| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo 3
La fiesta hab�a sido mucho mas grande lo que Harry hab�a anticipado. Bebi� copa tras copa de whisky de fuego en un intento por soportar a tanta gente. Ya pasaba de la media noche cuando Ron y Hermione entraron en la chimenea para marcharse a casa. �l iba cantando Weasley es Nuestro Rey mientras lo sub�an a rastras por las escaleras. Draco asom� la cabeza por su puerta para ver a qu� se deb�a tanto alboroto.
��Est� borracho?�pregunt�.
�Mucho,� declar� Harry para luego soltar una carcajada hist�rica.
�De hecho, todos estamos un poco tomados,� admiti� Hermione toda sonrojada. ��Nos ayudas a ponerlo en la cama?�
Lograron meterlo en la cama con movimientos torpes. Draco se sent� en la orilla para quitarle los zapatos. Ron regres� tambaleante hacia la puerta. Hermione ri� por lo bajo.
Harry les grit� arrastrando las palabras, �Chicos, est�nborrachoss, major qu�dense adormir.�
�De hecho est�bamos planeando pasar la noche aqu�,� contest� Ron. Hermione le tom� la mano y se fueron sonri�ndose contentos.
Draco iba a pararse cuando Harry lo sujet� fuertemente por la mu�eca. Sus ojos se encontraron y se miraron fijamente todo un minuto intenso antes de que Harry susurrara, �Tienes unosojs muy bonitoss.� Harry lo observ� sonrojarse y luego lo solt�. Cerr� los ojos y lo �ltimo que escuch� fue el sonido de los pasos de Draco saliendo r�pidamente de la habitaci�n.
Por la ma�ana, Draco prepar� el desayuno para los tres fiesteros extremadamente crudos. �Si me dejaras instalar un laboratorio de Pociones, podr�a preparar una Poci�n para la Cruda para que la tuvieras a la mano, o cualquier otra cosa que necesitaras.�
�No es mala idea,� replic� Harry. �Mas tarde hoy mismo podr�amos arreglar algo en el s�tano.�
Se pasaron el fin de semana puliendo su equipo escolar de pociones, instalando el laboratorio y buscando libros de Pociones en la biblioteca. Para el domingo en la noche, Draco prepar� el primer lote de Poci�n para la Cruda y otro lote de Poci�n Animadora.
El lunes Harry regres� al proyecto del ba�o y Draco sigui� experimentando en la cocina. La semana pas� r�pidamente y no fue sino hasta el jueves cuando Hermione fue a ver c�mo estaba, que Harry se dio cuenta de que al d�a siguiente ten�a la acostumbrada cena con sus amigos.
Llam� a Draco. Hab�a encontrado un hechizo en uno de los libros que funcionaba con la esposa y que obligaba a Draco a ir con �l cuando pronunciaba el hechizo no verbal.
Draco se ve�a inc�modo cuando entr� en la cocina. Hermione estaba completamente mortificada y sujet� su taza de t� con tanta fuerza que Harry estuvo seguro que se romper�a.
�Draco,� dijo Harry con un tono casual, �los viernes generalmente vienen mis amigos a cenar. Me gustar�a que cocinaras. Estar� bien lo que sea que hayas estado practicando.�
�De acuerdo,� respondi� Draco lentamente. ��Cu�ntos son?�
�Eh, tres, cinco, siete,� cont� en voz alta, �ocho contigo.�
�De acuerdo.�
�En la ma�ana dale a Kreacher la lista de lo que haya qu� comprar.�
��Algo mas?� pregunt� Draco, era evidente que estaba intentando controlar su temperamento.
�Es todo, gracias.�
Hermione esper� hasta que Draco estuvo lo suficientemente lejos antes de gritar, ��Harry James Potter, eres incre�ble!�
��Qu�?�
�Tu sabes qu�.�
�Hermione tienes que aceptar los hechos. Draco es mi esclavo, mas espec�ficamente mi cocinero y de hecho, creo que le gusta.�
��Le gusta ser tu esclavo?� pregunt� incr�dula.
�No, la cocina. Creo que le gusta cocinar,� dijo Harry con aire presumido.
Para la cena del viernes Draco prepar� pollo con lim�n y alcaparras, papas rojas asadas y una ensalada de vegetales. Rehus� unirse al grupo pero Harry supo que estaba escuchando desde las escaleras cuando les explic� inc�modo a Luna, Ginny, Neville, Semus y Dean c�mo era que se hab�a convertido en su esclavo desde hac�a ya casi dos semanas. Todos necesitaron cinco botellas de vino para poder relajarse y reasumir sus viejas rutinas y conversaciones.
Despu�s de que todos se hubieron marchado, Harry subi� las escaleras trastabillando y estaba a punto de entrar en su rec�mara cuando de pronto se dirigi� hacia la de Draco. Toc� suavecito.
�Estoy despierto,� contest� Draco somnoliento.
Harry abri� la puerta y dio dos pasos dentro. Estudi� durante un momento a Draco bajo la luz de la luna que se filtraba por la ventana abierta. �Quer�a agradecerte por la cena y decirte que todo sali� muy bien. Todo el mundo opin� lo mismo.�
�Grandioso,� fue el comentario sarc�stico de Draco.
��Qu�?�
�Soy tu esclavo, Harry, lo dejaste perfectamente claro.�
��Y eso quiere decir que no puedo ser amable?� Harry levant� un poco la voz y camin� hacia la cama.
��Para qu� te molestas?� contest� Draco sent�ndose.
�Porque todav�a puedo ser amable contigo. Podemos ser educados el uno con el otro. Cierto, tenemos nuestros papeles, pero eso no significa-�
�Claro que si. V�yanse al diablo tu y tus pervertidos ideales de Gryffindor.�
Harry sac� la varita y se�al� con ella a Draco que inmediatamente comenz� a ahogarse jadeando en busca de aliento. Camin� hacia la cama y se arrodill� hasta quedar cara a cara.
�No tienes idea de lo pervertido que puedo ser.�
Termin� el hechizo sobre Draco y sali� furioso de la habitaci�n.
Agosto pas� en medio de un nebulosa. Apenas si se hablaban y manten�an un cese al fuego bastante tenso. Draco perfeccion� sus habilidades culinarias y Harry instal� la tuber�a m�gica y los accesorios para el ba�o. Tambi�n fue a visitar en varias ocasiones a Andr�meda y a Teddy, pero por lo dem�s jam�s sal�a de la casa. Hermione y Ron iban a verlo con frecuencia y trataban de convencerlo de que saliera, pero sin resultado alguno. Los viernes siguieron reuni�ndose para cenar, Draco preparaba la cena y luego se escond�a en su habitaci�n.
El �ltimo viernes antes de septiembre, Harry llev� a Ginny aparte y le dijo que no lo esperara.
�No te preocupes, no lo har�,� le contest�. �Cu�date, Harry.�
A pesar de las s�plicas de Ron y Hermione, Harry no pod�a soportar ir a King�s Cross para verlos partir, por lo que se despidieron la noche anterior. Le prometi� a Hermione que le escribir�a y le dio su Saeta de Fuego a Ron. �ste no la acept� sino hasta que Harry le dijo que era en calidad de pr�stamo y que se la podr�a regresar cuando terminara el a�o escolar.
El primero de septiembre Harry se la pas� emborrach�ndose con whisky de fuego en el estudio mientras que le�a las notas del libro de Pociones Avanzadas de Snape. Segu�a buscando entender de alguna manera al hombre que hab�a dedicado su vida a protegerlo asegur�ndose al mismo tiempo de hacerlo sufrir lo mas posible. Nunca lo abandonaba del todo la culpa de que tantas personas hubieran muerto mientras que �l hab�a sobrevivido y la terrible muerte de Snape siempre era el tema de las pesadillas que lo atormentaban.
Eventualmente sali� del estudio para encontrar a Draco en la sala leyendo un libro de cocina.
��Est�s borracho?� lo acus� Draco.
��Y a ti qu�?� gru�� Harry.
�Yo tambi�n hubiera preferido estar en el Expreso de Hogwarts hoy, pero no tuve opci�n. �Cu�l es tu excusa? Por favor no me vayas a decir que est�s aqu� por mi culpa.�
�No te sientas halagado. Tom� la decisi�n antes de que entraras en escena.�
��Entonces por qu� no est�s en el tren? Deber�as regresar a tu bienvenida de h�roe, a tu Comadrejita y a tu maldito final feliz.�
��C�llate!�
�Pero en cambio est�s aqu�, borracho a medio d�a y grit�ndome. �Eres pat�tico, Potter!�
��C�llate!�
�Apuesto lo que quieras a que Dumbledore se est� retorciendo en su tumba en este momento.�
��C�llate!� lo tom� por el cuello de la camisa y le dio un pu�etazo en la quijada que lo mand� al suelo.
��Ves lo que me hiciste hacer?� dijo Harry ligeramente mas calmado y sacudiendo la mano.
�Aja,� contest� Draco con sarcasmo. Ten�a la mejilla roja y una cortada en el labio que sangraba lentamente.
�Ven,� dijo Harry sacando la varita, �d�jame curar eso.�
Extendi� la mano hacia su cara.
Draco hizo una mueca de dolor. �No me toques.�
�No seas necio. D�jame curarlo.� Volvi� a extender el brazo lentamente y sujet� su barbilla con gentileza. Draco no se apart� y permaneci� quieto mientras Harry lanzaba el hechizo sanador.
Harry inspeccion� su trabajo y acarici� lentamente con el pulgar su piel suave. Hab�a sentido algo desde aquellos d�as de su obsesi�n por las actividades de Draco en sexto. Hab�a sentido que no pod�a dejarlo morir en el Cuarto de los Requerimientos. Hab�a sentido algo cuando Draco lo abraz� fuertemente mientras volaban hacia la seguridad. Incluso hab�a sentido algo cuando reclam� su vida. Pero ahora, al tocar su mejilla lo supo, lo supo y lo reconoci� como algo real y no s�lo un sentimiento fugaz absurdo que pudiera negar y enterrar en su subconsciente. La bilis le subi� por la garganta. Lo solt� r�pidamente y subi� corriendo las escaleras hacia el ba�o en donde vomit� cuando menos unas cinco veces. Pas� el reto del d�a escondi�ndose en su rec�mara.
El mi�rcoles Draco prepar� espinacas para almorzar. Le quedaron bastante bien. Harry nunca hab�a probado el quiche. Ninguno mencion� el incidente del d�a anterior.
El jueves lleg� el pedido de azulejo y Harry pas� todo el d�a con la parte del azulejo del proyecto. Draco prepar� pud�n de melaza esa noche y Harry dej� entrever que era su favorito.
Harry pas� el viernes con Andr�meda y Teddy y luego por la tarde fue a tomar una copa al Caldero Chorreante con George y Lee. Ya ten�a rato que le suplicaban que saliera con ellos. Antes no se lo hab�a permitido la culpa que sent�a por lo de Fred, pero finalmente cedi� al ver que incluso George segu�a adelante con su vida. Lleg� a casa tambaleante despu�s de media noche. Estaba en la cocina bebiendo un vaso enorme de agua cuando Draco apareci� en la puerta.
�Lo siento, regresar� luego,� se apresur� a decir y se dio la vuelta para marcharse.
��Qu� haces despierto?�
Draco se volte� nuevamente para enfrentar a Harry. �No pod�a dormir. Baj� por un vaso de leche caliente.
�Adelante. No te detengas por mi.�
�No, estoy bien. Voy a regresar a la cama.�
��Qu� pasa?� pregunt� Harry un poco agitado.
�Nada.�
��Qu�?� pregunt� Harry un poco mas alto y avanzando un paso hacia �l.
�Est�s tomado,� dijo suavemente Draco retrocediendo un paso.
��Y?�
�Nada. Me voy a acostar,� Draco se volte�, pero Harry lo sujet� de la mu�eca y lo volvi� a voltear. �Su�ltame.�
��Me tienes miedo?� pregunt� Harry con sinceridad, pero el alcohol le dio un tono amenazador.
�No,� susurr� Draco mientras intentaba zafar su brazo.
Harry lo empuj� contra la pared de la cocina y presion� su cuerpo contra �l. �Quiz� deber�as tenerlo,� le susurr� al tiempo que sujetaba su mu�eca libre con la otra mano.
�Pas� un mes en Azkaban. �Sinceramente crees que eres peor que ellos?�
��Que qui�n?�
Draco hizo la cabeza a un lado y apret� los dientes.
��Que qui�n?� le susurr� al o�do.
Draco volte� la cabeza y baj� la mirada hacia �l. �Haz tu mejor esfuerzo, Potter.�
�Si sabes lo que significa ser un esclavo mago, �verdad?� Harry no rompi� el contacto visual. �Eres m�o para hacer lo que yo quiera. Nadie va a venir a verte. No hay reglas ni leyes que limiten lo que puedo hacerte. Est�s aqu� para servirme.� Presion� el bulto de su entrepierna para enfatizar sus palabras.
Draco respir� profundo pero no respondi�.
Un momento despu�s Harry lo liber� y se alej� diciendo, �Te odio.�
Los d�as siguientes estuvieron llenos de una tensi�n silenciosa. El domingo por la tarde Harry encontr� a Draco trabajando en el laboratorio.
��Qu� est�s preparando?�
�Una Droga Tranquilizadora,� dijo Draco sin levantar la mirada de lo que estaba cortando.
Harry camin� hacia la mesa y observ� el libro de Pociones que estaba abierto. De inmediato vio las anotaciones que ten�a al margen. �Lo tomaste del estudio,� dijo suavemente.
Draco levant� la mirada, su rostro mostraba nervios y cautela. �Lo siento, estaba sobre el escritorio. Ya no tengo el m�o, no cre� que te molestara.�
�Est� bien, no te preocupes,� contest� Harry sintiendo el miedo en la voz de Draco. �Era de Snape,� a�adi�.
��Todas estas notas son suyas?�
�Si.�
�Vaya, tiene sentido.�
Harry se sent� y lo observ� trabajar. Sus dedos largos se mov�an con precisi�n y cuidado al pelar, cortar y aplastar los ingredientes. Era la imagen viva de la concentraci�n y Harry disfrut� del espect�culo.
��Por qu� necesitas una Droga Tranquilizadora?� le pregunt� mientras Draco comenzaba a a�adir los ingredientes uno por uno al caldero caliente.
Draco vacil� un momento, luego replic�, �Es para ti.�
��Para mi?�
��ltimamente has estado... nervioso. Pens� que podr�a servirte.�
Harry no dijo nada sino que se qued� observ�ndolo trabajar. Ya estaba entrada la tarde cuando Draco anunci� que ya estaba terminada.
��Te gustar�a probarla esta noche?� le pregunt� mientras llenaba un frasco grande.
�Creo que deber�as probarla tu primero,� contest� Harry decidido y confiado. Sab�a que Draco iba a decir que no, por lo que sac� su varita y la sacudi� apuntando hacia su tobillo.
La expresi�n de Draco era de puro horror mientras se llevaba el frasco a los labios. Harry pens� que los hechizos para los esclavos eran particularmente crueles. Eran peor que la maldici�n Imperius, con ella la persona ni siquiera era consciente de que la estaban controlando. Draco estaba completamente consciente de lo que estaba haciendo pero no pod�a hacer nada para impedirlo. Su cuerpo estaba obligado a obedecer a su amo por completo. Harry lanz� otro hechizo a la esposa que le prohibir�a mentirle.
Despu�s de que Draco hubo terminado hasta la �ltima gota, Harry camin� hacia �l y le dijo con ira apenas controlada, ��Crees que soy est�pido? �Cre�ste que no hab�a le�do las notas de Snape?�
Draco permaneci� quieto y sus p�rpados comenzaron a cerrarse cuando la poci�n empez� a surtir efecto. Harry lo rode� hasta quedar atr�s de �l y le susurr� al o�do. �Fue mi libro durante casi todo sexto. �Cre�ste que no me dar�a cuenta de que la estuviste revolviendo durante una hora mas? Si lo not�, Draco. Noto todo lo que se refiere a ti.�
Draco comenz� a perder el equilibrio y cay� en los brazos de Harry. �ste le pregunt�, ��Por qu� querr�as hacerme esto? �Por qu� me querr�as tan relajado que apenas pudiera moverme?�
�Yo... yo...� balbuci� Draco.
�Dime,� le orden�.
�Te pones violento cuando tomas.�
�Esta noche no hab�a bebido.�
�Quer�a probarla. Cre� que podr�a utilizarla para detenerte.�
��Detenerme?�
�Lo has pensado. Lo vi en tus ojos la otra noche.�
��Qu� viste?�
Draco cerr� los ojos al decir, �Quieres violarme.�
��Pero c�mo puedo violarte? Me perteneces, Draco. La violaci�n implica poseer a alguien en contra de su voluntad, pero tu no tienes voluntad propia. Mi voluntad es tu voluntad.�
Lo abraz� con fuerza y los Apareci� a la rec�mara de Draco. Una vez ah�, lo levit� hasta dejarlo acostado boca arriba sobre su cama. Sab�a que no ten�a fuerza ni para levantar la cabeza as� que camin� hasta un costado de la cama.
�M�rame,� le orden�.
Draco volte� la cabeza. Era obvio que estaba atemorizado y Harry encontr� esto extra�amente er�tico. Movi� la varita y desapareci� la ropa de Draco. Observ� su cuerpo con una mirada predadora.
�Eres hermoso. Apuesto a que ninguno de esos infelices en Azkaban te lo dijo alguna vez. No ten�an idea de lo que ten�an. No lo apreciaron.� Lo observ� intensamente mientras Draco se estremec�a e intentaba con desesperaci�n luchar contra los efectos de la poci�n.
Harry se acost� a su lado y le quit� un mech�n de cabello de los ojos. �Tan hermoso. Incluso cuando te odiaba, siempre pens� que eras hermoso.�
�No hagas esto,� le suplic� Draco.
�Shhh,� murmur� Harry antes de subirse a su cuerpo y acariciarle el cuello con la nariz. ��Qu� te hicieron en Azkaban?� le pregunt� mientras lo besaba desde el cuello hasta el pecho.
�Me lastimaron,� susurr� Draco mientras cerraba con fuerza los ojos.
�Yo no voy a lastimarte.� Juguete� con la lengua sobre el pez�n izquierdo que se endureci�. �Tan receptivo, aun bajo los efectos de la poci�n. Snape era un genio.� Solt� una risita y luego se dirigi� al pez�n derecho. ��Eras virgen?�
Harry levant� la mirada para ver que Draco sacud�a la cabeza. Todav�a ten�a los ojos firmemente cerrados.
��Virgen con los hombres?� especific�.
Draco volvi� a sacudir la cabeza.
�M�rame,� le orden� mientras se sentaba a horcajadas sobre sus muslos.
Draco abri� los ojos bajo la influencia del hechizo.
�Yo si lo soy,� declar� Harry. �Es asombroso lo que puedes aprender en los libros.�
Draco dej� escapar un peque�o gemido de sorpresa.
��No es curioso que mi primera vez vaya a ser contigo, o mas bien que siempre voy a estar contigo? Ver�s, Draco, soy material da�ado. No creo que pueda ser pareja de nadie y eso solo te deja a ti. Pero no creas que solo es porque seas mi esclavo. Creo que siempre te he deseado, pero era muy est�pido para comprenderlo.�
�No hagas esto,� logr� decir Draco con gran esfuerzo.
Harry se inclin� y lo bes� en la boca. Draco no respondi� en un principio pero termin� cediendo y comenz� a mover los labios al ritmo de los suyos. Harry dej� que su lengua explorara y reclam� su boca de la misma forma en que hab�a reclamado su vida hac�a unos meses.
Harry comenz� a besarle el cuerpo otra vez. �Apuesto que nunca te besaron en Azkaban. �Te besaron, Draco?�
�No,� susurr�. �Por favor, no,� dijo cuando Harry lo termin� de besar en el est�mago y qued� justo encima de su erecci�n.
�Al parecer tus pezones y boca no son las �nicas partes de tu cuerpo que son receptivas,� ri� por lo bajo.
�Harry, tu no eres as�. No hagas esto,� suplic� Draco.
��Qu� sabes acerca de mi?� escupi� Harry.
�Por favor no,� dijo Draco completamente desesperado.
Harry todav�a ten�a consigo la varita. La sacudi� para quitarse su propia ropa. Luego cubri� el cuerpo de Draco con el suyo. �Te sientes tan bien,� le susurr� al cuello al tiempo que presionaba de forma experimental su erecci�n contra la del otro. �Nunca he estado con nadie as�. Nunca he deseado a nadie as�.�
Bes� una vez m�s todo su cuerpo para terminar arrodill�ndose entre sus piernas. Lanz� un hechizo lubricante sobre el trasero de Draco y le levant� las piernas llevando las rodillas hacia su pecho.
�Te deseo demasiado,� susurr� mientras dejaba la varita sobre la cama para despu�s meter un dedo por su trasero. Draco dej� escapar un gemido suave.
Harry levant� la mirada para ver las l�grimas que ca�an de sus ojos. De la garganta de Draco sali� un �No,� estrangulado.
�Shhh, tan hermoso,� lo arrull� mientras met�a y sacaba el dedo repetidas ocasiones.
Desliz� un segundo dedo y comenz� a meterlos y sacarlos, la lubricaci�n le facilitaba la penetraci�n. Supuso que ya estaba bastante relajado debido a la poci�n, por lo que sac� los dedos y acomod� su pene.
Harry mantuvo los ojos fijos en los de Draco mientras lo penetraba lentamente. Draco se mordi� el labio y sigui� sacudiendo la cabeza.
Cuando Harry estuvo completamente adentro gimi�, �Te sientes tan bien. Tan apretado. Tan endemoniadamente perfecto. Yo nunca��
Las l�grimas fluyeron libremente de los ojos de Draco cuando Harry comenz� a cojerlo. Al principio fue lento, pero perdi� r�pidamente el control y su ritmo se volvi� r�pido. Ambos gimieron y gru�eron cuando sus orgasmos se acercaron r�pidamente. Harry dej� de moverse para sujetar la erecci�n de Draco. Lo acarici� con firmeza y pronto lo llev� a la cima.
�Tan hermoso,� susurr� cuando Draco se corri� con un grito fuerte.
Luego volvi� a mover las caderas y pronto se vino dentro de �l. Sin dejar de mirarlo a los ojos, se detuvo un momento antes de rodarse y dejarse caer sobre la cama. Ambos se quedaron dormidos en cuesti�n de minutos.
Harry se despert� en alg�n momento en medio de la noche. Observ� a Draco dormido pac�ficamente y el coraz�n le doli�. Se pregunt� c�mo era posible que su vida se hubiera convertido en esto despu�s de todo lo que hab�a pasado, por lo que hab�a luchado y muerto. Lo cubri� con una manta, se fue a su rec�mara y se volvi� a dormir.
A la ma�ana siguiente en la cocina lo estaba esperando una taza de caf� y pan tostado, pero Draco no estaba a la vista. Se aventur� a bajar al laboratorio justo a tiempo para verlo desvaneciendo los restos de la poci�n de la noche anterior.
Draco levant� la mirada hacia �l y se paraliz� como un venado ante las luces de un coche.
Harry le pregunt�, ��Ten�as algo qu� decir?�
Draco sacudi� la cabeza.
�Prep�rala correctamente la pr�xima vez,� a�adi� antes de volver a subir las escaleras.
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