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Tauro |
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La Mujer Tauro En muchos
sentidos, la mujer Tauro es la sal de la tierra, una combinación de las
más preciosas cualidades que todos los hombres buscan, y que rara vez
encuentran. Por la general, si nadie la atormenta más de lo que puede
soportar un ser humano, o si el Destino no le da una mano realmente muy
mal barajada, será capaz de jugar con limpieza la partida de la vida,
con admirable serenidad. La muchacha Tauro aventaja en valor moral y
emocional a más de un recio varón, pero tiene suficiente confianza en
su sexo para dejar que el jefe seas tú, si eso te gusta. Para ella, ser mujer no
significa necesariamente ser una coqueta incorregible, una cabeza hueca
o una gatita que se finge para salirse con la suya. Generalmente, la
mujer Tauro encierra en sí el autodominio. Tauro práctica el dominio
de sí en todos los ámbitos de la vida y casi continuamente. Y es bueno
que eso ocurra, porque su exterior normalmente plácido oculta una
naturaleza sensual que vale la pena investigar un poco. Cuando tropieza con alguien que
le disgusta, la mujer Tauro no inicia una campaña para destruirlo, ni
enfrenta o desafía sus ideales y sus motivos. Lo evita, simplemente.
Con sus enemigos puede mostrar una helada indiferencia, pero si tú te
cuentas entre sus amigos, te será leal a través de todas las
vicisitudes. Hay un pequeño detalle, caro:
ella espera tercamente de la otra persona su misma fidelidad ciega y su
invariable lealtad. Para encender su cólera hace
falta algo más que un simple flirteo o un beso de despedida en la
mejilla de una buena amiga. Realmente, tendrá que sentirse muy
acorralada para que estalle con la furia típica del Toro. Tauro no es una mujer dominada
por objetivos estrictamente mentales, sin que eso quiera decir que no
sea inteligente y despierta. En cuanto a seso, está a la altura de los
hombres y de las mujeres más dotadas, pero no le preocupa demasiado
entender la teoría de la relatividad ni complacerse en abstracciones.
Los títulos universitarios múltiples no la fascinan ni la impresionan;
uno es suficiente para ganarse su respeto. Una mentalidad práctica, el
sentido común y la capacidad de entender lo fundamental de cualquier
tema son lo esencial en ella. Tiene los pies bien plantados en la
tierra, y en sus firmes talones el menor indicio de que puedan asomar
alas. Para que reaccione con
autentico interés, ella tiene que encontrar alguna satisfacción
sensual en todo lo que hace. Les levanta el ánimo el olor
del diario de la mañana, la emanación embriagadora de la hierba recién
cortada después de una lluvia de primavera, la de una vela de cera al
arder o el humo que se eleva de una pila de hojas otoñales. Los olores
desagradables le afectan con la misma intensidad, aunque en sentido
opuesto. No la lleves a comer pescado frito sin llevar contigo un
aromatizador de ambientes. Si quieres que tu cortejo
termine en un éxito olfatorio, tendrás que hacer una lista minuciosa.
También los colores exaltan sus sentidos, cuanto más intensos mejor.
Todos los matices del azul te ayudarán a debilitar su resistencia, al
igual que el rojo y el rosado. Recuerda que Tauro también tiene el
instinto de la armonía, y no querrás parecer un jardín de infantes
mixto. La Tauro típica puede
conquistarte cocinando, y su cocina es una verdadera trampa para cazar
hombres. Los sonidos armoniosos y los
efectos visuales bellos la atraen como un imán. La mayoría de las
Tauro tienen notable talento para la música y el arte o saben
apreciarlos, en todo caso. Por último está el sentido
del tacto, los tejidos que usen serán suaves y agradables al tacto,
nunca irritantes, y lo más seguro es que Tauro se vista con sencillez y
buen gusto. A medida que la conozcas mejor,
te darás cuenta de que esta muchacha puede ser una torre de fuerza.
Rara vez se muestra exigente, salvo a lo que se refiere a la lealtad, y
su disposición es generalmente estable, terrenal y agradable. A la
gente le encantan sus modales fáciles y directos. Tauro es tan calmante
como un baño templado. Y probablemente a ella le gusten los baños
templados, con montones de aceites, lociones y burbujas. Tal vez tengas que aprender por
dura experiencia que a una mujer de este signo no le gusta que la
contradigan, especialmente en público. Recuerda que le gusta hacer las
cosas con lentitud. Si la urges o la presionas se irritará, y no es
prudente irritar a una mujer Tauro. La maternidad le sienta a las
mil maravillas. Tauro es tierno con los bebés y adora a los chiquillos,
pero a medida que crecen, tiende a mostrarse demasiado estricta y
exigente con los niños.La madre Tauro se enoja cuando no se respeta su
disciplina. No aguanta desobediencia ni desafíos, que despiertan toda
la furia del Toro. El amor de este signo por la
belleza y la armonía impide que los nativos acepten con calma la falta
de esmero y la dejadez. La mayoría de los retoños de
una mujer de mayo la recuerdan como una madre cálida y maternal durante
sus años de infancia, y una compañera con gran sentido del humor con
el correr del tiempo. Pero la madre Tauro defenderá leal y
valientemente a sus hijos de los peligros externos y les enseñará a
imitar su propia honradez y valentía. Las mujeres Tauro no tienen
nada de holgazanas; trabajan con empeño. Tauro marcha orgullosamente
junto a su hombre, y es raro que intente dejarlo atrás o cobijarse en
su sombra. Las Tauro jamás esperan que las mantengan sin aportar algo.
A las mujeres Tauro les disgusta todas las formas de debilidad. Una mujer Tauro jamás deja que
los sentimientos anulen su sentido práctico.En su corazón hay siempre
lugar suficiente y amor bastante para acoger en su hogar a amigos y
extraños, y su casa será un puerto para quien acaba de salir de una
tormenta. Podrías describir a las Tauro como “mujeres atlas”.
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