| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo 2: Un Exceso de Sorpresas
Harry nunca hab�a visto una casa tan opulenta como la de los Malfoy. La �ltima vez que hab�a estado aqu�, ten�a la vista demasiado mal y lo que mas hab�a visto era el s�tano. No entend�a c�mo era que una familia de tres personas necesitara una casa del tama�o de un ala completa del Ministerio. Para Harry resultaba una tonter�a excesiva, aunque estaba seguro de que para los Malfoy su chalet les resultar�a una casucha.
Los pisos estaban cubiertos de reluciente m�rmol blanco que continuaba en parte de la pared y se deten�a en un pesado contraste con el papel tapiz brocado verde oscuro. En varios puntos a lo largo de la pared hab�a enormes columnas blancas con l�neas verdes y negras que surcaban la lisa superficie. La chimenea por la que acababa de salir ocupaba una pared completa y daba la impresi�n de que pod�a albergar a un equipo de Quidditch entero.
Narcissa entr� gr�cil en el cuarto haci�ndole una peque�a reverencia. �Sr. Potter, que amable de su parte en honorar nuestra humilde morada,� dijo con dulzura.
Harry intent� reprimir una sonrisa ante este comentario, pero no lo logr� del todo. �Su casa dista mucho de ser humilde, Sra. Malfoy,� replic�. �Me asombra su... abundancia.�
Una sonrisa sutil curv� las comisuras de sus labios y ri� suavemente, si risa fue como un suave tintineo. �Es verdad, la casa es demasiado grande para nosotros, pero hubo un tiempo en que la familia Malfoy fue bastante numerosa, en esta casa llegaron a vivir cerca de veinte personas hace apenas una generaci�n. Ahora es un lugar solitario y lo ser� a�n mas si usted tiene �xito en su misi�n,� coment� ella, su anterior sonrisa ahora se vio matizada con un ligero ce�o.
��Mi misi�n?� pregunt� Harry. No sab�a que McGonagall le hubiera notificado el motivo de su visita a la Sra. Malfoy.
�No finja conmigo, Sr. Potter. Estoy perfectamente consciente de que por el momento la escuela no tiene un profesor de pociones y tambi�n estoy consciente de que Draco tiene demasiada experiencia en esa materia en particular. Aunque me atrever�a a decir que tiene un reto por delante si su intenci�n es sacarlo de la mansi�n,� dijo riendo.
Enlaz� un brazo con el suyo mientras hablaba y lo iba guiando sutilmente gentilmente del vest�bulo y por las escaleras enormes. Las paredes estaban alineadas por grandes pinturas m�gicas de los ancestros de los Malfoy y que le dirig�an miradas torvas a Harry.
La mayor�a ten�a el aspecto que habr�a esperado, piel p�lida, cabello rubio y rasgos afilados, aunque conforme fue avanzando tanto el cabello como la piel se fueron oscureciendo. Lo �nico que prevaleci� fueron los rasgos afilados.
Pasaron frente al retrato de un hombre de aspecto enjuto de bigote negro retorcido y cejas rizadas. El hombre resopl� cuando Harry pas� junto a �l y se puso a hablar r�pidamente en franc�s, Harry no le pudo entender nada, pero en base al tono insultante de sus palabras adivin� que no eran de bienvenida o amistosas.
�No le haga caso,� coment� Narcissa a la ligera. �F�lix o es amable ni siquiera con nuestros invitados sangre pura.�
��Por qu� no me sorprende?� murmur� Harry mirando molesto el retrato.
Para cuando Narcissa finalmente se detuvo frente a unas enormes puertas dobles color marfil, Harry sent�a como si las piernas se le fueran a caer. Ella llam� a la puerta y esper�.
Despu�s de unos minutos, las puertas se abrieron para revelar a un hombre que Harry por un momento pens� era Lucius. Era delgado, �gil y mas alto que Harry, llevaba el cabello rubio largo y recogido en una cola de caballo suelta a la altura de la nuca.
Ten�a la nariz afilada ligeramente levantada, lo miraba con una arrogancia que Harry recordaba demasiado bien, y �ste gimi� para si, arm�ndose de valor para no largarse de ah�. Despu�s har�a que Minerva se las pagara por haberlo enviado como su mensajero.
�Potter,� dijo el otro, en su tono se adivinaba que no le complac�a su presencia.
�Malfoy,� contest� Harry con un aire de indiferencia. A consecuencia de la guerra hab�a logrado perfeccionar su habilidad para descifrar a la gente y generalmente sab�a c�mo lidiar con ellos, pero al parecer Malfoy todav�a lograba hacerlo enojar.
Narcissa le dirigi� a su hijo una mirada de advertencia y la puerta se abri� vacilante y Draco le se�al� a Harry que entrara. Harry le dirigi� una peque�a reverencia a la Sra. Malfoy y entr� a la enorme jaula de oro que era la habitaci�n de Malfoy.
Todo en ella era color marfil con peque�os toques de dorado. Las cortinas de todas las ventanas � y hab�a ocho solamente en la salita de estar � eran de seda dorada bru�ida. El cuarto en el que estaban daba la impresi�n de ser una salita con un sof� y dos sillones que daban la impresi�n de ser estilo franc�s antiguos y costosos.
Hab�a varias puertas que sal�an de este cuarto y al otro extremo un arco enorme por el que Harry pudo ver una vasta biblioteca que habr�a hecho palidecer a la de Hermione. Supuso que cuando menos alguna de las puertas llevaba a la rec�mara que de pronto sinti� curiosidad por ver.
Sac� ese pensamiento ofensivo de su cabeza inmediatamente y fij� una mirada severa en Malfoy. ��Estoy seguro de que sabes la raz�n de mi visita?� pregunt� evitando toda charla y simulaciones.
Draco se ri� y se sent� en el sill�n mas cercano. �Tan rudo como siempre, supongo que algunas cosas nunca cambian.�
Harry suspir� ligeramente permaneciendo de pie. �Cre� que me querr�as fuera de tu vista tan r�pido como fuera posible,� contest�.
Draco se encogi� de hombros. �Cuando menos eso es verdad.�
Se escuch� un suave pop y un momento despu�s un elfo dom�stico apareci� con una enorme charola de plata con t� y panecillos. �Si�ntate, Potter. Es una groser�a quedarse de pie mientras te estoy ofreciendo t�.�
�En realidad no me lo ofreciste,� replic� Harry con una ceja levantada y sin mover un m�sculo para obedecer la petici�n de Draco.
Draco curv� los labios en una ligera sonrisa burlona. �Cierto, por favor, Potter, si�ntate y t�mate un t� conmigo,� dijo se�alando el sof� a su lado y la charola sobre la mesita.
Harry decidi� ignorar el lugar que le hab�a ofrecido Draco y se sent� en el sill�n opuesto a �l, en el lugar mas alejado posible de Draco. Sab�a que Draco hab�a hecho un esfuerzo supremo por no poner los ojos en blanco y eso lo hizo sonre�r.
��Qu� es tan divertido?� pregunt�.
�Tu. De verdad est�s intentando se educado,� replic� Harry riendo.
�Y es evidente que tu no, cosa que no me sorprende. Estoy seguro de que un h�roe de tu talla nunca necesita utilizar la cortes�a com�n,� arrastr� las palabras.
Harry hizo una mueca al escuchar la palabra h�roe, pero no lo corrigi�. Era cierto, estaba siendo grosero y deb�a modificar su comportamiento para mostrar el adecuado de un digno representante de Hogwarts. �Lo siento, Malfoy. Tienes raz�n, estoy siendo descort�s. �Te parece si comenzamos de nuevo? Me da gusto verte, Malfoy, ha pasado mucho tiempo,� coment� ligeramente como si estuviera platicando con Ron o Hermione.
Los ojos grises brillantes se abrieron ligeramente y abri� la boca en un peque�o jadeo. Sin embargo pronto recuper� la compostura e inclin� la cabeza tan r�pido que Harry estuvo seguro que se hab�a imaginado el hecho de haber tomador a Draco con la guardia baja. �Tambi�n me da gusto verte. Aunque �ltimamente siento que te he visto mucho,� replic� con una sonrisa burlona.
��A qu� te refieres?� pregunt� Harry con una ceja negra levantada por la confusi�n. No recordaba haberlo visto ni de pasada desde que fue a su juicio hac�a ya mas de ocho a�os.
Draco ri� ligeramente. ��No has visto que fuiste el soltero mas codiciado de este a�o de la Bruja Semanal?� pregunt� a sabiendas de que no podr�a haberlo dejado de ver aunque viviera en una cueva, cosa poco probable.
�Oh, eso,� balbuci�. �Si, �sa fue una buena lecci�n de verg�enza. Tuve que incrementar mis protecciones para mantener a las personas fuera de mi casa. Brujas al azar buscaban meterse por las noches, fue horrible,� dijo estremeci�ndose.
�Pobre Potter,� replic� Draco sarc�stico.
�Digo, �c�mo es posible que siga atrayendo tanta publicidad? �Han pasado mas de diez a�os!� exclam� como si Draco no hubiera dicho una palabra.
Una expresi�n de perplejidad cruz� por el rostro de Draco. �Estoy seguro de que adoras la atenci�n, Potter. Conmigo no necesitas fingir,� a�adi�. Deseaba desesperadamente confirmar su teor�a de que a Harry Potter le encantaba llamar la atenci�n, quer�a verle alguna falla, porque hasta el momento no hab�a podido encontrarle alguna.
Harry puso los ojos en blanco y tom� su taza de t�, hizo una mueca al probarlo, era amargo y le puso mas az�car casi ri�ndose ante la cara de disgusto de Draco. �Me gusta dulce,� le inform�.
�Es obvio que tambi�n te gustan las caries,� replic� Draco.
�Ten�a la impresi�n de que no era apropiado insultar a un invitado,� coment� Harry llev�ndose la taza a la boca para ocultar su sonrisa.
�Estoy seguro de que has le�do varios libros sobre etiqueta, Potter, y no est�s del todo equivocado. Tratar� de comportarme,� a�adi� con una sonrisa que indicaba lo contrario.
��Quiz� sea mejor que vaya directo a la propuesta y desaparezca de tu vista?� pregunt�.
Draco se encogi� de hombros. �Como quieras.�
�Como estoy seguro sabr�s, Slughorn se ha retirado,� comenz�, �y por lo tanto necesitamos un profesor de Pociones. Se ha sugerido que debemos ofrecerte el puesto a ti,� termin�.
Draco se ri�. �Cuando llegaste tuve la esperanza de que trajeras una propuesta razonable.�
Harry frunci� el ce�o. �Es una propuesta perfectamente razonable, Malfoy. Tengo muchos mas a qui�n ofrec�rselo si no quieres el puesto.�
��Y entonces por qu� me lo ofreces a mi? Es obvio que no me soportas y que no puedes creen que los padres de los chicos que van a Hogwarts quieran que un antiguo Mort�fago les de clases a los estudiantes,� se burl�.
��Te suena el nombre de Snape? Creo que si, ya que era tu mascota,� coment� Harry satisfecho por la cara de disgusto de Draco. �En cuanto a lo de que no te soporto, esa es pura especulaci�n de tu parte. No sabes si albergo deseos secretos por tu hermosa piel p�lida,� minti� con facilidad.
Tuvo que reprimir la risa ante la reacci�n nerviosa de Draco, pero el rubio no dijo una sola palabra para reprenderlo por lo inapropiado del comentario. Almacen� ese pedazo de informaci�n para analizarlo luego.
�En cuento al motivo por el cual te ofrec� el puesto a ti primero, es debido a una recomendaci�n personal de alguien que tengo en alta estima,� termin� para contestar todas las preguntas obligatorias de Draco.
��Qui�n?� pregunt� de inmediato Draco.
�Andr�meda Tonks,� contest� Harry sin problema.
��Mi t�a? �Por qu� habr�a de sugerirme?� pregunt� mas para si mismo que para Harry.
��Quiz� quiere conocerte mejor?� especul� Harry.
��Y c�mo lograr�a eso el que yo est� en la escuela?� resopl�.
Harry sonri� inocentemente. �Quiz� espera que tu y yo nos volvamos amigos. En ese sentido es un poco manipuladora.�
�Repito la pregunta, �c�mo la ayudar�a eso a conocerme?� pregunt�.
Harry se encogi� ligeramente de hombros. ��Quiz� porque vive conmigo?�
��Ella qu�? �Por qu� tendr�as viviendo a una Black en tu casa?� exigi� saber.
Harry puso los ojos en blanco. �Es la madre de una vieja y querida amiga, y yo soy el padrino de Teddy, su nieto. Hace a�os que tenemos un arreglo,� dijo.
��Est�s... est�s durmiendo con mi t�a?� grit� Draco.
��Por Merl�n, no!� exclam� Harry. �Ni siquiera soy heterosexual,� balbuci� sin querer. Quiz� era lo peor que podr�a haber dicho frente a Malfoy. Hab�a tenido mucha suerte de que ni los peri�dicos ni las revistas se hubieran enterado todav�a, raz�n por la cual dio su autorizaci�n para que la Bruja Semanal publicara el art�culo. No quer�a despertar demasiadas sospechas.
��Bromeas? Al h�roe del mundo m�gico, la perdici�n de Voldemort, �le gustan los hombres?� pregunt� con ojos muy abiertos Draco.
Harry suspir�. �Mira, preferir�a que no se lo dijeras a nadie, Malfoy,� coment� perfectamente consciente de que estaba perdiendo el tiempo.
�No lo har�a,� se apresur� a contestar Draco.
��Por qu� no?� pregunt� tentativo Harry ligeramente sorprendido por esa respuesta tan r�pida y decente.
�Yo tambi�n lo soy,� murmur�.
Harry frunci� el ce�o. ��Supongo que Andr�meda no sab�a esto?�
Draco asinti� comprendiendo de inmediato lo que quer�a decir. �Si, lo sabe, y esto es precisamente lo que ella har�a,� a�adi�.
Harry se encogi� de hombros. �Bueno, tiene un remedio f�cil. Me limitar� a decirles que dijiste que no y as� podremos seguir felizmente adelante y por caminos separados,� dijo levant�ndose y ofreci�ndole la mano a Draco.
�l mir� esc�ptico su mano extendida. ��Y si quiero dar clases?�
Harry casi se cay� de la sorpresa. ��Quieres...? a�n despu�s...�
�El hecho de que sea profesor all� no significa que tengamos que vernos, ya no digamos ser amigos. Adem�s, en este momento lo que necesito es exactamente un cambio de rutina,� coment�.
��Comprendes que esto significa que tendr�s que ser amable con los estudiantes y los otros profesores?� a�adi� Harry con una sonrisa burlona.
��Te dice algo el nombre de Snape?� pregunt� regres�ndole sus propias palabras.
Harry suspir� dram�ticamente. �Si eso es lo que quieres, se lo har� saber a McGonagall y ella se pondr� en contacto contigo para los detalles,� dijo con pesadumbre. Su mundo sin Malfoy hab�a sido encantador, odiaba ver que todo se viniera abajo.
�Perfecto. Y hablaba en serio. El hecho de que est� trabajando ah� no significa que tenga que cambiar algo entre nosotros,� dijo r�pidamente al ver el humor de Harry. �No me atraes en lo mas m�nimo,� a�adi�.
�Vaya, gracias,� murmur� Harry dirigi�ndose a la puerta. �Y qu�? El tampoco se sent�a atra�do hacia Malfoy, pero cuando menos �l ten�a el suficiente tacto como para no meter ese comentario en la conversaci�n.
�Supongo que nos veremos pronto,� coment� Harry a rega�adientes mientras sal�a de la habitaci�n de Malfoy.
Le tom� cerca de una hora encontrar el camino correcto dentro del laberinto recargado de adornos que era la Mansi�n Malfoy. Eventualmente logr� encontrar el vest�bulo de recepci�n con la chimenea enorme y regres� por la red flu a su encantadora casa deseando en todo momento que Malfoy hubiera rechazado la oferta.
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