|
|
|||
|
|
Aries |
||
|
Mujer Aries |
|||
|
La Mujer Aries Una mujer Aries puede pensar que el amor es toda su existencia, pero está demasiado absorta en el mundo que la rodea, por no hablar de lo vitalmente absorta que está en sí misma, para que el amor sea realmente el comienzo y el final de su vida. Aries puede pasarse sin un hombre más fácilmente que cualquier otra mujer. Claro
que pasarse sin un hombre no significa pasarse sin romance. La mujer
Aries necesitará siempre de ese héroe de sus sueños por quien suspira
en su corazón. Cualquier cosa que él pudiera hacer, yo puedo hacerla
mejor: esto es lo que ella piensa. La muchacha Aries se abre sola las
puertas. Para
ella, hacerlo sola es la manera más rápida de hacer algo. La joven
marciana está decidida a tomar la delantera, a ser la primera en
emprender la acción, y en ello incluye tomar la iniciativa para empezar
un romance. Si escapa es por el temor de
verse complicada con un esclavo reverente o con un cachorrito enamorado,
porque cualquiera de esas cosas la arrancaría lágrimas de
aburrimiento. Un hombre que se resiste a su influencia es siempre
seductor para una Aries. Es posible que su impulso
agresivo sea difícil de soportar, pero su radiante optimismo y su fe en
el mañana puedan resultar muy estimulantes. A las muchachas Aries les
encanta que las halaguen, pero con sinceridad. La lealtad de las Aries
en amor es total, siempre que su galán sepa mantener vivo el
sentimiento, porque son muy sentimentales. Un Aries no quiere un varón
completamente dominante, pero tampoco se entusiasmará por un hombre que
se eche a sus pies para adorarla. Para amarte, la mujer Aries
debe estar orgullosa de ti, pero no exageres tu importancia hasta el
punto de dejar de prestar atención a los talentos y las capacidades de
ella. Aunque te exija mucho, te lo devolverá con creces. En cuanto a
las relaciones amorosas, su lema es “lo que es mío, es mío” y no
hace falta mucho para provocar una
explosión de celos. Cuando la mujer Aries se siente realmente
herida, su fuego se convierte en hielo. Aries juega a todo o nada. Las Aries prefieren la compañía
masculina a la femenina, y solicitan la admiración de todos los hombres
que las rodean. Una mujer de este signo insiste
en tener completa libertad, tanto antes como después de casarse. Vaya
donde vaya y haga lo que haga, tendrás que confiar en ella, por más
que ella no tenga en ti una fe semejante, aunque una vez que Aries se
entrega, se entrega de verdad, es fiel. Es una mujer capaz de pasión
profunda y de místico idealismo, entretejidos de las maneras más extrañas. Prácticamente, no hay nada a
lo que una mujer de este signo sea incapaz de hacer frente. Su
precipitación puede llevarlas a meterse en líos muy complicados, y es
posible que ya tengan algunas canas antes de aprender a no pasar por
segunda vez por la misma complicación. Aries no suele aprender de la
experiencia. Aunque ella lo niegue con
vehemencia (con la misma vehemencia que pone en casi todo), cuando se
siente triste, tú también tendrás que estarlo. Cuando esté feliz,
tendrás que estar feliz. Para Aries, amar es compartir en la igualdad.
Que no le cuentes un secreto puede hacerla enfurecer, y no es buena idea
hacer enfurecer a Aries. Jamás hagas que se avergüence de tu lenguaje,
de tu ropa o de tu conducta en un lugar público. Ella jamás te hará
sentir incomodo, por lo menos en esos aspectos. Herir su orgullo o poner freno
a su entusiasmo son cosas que pueden poco menos que destrozarle el corazón.
En realidad no es una mujer invencible, por más que le gustaría serlo.
Admira la fuerza y procura imitarla. Es frecuente que la realidad haga
pedazos el idealismo de Aries y su fe optimista en la naturaleza humana.
Si en estos momentos la consuelas con ternura, es probable que jamás
llegues a perderla. Defiéndela siempre contra sus enemigos, porque no
te perdonará que no luches a favor de ella o no te pongas de su lado.
Pero prepárate para hacer las paces con ellos cuando Aries las haga,
cosa que puede suceder en cualquier momento. Por lo menos, en eso juega
limpio: ella también te defenderá. Una mujer Aries se jugará,
desafiante, fama o fortuna frente a cualquiera que lastime a un amigo de
ella. Si te ama, su indignación no tendrá límites. Son mujeres de
lealtad absoluta. Como esposa, puede ser todo un desafío. En su naturaleza hay innegablemente cierta fragilidad, y serán más las veces que te agite que aquellas que te tranquilice. Pero te aportará emoción y sin duda no te aburrirá nunca. Tiene también sus momentos de dulzura que desmienten su impulsividad...para el hombre que tenga la paciencia de sacarlos a la superficie. Su conversación es muy inteligente y muy frecuente. Si excepcionalmente le da por abandonarse, la primera palabra de desaprobación de su pareja la enviará presurosa frente al espejo y a la botellita de perfume. (En este aspecto es tan femenina como la propia Eva). En la mujer marciana hay una vena de vanidad que la hace sensible a todo. Si no mantienes viva la pasión
y el romance en tu matrimonio, la harás amargamente desdichada, y como
Aries está dispuesta sin demora a cambiar una situación que provoca
desdicha, es fácil que se llegue a una separación apresurada o a un
divorcio impulsivo. Como madre, Aries
tendrá buen cuidado de que el bebé esté limpio, feliz, sano y amado. La
madre, Aries crea para sus hijos un mundo mágico de fantasía: es el
mundo en que ella misma vive. No será tolerante en exceso, insistirá
en una disciplina estricta y probablemente tenga la suerte de ver a sus
hijos convertidos en adultos independientes. Quien pueda transformar al
Carnero en cordero, tendrá una mujer honrada y apasionada, leal y
fascinante, bien que pueda ser un poco impulsiva, autoritaria e
independiente. Bueno, pero es que no se puede tener todo ¿no? La joven
Aries te ayudará a encontrar tus ilusiones perdidas, y tendrá una fe
ciega en todos tus sueños. Si crees en ella la mitad de lo que ella
cree en ti, juntos podréis hacer algunos milagros.
|
|||