El Dormitorio de Gryffindor
Lógico e Inevitable
Escrita por: Nalero
Historia Original en Español

Capítulo 3: Sorpresas en el Invernadero

De regreso a la escuela, Harry se sentía ¿cómo decirlo? ¿sofocado? no. ¿Asustado? no, para nada. ¿Inquieto? bueno si, un poco. ¿Raro? ¡si! raro era la palabra.

Iban caminando lentamente y había tratado de emparejarse con Hermione, no quería ver a Bill a los ojos, sentía que el hermano de Ron podría fácilmente descubrir su incomodidad. Tan ensimismado iba en sus pensamientos que no notó la mirada inquisitiva de la chica y se sobresaltó cuando ella habló.

"¿Harry?" lo tomó del brazo con cariño, sin perder el paso. "¿Todo bien?” preguntó con cuidado.

"¿Eh?” Harry se encogió un poco, como si temiera algo. "¿Qué?” preguntó a su vez, no le había entendido.

"Te pregunté que si estás bien, te ves distraído y ... disgustado,” dijo ella con cautela.

"Ah, si, si, estoy bien, es sólo que...,” la miró fijamente por unos instantes y luego habló muy serio "Hermione, ¿puedo confiar en ti?” su tono de voz era de secreto, como si fuera a decir algo muy privado.

Hermione se asustó, ¿qué podría decirle Harry que necesitara ese aire de conspiración tan grave? ¿acaso no conocía ella hasta sus peores pesadillas? pero disimuló bien su inquietud y respondió con voz muy tranquila, calmada, "Sabes que sí.”

Harry suspiró aliviado, ¡qué diablos! le contaría a ella, tal vez el punto de vista de una chica fuera un poco más objetivo. Hermione era su amiga y tenía un sentido común tan grande como pocos adultos. Además, no se sentía con ánimos de hablar de nuevo con Bill y su sonrisa 'comprensiva' y Ron, ni pensarlo, era como su hermano pero...pero era Ron.

"Herm, ¿qué piensas de Malfoy?” preguntó a quemarropa, como si preguntara la hora. No volteó a verla.

"¿De Malfoy?” Hermione sintió que un peso enorme se hundía en su estómago. Con que es eso. Bueno, ya se había tardado. Pensó intranquila. "¿A qué te refieres?” preguntó tratando de ganar tiempo. Primero sondearía a su amigo.

"A Malfoy,” respondió Harry mirándola con el ceño fruncido. "Draco Malfoy.”

"Ufff,” Hermione trató de parecer casual, "Bueno, ¿aparte de lo que ya sabemos? es decir, que es un egoísta insoportable, vanidoso, cruel, traicionero, niño mimado, vengativo, etc., etc. ¿algo se me escapó?” dijo ella con una sonrisa encantadora.

Harry soltó una carcajada, "No, creo que no." De repente se puso serio otra vez. "Pero, ¿Cómo lo ves tu, a través de los ojos de una chica?" insistió mirando fijamente la punta de sus zapatos.

"Guau, qué pregunta,” entornó los ojos, como concentrándose. "Bueno, supongo que es atractivo de alguna forma. Es atlético, pero no demasiado. No me gusta ese pelo relamido, pero he de reconocer que es único. Tiene porte. Si no se da cuenta de que se le está observando, se pueden apreciar unas bellas maneras. Es elegante. El color de sus ojos cambia según su estado de ánimo, a veces son claros, otras casi negros. No es demasiado alto, pero tampoco chaparro. He de confesarte que a mí no me gusta la piel tan pálida, pero la de él es luminosa y se ve muy suave. Si lograra quitarse de encima esa odiosa expresión de 'soy lo máximo', su sonrisa sería muy bella, su nariz es algo pedante, pero le queda bien a su rostro y ..., sus manos, me gustan sus manos." Terminó con expresión contemplativa. Al no recibir respuesta, volteó hacia Harry y lo que vio la hizo sonrojarse.

Harry la veía con una mirada suspicaz y una sonrisa incrédula "¡Vaya descripción!” rió nuevamente y luego preguntó con tono sarcástico "¿Atractivo de alguna forma?” se encogió un poco ante el codazo que la chica le hundió en las costillas. "¿qué? tu eres la que acaba de describirlo como un adonis,” continuó riendo a pesar de la mirada de reproche de Hermione.

"No, no como un adonis, pero no puedo negar lo que veo,” dijo ella con tono remilgado.

"¿Te gusta?” preguntó Harry queriendo parecer casual y sin verla a los ojos.

"No." Fue la respuesta simple y clara de Hermione.

Harry no entendió la respuesta. "¿No te gusta? pero si acabas de hablar de él como si fuera ... no se... Lockhart"

"Exactamente,” dijo ella como quien cita una verdad universal.

"No entiendo" dijo Harry con el ceño fruncido.

"Bueno, igual que con Lockhart, no puedo dejar de apreciar que es muy atractivo, aunque a diferencia de Gilderoy, Malfoy no es bobo. Pero eso no significa para nada que me guste.” Siguió ella enigmática.

"Sigo igual. ¿No estabas enamoradísima de Lockhart?” preguntó en tono confundido.

"Harry, por dios" Hermione reía suavemente, "Yo tenía, ¿qué? ¿doce años? no estaba enamorada, simplemente caí ante sus encantos como haría cualquier chica de esa edad. Ahora, el hecho de que sean atractivos no quiere decir que sean dignos de algo más." Dijo decidida. "Y definitivamente Malfoy no sería nunca una de mis selecciones.” Terminó tajante.

"¿Por qué? digo, si no fuera tan pedante y todo eso,” preguntó Harry curioso, realmente interesado.

"Bueno, verás," respondió Hermione tratando de explicarse claramente. "Supongo que Malfoy es humano y que en algún momento de su existencia ha sentido emociones como todos nosotros. También es posible que muy, muy dentro de él, haya existido alguna vez una pizca de sentido común, de sentimientos nobles, pero, lo que refleja hacia el exterior... no es agradable. A mí me parece un niño de papi echado a perder, alguien muy bien entrenado para ser frío y calculador. No creo que algún día se enamore de verdad y mucho menos que sea capaz de demostrar ese amor." Suspiró con lástima. "Es triste, porque tu lo sabes bien, no hay nada más bello y más fuerte que el amor, hacia cualquiera, tus padres, hijos, parejas, amigos; y que él haya sido entrenado para no expresarlo o siquiera sentirlo es penoso, pero no debemos dejarnos engañar, también los genes tienen mucho que ver y sabemos bien quienes son su familia y no son precisamente semilleros de bondad y nobleza.” Se quedó pensativa unos segundos, recordando un incidente de unas semanas atrás y habló sin pensar, "Aunque la gente está llena de sorpresas,” pero en seguida sacudió la cabeza y con tono sentencioso terminó, "Es un Malfoy.”

Harry la miraba pensativo. Cuando Hermione decidía decir lo que pensaba, podía ser escalofriante. "¡Qué terrible opinión! quiero decir, Malfoy no tiene ninguna oportunidad contigo, ¿verdad?"

Hermione lo miró como si no lo conociera, "Harry, perdón, pero creo que Malfoy nos ha hecho pasar por muy malas jugadas, no esperaras que tenga una buena impresión de él."

"Bueno, no. Es solo que lo acabas de describir como un monstruo, muy bello, pero monstruo al fin," contestó Harry casi para sí.

Hermione casi se detuvo, "¿Qué pasa Harry? ¿qué es todo esto? hace unos meses lo odiabas más que nunca y ahora..." no terminó la frase y lo veía intrigada y ¿temerosa?

"Ahora ¿qué?" preguntó un tanto a la defensiva.

"No se, es como si lo estuvieras reevaluando. Como si...,” Hermione se detuvo, ¿qué iba a decir? ¿qué se había dado cuenta de ciertas actitudes de Malfoy, allá en el callejón Diagon, durante las clases, las comidas, hoy mismo en Las Tres Escobas, etc, que se había percatado de que Harry se había percatado de 'algo' y que le daba miedo que su amigo cayera en alguna trampa? o peor aún, ¿de que no hubiera trampa y se tratara de otra cosa?

Harry la tomó del brazo y avanzó antes de que los alcanzaran los demás. "¿Como si qué?” volvió a preguntar sin saber si quería oír la respuesta.

"Como si de repente pensaras que en realidad no es tan mala persona,” soltó la chica tratando de parecer mas resentida que inquieta.

"No, no es eso." Pareció dudar y luego dijo, hablando muy rápido, "Estuve hablando con Bill, bueno, más bien Bill habló conmigo y me dijo algunas cosas que... no se, me han estado dando vueltas en la cabeza desde la comida,” se veía incómodo. De repente disparó, "Hermione, ¿has notado algo raro en Malfoy este año?” preguntó queriendo parecer casual, pero se oía y veía tenso.

Ya está, demonios, ¿qué voy a decir? pensó angustiada Hermione, un puño invisible apretó su estómago. Sin aliento preguntó "¿Algo raro? ¿cómo qué?”

"Me ha estado observando todo el tiempo, en todas partes, pero no es como antes, es diferente y francamente me resulta desquiciante. Me pone nervioso. Y Bill, me dijo hoy que...,” qué raro sonaba todo aquello, y más raro era decírselo a Hermione, "me dijo que le gusto.” Ya está, ya lo dije, pensó un poco aliviado.

"¿A Bill?"

"¡No!” casi gritó Harry y enseguida bajó la voz hasta un murmullo, "A Malfoy.”

"¿Bill te dijo que le gustas a Malfoy?” sus temores habían sido confirmados. De repente se sintió muy tonta, ¿cómo había esperado que nadie se diera cuenta? "¿Cómo se enteró?” preguntó sin percatarse de lo que implicaba.

"¿Tu lo sabías?" preguntó molesto. ¿desde cuando estaban así las cosas? ¿cuándo pensaba su amiga hablar de esto? realmente le enojaba ser el último en enterarse.

"Si,” fue la corta respuesta. No había remedio, tendría que contarle todo, pero no con Ron y los demás pisándoles los talones, ya habían llegado a la escuela y rápidamente ideó un plan. "Escucha, tenemos que hablar, pero no aquí, vamos al invernadero. Yo tengo que revisar mi cultivo y tú también deberías. Ron no querrá ir, ya checó el suyo en la mañana." Se detuvo antes de entrar por las enormes puertas y se volvió hacia los demás. "Hey, Harry y yo vamos a checar nuestros cultivos, ¿alguien quiere venir?” preguntó casual.

"¡No!” dijeron todos al unísono. Se separaron y mientras los demás se despedían de los gemelos, Bill llevó a Harry aparte.

"Cuídate. Te veré en casa en diciembre. No olvides lo que hablamos, ten cuidado," sonrió 'comprensivo' al ver la cara ceñuda de Harry. "Vamos, igual estoy equivocado, pero de cualquier forma, te debo una disculpa, no quise perturbarte, ¿estás bien? no harás tonterías ¿verdad?” Bill se veía arrepentido, pero al mismo tiempo, divertido y un poquito preocupado.

"No te preocupes, estoy bien y no, no haré tonterías. Te veo en navidad,” le respondió Harry con cara de fastidio fingido, luego se dieron la mano sonriendo y Bill fue a despedirse de Ron y Ginny.

Se despidieron todos y Harry y Hermione se dirigieron al invernadero. "¿Lo ves? nunca falla, intenta que hagan sus deberes y salen huyendo,” dijo ella resignada, luego al ver la cara divertida de Harry continuó, "Lo se, tu también reaccionas así y no es correcto,” terminó con un tono divertido en la voz.

Ya en el invernadero, Hermione puso todo lo que necesitaba en la mesa y ágilmente se subió a ella, sentándose en flor de loto. Harry acercó su planta y con descuido comenzó a remover la tierra, parecía estar pensando en otra cosa.

Sin levantar la vista de su cultivo, Harry preguntó en voz alta, "¿Y bien?” En seguida se dio cuenta de que había sonado muy agresivo, pero no trató de suavizar su tono.

Hermione no contestó inmediatamente. No era fácil decirle todo esto a su amigo, y menos después de que habiendo callado durante semanas, de repente se encontraba con que Harry ya se había enterado y realmente no tenía tantos reparos en hablar sobre el asunto. Además se sentía un poco tonta por haber pensado que si ella guardaba silencio, nadie más notaría nada. Bill lo hizo y sin mayores tapujos lo discutió con Harry. También sin levantar la mirada y sin dejar de trabajar diestramente, Hermione comenzó su explicación. "Bueno, lo que yo se comienza ese día en el callejón Diagon, ¿recuerdas? Cuando los alcancé para ir por tus lentes, en realidad tenía prisa porque ustedes dos no se encontraran. Lo que vi en la librería no fue lo que te dije después en la biblioteca. Bueno, si lo fue en parte, pero no te conté lo que escuché antes entre Narcissa y Draco." Hizo una pausa y miró a Harry directo a los ojos. El ya no estaba removiendo la tierra de su cultivo. Ella volvió la vista hacia su planta.

"¿Entre Malfoy y su madre?” de repente Harry sintió una enorme curiosidad.

"Si. No fue intencional. Yo estaba detrás de unos estantes y no hacía ruido. Ellos nunca me vieron. Comencé a poner atención cuando escuche la voz de Draco diciendo muy molesto 'No me importa', 'No pueden obligarme' y luego oí murmullos y la voz un tanto histérica de Narcissa 'no me vayas a salir con que eres de esos', Draco respondió muy altanero 'Y si así fuera ¿qué van a hacer para evitarlo?'. Lo último que ella dijo fue 'No con Potter'. Enseguida oí pasos y luego lo que te conté de Lucius maltratando a Draco." Miró a Harry con cautela y en realidad, sin saber porqué no se sorprendió de la expresión de interés que éste tenía.

"No entiendo que tenía que ver yo en su conversación,” dijo Harry, más para obligar a Hermione a contarle sus conclusiones.

"Harry, es muy claro,” lo miró exasperada. "Lucius Malfoy ha estado tratando de usar a su hijo para hacerte daño desde que pusimos un pie en esta escuela. Y Draco Malfoy había desempeñado ese papel con bastante entusiasmo. Por eso, me pareció muy extraño que de repente, de la nada, se estuviera negando a obedecer a su padre para ejecutar deporte favorito, o sea, acabar con 'San Potter', como te decía hasta el año pasado y como no creo que jamás hay tenido ataques de conciencia, tenía que tratarse de 'otra cosa'. Además, la palabra esos, en ese tono, y las respuestas rebeldes de Malfoy, bueno, me dieron que pensar. Y está lo demás.

Harry ignoró por el momento la última frase, "¿Por qué querías evitar que nos encontráramos?"

"Intuición femenina. Creí que él saldría corriendo a buscarte y todo me pareció tan grotesco que quise evitar una escena 'rara', ahí en plena calle." Contestó la chica un tanto sonrojada.

"Sobre lo 'demás'...," Harry dejó la frase sin terminar.

"Sobre lo demás, tu mismo lo dijiste, la forma en que siempre te está observando. Lo he pescado in fraganti y sólo se sonroja y se voltea. Tal vez los otros no lo noten, pero parece que quiere grabarse tu persona en la cabeza." Observaba a su amigo cuidadosamente.

"Si, es desquiciante,” en realidad Harry no se veía molesto.

"Hay otra cosa."

"¿Hay más?” Harry se preguntó si estaba ciego, pero por ahí dicen que el último en enterarse de los eventos, es el propio interesado.

"Si. Un día saliendo de Pociones, Seamus chocó con él y de la mochila de Malfoy se cayeron trocitos de pergamino. Yo los levanté, no porque se los quisiera regresar, sino porque vi tu nombre en un trozo. Cuando los pegué esa noche, confirmé mis sospechas."

"¿Mi nombre?” Harry empezaba a sentirse mareado.

"Era un trozo mediano de pergamino roto en muchos pedacitos. Todo estaba lleno con tu nombre, cuidadosamente escrito, de distintos tamaños y en la parte inferior, había solo iniciales, una D y una H, unidas por el mismo trazo."

"Eso suena muy infantil," no podía imaginarse a Draco Malfoy escribiendo su nombre y las iniciales de ambos en un papel como una colegiala tonta.

"¿De verdad? yo creo que todos lo hacemos en algún momento.” Respondió ella sonriendo. Ella también había llenado uno que otro papel con un nombre en especial. Suspiró largamente. "De todas formas, lo revisé por si había sido hechizado, pero no encontré nada." Deliberadamente, evitó confesar que también había estado monitoreando a su amigo para saber si en algún momento caía bajo algún hechizo. Eso se lo diría después.

"Vaya, vaya..." las palabras de Bill resonaban en su cabeza.

"Bueno, amigo mío, me preguntaste si podías confiar en mi, así que es tu turno, ¿qué querías decirme?” se sentía mejor después de haber ventilado sus angustias, pero también estaba ansiosa de saber las conclusiones de Bill.

"Es que..., hoy por la tarde, cuando Bill me dijo lo de Malfoy, también me dijo que podría ser una situación difícil y que yo debería tener cuidado con el poder que me da. Poder sobre Malfoy. Hace unos meses, si alguien me hubiera dicho esto, me hubiera reído días enteros, pero ahora... es algo extraño." Luego lo pensó un poco y le contó lo de la dulcería, menos lo de su turbación al tener a Malfoy tan cerca y verlo de una forma nueva y perturbadora.

"Harry, por dios, ¿por qué lo hiciste?" dijo la chica con suspicacia, pero él no la estaba viendo.

Harry se perdió un momento en el recuerdo de los ojos grises."No lo sé, pensé que me divertiría un poco con él, para variar. No pensé que saliera al revés ..." se interrumpió al ver la expresión en la cara de Hermione, "¿qué, porqué pones esa cara?"

"¿Al revés?” repitió ella, creyendo que no había escuchado bien.

"¿Dije al revés? no, no, me refiero a que pensé que sería divertido ponerlo en aprietos por una vez,” se había ruborizado sin querer y podía sentirlo. Trató de disimular y volvió a su tarea de remover la tierra.

"Pero, creí que esto te molestaba," dijo ella aún más suspicaz.

"No es molestia precisamente," contestó pensativo, "más bien es raro.”

Hermione estuvo a punto de decirle que era más que raro. Que jamás se imaginó que estuvieran hablando de esta forma sobre Draco Malfoy. Que lo raro era la actitud de Harry. Pero se contuvo al recordar que él le había preguntado si podía confiar en ella. Decidió esperar.

"¿Porqué no me habías dicho nada?" Hermione no se iba a escapar de explicar porqué le guardaba secretos que tenían que ver con él. Creía que habían superado eso hacía dos años.

Hermione se ruborizó, "Es que no sabía cómo decírtelo, imagina la situación: 'oye Harry, ¿qué crees? creo que le gustas a Malfoy', o 'Malfoy anda llenando pergaminos con tu nombre y luego los rompe',” negó con la cabeza.

"Me hubieras evitado lo de esta tarde,” le dijo él con mirada de reproche.

Hermione no supo que contestar. Este muchacho que estaba parado frente a ella era su amigo, su amigo del alma. Habían compartido muchísimas cosas y ella creía que lo conocía bien. Tanto, que calló lo que sospechaba de Malfoy para Harry no reaccionara como ella creía y que no sucediera nada 'grave'. Sin embargo, este mismo muchacho estaba analizando la situación sin ponerse violento, y encima le reprochaba no haberle dicho antes. ¿Así había sido siempre Harry y nadie lo había notado? O tal vez, se dijo, la gente cambia y nunca terminas de conocerla.

Harry habló de nuevo interrumpiendo sus pensamientos. "Pues es una verdadera sorpresa. Quita esa cara, parece como si te hubieran dicho que no habrá exámenes este año,” Harry la miraba cariñosamente y con cuidado le quitó un mechón de cabello que le caía sobre los ojos. El viento de la tarde la había despeinado un poco.

Ella le sonrió, y tomándolo de las manos lo miró directo a los ojos, como si quisiera leer dentro de su alma misma. "Lo siento Harry. Pero estarás de acuerdo conmigo en que aún desechando lo sospechoso que se veía esto al principio, el tema es delicado y tu te has vuelto un tanto... intolerante, además no tenía forma de saber que lo tomarías tan bien, nunca pensé que Malfoy sería tan arrogante como para no frenarse delante de los demás, y tampoco que Bill no tendría ningún empacho en sacar conclusiones en una tarde y discutirlas contigo como si nada..."

El cerebro de Harry había reaccionado desde la frase 'lo tomarías tan bien'. Un momento, yo no estoy tomando 'bien' nada, Oh! pero estás muy tranquilo aquí oyendo todo y preguntando y reclamando que no te hubieran dicho antes. Dijo aquella vocecita, tan de repente que Harry se asustó. Pensé que te habías largado, No puedo, ¿sabes? Aquí vivo. Un día de estos terminaré en San Mungo, totalmente loco. Pensó irónico mientras mandaba al fondo de su mente su insano diálogo con la voz de su cabeza. Vayamos por partes, una cosa es que Malfoy 'tenga algo' contigo y otra es que 'lo tomes tan bien'. Más bien, deberías pensar en cómo sacar provecho de esta situación. ¿cómo reaccionaria Lucius cuando supiera que su propio hijo ha caído ante el encanto de 'Potter'? ¿no sería divertido desquitarse de todo lo que Malfoy nos ha hecho pasar? Si todo lo que acababan de hablar y analizar era cierto, entonces Malfoy estaba en sus manos y lo podría destrozar lenta y dolorosamente. Pero, cuidado, hay que recordar la forma en que se repuso en la dulcería, mejor aún, así me desquito de su arrogancia al pretender ponerme nervioso. ¡Pero sí lo logró! resonó triunfal la vocecita. ¡Silencio! Tendría que ignorar a esa endemoniada voz, ¿no estaré loco ya? Desechó la idea y decidió acudir a la cita con Malfoy, había que comprobar si todo esto era tan cierto como parecía.

“¡Haaarry!” Hermione todavía lo tenía tomado de las manos y se las sacudía tratando de lograr su atención.

"¿Qué?” se preguntaba si podría decirle sus intenciones a su amiga sin que corriera a contarle todo al director creyendo que Harry estaba bajo la maldición Imperius.

"No me estás escuchando desde hace siglos,” ¿qué diablos está tramando? ya conozco esa mirada, pensó la chica un tanto preocupada.

"Perdón," De cualquier forma, Hermione no podría hacer nada, 'estos' se catalogaban como asuntos personales y no estaban a discusión. Hizo deliberadamente a un lado las advertencias de Bill. "Estaba pensando que ésta es una oportunidad única, así que escúchame bien: Voy a venir esta noche y sondearé a Malfoy. Si todo lo que hablamos es cierto, entonces lo tengo en mis manos, en bandeja de plata. Y me voy a vengar de él, de su padre e incluso de Voldemort."

"¡¿Qué?!” esto era peor que una reacción violenta.

"Ni lo intentes, porque no me vas a convencer de lo contrario." Respondió serio y calmado, pero con un brillo extraño en los ojos.

"Pero..." Hermione se sintió abrumada por la intensidad de su amigo y se dio cuenta de que estaba decidido. Por un instante pensó en ir a ver inmediatamente a Dumbledore o a McGonagall pero en seguida se arrepintió.

Harry pareció adivinar sus pensamientos, "Cero Dumbledore, cero McGonagall y no lo vamos a discutir, ¿está claro?" la tomó por los hombros, "¿estás conmigo o no?”

"Pero Harry, esto es muy..." 'raro' iba a decir, pero optó por: "peligroso.”

"No, mas bien será divertidísimo," decidido, se dio la vuelta y comenzó a buscar un recipiente mas grande, "creo que esta planta necesita mas espacio"

"¿Estás seguro?" Hermione se preguntó qué significaba 'estas conmigo o no', y que pasaría si su respuesta era no.

"Claro, ya no cabe,” Harry se volvió hacia ella y mirándola con una mezcla de determinación, diversión y advertencia volvió a preguntar "¿si o no?”

"Si," Hermione no podía creer lo que acababa de decir y menos lo que estaba sintiendo. También ella tenía ganas de que Harry se vengara, por él mismo, por ella, por Ron, por todos.

En silencio, Harry empezó a cambiar su planta de recipiente y Hermione terminó su trabajo podando un poco su propia planta. Los dos tenían una ligera sonrisa maliciosa, aunque no levantaron la vista.

"Será interesante," dijo Hermione.

"Más que interesante," respondió Harry.

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Draco se reunió con Crabe y Goyle para ir a cenar. Todavía estaba nervioso, pero curiosamente, al mismo tiempo se sentía renovado. Todo el camino de regreso y el rato que pasó a solas en su dormitorio, estuvo repasando la escena de la dulcería. En cuanto salió de la tienda, pensó Wow, eso fue... estimulante, por decir lo menos. Y por supuesto, no podía dejar de felicitarse por haber controlado la situación tan magistralmente. Al principio se había sentido tan... invadido. Pero en seguida tomó las riendas y como bono extra, averiguó que después de todo, el plan que se le ocurrió al salir esa tarde de Las Tres Escobas, no era tan inconcebible.

Harry, no solo tenía buen lejos. No, señor. De cerca... bueno, de cerca podría comérselo. Esos maravillosos ojos verdes, la piel con un ligero tono bronceado, muy ligero, pero increíblemente atractivo. Se preguntó como haría Potter para tomar el sol si estaba todo el tiempo en el colegio. Ah, la casa de los muggles donde pasaba el verano, claro. Esa irresistible boca, plena, carnosa, roja. Draco tuvo que ejercer todo su autocontrol para no morderla cuando estuvieron tan cerca. Potter tenía unas bellísimas cejas negras, espesas, satinadas, ¿les dará forma como lo hacen las chicas o es su línea natural? no importa, se ve tan... tan... masculino. Tenía los pómulos altos pero no demasiado sobresalientes, de ahí, la línea de las mejillas descendía hasta la quijada cuadrada; y la nariz, a Draco le encantó la nariz, grande y bien delineada. Justo en el medio de la barbilla, tenía un hoyuelo de lo mas sexy. Se preguntó como era que no se veía mal con una quijada tan cuadrada. Pero en seguida se respondió que estab

a hecha para Potter, perfectamente armoniosa con el resto de la cara. Bajando un poco más, estaba el poderoso cuello, largo pero fuerte y más abajo... Draco hubiera dado lo que fuera por ver más abajo, pero el cuello del suéter blanco de Potter no lo permitió. Además de todo esto, el hecho de haberse acercado tanto, lo dejó percibir el aroma de la loción de Potter, estaba seguro de que conocía esa loción, pero no podía recordar el nombre. No importaba, le iba de maravilla. Y por último, lo mas embriagador de todo, el aliento de Harry. Al estar sus rostros tan cerca, Draco pudo beber de su aliento y se sintió vivificado. Es increíble, reflexionó sonriendo, sin notarlo, apenas unos instantes antes de que Potter lo asustara, había estado furioso y unos minutos después se sentía feliz. Está decidido, se dijo resueltamente. Había decidido seducir a Harry Potter.

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