| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo 2
Al d�a siguiente, Harry fue al ministerio por primera vez desde el final de la guerra. Busc� a Arthur Weasley y le pregunt� todo lo que se le pudo ocurrir en relaci�n a la situaci�n. Al parecer, la ley a la que se refer�a Narcissa databa de los tiempos en que las comunidades de magos sol�an estar siempre en guerra - Draco hab�a sido el sirviente de Voldemort y en el momento en que Harry lo venci� adquiri� el derecho de esclavizar a cualquiera de sus seguidores. Arthur le explic� que si el hechizo de propiedad era v�lido, el propietario ten�a control total sobre la magia del esclavo. Pod�a limitarlo de cualquier forma, en especial para evitar que el esclavo le hiciera da�o. De hecho, hab�a varios hechizos que se pod�an utilizar para afectar el desarrollo y comportamiento de un esclavo. Era tanto atemorizante como intrigante.
��Pero por qu� querr�as hacerlo?� le pregunt� finalmente Arthur.
�No estoy seguro. Me parece algo b�rbaro, pero Narcissa Malfoy piensa que ser�a mejor que Azkaban para Draco.�
�Bueno, quiz�. Es algo que ya no se practica, eso te lo puedo asegurar. �Por qu� querr�as hacer esto por �l?�
�No puedo explicarlo. Siento que tengo que hacerlo. Quiz� le puedo dar una segunda oportunidad. Quiz� si hubiera sido su amigo...�
��Qu�, Harry?�
Harry sacudi� la cabeza.
�De acuerdo. Pero debes comprender que conlleva una responsabilidad enorme. Ser�s responsable de su vida y eso no debe tomarse a la ligera.�
Harry asinti� y en ese momento se decidi�. �Vamos a hablar con Kingsley. Draco corre peligro cada minuto que pasa en Azkaban.�
Al d�a siguiente Harry estaba sentado en la oficina de Kingsley junto con Arthur y un Draco Malfoy muy demacrado. Harry no pudo evitar pensar cu�nto se aceleraban las cosas cuando la solicitud era hecha por Harry Potter y el Ministro de Magia.
�Sr. Malfoy,� dijo Kingsley con voz fuerte y formal, �se le ha informado que el Sr. Potter ha reclamado su vida. �Tiene alguna pregunta?�
Malfoy sacudi� la cabeza sin levantar los ojos de su regazo.
Harry nunca lo hab�a visto tan mal y vaya que lo hab�a visto en situaciones horribles y atemorizantes. Quiz� Narcissa hab�a tenido raz�n con respecto a Azkaban. �Malfoy,� dijo Harry suavemente. �M�rame.�
Malfoy lo mir� con ojos fr�giles del mismo gris apagado que su uniforme de prisionero desgastado y sucio.
�Tu madre me pidi� esto, pero no lo har� sin tu consentimiento. Te estoy dando a elegir. Puedes venir conmigo o regresar a Azkaban.�
Malfoy ni siquiera vacil�. �Ir� contigo.�
��Entiendes lo que significa?� pregunt� Harry casi esperando que Malfoy cambiara de opini�n.
Malfoy asinti� sin apartar la mirada.
Una hora despu�s estaban sentados en el sof� del n�mero doce de Grimmauld Place, cada uno beb�a un vaso de jugo de calabaza. Draco ten�a adornado el tobillo con una fina esposa de metal que apareci� en el momento en que Harry termin� de hacer el hechizo de reclamaci�n. Era el lazo que hab�a entre ellos y a partir de ese momento, Harry podr�a controlar la magia de Draco.
�Gracias,� fue todo lo que dijo Draco despu�s de terminar su jugo.
Harry llam� a Kreacher para present�rselo.
��El hijo de la ama Narcissa?� pregunt� Kreacher sorprendido.
Draco no dijo nada pero se limit� a observar al elfo con obvia curiosidad.
�Si,� contest� Harry.
Kreacher inspeccion� instintivamente la esposa m�gica e incluso la olfate�.
�Un esclavo m�gico,� murmur�. �Cosas asquerosas. No hab�a visto uno en cerca de cien a�os.�
Draco se mantuvo en silencio.
��Los has visto?� pregunt� Harry.
�Seguro,� contest� Kreacher enigm�tico y luego examin� la Marca Tenebrosa que ya se estaba desvaneciendo pero segu�a siendo visible en el antebrazo de Draco.
Harry sospech� que en la prisi�n obligaban a utilizar uniformes de manga corta a los mort�fagos a prop�sito.
�Kreacher atiende bien a Harry Potter, �o no?� pregunt� Kreacher confundido por la situaci�n.
�Si, me atiendes bien. Y seguir�s ocup�ndote de la casa y de m�. Sin embargo, Draco tambi�n me servir�. Siempre ha sido bueno en Pociones, por lo que creo que la cocina le vendr� bien. Tambi�n voy a renovar algunas partes de la casa, creo que ya es tiempo. Tambi�n podr�a ayudarme en eso.�
�Como desee, Amo,� respondi� Kreacher con la cabeza inclinada.
�Lo mantendr�s vigilado por mi, �verdad?� le pidi� en espera de que esto tranquilizara al elfo dom�stico.
�Si, Kreacher vigilar� de cerca para el amo como ya hizo en alguna ocasi�n Kreacher,� contest� subiendo la cabeza con una expresi�n que Harry solo pudo interpretar como una ligera sonrisa.
Despidi� a Kreacher agradecido de que el hecho de que Draco fuera descendiente de los Black no hubiera representado mayor problema.
�Creo que deber�amos buscarte un poco de ropa,� coment� Harry poni�ndose de pie.
�Lo que tu digas, Potter.�
La respuesta hizo que Harry pensara que quiz� todo esto era un juego para Draco. Y no lo era, por supuesto que no lo era.
�Puedes llamarme Harry y yo te llamar� Draco. Estoy seguro de que nos llevar� alg�n tiempo afinar los detalles, pero no te equivoques: me estoy tomando esto muy en serio. Vas a trabajar y me vas a rendir cuentas a mi.� Hizo �nfasis en la �ltima palabra.
Draco se vio atemorizado. Se qued� ah� paralizado y lo mir� fijamente antes de responder. �Lo lamento. No s�...�
Harry respir� profundo y solt� el aire. �Tan s�lo rel�jate y se paciente. Comprende que yo tambi�n estoy intentando encontrarle el sentido a todo esto.� Despu�s se dio la vuelta y subi� las escaleras. Draco lo sigui�. Se detuvo primero en su habitaci�n, tom� algunas ropas suyas y luego le mostr� el cuarto vac�o al final del pasillo.
�Te presto esto. Le mandar� una lechuza a tu madre para que arregle que te sean enviadas aqu� algunas de tus cosas.�
Draco lo mir� con ojos tristes. ��Puedo verla?�
�Lo lamento. De verdad que lo lamento, pero una parte del arreglo para que el Ministerio accediera a tu libertad, especifica que no debes tener contacto alguno con tus padres.� O quiz� era el hechizo mismo, Harry no estaba seguro. Todo estaba ocurriendo demasiado r�pido.
Le parec�a que Draco estaba a punto de llorar. Pero no lo hizo, recobr� la compostura y tom� la ropa que ten�a Harry en la mano.
�Puedes ba�arte si quieres. El ba�o est� a la izquierda,� le dijo se�alando el pasillo.
Draco asinti� y dijo en voz baja, �Gracias.�
Una hora despu�s Draco entr� en la sala de estar, segu�a vi�ndose cansado, pero limpio. Los pantalones de Harry le quedaban cortos por varios cent�metros. Harry apunt� la varita hacia ellos e inmediatamente se alargaron hasta quedarle bien.
�Ya le escrib� la carta a tu madre. Me cost� trabajo decidir qu� decirle.� At� la nota a la pata de la lechuza caf�.
�Cre�a que tu lechuza era blanca,� coment� Draco casualmente.
Harry hizo una pausa y luego replic�, �A Hedwig la mataron el a�o pasado. Esta es Calliope.�
�Lo siento.�
Se escuch� sincero.
En el mismo instante en que cerr� la ventana detr�s de Calliope, la puerta principal se abri� de sopet�n al tiempo que Hermione gritaba, ��Te has vuelto loco?�
�Hola a ti tambi�n,� dijo Harry a secas.
��Harry, por favor dime que no es verdad!� le grit� Hermione.
Tanto Hermione como Ron lo siguieron hasta la sala en donde sus ojos se encontraron inmediatamente con los de un Draco Malfoy atemorizado.
�Bueno, cuando menos sabemos que mi pap� no nos estaba vacilando,� dijo Ron intentando romper la tensi�n.
Hermione estaba boquiabierta. Harry sab�a que su cerebro iba a mil por hora en busca de las palabras adecuadas.
�Olv�dalo,� dijo Harry. �Ya he pensado en todo lo que est�s a punto de decir.�
�No, no creo que sea cierto, de otra forma, no estar�amos teniendo esta conversaci�n,� dijo Hermione con tal ferocidad que Ron retrocedi� un paso.
Harry se encogi� de hombros.
��Eres propietario de Malfoy?� le pregunt� la chica.
�Draco,� la corrigi� Harry.
��Qu�?� pregunt� ella confundida.
�Ll�malo Draco y si, me pertenece.�
��No puedes ser due�o de otro ser humano, Harry!� estaba l�vida.
Harry le ech� un vistazo a Draco que ten�a la mirada fija en su regazo.
�Ya est� hecho, Hermione,� dijo Harry tranquilamente.
�Tienes que liberarlo,� le urgi� ella.
�No.�
��No? �No puedes estar hablando en serio!�
�Si. Adem�s, tu eras la que estaba preocupada porque iba a estar solo despu�s de que ustedes regresaran a la escuela.�
��No ten�a en mente que aceptaras a un mort�fago como esclavo!�
��Por qu� no nos calmamos todos?� dijo Ron refiri�ndose mas a Hermione que a los dem�s.
��No me voy a calmar! �La esclavitud es algo horrible y cruel!�
�Voy a ayudarlo,� dijo Harry con voz firme.
�No puedes estar hablando en serio.�
�Ya te dije que si. Va a trabajar para mi y quiz�... bueno, quiz� las cosas cambiar�n; quiz� �l cambiar�.�
Hermione lo mir� con el ce�o fruncido. ��l no es tu responsabilidad.�
�Oh, pero si lo es. Ya est� hecho, Hermione. Puedes ayudarme o -�
��Ayudarte?�
�De hecho, esperaba que me ayudaras a encontrar algunos libros sobre el tema. Se supone que hay hechizos y otras cosas que puedo utilizar.�
Ron intervino, �Oh, si, he escuchado algo al respecto. Fred y George siempre estaban intentando descubrir c�mo usarlos conmigo.�
�Te est�s desviando del tema, Ron,� dijo Hermione entre dientes.
�Lo siento,� balbuci� Ron.
Como si fuera parte de alg�n sue�o bizarro, Harry les dio de cenar s�ndwiches de sobras a Ron, Hermione y a su esclavo, Draco.
Despu�s de la cena envi� a Draco a su rec�mara y tuvo que escuchar las peroratas de Hermione durante varias horas. Discutieron y discutieron hasta que se cansaron de discutir. Al final y contra su mejor opini�n, la chica accedi� a ir con �l a la ma�ana siguiente a Flourish y Blotts.
De camino a su cama, Harry pas� a ver a Draco. Pudo distinguir perfectamente los sonidos de su llanto. Era muy parecido a cuando lo hab�a encontrado en el ba�o de Mirtle la Llorona. Cerr� la puerta y se fue a acostar. Sus sue�os estuvieron llenos de im�genes de Voldemort acechando a Lucius Malfoy en La Casa de los Gritos.
A la ma�ana siguiente le ense�� a Draco a hacer huevos, salchichas y pan tostado. Lleg� una lechuza de parte de Narcissa Malfoy en la que le mandaba su amor a Draco y le dec�a que lamentaba no poderlo ver. Tambi�n mencionaba que empacar�a un ba�l con sus cosas. Harry envi� a Kreacher a recogerlo y le dio a Draco el resto del d�a para que desempacara y se acomodara mientras �l iba al Callej�n Diagon con Ron y Hermione.
Tuvo que escuchar las quejas de Hermione sobre su comportamiento inmoral y poco �tico todo el d�a, pero la chica mostr� su val�a cuando encontr� dos libros sobre magia familiar antigua que inclu�an unas secciones sobre los esclavos magos. Tambi�n encontr� tres libros de cocina para Draco. Los libros de cocina m�gicos conten�an fotos geniales en movimiento de los platillos al ser preparados. A Harry no le gustaba nada la comida de Kreacher y esperaba que esto fuera una mejor�a. Ron le ayud� a encontrar un libro para mejorar la casa. Luego fueron a Ollivanders, despu�s visitaron a George y a Lee antes de almorzar en el Cadero.
Hermione intent� convencerlo de que los dejara a ella y a Ron acompa�arlo a su casa por la tarde, pero �l les pidi� unos d�as para poder ajustarse.
�El viernes es tu fiesta de cumplea�os,� le record� Ron. �Mam� te espera en la Madriguera.�
�No creo que pueda -� intent� excusarse.
��Oh, no!� dijo Ron firmemente. �D�selo tu en persona.�
�Est� bien, ir�, pero denme hasta entonces para instalarme.�
Hermione asinti� renuente y Ron le dio una palmada en la espalda antes de Desaparecerse.
Harry se Apareci� en casa con sus paquetes para encontrar a Draco en la cocina comiendo un s�ndwich.
�Hola,� lo salud� nervioso mientras dejaba los paquetes sobre la mesa.
�Hola, espero que no haya problema. No sab�a cuando regresar�as.�
�Te lo dije, Draco, ahora vives aqu�. Haz tus quehaceres, si�ntete en casa. Lo �nico que est� fuera de los l�mites es mi rec�mara.�
Draco asinti�.
Harry sac� los libros de cocina y los puso frente a �l. �Encontr� estos para ti.�
Draco asinti�, parec�a estar conteniendo las palabras.
Harry continu�, �Hermione tambi�n pens� que -�
��No me importa lo que piense esa Sangre Sucia!� escupi�.
En un instante Harry ya hab�a sacado la varita y le hab�a lanzado un hechizo Escozor a Draco tan intenso que lo tir� de la silla.
Draco lo mir� desde el piso con los ojos llenos de dolor y miedo.
��Nunca la llames as�! �Nunca utilices esa palabra!� permaneci� parado sobre Draco con la varita lista.
Draco asinti�.
Harry extendi� la mano, lo sujet� por el cuello de la camisa y lo incorpor� f�cilmente.
�Creo que no lo entiendes,� le gru�� en la cara. �Eres m�o. Esto no es un retiro para ni�os ricos. Obedecer�s mis reglas y te comportar�s o de lo contrario utilizar� todos los hechizos que tenga a mi disposici�n. �Sab�as que hay hechizos que te pueden hacer completamente servil? Te castigar�as tu solo cada vez que me desobedezcas o me deshonres. Si tan siquiera tienes un mal pensamiento sobre mi o mis amigos, te golpear�as en la cabeza o te planchar�as las manos igual que un elfo dom�stico.�
Draco trag� con dificultad y respir� profundo. Harry lo solt� y lo empuj� hacia la silla.
�Hermione,� continu� mas calmado, �sugiri� que te comprara una varita. Puedo hacer que solo pueda realizar ciertos hechizos. Ella cree que es cruel de mi parte que te deje sin magia y yo creo que tiene raz�n. Pero no te la has ganado todav�a, as� que voy a esperar unos cuantos d�as. Te vas a ganar tus privilegios y la magia es uno de ellos. �Entendido?�
Draco asinti�.
��Dilo!� grit� Harry.
�Si,� respondi� Draco con voz temblorosa y los ojos llenos de l�grimas.
��Muy bien!� Harry tom� el resto de los libros y la caja de la varita para dirigirse a su cuarto. Se pas� el resto de la tarde examinando sus libros nuevos, hab�a decidido evitar a Draco, pues estaba seguro de que si ve�a a ese tarado lo golpear�a.
A la ma�ana siguiente, cuando lleg� a la cocina, lo estaba esperando una taza de caf�, pan tostado y un omelet de espinacas pr�stino. Draco se lo sirvi� sin decir una sola palabra y luego se puso a escombrar la cocina.
�Esto est� muy bueno,� dijo Harry con la boca llena de huevo.
�Es el cuarto que preparo. Los dos primeros no eran comestibles. Yo me com� el tercero. Estaba un poco aguado pero sab�a bien.�
�Bueno, la pr�ctica hace al maestro.�
Draco se encogi� de hombros y luego se acerc� vacilante a Harry. ��Se supone que debo hacer algo mas aparte de la cocina?�
�De hecho, si. Hoy voy a comenzar a vaciar el cuartito que est� junto al m�o. Planeo hacer un ba�o como el de los prefectos. Bueno, quiz� un poco m�s chico. Voy a necesitar ayuda.�
�Muy bien. Es bastante ambicioso de tu parte, Potter.�
�Harry,� lo corrigi�. �Y el libro trae instrucciones bastante detalladas.�
�Oh.�
�Y deber�as revisar los libros de cocina y decidir qu� quieres intentar primero. Dale una lista de lo que necesites a Kreacher, �l pide las provisiones para que nos las traigan.�
Se pasaron el d�a juntos sin intercambiar nada m�s que unas cuantas palabras casuales. Vaciaron el cuarto extra y luego se pasaron casi toda la tarde leyendo en el estudio. Draco prepar� para cenar un espagueti ligeramente recocido con una salsa de frasco.
Los dos d�as siguientes fueron muy parecidos. Cada uno trabajaba en sus respectivos proyectos, com�an juntos y hablaban lo menos posible. Harry sab�a que Draco ten�a dudas para hacer cualquier comentario. Tambi�n le dio el proyecto de reorganizar la biblioteca del estudio. Draco parec�a disfrutar revisar los libros y colocarlos en grupos divididos por materias.
El color de Draco hab�a mejorado un poco desde su liberaci�n de Azkaban y Harry comenz� a preguntarse que habr�a asado all� para que prefiriera una vida de esclavitud. Lo observaba con atenci�n. En general, el joven era callado y manten�a escondidos sus sentimientos, pero en ocasiones ten�a la guardia baja y Harry estaba casi seguro de que la expresi�n de la cara de Draco era la misma que �l ve�a en el espejo todas las ma�anas.
Sab�a que Hermione ten�a raz�n. Estaba deprimido. No ten�a idea de lo que le deparaba el futuro y no pod�a evitar pensar que quiz� Draco sent�a lo mismo.
El viernes despu�s del desayuno le dio a Draco la varita de sirviente. Ya la hab�a hechizado para que solo pudiera realizar cerca de cincuenta encantamientos y hechizos ya fuera personales o relacionados con el mantenimiento de la casa.
�Gracias,� le dijo Draco al tiempo que tomaba la varita con gentileza.
�Recuerda, la magia es un privilegio.�
Draco asinti�.
�Pru�bala. Convoca algo,� le orden� Harry.
�Accio taza,� grit� Draco y su taza vac�a sali� volando del otro lado de la habitaci�n hacia su mano.
Harry lo observ� y vio que una ligera sonrisa se form� en sus labios. Era la primera que le hab�a visto desde... bueno, desde hac�a mucho tiempo. ��Estuvo bien?�
�Si.�
�Av�same si tienes problemas con la varita o si necesitas que le a�ada alg�n hechizo en espec�fico.�
�De acuerdo.�
�Oh, esta tarde voy a ir con los Weasley. Me van a hacer una fiesta de cumplea�os,� a�adi� despu�s.
��Es tu cumplea�os?�
�Umm, si.�
�Feliz cumplea�os,� dijo Draco suavemente y luego subi� a su rec�mara.
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