La
popular cantante uruguaya, Natalia Oreiro,
debutó en su nuevo papel de estrella de
música pop el pasado fin de semana,
luego de haber conquistado la televisión
(Ricos y famosos, Muñeca brava) y el
cine (Un argentino en Nueva York). El
escenario elegido fue el Teatro Gran Rex
de la calle Corrientes, en Buenos Aires. El
espectáculo que Oreiro presentó en ese
escenario es similar al que la 'performer'
le brindará al público uruguayo el 28
de octubre próximo. A juzgar por los
comentarios en la prensa argentina, el
show en vivo de Oreiro es ambicioso y
elaborado, aunque las opiniones difieren
cuando se trata de juzgar el desempeño
de una de las máximas estrellas de la
farándula de ese país.
El
matutino Clarín
titula la cobertura del primer recital de
Oreiro con la frase "Prueba
superada" y
destaca entre otras cosas la puesta en
escena del espectáculo, aunque se
abstiene de calificarla según la escala
habitualmente empleada en ese medio. En
la misma página, sí califican como
"bueno" el recital de los
"chabones" rockeros de La Renga.
"En la hora y media que duraron los
shows, Natalia puso en juego su ecléctico
repertorio ante un Gran Rex casi lleno el
viernes y agotado el sábado.
Sobresalieron sus intenciones de
convertirse en una Gloria Estefan
rioplatense. Los numerosos pero modestos
cambios de vestuario y una ajustada
puesta en escena étnico-acrobático (más
rica en destreza que en despliegue)
pusieron las cosas en su lugar: ajustada
pretensión, pero cuidada al detalle"
son algunos de los pasajes de la nota
realizada por Clarín.
Otro
matutino argentino, La Nación,
tiene más reparos para el nuevo camino
de la cantante-actriz. En el artículo,
que se titula "Oreiro,
el debut menos soñado",
se critica duramente a la uruguaya:
"Natalia Oreiro intentará ser una
femme fatale, una joven cándida
idolatrada por los bajitos, una estrella
de la canción latina, una bailarina, una
cantante consumada. En todos los rubros
hará agua, en todos el saldo será
negativo". A pesar de esto, se
destaca la popularidad que posee la
estrella: "Que quede claro: los
chicos y adolescentes que fueron a verla
no se sintieron defraudados".
|