, Harry no dijo nada.

Fue Harry quien prepar� dos vasos grandes con ron y coca, y le hizo se�as a Draco para que lo siguiera a la sala. Se sentaron frente a frente; Draco acunado de forma protectora en el sill�n, Harry en el piso, con la espalda recargada en el sof�. Harry esper� pacientemente con la mirada fija en un punto de la alfombra. Cuando Draco habl�, Harry casi brinco por la sorpresa.

��Tuviste miedo cuando te enfrentaste a Voldemort?�

�Por supuesto que si,� contest� Harry.

�No puedo imaginarte teniendo miedo. Se que debes haberlo estado, pero, por alg�n motivo, simplemente no puedo imaginarte. Me gustar�a ser as�,� coment� Draco con nostalgia. �Desear�a no despertar con miedo todos los d�as.�

��De qu� tienes miedo?�

�De la vida. La muerte. De todo,� contest� Draco. Sonri� sin humor, �Pero me imagino que quieres los detalles y no frases trilladas.�

��Qu� te dio miedo hoy?�

�Cre� ver a mi padre,� contest� con claridad.

�No entiendo,� respondi� Harry.

�Pas� los �ltimos dos a�os de mi vida siendo prisionero en mi propia casa. S� que suena incre�ble que alguien de mi edad haya sido encerrado en un cuartito durante tanto tiempo por su padre. Uno pensar�a que alguien se dar�a cuenta y que preguntar�a sobre mi paradero. Pero no ten�a amigos que se cuestionaran sobre mi repentina ausencia, y nadie quer�a presionar demasiado a mi padre con su excusa de que estaba en Durmstrang terminando la escuela. Solo mi madre sab�a en d�nde estaba, y nunca intervino a mi favor. As� que mi padre me quit� la varita, me quit� la libertad y me mantuvo con fr�o y con hambre, en espera de que lo obedeciera como se supon�a deber�a hacerlo.�

��Y qu� quer�a que hicieras?�

�Que fuera el hijo perfecto, por supuesto,� contest� con amargura. �Si quieres algo en espec�fico, quer�a que estuviera a su lado cuando llevara a cabo su �ltimo intento de hacerse con el poder, porque todos los pol�ticos necesitan una familia feliz y sonriente detr�s. Con Voldemort muerto, Hogwarts destruido y todo el mundo m�gico con los brazos levantados por el desag�e de las energ�as m�gicas, mi padre crey� que era la oportunidad perfecta para avanzar su posici�n. Oh, no, nada tan prodigo como el escenario de �dominaci�n del mundo� de Voldemort. No, la sutileza era la clave. Re�ne a un grupo de amigos y colegas pura sangre, financia sus elecciones, d�jalos que ocupen el cargo, y lentamente comienza a alterar la pol�tica m�gica. Mi padre quiere ser Ministro de Magia, y si nadie se atreve a postularse en su contra, ganar�. Mi padre es muy sagaz, muy inteligente, un genio pol�tico y est� bastante loco. Una vez que obtenga el poder que quiere, erradicar� cualquier oposici�n, y luego nadie lo podr� detener. Tiene los medios, la oportunidad y lo que es peor, cree en lo que est� haciendo.�

��C�mo lograste salir?�

�Por extra�o que parezca, fue por mi madre. No s� por qu� lo hizo, pero cuando se enter� de que mi padre me iba a matar, me llev� un abrigo y una escoba y me dijo que me fuera.�

�Y viniste aqu�. �Quiero saber el motivo?� pregunt� Harry. Draco sali� de un brinco de sus recuerdos al escuchar la dureza en el tono de Harry. Se tom� el resto de su trago, intentando disipar el escalofr�a que le recorri� la piel.

��Disculpa?�

�Me escuchaste. �Qu� diablos quieres de mi?�

La compostura tranquila que hab�a logrado mantener durante todo su relato, comenz� a debilitarse y a romperse. Hab�a esperado muchas reacciones por parte de Harry, pero no esta de amargura, coraje y de herida.

�Yo... no quiero nada de ti.�

�Tonter�as, Malfoy, y lo sabes. Podr�as haber ido a cualquier lado, con cualquiera. Pero viniste conmigo. Nunca fuimos amigos; nunca te di una raz�n para pensar que no te cerrar�a la puerta en las narices. Obviamente, viniste por una raz�n. Dime qu� es lo que quieres. �Quieres que mate a Lucius por ti?� �Quiz� que golpee un poco a sus compinches? Quiz� quieres que le escriba una carta a Dumbledore para que pongan vigilancia sobre Lucius. El �Chico-Que-Mat�-A-Voldemort � seguro, su palabra es ley. Diablos, �quiz� quieres que me postule contra Lucius en las elecciones? �qu� tal un encantamiento protector? �un hechizo para la memoria? �Qu� diablos es?�

Harry sab�a que estaba gritando. Sab�a que se estaba comportando de una forma irracional con Draco y en el momento menos adecuado. Sab�a que se supon�a que deber�a ofrecerle consuelo y alivio, pero simplemente no pod�a hacerlo. Estaba cansado de sentirse usado.

�Quiz� porque pens� que toda la gente, tu me entender�as. La gente espera cosas de mi por quien es mi padre. Escuchan los rumores y creen que son verdad. Creen que tuve la infancia perfecta; bueno, todo eso son tonter�as. Cada aspecto de mi vida ha sido planeado por mi desde antes de que pudiera pensar. Con qui�n podr�a trabar amistad, qu� ropa vestir�a, c�mo me comportar�a, a qu� hora despertar�a por las ma�anas, que comer�a.... la lista es grande. Ten�a dinero, cierto. Ten�a un apellido poderoso, y todas las ventajas que te puede dar el crecer como mago, pero, �sabes cu�l es mi primer recuerdo? Es de mi padre al pegarme por haber tirado un vaso de agua durante la cena � una mesa a la que apenas si me llegaban los ojos. Me tir� al piso cuando intent� limpiar lo que hab�a tirado � no se supone que los Malfoy hagan las cosas de los criados. Luego fui golpeado hasta quedar inconsciente por haberme atrevido a preguntar por qu�,� dijo Draco habiendo perdido cualquier traza de control. Estaba enojado, y sus ojos ard�an peligrosamente. Sin embargo, Harry no ten�a intenciones de ceder.

�Eso no nos hace parecidos. Yo tambi�n tuve una infancia terrible, pero eso no me convirti� en un mocoso tarado. Es hora de que encuentres una nueva excusa.�

�Cuando le dije que no iba a seguir a Voldemort, mi padre intent� venir por m�, pero Dumbledore me protegi� y me dej� quedar en Hogwarts. Dijo que nunca tendr�a que regresar, pero minti�. Cuando mi padre vio que Voldemort iba a perder la guerra, vendi� todos los secretos que sab�a a cambio de protecci�n, y al hacerlo, ya no hab�a motivos para mantenerme alejado de su lado. Me vendieron por las cosas que sab�a mi padre; fui utilizado, como s� que tu tambi�n lo fuiste.�

�Pero hasta ah� lleg� para ti, �no? Quiz� te utilizaron, pero luego se olvidaron de ti. �Tienes una idea de lo que es ser �Harry Potter�? lo detesto. Odio el hecho de no poder alejarme realmente de ello, y todo lo que me dicen siempre es una vaga semblanza de la verdad. Me siguen mintiendo, me siguen utilizando,� replic� cortante con los brazos cruzados fuertemente sobre el pecho.

�La �nica verdad que siempre he sabido, es que odio a mi padre, de la misma forma en que tu odiabas a Voldemort,� coment� Draco con empat�a. ��C�mo fue cuando lo mataste?�

�No tengo que contestar eso. Esto no es un intercambio: tu me cuentas tus secretos y yo te cuento los m�os.�

�Maldici�n, Harry, si hubiera sabido que eres tan paranoico...�

��Est� bien!� exclam�, el coraje reforz� su confianza vacilante. Adem�s, siempre hab�a querido una oportunidad de explicar, y quiz� Draco realmente pudiera entenderlo.

�Me imagino que no sabes mucho acerca del final de la guerra, ya que estuviste encerrado casi todo lo que dur�, pero estuvo as�. Voldemort, a sabiendas de que iba a perder de cualquier forma, decidi� luchar una �ltima gran batalla, solo para asegurar su inmortalidad como el mas grande de todos los villanos. Concentr� su ataque en Hogwarts, nuestro cuartel, en donde sab�a que estar�a yo. Si lo hubiera sabido de antemano, lo hubiera arrastrado a pelear en otro lado, lejos de la escuela en donde hab�a tantos estudiantes en busca de refugio. Pero no lo supe, y lleg� tan r�pido que no qued� otra opci�n. Hogwarts estaba lleno de gente, todos en espera de que yo pusiera las cosas en orden otra vez. Esperaban que lo matara. Y lo hice. Me gustar�a decir que fue por habilidad, pero al final estaba tan exhausto que dudo que haya estado pensando coherentemente. En un momento de suerte cay� junto con lo que quedaba de Hogwarts. La guerra hab�a terminado. Al menos mi parte, pero despu�s... despert� en una enfermer�a provisional y pude escuchar todo desde mi cama. C�mo Hogwarts hab�a sido totalmente devastado durante la batalla, que muchas personas hab�an fallecido en el interior cuando se derrumb� y que tomar�a a�os reconstruirla. Escuchando como se lamentaban los m�dicos cansados acerca de la fuga de la magia de la tierra. Mi batalla con Voldemort ocasion� una especie de limpieza m�gica, dejando algunos lugares completamente secos, de tal forma que solo se pod�a realizar magia en determinados puntos. Aun ahora, me dicen que la magia se ha extendido muy poco,� dijo Harry con voz mon�tona.

�Es cierto, pero ya no est� tan mal. La mansi�n Malfoy estaba en uno de esos lugares, al igual que Hogwarts. Fue por ello que pudieron reconstruirlo r�pidamente. Los estudiantes regresaron el a�o pasado.�

�Lo s�. Todav�a recibo el Diario El Profeta. Adem�s, Ron estaba pensando en regresar a terminar la escuela, y todav�a podr�a hacerlo este a�o. En cambio, Hermione termin� por correspondencia. Pero me estoy saliendo del tema. Todav�a estaba en cama cuando me enter� de que hab�a cientos de magos y brujas perdidos y que se presum�an muertos. Tuve que presenciar gente que llegaba al hospital y que sal�a con los ojos llenos de l�grimas. Muerte, enfermedad, problemas, sufrimiento y dolor, fue todo lo que nos qued�.�

�Ese es el final de cualquier guerra,� coment� Draco. Se sent�a drenado, exhausto. En alg�n punto de su casi discusi�n, se hab�an terminado sus copas y hab�an agarrado una botella de vino. Draco regres� a su lugar y le dio un gran trago a su vaso. Se sobresalt� cuando escuch� el sonido de vidrio rompi�ndose. Harry hab�a presionado demasiado su copa y la hab�a roto, cort�ndose la mano, el vino rojo y su sangre mezclados se deslizaron por su mu�eca para ir a caer sobre la alfombra.

�Quiz�. Pero la gente no esperaba que esta guerra terminara as�. Acudieron a m� por miles con los ojos brillando de emoci�n en espera de que yo mejorara las cosas. No les import� que yo fuera uno mas dentro de un ej�rcito completo; fui yo a quien acudieron en busca de salvaci�n, absoluci�n, fui yo a quien quer�an culpar cuando no pas� nada de ello. Me miraban implorantes, pregunt�ndose por qu� no hab�a salvado Hogwarts, preguntando por sus esposos, sus esposas, sus hijas o hijos que hab�an muerto, mientras que Harry Potter estaba vivito y coleando. Yo no deb�a ganar la guerra nada mas porque si; deb�a haber salvado al mundo. Ser Harry Potter significaba que, despu�s de la guerra, deb�a regresar todo a como era, e incluso mejor que antes. Quer�a que realizara milagros, pero no se dieron cuenta de que solo era un humano; de que lo que me estaban pidiendo era imposible. La adulaci�n disminuy� gradualmente. Dej� el hospital. Intent� ayudar con las reparaciones, y a�n as�, adonde quiera que iba, cuando ve�an la cicatriz, esperaban que estuviera a la altura de un est�ndar imposible. Se desilusionaron tanto de que no fuera perfecto, que me mataba cada vez que ten�a que ver a alguien a los ojos.�

�Y si piensas que fue diferente con mis amigos, est�s muy equivocado. Ron me estrech� la mano y me dijo que hab�a �estado brillante� y en todo momento, en sus ojos estba la pregunta de por qu� no hab�a salvado a su padre. Hermione llor� cuando vio que estaba bien, y a�n as�, ya hab�a hecho planes para marcharse, para seguir adelante. Yo no era el salvador que otros dec�an que era, y ella se sinti� tan desilusionada como los dem�s.�

�Entonces somos mucho mas parecidos de lo que cre�. Ambos cre�amos que estar�amos muertos mucho antes de que tuvi�ramos que lidiar con las consecuencias de nuestros actos. Hice algunas cosas realmente est�pidas tratando de estar a la altura de las expectativas, actuando en nombre de creencias que ni siquiera eran m�as, y es que contaba con el hecho de que estar�a muerto antes de que cualquiera de esas cosas tuviera importancia. Y tu eres igual, aunque lo niegues. Te pasaste toda la vida prepar�ndote para una batalla que pensaste te matar�a. Debe haber sido un golpe muy fuerte darse cuenta de que la vida sigue su curso; despertar y darse cuenta de que la gente resiente el hecho de que sigas con vida, cuando han muerto tantos. Lo entiendo; el miedo viene con la realizaci�n de que se espera que aceptes algo que nunca has enfrentado realmente y que luego sigas adelante,� coment� Draco, la epifan�a de descubrir su secreto de d�nde proven�a su secreto era extra�amente tranquilizadora. Se pregunt� si Harry se sentir�a de la misma forma, o si el da�o que le hab�an hecho al �Chico-Que-Vivi� era demasiado severo.

Harry dej� que las piezas de su antigua copa cayeran de su mano. Se quit� unos trozos que le quedaron, antes de mirar a Draco. Nunca le hab�a contado a nadie estos sentimientos, ni siquiera hab�a estado consciente de que los ten�a. Que resent�a que lo hubieran hecho sentir un fracasado. Que odiaba haber hecho lo que le hab�an ordenado hacer. Con todo su poder, con todo su potencial, al final, �qu� hab�a logrado? No hab�a regresado a sus padres, segu�a solo. No era necesario que el mundo lo culpara, eso lo pod�a hacer solo perfectamente.

Draco se aventur� a romper el silencio, deseando saber que era lo que pasaba por la cabeza de Harry que lo hac�a ver tan fr�gil y desolado. Quer�a que Harry supiera que ya no estaba solo, que se podr�a decir que ahora se ten�an el uno al otro. Habl� con cuidado, a sabiendas de que era un tema delicado, �Quiz� los dos escapamos asustados, y quiz� yo estoy aqu� porque tu nunca me mentiste o me utilizaste.�

�Yo no estoy escapando,� intervino Harry.

�Entonces, �por qu� est�s aqu�?� pregunt� con delicadeza, sabiendo de antemano la respuesta.

�Ten�a que dejar a la gente que me ve�a como un h�roe decepcionante, como un t�tere pat�tico. Ten�a que irme porque el concepto que la gente ten�a de m� se echaba a perder en cuanto me ve�an. Porque no quer�an a una persona de carne y hueso, quer�an a un superh�roe inmortal. Entonces, me vine para ac� en donde soy simplemente Harry Potter. Aqu� soy el Harry Potter que tiene un peque�o departamento en la calle Cheshire, que paga sus cuentas a tiempo, que trabaja en una peque�a librer�a, que habla con el cartero, y que sale de cuando en cuando los s�bados por la noche a alg�n club con sus amigos. Nadie espera que sea perfecto. Soy feliz aqu� porque soy ese Harry Potter, y eso es suficiente.�

A Draco se le oscurecieron los ojos, ten�a la mirada fija en la pared, pero parec�a distante. Harry observ� sus movimientos como en c�mara lenta, lo observ� llevarse la copa a los labios en donde el perfecto l�quido rojo manch� su boca cavernosa, bajarla nuevamente sin pronunciar una sola palabra, un susurro un sonido.

�Carajo, �tan siquiera me est�s escuchando?� le grit�.

�Creo que te envidio.�

�No lo hagas. No me digas que quisieras poder ser yo, porque eso minimiza lo que estoy sintiendo. Me hace pensar que no tengo derecho a sentirme mal por nada,� dijo Harry cortante.

��Quieres que sienta l�stima por ti? �Que te diga que todo el mundo est� equivocado al no dejarse caer a tus pies y adorar el suelo que pisas?�

�Es lo �ltimo que quiero escuchar,� murmur�. Le molestaba que la �nica persona a la que se hab�a abierto, la �nica persona que crey� que lo entender�a, no pod�a ver por qu� estaba lastimado.

�S� que no es lo que quieres. Es por lo mismo por lo que estoy esforz�ndome por entender por lo que est�s atravesando. Porque nadie mas pasar� por lo mismo que tu y no s� c�mo ayudarte.�

�Si c�mo no. Est�s pensando que soy un desperdicio pat�tico, que deber�a aguantarme y dejar de sentir l�stima por mi mismo.�

�Nunca te atrevas a decirme lo que estoy pensando,� dijo Draco fr�amente con los ojos entrecerrados. �Admiro lo que has hecho. Podr�as haber vivido por siempre de su respeto y su adulaci�n, pero en vez de eso, quisiste salir adelante solo. Tu solo cavaste tu nicho, trabajaste en �l, y luego seguiste adelante con la vida real. En lo �nico en lo que te equivocaste es en ese odio autodestructivo que andas arrastrando. Maldici�n, tienes derecho a ser feliz, Harry. Nadie va a venir a quit�rtelo. No me vayas a decir que todav�a tienes problemas in�tiles sobre �miedo al abandono�.�

�El mundo entero ya se olvid� de mi � siguen admirando a alguien que no existe. Estoy cansado de aventarme a las cosas, y de no recibir nada a cambio. Duele demasiado.�

�Ese no es el problema y lo sabes. Tu esperabas morir, y ahora que est�s vivo, no sabes si puedes. Tienes miedo.�

�Si, est� bien, tengo miedo. �Eso satisface alg�n placer enfermizo y s�dico que puedas obtener al verme sufrir? Me aterra que vaya a ser siempre as�, que siempre me vaya a sentir un fracaso que no ha estado a la altura de su potencial, que porque no soy perfecto siempre vaya a estar solo.� Harry pod�a sentir las l�grimas que se le comenzaban a formar en los ojos y lo odi�. Odi� a Malfoy por hacerlo sentir este dolor. Lo odi�.�

�Abre los ojos, idiota, y date cuenta de una vez que no eres un desperdicio. Yo siento el mismo miedo que tu, el mismo dolor por estar solo, pero no necesitas inventar toda la dem�s basura para hacerte sentir peor. Sin o quieres estar solo, entonces no lo est�s. Tienes elecci�n, pero yo no,� dijo Draco tan fuerte que le retumb� a Harry en las orejas. Pod�a ver la vena de Draco latiendo con fuerza, sus ojos brillar de coraje como si quisiera congelarlo en el lugar. Y esto hizo que Harry viera rojo. Se lanz� contra Draco tumbando en el camino la mesita de caf�.

�Estaba equivocado, �qu� fue lo que te dije? �que no me deb�as nada por estar aqu�? Me parece que si puedes gritarme, humillarme, entonces debo recibir alguna especie de compensaci�n,� dijo.

Draco forcejeaba intentando mantener las manos de Harry alejadas de su cuello, intentando evitar caer al suelo y golpearse en la pared. Fue una causa perdida porque Harry se convirti� en un hombre pose�do, cuya fuerza fue m�s que suficiente para mantener a Draco clavado al suelo. Draco gru�o cuando un pu�o conect� primero con su est�mago y luego con sus costillas. Rodaron hacia la pared y la cabeza de Draco golpe� con un ruido sordo el zoclo. Desesperado, lanz� el pu�o peg�ndole fuerte a Harry en la cara y la nariz, mandando sus lentes al suelo. Un hilillo de sangre se desliz� hasta la barbilla de Harry. Draco hizo el intento de volverlo a golpear, pero Harry lo sujet� por la mu�eca contra la pared, en donde permaneci� doblada en una posici�n extra�a. Draco movi� la mano e intent� liberarse, pero pronto tuvo ambas manos sujetas por encima de su cabeza, y Harry se inclin� hacia �l, sus ojos verdes vivos y alocados. Draco cerr� los ojos esperando un golpe en el rostro.

Pero en cambio, unos labios rudos descendieron contra las suyos, presion�ndolo, lastim�ndolo y castig�ndolo. Se increment� la presi�n en sus mu�ecas y en su prone, clav�ndolo en el suelo. Los labios volvieron a golpear los suyos, oblig�ndolo a abrir la boca con unos filosos dientes blancos que lo mordieron, aun cuando ya la hab�a abierto a la invasi�n. No pudo evitarlo; las sensaciones eran demasiado poderosas, demasiado sobrecogedoras. Draco sinti� c�mo se rend�a, aun cuando continuaba forcejeando d�bilmente contra Harry. Una lengua roz� el interior de su boca, haciendo a su misma lengua a un lado para devorarlo, destrozarlo y hacerlo gemir. La lengua de Harry se retir� como si saliera de una neblina, y Draco dej� escapar el aliento que no sab�a hab�a estado reteniendo. En ese momento, Harry le mordi� el labio inferior con fuerza, sac�ndole sangre al mismo tiempo que se alejaba disgustado.

El silencio rein�, roto solamente por el sonido de respiraciones entrecortadas. Draco observ� a Harry hacerse bolita en el suelo pas�ndose las manos por encima de la cabeza como si pudiera regresar f�sicamente los sentimientos a los lugares olvidados de su mente donde pertenec�an. Se llev� una mano a la boca e hizo una mueva. Se limpi� la sangre y se sent�.

��Por qu�?�

�Porque no soy perfecto,� dijo Harry llev�ndose la cabeza a las rodillas. Comenz� a temblar y a estremecerse; el hecho de que no estuviera llorando era peor que si lo estuviera haciendo. Draco sab�a que ten�a que tomar una decisi�n: ya fuera que se decidiera a saltar el vac�o y tomar lo que quer�a, o mantenerse a salvo manteni�ndose alejado de todo lo concerniente a Harry. Esta era su oportunidad para volver a ser alguien, de volver a vivir. Ver el alma de Harry sangrando en el suelo hizo f�cil la decisi�n

se levant� y avanz� hacia Harry dej�ndose caer junto a �l. Le coloc� ambos brazos sobre los hombros, lo abraz� acarici�ndolo todo el tiempo con manos tranquilizadoras por la espalda. Sinti� que Harry se paralizaba y comenzaba a tener miedo, pero lo abraz� con mas fuerza. Con un ligero gemido de necesidad, Harry se rindi�, se movi� un poco entre sus brazos y se recarg� sobre su pecho. Draco continu� sin decir una palabra, d�ndole tiempo para decidir qu� era lo que quer�a.

Harry enterr� la cabeza en el hueco de su cuello, como si pensara que haci�ndose lo suficientemente peque�o pudiera desaparecer para siempre dentro de su calidez. Cuando habl�, su voz era depleted, cansada.

�Te golpe�,� coment�.

�As� es,� replic� Draco calmadamente.

�Te grit�, te mord�, te bes�,� continu� casi sin poder creer que hubiera cometido esas acciones.

�Aja,� respondi� Draco.

�Entonces, �por qu� no te marchaste? Se supone que deber�as haberte marchado,� dijo llanamente Harry.

��Y desde cuando hago lo que me digas, Potter?� dijo Draco arrogante. Incre�blemente, Harry casi sinti� ganas de re�r. �Oh, pero cr�eme cuando te digo que me desquitar� por los golpes inmerecidos que me diste. Claro que no ser� ahora, pero alg�n d�a. Creo que s� por qu� lo hiciste, �quieres contarme tu versi�n?�

�No s� por qu�.�

�Claro que si,� dijo Draco con fuerza.

�Quiz� porque quer�a demostrarte que no soy perfecto. Darte una buena excusa para marcharte, porque odio las cosas que me haces sentir. Diablos, quiz� s�lo lo hice para ver c�mo reaccionabas, �c�mo chingados voy a saber?�

�Quiz� solo era odio,� sugiri� Draco. �Algunos d�as te odio mas que a nada. Odio que me haces sentir d�bil, odio que me haces querer cosas que nunca podr� tener, odio que no tengo ning�n poder contra ti. Por encima de todo, te odio por haberme dado esperanza � habr�a renunciado a ella hace rato y felizmente, me habr�a vuelto nada si no hubiera sido por ti. Te odio por hacerme vivir. Y te lo agradezco tambi�n.�

�Despu�s te va a doler de verdad, y no me refiero a los moretones,� dijo finalmente Harry.

�Si, lo mas probable es que se vaya al carajo. Estamos demasiado da�ados para cualquier otra cosa.�

�Bueno, entonces, creo que... tendremos que hacer un gran esfuerzo para no fracasar,�tartamude� Harry. Sab�a que le estaba pidiendo a Draco que confiara en �l. Y sab�a lo mucho que le deber�a costar hacerlo, y lo que significar�a el hecho de que lo hiciera. Sab�a que se estaba colocando en una situaci�n de un posible rechazo, pero no pudo evitar que las palabras salieran de su boca.

�Yo nunca fracaso,� coment� Draco con una repentina convicci�n. Vio c�mo Harry abri� los ojos sorprendido al escuchar su tono, y aprovech� ese momento en que ten�a la guardia baja para recorrer los dedos por su rostro en el que se le estaban empezando a marcar los moretones. �Te di una golpiza,� dijo de pronto, rompiendo el momento. Sonri� malicioso.

�Por favor, dej� que me golpearas. Era demasiado vergonzoso que solo yo te pegara,� replic� Harry.

�Te apuesto a que te ganar�a f�cilmente ahorita,� se jact� Draco.

�Definitivamente,� contest� Harry. Draco gru�� satisfecho y Harry sonri� p�caro. �Porque te dejar�a hacerlo.�

Draco resopl� con desprecio y sorprendi� a Harry al empujarlo contra el piso. ��Ves? Te gan�. Al�grate de que no tenga la m�s m�nima intenci�n de a�adir mas destrucci�n a tu cara.�

��Por qu� no?�

�Porque ya de por s� tu cara est� muy mal, a�n sin los moretones,� sonri� burl�n. ��Sabes? Creo que este es el momento tan trillado en el que se supone debo besarte.�

��Oh?� dijo Harry intentando parecer tranquilo.

�Estamos sensibles, la adrenalina est� corriendo al tope y te tengo contra el suelo. Si, tendr�a mucho sentido que te besara ahora.� Se perdi� en la peque�a chispa que encendi� moment�neamente los ojos de Harry. �Pero esta pelea no fue por sexo y no quiero que confundamos a�n mas el tema.�

Presion� ligeramente el pecho de Harry al incorporarse y le extendi� una mano para ayudarlo a levantarse.

��Y exactamente cu�l era el tema?� pregunt� un Harry confundido. En un momento quer�a una cosa y al siguiente quer�a otra completamente opuesta. La confusi�n gobernaba su mente a tal grado que se sinti� como un ni�o que requer�a la mano de alguien que lo guiara. Se tall� los ojos, esperando que no fuera evidente que estaba luchando contra las l�grimas.

Draco medit� un momento su pregunta antes de decir en voz baja, �Que tu no quieres ser lo que eres, y que yo no s� qui�n soy.�

Un silencio recibi� esta aseveraci�n, hasta que Harry murmur� sombr�a, pero tambi�n bastante ir�nicamente, �Qu� profundo.�

Draco volte� a mirar a Harry que intentaba mantener el rostro compuesto, y no pudo evitar sonre�r tambi�n.

�Eso es lo que pasa cuando compras vino tan barato,� coment� Draco.

�In vino veritus,� murmur� Harry.

�Es hora de acostarse,� dijo Draco. Tom� a Harry de la mano gui�ndolo hacia la habitaci�n. Harry lo sigui� en silencio; contento de dejar que alguien mas tomara las decisiones y que lo liberara de la carga. En alg�n rinc�n perdido de su mente, una voz le record� el acuerdo que ten�an para dormir.

�Yo duermo en el sill�n, �recuerdas?�

��Realmente necesitamos mantener esa farsa mas tiempo?� pregunt� Draco. �Me besaste, Harry, aunque no fue un beso muy bueno. Se lo que significa, a�n cuando por el momento est� enojado contigo, debido a la condici�n de mi labio, como para corresponderte.�

Harry se sonroj�, y se lanz� al ba�o para ponerse la pijama antes de que Draco se diera cuenta. Se lav� los dientes y logr� con �xito no mirarse en el espejo � ya hab�a tenido suficiente introspecci�n por una noche. Se subi� a la cama, mientras que Draco iba a lavarse los dientes. Estuvo ah� adentro un buen tiempo.

�Te juro que te arreglas mas de lo que es saludable ara un ser humano normal,� coment� Harry cuando Draco se meti� en su lado de la cama. Inconscientemente, ambos se mantuvieron en sus lados respectivos, sin importar lo indiferentes o disciplinados que dijeran ser. Solo porque el altercado les hubiera abierto una nueva puerta, no significaba que estuvieran preparados para cruzarla todav�a.

�La apariencia de �me acabo de despertar despu�s de haber tenido un sue�o h�medo particularmente bueno� podr� quedarte bien a ti, pero los dem�s no somos tan afortunados,� dijo Draco con voz somnolienta.

��Sabes? No es la primera vez que alguien describe mi cabello de esa forma,� coment� Harry. Draco resopl� y enterr� la cabeza en la almohada. Ya era hora de dormir, y a�n as�, Harry no entend�a las se�ales bastante obvias.

�Deber�a haberte cerrado la puerta en la cara cuando llegaste; hubiera sido algo inteligente.�

�Nadie ha dicho jam�s que seas inteligente,� dijo Draco. El insulto sali� casi autom�ticamente. �Ya, d�jame dormir, o har� que regreses al sill�n.�

��Y c�mo me obligar�as? Si tienes los brazos de ni�a.�

�Si hay alguna ni�a aqu�, �sa eres tu, porque no te callas.�

Harry puso los ojos en blanco exasperado, �Buenas noches, Draco.�

�Lo ser�an si cierto pat�n desconsiderado dejara de hablar,� murmur� Draco. Se puso la almohada sobre la cabeza y as� puso fin a cualquier intento de conversaci�n.

Harry fij� la mirada en el techo, intentando no sonre�r. A�n as�, era extra�o lo cerca que hab�a estado de predecir la forma en que Draco dir�a buenas noches. Quiz� lo conoc�a mejor de lo que hab�a cre�do.

Cuando despert� a la ma�ana siguiente, estaba en su cama, lo que era una novedad que no hab�a experimentado en ya bastante tiempo. Tambi�n pod�a oler que ya se estaba preparando el desayuno, y contempl� el hecho de pararse. Despu�s de veinte minutos de retozar en los confines de su cama, se levant� y se dirigi� a la cocina.

Draco estaba perdido en sus pensamientos, y no escuch� los sonidos de Harry al levantarse. Cuando �ste bostez� ampliamente y se dej� caer en una de las sillas de la mesa, todav�a vestido con los boxers y la camiseta con la que hab�a dormido y sin lentes, sus nervios mandaron tantos mensajes al mismo tiempo que le fue dif�cil permanecer de pie.

Record� cuando le dijo a Harry que nunca hab�a sentido atracci�n real por nadie. Era como si toda su vida hubiera tenido una venda en los ojos mientra que los dem�s ve�an perfectamente. Record� caminar por los pasillos de la escuela, viendo c�mo sus compa�eros volteaban a ver con avidez a alguna chica al pasar, pero �l nunca se hab�a sentido inclinado a hacerlo. Pod�a recordar perfectamente esas ocasiones en que sus amigos platicaban de lo bien que se ve�a alguna celebridad, o de lo mucho que les gustar�a salir con alguien que conoc�an, o de lo sexy, ardiente o hermosa que era determinada persona. Y siempre lo dejaban sinti�ndose ligeramente confundido. Simplemente, no entend�a c�mo era posible que una simple atracci�n pudiera ocupar por completo las mentes de sus compa�eros. El amor era a�n mas dif�cil de entender. Nunca hab�a comprendido c�mo era que la gente pod�a hacer cosas tan est�pidas, tontas y locas en nombre de una emoci�n. Draco siempre se hab�a sentido como un intruso: observaba los h�bitos y los rituales de las personas que lo rodeaban, pero nunca era capaz de integrarse.

Y era porque no entend�a la atracci�n. No entend�a ese momento en el que el coraz�n se acelera cuando ves al objeto de tus afectos. No hab�a sentido esa emoci�n repentina que marea y que te hace incapaz de pensar, y dibuja en tu cara la sonrisa mas est�pida tan s�lo por reconocer la voz de esa cierta persona. Nunca hab�a experimentado ese estado alterno de la mente al estar completamente enamorado de alguien mas, de estar dispuesto a hacer lo que sea con tal de complacerlo, protegerlo, y estar cerca de �l o ella. No le hab�a pasado � hasta ahora.

La venda se le hab�a ca�do repentina y salvajemente de los ojos, e iba dando pasos de ciego dentro de este nuevo mundo que lo mareaba. Estaba sintiendo todo aquello a lo que hab�a permanecido ignorante: cada reacci�n, cada urgencia repentina, cada pensamiento lujurioso, cada pasi�n, deseo y necesidad, todo en este momento, y todo porque estaba viendo a Harry.

Harry levant� la mirada y vio la extra�a expresi�n de sus ojos, y se movi� inc�modo bajo el escrutinio. Hab�a sentido el impulso repentino de pasarse los dedos por el cabello despeinado de cama, y de acomodarse la camiseta arrugada que tra�a. Se trag� el pan tostado que estaba masticando, las migajas cayeron sobre la mesa y dijo con voz ronca.

��Qu�? �Tengo algo en la cara?�

Draco se pregunt� si lo podr�a escuchar por encima del latido acelerado de su coraz�n, si podr�a hablar y dejar atr�s el dolor repentino del anhelo que se le hab�a atorado en la garganta. Cuando habl�, su voz sali� rasposa, como si no estuviera acostumbrado a usarla.

�No tienes nada de malo, Harry,� hizo una pausa poniendo en orden sus pensamientos. �Y acabo de darme cuenta.�

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