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La
práctica política y cultural está plagada de mitos,
afirma Marcos
Para
los que disfrutan leer a Marcos les envio este comunicado donde critica
fuertemente a los tres partidos políticos más fuertes en
México. Por si ustedes no saben quienes son los tres partidos,
se los menciono:
PAN: Partido Acción Nacional. Este partido es el que esta
en la Presidencia con FOX
PRI: Partido Revolucionario Institucional El que goberno por mas
de 70 años el país
PRD: Partido de la Revolución Democratica El que gobierna
la Capital del Pais (D.F. o Cd. de México)
En carta a Fernando Yáñez saluda la aparición de
la revista zapatista Rebeldía
La práctica política y cultural está plagada de mitos,
afirma Marcos
EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACION NACIONAL. MEXICO.
Septiembre de 2002.
Para el Arquitecto Fernando Yáñez Muñoz de Subcomandante
Insurgente Marcos.
Hermano grande:
Recibe los saludos de rigor, casi tan rigurosos como el frío que
pronto empezará a vestir las montañas del sureste mexicano.
Como recordarás, ahora cumplo 18 años de haber llegado a
las montañas del sureste mexicano, es decir, cumplo la mayoría
de edad. Esto es un excelente pretexto para escribirte, saludarte y, de
paso, felicitarte pues me he enterado que te graduaste con mención
honorífica, que es como se gradúan los zapatistas.
Recibí la carta donde me cuentas del proyecto del profesor Sergio
Rodríguez Lazcano, la maestra Adriana López Monjardín
y Javier Elorriaga, de hacer una revista cuyo nombre será, según
entiendo, Rebeldía.
Sobre eso te digo que no podemos menos que saludar ese esfuerzo intelectual
y que qué bueno que son zapatistas los que emprenderán esa
tarea.
Si la mentada revista Rebeldía no sigue el camino de las publicaciones
de izquierda, es probable que hasta impriman más de un ejemplar
y, un buen día, la presenten públicamente para que todo
el mundo (es decir, los que la hacen y sus amigos y familiares) se entere.
Nunca he estado en la presentación de una revista, pero me imagino
que hay una mesa donde se sientan los que presentan la revista y se miran
unos a otros, preguntándose, no sin rubor, por qué hay más
gente en la mesa que en el público.
Pero, bueno, eso es suponiendo que el proyecto no quede archivado.
Y hablando de supositorios se me ha ocurrido la peregrina idea de que
tú estés presente en la improbable presentación de
Rebeldía y esté así, en tu voz, representada nuestra
voz.
Después de todo será una revista hecha por zapatistas y
de alguna forma debemos estar presentes.
Como estamos en silencio y el silencio no se rompe sino que se cuida,
nosotros no podremos asistir (claro, aquí estoy dando por sentado
que los que hacen la revista tendrán la delicadeza de invitarnos,
aunque dudo que lo hagan, no por falta de cortesía sino por pavor
a que hablemos de su publicación).
Si no nos invitan, tú hazte el occiso y, cantando esa canción
de Aute que dice ''pasaba por aquí'', da el portazo y, cuando estén
bostezando, pide la palabra y suelta un rollo de ésos que dejan
heridas. Es seguro que se duermen pero, al menos, en lugar de sueños
tendrán pesadillas.
Como ya sé que te estás preguntando de qué puedes
hablar si estamos en silencio, aquí te mando algunas reflexiones
que te pueden servir para tu intervención.
El problema es que están escritas con ese estilo vivaracho y retozón
que es la alegría de chicos y grandes, y no en el estilo acartonado
y serio de los antropólogos, pero ahí tú le compones
para que sea algo muuuuy formal.
Salen pues las reflexiones (toma en cuenta que he sido muy cuidadoso de
no referirme a nada coyuntural o la ley indígena, sobre estos tópicos
ya vendrá la palabra que vendrá, tú también
cuida que lo que digas no rompa el silencio).
UNO.
El quehacer intelectual de izquierda debe ser, ante todo, un ejercicio
crítico y autocrítico. Como lo autocrítico siempre
queda pospuesto para el número siguiente, entonces la crítica
se convierte en el motor nico del pensamiento.
En el caso de la izquierda en México, ese quehacer intelectual
tiene ahora, entre otros, un objetivo central, la crítica de la
política y la cultura, y de la historia.
DOS.
En el México actual, la práctica política y cultural
está llena de mitos. Ergo, la crítica de izquierda debe
combatir esos mitos. Y no son pocos los mitos que pueblan la cultura.
Pero hay de mitos a mitos.
Está por ejemplo el mito cultural que reza: ''Enrique Krauze es
un intelectual'', cuando todos sabemos que no pasa de ser un empresario
mediocre.
O ese otro que dice: ''María Félix fue una diva'', cuando
lo cierto es que sólo era una profesional de sí misma.
Está el mito de ''Viana vende más barato'', cuando en cualquier
puesto ambulante se consiguen mejor precio y calidad.
En política también hay mitos:
Está el mito de que ''El Partido Acción Nacional es un partido
de derecha''.
Bueno, tampoco es un partido de centro ni de izquierda.
En realidad, el PAN no es más que una agencia de colocaciones para
puestos gerenciales. Está también ese otro mito de que ''El
Partido de la Revolución Democrática es una alternativa
de izquierda''.
Y no es que sea, en cambio, una alternativa de centro o de derecha, simplemente
el PRD no es una alternativa de nada. O ahí tienes el mito: ''El
Partido Revolucionario Institucional es un partido político''.
En realidad, el PRI es una cueva con 40 ladrones que esperan, inútilmente,
a su Alí Babá. O ese otro mito tan querido por la izquierda
anquilosada que reza: ''Ir contra la globalización es como ir contra
la ley de gravedad''.
Contra eso, en todo el mundo, los marginados de todos los colores desafían
a la una y a la otra, y ni la física ni el Fondo Monetario Internacional
pueden evitarlo.
Y está el mito por el que pagan, y caro, el gobierno federal y
el del estado de Chiapas, que dice: ''Los zapatistas están acabados'',
cuando lo único que se les está acabando a los zapatistas
es la paciencia.
Seguramente me faltan mitos, pero sólo estoy mencionando algunos.
Y estoy seguro que la revista Rebeldía los desnudará más
radicalmente. Yo no lo hago así, porque ya se sabe que los zapatistas
tenemos fama de ''moderados'' y ''reformistas''. Así nos llamaban
los supuestos ''ultras'' del CGH que, por cierto, hoy están haciendo
cola a las puertas del PRD más cercano a su corazón, y a
su bolsillo, esperando una candidatura en el próximo proceso electoral.
TRES.
El rebelde es, si me permites la imagen, un ser humano dándose
de golpes contra las paredes del laberinto de la historia. Y, que no se
malinterprete, no es que se dé de topes buscando el camino que
lo llevará a la salida. No, el rebelde golpea las paredes porque
sabe que el laberinto es una trampa, porque sabe que no hay más
salida que rompiendo las paredes. Si el rebelde usa la cabeza como mazo,
no es porque sea un cabeza dura (que lo es, a no dudarlo), sino porque
el romper con las trampas de la historia, con sus mitos, es un trabajo
que se hace con la cabeza, es decir, es un trabajo intelectual. Así
que, en consecuencia, el rebelde padece un dolor de cabeza tan fuerte
y continuo que olvídate de la migraña más severa.
CUATRO.
Entre las trampas de la historia está ésa que dice ''todo
tiempo pasado fue mejor''.
Cuando la derecha lo dice, está confesando su vocación reaccionaria.
Cuando es la izquierda parlamentaria quien lo postula, está exhibiendo
las claudicaciones que forman su presente.
Cuando es el
centro quien habla, es que uno está delirando porque el centro
no existe. Cuando la izquierda institucional se ve al espejo del Poder
y se dice: ''soy una izquierda responsable y madura'', en realidad está
diciendo ''soy una izquierda agradable a la derecha''.
Cuando la derecha se mira al espejo del Poder y dice ''¡qué
hermoso vestido traigo!'', se olvida de que está desnuda. Cuando
el centro se busca en el espejo del Poder, no encuentra nada.
CINCO.
Ni las formas de lucha ni sus tiempos son de uso exclusivo de un sector
social. Ni la autonomía ni la resistencia son formas de organización
y lucha que sólo atañen a los pueblos indios. Y aquí
déjame contarte algo: se dice que el EZLN es ejemplo de la construcción
de la autonomía y de la resistencia. Y sí. Por ejemplo,
cada insurgente zapatista es una especie de municipio autónomo,
o sea que hace lo que se le da la gana. Y qué mejor resistencia
que la que oponen a cumplir las órdenes. Y todo eso es defecto,
pero también virtud. Ahí tiene que el enemigo intercepta
nuestras comunicaciones y se entera de que el mando está citando
a una reunión en el punto G (nota que mis albures están
ya en lo sublime).
El enemigo hace su trabajo y pone una emboscada... pero nadie llega. ¿Qué
pasó? ¿Se trata de incompetencia sexual? ¿Los servicios
de contrainteligencia zapatista funcionaron a la perfección? No,
si se investiga a fondo se encontrará con que Pánfilo no
llegó porque pensó que lo mejor era reunirse en otro lado,
Clotilde pensó que sí, pero otro día, y Eufrosino
no pensó, porque estaba estudiando un manual de educación
sexual para ver si encontraba dónde rayos estaba el punto G (by
the way, su compañera todavía espera que lo encuentre).
¿No son éstos ejemplos magníficos de la autonomía
y la resistencia zapatista usadas como armas contra el enemigo? Y hablando
de punto G, permíteme otra digresión, al fin que esta carta
no será pública. El nuevo disco de Joaquín Sabina
traerá, además de la canción que no es canción
que escribió el Sup, una rola que se llama 69 punto G. Según
me cuentan, el disco se venderá como pan caliente (lo caliente
debe ser por lo de 69 y punto G), y no es por la canción del Sup
sino, acá entre nos, será a pesar de ella.
Ahora me estoy acordando de otro mito, el que dice que ''Sabina y el Sup
se quieren", cuando al que quieren ambos es a Panchito Varona.
Pero, bueno, lo que yo te quería contar, a propósito de
Sabina, es que el otro día estaba yo en un pueblo, cortando un
clavel azul para la princesa, y que llega una compañera base de
apoyo a presentarme a su hijo. ''Se llama Sabino'', me dice.
Yo pongo cara de ''¿Sabino?'', pero no digo nada.
La compañera entiende mi gesto y me aclara: ''Sí, Sabino,
como la Sabina ésa a la que usted le hace las canciones. Nomás
que como éste es varón, pues salió Sabino y no Sabina''.
¿Qué tal?
Con que yo le hago las canciones a Sabina.
Deja que se entere y no nos va a dar ni el uno por ciento de las regalías.
¿En qué estaba yo?
¡Ah sí! En los mitos, en la política y en la cultura,
en el continuo dolor de cabeza de los rebeldes en su afán de romper
las trampas de la historia.
SEIS.
El mito fundamental por el que el Poder es lo que es, está
en la historia. No en la historia que de por sí es, sino en la
que inventa a su conveniencia. En esa historia, en la historia del Poder,
por ejemplo, la lucha de los de abajo se compone sólo de derrotas,
traiciones y claudicaciones. Tú sabes bien que estamos llenos de
cicatrices que no cierran.
Algunas, las menos, son de ésas que el desamor regala. Las más
son las de nuestra historia, la de abajo, y en nuestro caso, la de más
abajo, la subterránea, la clandestina. No es que en ella no haya
habido derrotas y traiciones, pero no sólo.
El río que la corre tiene más de heroísmo y generosidad
que de mezquindad y egoísmo. Y hablando de historia, ahora me recuerdo
cuando te conocí, hace 22 años, a ti y a Lucha, en la casa
que llamábamos La Mina. Y era La Mina no porque encerrara un tesoro,
sino porque era oscura y húmeda como socavón. En ese entonces,
Lucha se empeñaba en hacerme comer y tú en enseñarme
tantas cosas que algún día, decías, serían
de utilidad.
Creo que no fui buen comensal ni buen alumno, pero recuerdo bien la pequeña
figura del Che que me regalaste en un mi cumpleaños y en la que,
de tu puño y letra, escribiste esas palabras de José Martí
que dicen, más o menos: ''El hombre verdadero no ve de qué
lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber''.
El deber, hermano, ese amable tirano que nos rige. En nuestra historia
he tenido la fortuna de conocer hombres y mujeres para los que el deber
es la vida toda y, no en pocos casos, la muerte toda. Y eso me lleva a
la reflexión número...
SIETE.
Puesto a escoger entre cualquier cosa o el deber, el rebelde siempre
escoge el deber. Y así le va. Creo, hermano mayor, que deberías
regalarles también, a quienes te escuchen el día de la presentación
de la revista, esa misma frase, pero actualizada. Y diría algo
así como... "El hombre, la mujer, el homosexual, la lesbiana,
el niño, el joven, el anciano, es decir, el ser humano verdadero
no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está
el deber.''
Esas palabras sintetizan mejor que nada lo que es la vocación del
rebelde y superan cualquier cosa que yo pueda decirte a ti o a nadie sobre
el asunto.
Bueno, hermano, ya me despido. Te mandan saludos todos los compañeros
y las compañeras. Esperan, como yo, que te encuentres bien físicamente,
porque moralmente ya sabemos que estás, como siempre, fuerte y
firme. Vale. Salud y, si te apuran, diles nomás que la rebeldía
es un dolor del que no vale la pena curarse... nunca.
Desde las montañas del Sureste Mexicano. Subcomandante Insurgente
Marcos.
México. Es septiembre de 2002 y la lluvia no alcanza a lastimar
la piel del sol.
PD.
Es de esperar que entre el público haya uno que otro militante
del Frente Zapatista de Liberación Nacional.
Salúdalos de parte nuestra.
Sabemos ya que están trabajando duro en darse un nuevo rostro,
un nuevo perfil. Y qué bueno que el perfil del Frente ya no sea
el de las niñas, sino que le den rostro y rumbo personas como el
Don Manuel, curtido ex trabajador ferroviario; como la Mirios, de discreto
heroísmo; como el Coronel-Gisella, que es uno y una y no es lo
mismo, pero es igual; como los jóvenes estudiantes que estuvieron
en el CGH; como los de la UAM; como los del Poli; como los de la UPN;
como los de la ENAH; como los de otros centros de estudios superiores;
como los veracruzanos que lograron la maravilla que fue Orizaba en la
marcha del año pasado; como los de Oaxaca; como los de Tlaxcala;
como los de Nuevo León; como los de Morelos; como los del estado
de México; como los de Jalisco; como los de Querétaro; como
los de Michoacán; como los de Yucatán; como los de Quintana
Roo; como los de Guanajuato; como los de Zacatecas; como los de Durango;
como los de Chihuahua; como los de Coahuila; como los de las dos Bajas
Californias; como los de Colima; como los de Sonora; como los de Sinaloa;
como los de Tamaulipas; como los de Guerrero; como los de San Luis Potosí,
y como los del DF.
Y como todos los frentistas de base que, si nos atenemos a su número
y a su trabajo, resulta que son una especie de pulpos, y, además,
todos ellos y ellas ignoran lo que es rendirse.
Otra PD.
Y ahora me estoy acordando de otro mito que dice que ''el EZLN no
quiere a los frentistas'', cuando es claro que es a las frentistas a las
que no queremos. No, no es cierto.
Sí los queremos a todos y a todas, lo que pasa es que, a su modo,
también practican la autonomía y la resistencia... frente
a nosotros. Porque hay rebeldías organizadas, como la que se supone
que debe crecer en el FZLN, y rebeldías desorganizadas como la
que padecemos en el EZLN, y así nos va.
PD.
La última y nos vamos. Un favor: cuando leas algo mío
en la presentación de la revista, tose de vez en cuando. Es para
fomentar otro mito, el que dice que estoy muuuy enfermo. Quien quita y
me mandan nueces...
PD.
Ahorasí la última. (nota: este título de posdata
anula el título de la posdata anterior). Ya se ve que, para estar
en silencio, hablamos bastante. Probablemente se debe a que somos zapatistas.
Porque en México, ''REBELDIA'' se escribe con ''Z'' de ''nuez''
y de ''zapatista''.
Vale de nuez de la India.
El Sup muuuuy enfermito (¡Ja!) soñando que Sombra-Luz por
fin camina y que ya se mira el horizonte.
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