| Otra gran batalla contra el especisismo estuvo al mando de Darwin, quien colocando al hombre dentro de una cadena evolutiva, lo hizo ver "denigrado" en su orgullo en aquella exaltación que relacionaba al hombre dándole origen y cualidades divinas y muy diferentes a la animal. La psicología tampoco ha estado exenta de ese cáncer humano de las razones únicas y las verdades supremas, para citar solo uno de los cientos de casos, la psicología partía de la base de que había un yo soberano, que controlaba por medio de la percepción y la conciencia, todo el mundo psíquico, pero posteriormente el estudio de la neurosis nos reveló la forma cómo el yo encuentra limitaciones en su poder. "Las tres ofensas anteriores que Freud considera hechas contra el narcisismo, presentan también la característica de un elemento descentrado, no en cuanto al eje del universo, o al del origen del hombre, sino, a que el sostener la posición central del hombre en el universo, está basada, más que en un error, en una ilusión, pero que es causada por un deseo que busca ser satisfecho. El hombre no sabe que el sol gira alrededor de la tierra, más bien necesita que sea así, para poder satisfacer su infantil deseo de ser el centro a partir del cual gira el resto de la constelación familiar y el universo entero. Lo que delata Freud en la idea de una acción de lo inconsciente, es que el hombre se engaña, porque no es una unidad" El Mito Del Racionalismo Pero una de las principales "bases" del especisismo, como lo es la teoría del racionalismo a pesar de sus desmesurados errores conceptuales y de apreciación sigue incólume para muchos. En primer lugar para el padre del racionalismo moderno razón y alma eran una sola cosa y aunque el concepto de alma en él es de carácter teológico no establece diferenciación psíquica y espiritual entre una y otra, este error es comprensible si se tiene en cuenta de un lado la influencia que en él tuvo el oscurantismo religioso y del otro lado que el concepto de alma en la psicología es relativamente nuevo, pero acá no paran los errores de quien puso a hablar recientemente a la humanidad de animales "racionales" é "irracionales" pues su fundamento para esta teoría lo planteó en el hecho de que no existía racionalidad posible sin que mediara el lenguaje, a esto la pregunta obligada es ¿cuantos lenguajes hay en el universo y qué especies y de qué forma lo ejercen? ¿El único lenguaje sobre la tierra es el humano? Descartes debió haber sido abruptamente interrumpido en su siesta fúnebre por el séquito de biólogos, primatólogos, etólogos y otros que fueron derribando una a una sus verdades dogmáticas. Qué diría el filósofo francés o qué dirán sus actuales seguidores cuando se enteren (por que parece que aun no se han enterado) que la ciencia ha logrado codificar cientos de sonidos distintos en cetáceos y elefantes y aunque en ellos aun no se han descubierto estructuras lingüísticas, surge otra pregunta: ¿de cuantas referencias lingüísticas distintas a la humana dispone la ciencia?, Cuál seria el disgusto de Descartes con Tom Struhsaker cuando este último comprobó que babuinos, macacos y monos rhesus con sus chillidos no solo avisaban a la manada de un peligro sino que además, diferenciaban en la alarma si se trataba de un león, un leopardo, ó un águila, para de esta forma, saber cómo resguardarse. El error de Descartes llegó al extremo de desconocer el concepto de lenguaje, al cuál lo circunscribe a un asunto estrictamente lingüístico por tanto lo llevó a obviar otros tipos de lenguaje como el corporal y el gestual, comprobados estos últimos en animales, el primero descubierto por Karl Von Frisch quién demostró que los movimientos de las abejas, antes que el alboroto desordenado que percibían nuestros ojos, eran una compleja danza comunicativa ó danza del vientre , a través de la cual una abeja puede informarle a sus compañeras sobre el hallazgo de alimento, la distancia a que se encuentra, el tipo de fuente floral, su calidad y cantidad, la dirección en la que hay que volar, etc. Respecto al lenguaje gestual, están los complejos y exhaustivos estudios en los que las bellísimas Dian Fossey y Jane Goodall confirman la existencia de un lenguaje gestual estructurado en primates. |