| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo 2
Draco no pod�a culpar a la due�a y al agente de los Chudley Cannons, Ophelia Weaver y Dennis Zimmer, por sentirse intranquilos por las porquer�as de cartas que Potter hab�a estado recibiendo. Eran varias y hab�an sido enviadas por correo muggle. Despu�s de leerlas, Draco sent�a un deseo tremendo de una ducha caliente, larga y esterilizante. El autor no odiaba a Potter, pero s� ten�a una obsesi�n enferma y retorcida por �l, algo que �l mismo llamaba �amor� y, conforme avanzaba la fecha de las cartas, se hac�a m�s evidente que el autor se estaba sintiendo cada vez mas impaciente por la falta de correspondencia.
No era nada que Draco no hubiera visto antes. En algunas ocasiones dichas cartas terminaban en nada. En otras terminaban en muerte. Era algo dif�cil de saber. Hizo que le enviaran copias a Perona con instrucciones de ver si pod�a encontrar algo entre los Aurores y en los archivos de prensa. Ya tambi�n le hab�an avisado a los Aurores y ya estaban realizando ellos mismos sus investigaciones, pero Weaver y Zimmer hab�an insistido en contratar a unos profesionales.
Despu�s de llegar a un trato con Weaver y Zimmer (que inclu�a una paga exorbitante), lleg� el momento de confrontar a Potter. Weaver y Zimmer se ve�an tensos ante el prospecto. Draco no lo estaba. Ya en otras ocasiones hab�a tratado con divas. Todo se reduc�a a saber escoger las batallas. Hab�a que objetar sobre cosas peque�as para dejar ganar al cliente, para que �ste pensara que todav�a ten�a control sobre su vida. Pero hab�a que mantenerse aferrado a la varita en cuestiones importantes para que el cliente no terminara muerto.
Potter viv�a en Wendower, un �rea bastante buena y tranquila, pero que no se podr�a considerar de primera clase. Un lugar con buenas casas de jardines regulares y departamentos casi de lujo. Draco hab�a esperado una propiedad espaciosa que habr�a sido una pesadilla proteger, pensando en eso era que hab�a fijado esa tarifa tan exorbitante. Teniendo en cuenta que Weaver y Zimmer la hab�an aceptado, Potter deb�a ser una mina de oro.
Los tres viajaron con polvos Flu a la planta baja de uno de esos edificios de departamentos de lujo, y los detuvo un guardia de seguridad en la puerta. El guardia intent� llamar al departamento de Potter a trav�s de un tel�fono muggle sin �xito alguno. �Est� ah�,� dijo el guardia. �El guardia de la noche lo vio llegar tarde anoche y esta ma�ana no ha salido.�
�Yo le avis� a �l que vendr�amos,� suspir� Weaver. �Sabe qui�nes somos, �verdad?�
�Si, se�ora,� asinti� el guardia aunque su mirada se detuvo en Draco.
�Podr�a estar pasando algo malo. Por favor, d�jenos subir.�
El guardia baj� las protecciones, abri� el ascensor y los acompa�� al �ltimo piso. S�lo hab�a dos departamentos en ese piso. Weaver toc� a la puerta de la derecha. ��Harry! �Est�s ah�?�
No hubo respuesta. Unos momentos despu�s, el agente golpe� la puerta con el pu�o. ��Potter! �Arriba! �Contra ellos!�
Hubo otra pausa y el guardia comenz� a buscar nervioso entre sus llaves. Pero antes de que pudiera usarlas, la puerta se abri� y una hermosa criatura se recarg� con desgana en el marco de la puerta.
Draco hab�a visto fotos de Harry Potter. Era imposible no hacerlo, pues aparec�a en peri�dicos, revistas, carteleras, posters, y calendarios. En algunas de las fotos aparec�a con mucha menos ropa que la que tra�a ahora, que eran unos jeans desgastados a la cadera. Pero no era para nada parecido a tenerlo en persona. Y a dicha persona el cabello negro le ca�a ligeramente sobre los hombros bronceados y unos brazos musculosos se encontraban cruzados frente a un torso musculoso. Ten�a la mirada un poquito perdida, pero, Draco pens�, no se deb�a a la falta de lentes. Una vez que se convirti� en jugador profesional, hizo que le arreglaran la vista. Ten�a seis aretes a lo largo de la oreja izquierda y un collar llamaba la atenci�n hacia las l�neas firmes de su cuello y clav�culas.
A un Malfoy no se le ca�a la baba.
Potter se pas� una mano perezosa por la cara. ��En d�nde es el incendio?� pregunt� con voz baja y grave. Se aclar� la garganta.
El guardia se retir� del piso.
�Te dijimos que vendr�amos esta ma�ana,� dijo Weaver.
La mano de Potter descendi� hasta cubrir su boca y frunci� el ce�o. ��Qu� hora es?� pregunt� con voz mas suave pero igual de profunda.
�Ya pasan de las once.�
�Hm.�
�Y hemos tra�do con nosotros al sr. Malfoy. Estamos aqu� para hablar de tu seguridad.�
A Potter pareci� sorprenderle que hubiera una tercera persona ah�. Draco se estaba preparando para alguna reacci�n de tipo explosivo. En cambio, Potter apenas si le dirigi� una mirada desinteresada. ��No eras tu el bonito, Malfoy?� Se alej� de la puerta abri�ndola totalmente.
Aparentemente �sta era una invitaci�n para que entraran, pues Weaver y Zimmer lo siguieron. ��Est�s crudo?� demand� Zimmer.
�No.�
��Drogado?�
��No! �Por dios! S�lo estoy cansado. Llegu� tarde anoche.�
Mientras tanto, Draco permanec�a de paralizado en la puerta, manteni�ndola abierta, pero sin entrar del todo en el departamento. No pod�a creer que Potter acabara de darles la espalda y que los dejara entrar, que lo dejara entrar a �l, as� como si nada. El hombre recibe cartas amenazadoras, un enemigo del pasado sale de la nada y �l los deja entrar tan tranquilo.
Esto iba a ser m�s dif�cil de lo que hab�a pensado.
Entr� y cerr� en silencio la puerta. Se coloc� el abrigo sobre el brazo y observ� el �rea grande que ten�a enfrente. Un pasillo de tama�o considerable, dos escalones que llevaban a una sala bastante espaciosa con ventanales, amueblada en busca de la comodidad mas que por el estilo, y una gran cantidad de equipo de entretenimiento muggle. Lo sorprendi� la limpieza del lugar. Si se hubiera puesto a pensar en ello, hubiera esperado que el Chico que Vivi� fuera desordenado. Lo m�s probable era que Potter tuviera alg�n servicio de limpieza, y eso era algo de lo que tendr�an que hablar.
Weaver y Zimmer hab�an seguido a Potter a otra habitaci�n, sin duda alguna a la cocina. Draco pod�a escucharlos hablar, Weaver y Zimmer explicaban el motivo de la presencia de Draco mientras Potter protestaba somnoliento que nada de esto era necesario.
Potter regres� de la cocina y se tir� en uno de los sof�s. �Malfoy, rel�jate.�
�Por favor, toma en serio esto, Harry,� lo reprendi� Weaver sent�ndose como pudo en el espacio que quedaba en el sof�.
�Me lo estoy tomando en serio. Es solo que no veo la necesidad de que me contraten un guardaespaldas. En especial este guardaespaldas.� Draco brinc� al escuchar esto. �Es mas chico que yo.�
�Por dif�cil que pueda ser que tu mente primitiva entienda el concepto, Potter, no todo tiene que ver con la fuerza bruta.�
�Tambi�n soy mago. Puedo manejar los ataques m�gicos.�
�Quiz� si vienen vestidos de negro gritando ��Voy a matarte, Harry Potter!�, pero tengo el presentimiento de que las amenazas m�s sutiles las pasas por alto.�
�No soy tonto, Malfoy.�
�Me dejaste entrar.�
�No lo hubiera hecho si hubieras venido solo. Vienes con gente que conozco.�
��Y? Quiz� me gan� su confianza.�
��Y por qu� lo har�as?�
Bludgers. Hab�a recibido demasiadas bludgers en la cabeza. ��Has olvidado nuestros siete a�os en Hogwarts? �Has olvidado que nos odi�bamos? �Recuerdas algo de eso?�
��ramos unos ni�os.�
��C�mo sabes que no me he pasado todo este tiempo planeando tu ca�da?�
�Asumo que has tenido otras cosas mejores que hacer con tu vida.�
Draco se sinti� extra�amente halagado por esto, y un instante despu�s irritado por haberse sentido halagado. �Tus suposiciones pueden costarte la vida, Potter.�
��Estoy equivocado? �Est�s aqu� para ganarte mi devoci�n eterna?�
Al menos hab�a le�do las cartas. Eso ya era algo. �Claro que no. Pero no es tan simple.�
�Claro que si.�
�Potter,� dijo Zimer. �Las celebridades a veces son asesinadas por acosadores, �cierto?�
Potter suspir� y se tall� los ojos.
�Esta gente es peligrosa porque no piensan como los dem�s. Son impredecibles y no llevan puesto un letrero que diga, �Soy un Acosador�. Se necesita de un profesional para alejarlos y el sr. Malfoy es un profesional. Deja que haga su trabajo. Tu no tienes tiempo para ocuparte de esto.�
Al parecer esa ma�ana era un buen momento para convencer a Potter de hacer algo que no quer�a hacer. �Est� bien, como quieran. Es su dinero. Pero no me voy a esconder aqu�, ni tampoco voy a soportar a un mont�n de gente rondando por aqu�. Digo, m�s de lo normal.�
�Quiz� este sea un buen momento para que el sr. Potter y yo decidamos los detalles de su protecci�n.� Draco hab�a aprendido que era mejor, aunque mas dif�cil discutir los detalles con el cliente que con otras personas encargadas que el cliente pudiera tener. Nada molestaba m�s a la gente que la sensaci�n de que otros les organizaban la vida. �Mas tarde podemos enviarles un reporte.�
A Weaver y Zimmer no les pareci� esto. Fruncieron el ce�o y protestaron. Draco sab�a adem�s c�mo manejar a los encargados, y Potter no expres� opini�n alguna sobre si deber�an quedarse o no, mejor regres� a la cocina mientras segu�a la discusi�n. Para el momento en que regres� con una bandeja con dos tazas, az�car y crema, la due�a y el agente ya se hab�an ido.
��Caf�?� ofreci� dejando la bandeja sobre la mesita de caf�. Tom� una de las tazas y le sirvi� una cantidad obscena de az�car seguida de una cantidad obscena de crema. Draco hubiera pensado que un atleta profesional, en especial un Buscador, deber�a tener mas cuidado con lo que se llevaba a la boca.
�No recuerdo que hayas sido as� de... distra�do por las ma�anas.� Nunca se hab�a comportado as� en las clases matutinas.
Potter gru�� sujetando la taza con ambas manos y descansando los codos sobre las rodillas al tiempo que se llevaba la taza a la boca. Cerr� los ojos, respir� profundo y sabore� un trago lento.
Draco lo observ� divertido. Esa hubiera sido una foto excelente. Un B�rbaro A Punto Del Orgasmo Con Un Caf�. �Necesito venirme a vivir contigo.�
Potter se atragant� con el caf�. Una respuesta altamente satisfactoria.
��Qu�?� demand� Potter, su voz era mordaz, y su mirada finalmente era clara.
Ah, ahora ya estaba despertando. �Si voy a protegerte, necesito vivir contigo.�
�Asum� que tu protecci�n consistir�a en protecciones, encantamientos y revisar mi correo.�
��No te advert� de los peligros de hacer suposiciones?�
��Para qu� necesitas estar aqu�?
�Para observarte a ti y a los que te rodean, por supuesto. Para estar aqu� en caso de un ataque.�
�Las cartas no dec�an nada de un ataque.�
�Hacen menci�n a ense�arte a apreciar su devoci�n. Dudo que el tipo tenga en mente flores.�
��Crees que es un hombre?� Potter le dio otro trago largo a su caf�.
�No estoy seguro. Es una corazonada que me da por las cartas. �Por qu�? �Vas a estallar con furia homof�bica?�
Potter se encogi� de hombros. �Es bueno saber qu� buscar.�
�Entonces, �tienes un cuarto de invitados, o me voy a quedar en el sof�?�
Potter frunci� la nariz. ��No tienes vida? �Nadie que se moleste porque est�s viviendo en otro lado?�
�Creo que cualquiera en mi vida se sentir�a compensado por los beneficios del trabajo,� contest� Draco con frialdad.
Potter sonri� con desd�n. ��Quieres decir que ser�an mas felices con el dinero que con tu compa��a? Bueno, no es dif�cil de imaginar.�
�Mira qui�n habla. �Cu�nto ganas?� aunque con echar un vistazo por los papeles hubiera bastado.
��C�mo se que no est�s aqu� para matarme tu?�
Hasta ahora hace las preguntas. �Es malo para el negocio cuando el cliente muere, Potter.�
��Por qu� aceptaste el trabajo? En serio.�
�Por el dinero. No creer�as lo que me van a pagar. Debes significar mucho para ellos.�
�Si. Les aporto muchas ganancias.�
Draco lo observ� de cerca. A eso era a lo que se hab�a referido. Pero no era algo que esperaba que Potter admitiera totalmente serio, sin amargura alguna. �Entonces, �cuarto o sof�?�
��Realmente es necesario?�
�Si.�
Potter suspir�. �Como quieras.� Se puso de pie. �Tengo un cuarto de invitados. Por aqu�.�
Draco lo observ� alejarse. En realidad hab�a esperado un poco mas de resistencia. Quiz� Potter necesitara una segunda taza de caf� antes de despertar por completo. Quiz� en media hora comenzar�a a gritar como loco. Sali� detr�s de �l por un pasillo corto que sal�a de la sala.
�Habr� ciertos l�mites, Malfoy. Ya tengo que seguir bastantes reglas sin sentido.�
�Estas son reglas que van a salvar tu vida.�
�Aqu�.� Potter abri� una puerta para mostrar un cuarto de tama�o regular, decorado suavemente. �Me imagino que debo decirte que voy a tener una fiesta esta noche.�
�Canc�lala.�
�No.�
�Canc�lala,� repiti� Malfoy con mayor severidad.
�No.� Y Potter sali� nuevamente. Draco lo sigui� hasta otra habitaci�n, �sta era m�s grande y estaba decorada con mayor personalidad, con un bonito balc�n y ventanales. Potter se dirigi� directamente al ba�o de la habitaci�n. �Te dar� una lista de los que van a venir y podr�s hacer lo que sea que hagas para checarlos, pero no voy a poner mi vida de cabeza s�lo porque a Weaver le dio un ataque de p�nico.�
�He visto las cartas, Potter. Esta es una amenaza de verdad.�
�Si, bueno, todos tenemos que morir eventualmente. Ahora, �te molestar�a? Quiero darme un ba�o.�
�Puedo ver? �Este no es el final, Potter. Tengo muchas preguntas que hacerte que no te van a gustar sobre la gente con la que has convivido aunque sea dos segundos durante la �ltima d�cada. Tengo que montar protecciones por todo el lugar y hacer algo con estos mugrosos ventanales. �Por qu� el lugar es as�, Potter? �Extra�as la gloriosa Torre de Gryffindor?�
�Malfoy.� Potter suspir� el nombre, como si estuviera demasiado cansado para hablar en ese momento. �Vete.� Y le cerr� la puerta en la cara.
Draco retrocedi� un paso, no estaba seguro de si las cosas hab�an mejorado, o si, de alguna retorcida forma, estaban peor de lo que hab�a imaginado. No importaba. Ten�a un trabajo que hacer y �ste no inclu�a descifrar los asuntillos de Potter.
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