| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo 1
Compa��a de Seguridad Malfoy � Protecci�n Personal y de Bienes.
Llam� la atenci�n de su sentido de la iron�a. Tras a�os de aprender de su padre la forma de introducirse en donde no era deseado, de manipular a la gente para que contara sus secretos, c�mo lastimar, ahora todo ese conocimiento serv�a para ayudar a esa misma gente. Por supuesto, por un precio. Pero a�n as� era un prop�sito noble. Despu�s de todo, tambi�n hab�a que pagarles a los doctores y a las enfermeras.
Aunque quiz� no se les pagara tan bien.
Lo que los clientes proteg�an pagaba las botas finas que tra�a, la enorme casa de trescientos a�os que le serv�a como centro de negocios, y un personal de casi treinta personas. Voldemort estaba muerto, al igual que sus mort�fagos, y los que no lo estaban, estaban encarcelados o se dedicaban a asustar a los peatones al gritarles en las esquinas esas aburridas advertencias sobre el deterioro de la raza m�gica, pero ahora la gente le tem�a m�s a la oscuridad que a la segunda vuelta de Voldemort. La torpeza del Ministerio de Magia, junto con su renuencia a aceptar que Voldemort hab�a regresado y la consecuente falta de efectividad para manejar el asunto despu�s, le cost� el respeto y la fe del resto de la poblaci�n. La gente ya no confiaba en el gobierno en cuestiones de protecci�n. Aquellos que no pod�an protegerse consiguiendo clases particulares de Artes Oscuras lo hac�an comprando encantamientos y pociones dudosas en lugares menos respetables que los del Callej�n Knockturn .
Ciertamente, a Draco Malfoy no se le pod�a culpar por sentirse complacido consigo mismo por haber estado en el momento indicado del auge de la industria de la protecci�n. O por establecer un negocio tan provechoso y con empleados tan competentes que el jefe pod�a aprovechar la oportunidad de dormir un poco m�s y disfrutar de un ba�o tranquilo antes de dirigirse a su peque�o rei � oh, negocio.
Las ma�anas eran la mejor parte del d�a.
Pero, claro, uno ten�a que abrir la puerta y entrar.
�Esta ma�ana nos lleg� un cliente nuevo, jefe.� La mujer alta y delgada de cabello casta�o y corto y que llevaba una pluma detr�s de cada oreja, se plant� frente a �l con un archivo en la mano.
Draco frunci� el ce�o. Odiaba que le hablaran tan pronto como cruzaba la puerta. Y Perona lo sab�a.
Raz�n por la cual probablemente lo hac�a cada ma�ana.
Delia, por el otro lado, lleg� a su lado en silencio, y le ofreci� una peque�a taza de caf� mezclado con nuez moscada. Que chica tan encantadora. Le dio un sorbo, asinti� dando su aprobaci�n y sali� del vest�bulo hacia al largo pasillo de m�rmol.
Sin amedrentarse, Perona sali� tras �l, una tarea f�cil ya que la bendita mujer era casi ocho cent�metros mas alta que �l. �Nunca adivinar�s de qui�n se trata.�
�Buenos d�as, Perona,� murmur� sarc�sticamente mientras liberaba la protecci�n de su oficina.
�Y no puedo creer que te hayan llamado a ti. Digo, a nosotros.�
Esto s� que pic� su curiosidad, aunque odiara admitirlo. Dej� la taza sobre el enorme escritorio color cereza oscuro y se quit� el abrigo. ��Y por qu� no habr�an de llamarnos? Somos los mejores.� Eso dec�a en la revista Varitas y Protecciones. Tom� nuevamente su taza y se sent� en la c�moda silla de piel.
�Son los Chudley Cannons.
La taza se qued� a medio camino de su boca. ��En serio?� Un momento.
�Al parecer su Buscador-�
Solt� un resoplido y tom� un trago.
�- ha recibido una amenaza de muerte.�
��Otra?� Todo el mundo sab�a que Potter recib�a amenazas de muerte cada dos por tres. Incluso Draco, solo por molestar, le hab�a mandado una, y hab�a dado muestras de su identidad, muestras que cre�a que los Aurores descubrir�an. Todav�a no lo hac�an. ��Cu�ndo entender�n esos perdedores que Potter no mat� a Voldemort?� Severus lo hab�a hecho usando un vapor en el que la sangre de Potter hab�a sido un ingrediente. Esto, aparentemente, reun�a las condiciones citadas en la tan llevada y tra�da profec�a de la que todo el mundo se enter� una vez que todo hubo terminado. Claro que Draco no cre�a en las profec�as. Eran una sarta de tonter�as.
Todo hab�a sido obra de Severus. A �l se le hab�a ocurrido la poci�n, la hab�a desarrollado, y hab�a ido a la reuni�n de los Mort�fagos cuando fue convocado. Lleg� a dicha reuni�n con un frasco que (como �l mismo hab�a prometido) terminar�a con cualquier conflicto antes de que comenzara. De acuerdo con Severus, Voldemort asumi� que era algo que deb�a beberse, asumi� que era venenoso y le orden� a Severus que le diera un trago. Severus destap� la botella, el l�quido entr� en contacto con el aire y se convirti� en un vapor que era fatal s�lo para Voldemort y para Potter. Severus se qued� el tiempo suficiente para asegurarse que Voldemort muriera realmente y luego se desapareci�.
A�n as�, despu�s hubo una guerra, una guerra de la que Draco logr� mantenerse fuera. Los Mort�fagos ya no ten�an a Voldemort, lo que signific� que los Dementores regresaron a Azkaban. Ni siquiera tuvieron a Lucius Malfoy, quien nunca dej� Azkaban. La grandiosa Orden del F�nix ten�a a Dumbledore y al Chico que Vivi� y estaba llena de miembros que estaban mas interesados en sus beneficios personales que en otra cosa. A nadie le sorprendi� que los Mort�fagos perdieran esa corta pero aterrorizante guerra.
Entonces, aunque Potter realmente no mat� a Voldemort y aunque como adolescente de no mucha inteligencia o talento m�gico, s�lo sirvi� como estandarte y mascota de un maestro de la estrategia, recibi� una cantidad desproporcionada del cr�dito y casi toda la culpa, dependiendo del punto de vista de cada quien. Era de conocimiento com�n que el Buscador de los Cannons recib�a vociferadores de los pat�ticos mort�fagos de las esquinas y de otros tantos que hab�an perdido a sus seres amados durante la guerra y que cre�an que Potter no hab�a sido o lo suficientemente r�pido o lo suficientemente inteligente o lo que fuera para salvarlos.
�Creen que esta amenaza es diferente.�
��Qui�nes?�
�El due�o del equipo y su agente.�
��Y que piensa Potter?�
��l no est� preocupado. Cree que puede controlarlo �l mismo.�
�Quiz� tenga raz�n.� Despu�s de todo, hab�a sobrevivido a varios encuentros con el Man�aco Oscuro. Y eso era bastante mas de lo que varios pod�an decir.
�El equipo no quiere correr ning�n riesgo. No esta vez.�
�Me imagino.� Ni hab�a duda alguna de que Potter era la estrella central de los Cannons. Para el final de la guerra, Potter se hab�a ganado una reputaci�n de ser emocionalmente inestable y poca gente quer�a tener que ver con �l, a pesar de la etiqueta del Chico que Vivi�. Sin embargo, los Cannons estaban bastante desesperados y le ofrecieron lugar como Buscador, pues el que ten�an hab�a muerto durante la guerra y el reemplazo se hab�a lastimado permanentemente durante un partido. Y su elecci�n les hab�a reportado enormes ganancias.
El Quidditch era un deporte en el que un solo jugador, en especial el Buscador, pod�a hacer o deshacer un equipo, y Potter hizo a los Cannons. Dijeran lo que dijeran de �l, definitivamente sab�a volar, y nada que no fuera un Dementor en el campo, lo pod�a distraer de la Snitch. La �nica ocasi�n en que los Cannons perdieron fue cuando Potter estuvo por decirlo de alguna forma discapacitado. El incremento constante y mantenido de la publicidad y la mercadotecnia hab�a tra�do como consecuencia mejores entrenadores, mejor equipo, y un incremento en los salarios para mejores jugadores.
Al darse cuenta de su error, otros equipos hab�an intentado atraer a Potter con ofertas escandalosas. Las p�ginas de deportes frecuentemente conten�an detalles concernientes a las negociaciones de los contratos y cuentos sobre que Potter amenazaba a los Cannons con no jugar si no le igualaban el precio. Hasta donde Draco sab�a, Potter segu�a con los Cannons.
En lo concerniente a la inestabilidad emocional, nunca hab�a escogido un bando. A los medios les encantaba divulgar los detalles sobre abuso de drogas, alcohol, car�cter violento, y org�as indiscriminadas. Hab�a docenas de fuentes confiables dispuestas a soltar la basura de Potter. �Pero algo de esto era cierto?
Para empezar, a Draco no le importaba. Le emocionaba decir que Potter ya no era mas interesante que cualquier otro famoso que conociera.
Draco sab�a que no era el �nico adulto que desear�a borrar partes enteras de su infancia. A�n as�, no pod�a evitar estremecerse al pensar en ello. Imag�nense en los zapatos de un mocoso hip�crita que pas� siete a�os tratando de castigarlo. Qu� pat�tico. Odiaba pensar en cu�nto hab�a distorsionado su personalidad y en c�mo se hab�a apoderado de su vida. Bromas absurdas que nunca funcionaron. Seguirle la corriente a esa est�pida de Umbridge. La forma tan petulante en que actu� como prefecto - �qui�n era? �un Weasley? Y, finalmente, casi venderse a esos payasos de las t�nicas negras y m�scaras idiotas.
Gracias a Merl�n que su padre estaba en Azkaban cuando los mort�fagos llegaron a la Mansi�n Malfoy esperando que se uniera a sus filas en ese mismo momento. Si su padre hubiera estado ah�, con su fr�a mirada de desaprobaci�n y la dignidad que hab�a logrado llevar al rid�culo paquete del mort�fago, Draco hubiera desnudado su brazo y hubiera recibido la marca. Pero sin la presencia de su padre ni la de Voldemort, los mort�fagos hab�an aparecido como locos y despreciables y Draco tuvo el coraje � o la cobard�a � de salir huyendo.
No hab�a huido lejos. Tan s�lo a Irlanda, en donde encontr� un trabajo en una librer�a en Dubl�n y en la que un par de magos sin mucha simpat�a por la aristocracia inglesa le bajaron los humos. Draco tuvo el tiempo y el espacio para darse cuenta de lo bueno que era estar sin los moralismos de Dumbledore o las ret�ricas de los Mort�fagos. Y decidi� que pertenecer a cualquier clase de movimiento, sin importar cu�les fueran sus metas, no era para �l.
Tambi�n descubri� que mucho de su comportamiento hab�a estado influenciado por el de Potter, y se hab�a avergonzado profundamente.
�Entonces, �est� listo para aceptar nuestra protecci�n?�
�Todav�a no se lo han dicho. Quer�an escoger a alguien antes de ir con �l, para poder comunic�rselo como un hecho consumado.�
��Y est�n conscientes de que Potter y yo tenemos un -?� vacil� un poco, no estaba seguro de c�mo llamarlo.
��Asunto?� termin� Perona con una sonrisa. Ella hab�a estado en Ravenclaw un a�o m�s abajo que Draco. Estaba bien enterada de su asunto.
�Una historia personal inc�moda.�
Se encogi� de hombros. �Como ellos no lo mencionaron, yo tampoco lo hice.�
Realmente no importaba. �Muy bien, entonces, pon a Morrow a trabajar en ello.� Morrow era el hombre con mayor experiencia, rondaba los cuarenta, y, hasta donde Draco sab�a, no era un gran admirador del Quidditch.
Perona fruncio la boca. ��No crees que deber�as hacerlo tu?�
Draco enarc� una ceja rubia. �No.�
�Jefe, este es un cliente altamente importante. El jefe de la compa��a deber�a trabajar en el caso.�
�No voy a vivir con Potter el tiempo que se lleve descubrir al tarado este.�
�Ah,� dijo Perona. �Y yo que pens� que eras un profesional.�
Estaba siendo muy obvia y a �l no le impresion�. ��En realidad crees que soy tan f�cil de manipular?�
��Bromeas? Todo lo que tengo que hacer es mencionar lo mucho que te est�s pareciendo a tu padre y al d�a siguiente llegas con el cabello cortado.�
Draco se pas� una mano por el cabello antes de poder contenerse.
�En fin, de cualquier forma, Morrow ya tiene un cliente.�
��Desde cu�ndo?�
�Desde esta ma�ana. Una pareja de reci�n casados bastante rica, quiere que su casa quede propiamente protegida. Ambos son hijos de mort�fagos. Morrow ya va en camino para conocerlos.�
Draco maldijo.
�Eso te pasa por llegar tarde.�
�Entonces, asigna a Ashton.�
��Est�s intentando evitar a Potter?�
�Si.�
Perona se vio m�s sorprendida de lo que hubiera estado dispuesta a admitir. �Cre� que ya no ten�as ning�n problema con respecto a Potter.�
�Y as� es, pero puede ser que �l s� los tenga conmigo.�
�Eso s�lo lo har�a mas divertido, �no?�
Esta vez, enarc� la ceja por un motivo completamente diferente.
Draco sonri� malicioso.
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