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Tauro |
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Niño Tauro |
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El Niño Tauro Es posible que
empieces a tomar conciencia de que tu bebé recién nacido es un Toro
cuando intentes vestirlo para salir con él. Los padres de niñas y varones
nacidos bajo este signo comprobaran que sus hijos son mimosos y tiernos.
A tus amigos, si confía en ellos, los tratará con el mismo afecto. Los niños de uno u otro sexo
serán sanos y fuertes, con inclinación por el atletismo. Los varones
serán bien varones, a veces la piel de Judas, alegres, fuertes y
decididos. Las niñas muy femeninas, de las que cuidan como una madre de
sus muñecas, mantienen todo limpio y juegan a ser el ama de casa. Ya de pequeñitos, los niños
Tauro parecen, en general, más competentes que otros chicos. Para
empezar, son emocionalmente estables y rara vez sufren accesos de
depresión, momentos de impulsividad o tendencias exhibicionistas. La disposición de Tauro es
normalmente serena y placentera. No se inquietan ni molestan fácilmente.
Salvo cuando se rebelan porque se les exige demasiado, son personas
tranquilas, alegres y nada imprevisibles. En ellos hay madurez de la que
carecen los niños nacidos bajo otros signos solares. Lo más probable
es que las visitas se queden impresionadas por lo bien educados que están.
Un niño Tauro se ocupa
tranquilamente de sus cosas, y cuando sea mayorcito, será raro que te
incomode con actitudes groseras y de petulancia. Sin embargo, si pones a
prueba su buen genio fastidiándole (eso no lo soporta), presionándole
o exigiéndole que haga algo que él está decidido a no hacer, puede
volverse belicoso. La única manera de afrontar ese desafío es el amor,
jamás la fuerza. Si algo le parece razonable, lo hará, pero quiere una
explicación práctica. Nada complicado: simplemente la verdad,
sinceramente y sin barnices. Los colores y los sonidos también
afectarán profundamente a su disposición y sus emociones. Si éstos
armonizan con las vibraciones propias de su signo, se mantendrán
tranquilos; si son discordantes pueden, sin exageración, lesionar su
estabilidad emocional. El mismo efecto tendrán los ruidos fuertes y
destemplados. Tal vez le guste dibujar y pintar, y hay buenas
probabilidades de que tenga alguna verdadera habilidad artística. Asegúrate
de que a tu Torito no le falten papeles y lápices de colores, que son
su forma de expresión favorita. Generalmente, los maestros
encuentran que el niño Tauro es uno de los más trabajadores de la
clase. A menos que haya posiciones planetarias desfavorables en su
carta, los niños Tauro serán trabajadores en la escuela, aprenderán
metódicamente sus lecciones y tendrán una notable capacidad de
concentración. El niño Tauro es muy obediente por lo general. Su mente
trabaja en forma algo lenta, pero jamás se olvida de lo que aprendió,
una vez que ha retenido un hecho o una fecha. Es posible que la obstinación
de su hijo haga pasar algunos malos ratos a los padres de un niño
Tauro, pero no serán muchos ni muy frecuentes. Una vez te hayas
resignado al hecho de que nada, a no ser una grúa, podrá mover a tu
hijo Tauro cuando haya clavado las pezuñas en la tierra, te sentirás
feliz viéndole crecer. Cría a tu Torito o a tu
ternerita en una atmósfera de amor, hogareña y cálida. Rodéalo de
evidente afecto, no de una invisible alambrada de púas. No lo tironees
los cuernos y déjale pastar con el ritmo que él quiera. Llénale los oídos
de música y los ojos de belleza, y algún día él te llenará el corazón
de paz.
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