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Géminis |
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Hombre Géminis |
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El Hombre Géminis Es verdad que si estás
enamorada de un Géminis no estarás sola. Eso, seguro que no. Tendrás
por lo menos dos hombres que anden contigo.....y los dos serán él. La naturaleza dual de Géminis
combina dos personalidades completamente diferentes. El Géminis típico es el
favorito de las amas de casa. Le gusta la gente; cuanto más gente hay,
más contento está. Es raro el mercuriano que no sea una perfecta
delicia como conversador. Tiene un gusto exquisito, es pródigo en
comentarios ingeniosos, y sus cumplidos son obras maestras de cálida
sinceridad. Con su habitual e impecable dominio de los modales y su
instinto social, es quien mantiene la fiesta, en más de un sentido. Si llegas a conocerlo en una
reunión social donde él esté representando su fascinante acto de las
personalidades múltiples, no tienes salvación: quedarás convencida de
que es el hombre más atractivo, interesante e inteligente que hayas
encontrada jamás. Eso, nadie podría discutírtelo. Pero antes de que
por él te decidas a cambiar de apellido, asegúrate de que eres capaz
de hacer frente a un destino incierto con un hombre cuyos caprichos
pueden cambiar con el viento, y cuyas metas en la vida pueden ser
completamente distintas antes de que hayáis terminado la luna de miel. Las horas pasaran en un soplo
mientras tú gozas, feliz, en su cordialidad, te ríes de sus ingeniosos
chistes y te derrites bajo su encanto cálido y alegre. Géminis te dirá
“Te amo” de cien maneras diferentes, como no podría hacerlo nadie más
en el mundo. Es cierto que los cambios
pueden ser siempre para mejorar, que es posible que apunte
constantemente a metas más altas. Pero eso nunca podrás saberlo con
certeza. Géminis tiene una necesidad inconsciente de disfrazar sus
verdaderas intenciones, de entablar con los otros una suerte de esgrima
verbal y de encubrir sus motivos con acciones duales. En general, buscarán
confundirte. Después, con la característica incongruencia de Géminis,
harán un giro de 180 grados y se mostrarán tan directos que te dejarán
poco menos que sin aliento con su franqueza y brusquedad. Con Géminis, el amor es fácil
y divertido, siempre que no trates de aproximarte demasiado. Hay un núcleo
íntimo que sólo le pertenece a él, que jamás compartirá con otro
ser humano, ni siquiera contigo. No le aburras, interésale siempre, y
tu romance con Géminis puede ser muy especial. No te rebeles contra su
versatilidad; cambia con él. Es muy realista y disfruta de los desafíos
mentales. Deja que a través de tu imaginación se trasluzca el cerebro,
que eso no le asustará, como podría pasar con otros hombres. Le hará
girar en la dirección debida: hacia ti. Es raro que muestre apego
profundo y duradero hacia recuerdos, lugares, personas o cosas del
pasado. Durante un largo período de soledad, es posible que el
mercuriano vierta algunas lágrimas sentimentales, pero la causa está más
bien en la soledad que en la nostalgia del ayer. Es sociables, y le
enferma –cuando no le da pavor- estar solo durante mucho tiempo. Muchos Géminis se casan más
de una vez, aunque los matrimonios múltiples se darán con más
probabilidad si se casan demasiado jóvenes que si esperan a la madurez.
No todos los Géminis tienen dos esposas, pero de casi cualquier cosa sí
tiene dos: tal vez dos coches, dos apartamentos, dos títulos
universitarios, dos trabajos, dos sueños, dos animales mimados, dos
afeitadoras, dos pasatiempos favoritos, dos ambiciones. En asuntos financieros
predomina también la dualidad. Un mercuriano puede ser de una
generosidad fabulosa y después, bruscamente, mostrarse avaro. Si
calibramos las dos actitudes gemelas, yo creo que gana, con mucho, la
generosidad. ¿Si te será fiel? A su manera
sí, claro. Tiene también un extraño atractivo para las mujeres, de
modo que no faltará ocasión de murmuraciones y sospechas.
Pero puedes contar con una cosa: es raro el Géminis a quien su
sentido de honestidad, profundamente arraigado, le permita ser falso en
sus acciones si tú tienes fe en él Quiero decir, verdadera fe y
verdadera confianza, no de esas que secretamente ocultan una duda.
Mercurio percibirá siempre si estás dudando en secreto. Una mujer que
tenga armonía mental con un Géminis no necesita temer sus
infidelidades, ni emocionales ni físicas. Con los niños será compinche,
pero no esperes que los discipline, aunque les enseñará muchísimas
cosas antes de que lleguen siquiera al jardín de infancia. La relación
de Géminis con sus hijos es por lo común muy íntima, aunque tal vez
poco coherente, por contradictorio que esto pueda parecer. Los papas Géminis
tienden a malcriar a los chicos. Los celos son una preocupación que posiblemente nunca tendrás, con un marido Géminis porque el afán de posesión no se cuenta entre los rasgos típicos del signo. Géminis te resultará un amante más que satisfactorio. Te pintará sus emociones con frases románticas e imaginativas, y responderá a la avidez de tu corazón con la extraña belleza de su idealismo. Géminis necesita experimentar una fusión total en lo mental y espiritual para que la pasión física cobre intensidad. Oirás decir que Géminis necesita siempre dos amores al mismo tiempo, es algo que se menciona con tanta frecuencia que puede causar angustias sin fundamento. Me permitiré modificar esa afirmación. Géminis necesita dos amores, pero no necesariamente dos mujeres. Es una adivinanza, pero sí tú lo comprendes de verdad, podrás hallar la respuesta.
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