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Géminis |
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Jefe Géminis |
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El Jefe Géminis
Un día, tu jefe Géminis
será un reloj humano, con los ojos de lince que registran cada segundo
que te demores en tomar el café. Al siguiente, ni se dará cuenta de
que has tardado tres horas en volver de almorzar. Si quieres prever sus
cambios, puedes
arrojar una moneda al aire; es un método tan seguro como
cualquier otro. Bien comprendo que te sería muy útil saber cómo se
comportará tu jefe cada día. Pero el ejecutivo Géminis
tampoco sabe con qué pié se va a levantar cada mañana, y si él no lo
sabe, comprenderás que es imposible que yo pueda decírtelo. Lo más
seguro es no esperar que hoy sea lo que fue ayer, en cuanto a mañana,
cruzar los dedos. Como ejecutivo, puede ser
brillante, pero inquieto. Géminis se encuentra más cómodo en el sillón
presidencial que otros signos mutales como Virgo, Piscis o Sagitario,
pero no tiene condiciones para dirigir o mandar a otras personas durante
toda su vida. En primer lugar, a los de este
signo se les hace difícil estar sentados más de una hora detrás de un
escritorio. El jefe Géminis típico hará un agujero en la alfombra, a
fuerza de pasearse de un lado para otro si se encuentra demasiado tiempo
enjaulado en una oficina. Se siente más a gusto como consultor
administrativo, experto en rendimiento o vicepresidente de mediar en los
problemas laborables. Géminis funciona a base de
ideas, principios y abstracciones; la monotonía y las responsabilidades
materiales del ejecutivo medio terminan por reducir el vuelo de su espíritu.
De ahí que cuando un mercuriano llega a aterrizar en un cargo
ejecutivo, lo primero que hace es ejercitar su agudo espíritu de
discriminación para delegar autoridad en quienes le rodean. Serán
estos especialistas, cuidadosamente elegidos, quienes en realidad
dirijan la empresa, y él dedicará su propia mentalidad inquieta a
idear planes innovadores y proyectos originales. Los aburridos detalles
mundanos impacientan a Géminis. Si en tu empresa acaba de
entrar un jefe Géminis, hay que esperar que se produzcan unos cuantos
cambios a breve plazo. Probablemente, la forma de comunicación más
lenta sean por fax o e-mails, y es posible también que haga instalar
unas cuantas conexiones telefónicas más que su predecesor. Tu nuevo
jefe Géminis no llevará una semana en el trabajo sin que haya empezado
a husmear inquisitivamente todas las actividades de la empresa. A Géminis
no le interesa ni le impresiona en absoluto la tradición. A veces podrás jurar que tiene
ojos en la nuca, y hasta dos oídos más que los demás. Es probable que tu patrono Géminis
tenga considerable poder de persuasión. Simplemente envolviéndose en
ese encanto y ese ingenio irresistibles que él tiene, pero que son un
talento compensatorio que le concedieron los planetas al nacer, para
ocultar la frialdad básica de su naturaleza. Su verdadero carácter, pese a
su cordialidad superficial, es tibio, retraído y solitario en última
instancia; aunque frecuentemente busque compañía. Tendrá excelente sentido del
humor, y te será más fácil ganártelo con una broma que con lágrimas. En una oficina dirigida por un
Géminis siempre habrá un pequeño torbellino de confusión...y una
actividad constante. Pero el confundido no será él. Géminis es
especialista en purificar aguas lodosas dejándolas claras. Será el mejor vendedor de la
compañía, el mejor para los discursos y para atender gente. Si flirtea
con esa secretaria nueva, tan bonita, será bueno advertirle a la chica
que la cosa no va en serio; él no hace más que ejercitar su encanto.
Así como es astuto en las situaciones competitivas, también es un soñador
incurable.
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