|
|
|||
|
|
Aries |
||
|
Jefe Aries |
|||
|
El Jefe Aries El jefe Aries no será popular
entre los empleados holgazanes. Es un hombre que no puede tolerar el
trabajo hecho de mala gana o la falta de entusiasmo en quienes le
rodean. Es probable que sea rápido en contratarte, rápido en
ascender...e igualmente rápido en señalarte tus errores. Aunque por lo general será
generoso con vacaciones, salarios, ascensos y cosas semejantes, tu jefe
esperará que lo dejes todo –planes personales, vínculos emocionales,
compromisos de viaje o de cualquier índole- si en la oficina sucede
algo de mucha importancia. Es raro el jefe Aries que hacia
la Navidad no se muestre más pródigo que el patrono estándar. Gustar
a la gente es su necesidad secreta. Aries necesita desesperadamente de
la aprobación de su prójimo. Esto te incluye a ti, su empleado, a su
mujer y a su perro, nada le hace tan feliz como que se reconozca en él
a la persona superior que él sabe que es. Por otro parte, nada puede
deprimirle tanto como la sospecha de que quienes trabajan para él no
aprueban sus métodos o no se dan cuenta de su valor y de su potencial. Si alguien puede solucionar los
problemas de la empresa, salvarla en el último momento del desastre,
ese es tu jefe Aries, independiente, osado y emprendedor. Aries tiene
sentido de la iniciativa. Los Aries aprecian a los
empleados que se interesan por la empresa y hacen sugerencias y piensan
con originalidad....por lo menos, mientras esté bien claro que no
tienen la intención de brillar más que ellos. Probablemente, un empleador
Aries prestará muy poco atención a la mala hoja de servicios anterior
de un empleado o a las razones por las cuales hayan podido echarlo. El ejecutivo marciano es
demasiado orgulloso para dejar que los demás adviertan que le han
herido. Si puedes compensar su carácter
impulsivo y apresurado cuidando de los detalles que él omitió en su
prisa (y haciéndolo sin que se note), es posible que te pague más de
lo que te pagarían en cualquier otra parte, y que trabajes con él toda
la vida. A pesar de su gran
independencia de espíritu, cuando el optimismo de su entusiasmo
idealista le eleva por encima de sí mismo, necesita realmente de tu
ayuda, de tu fe y de tu lealtad.
|
|||