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040417


Carpe Diem


CICIACS, No
Luis Figueroa

En un Estado de Derecho el ejercicio del poder p�blico est� sujeto a la ley.  Esto es lo que llamamos un gobierno de leyes; en el que no hay persona, ni inter�s alguno, que sea superior a la ley. 

Una ley es  �una norma universal de conducta justa que se aplica a un n�mero desconocido de casos futuros, e igualmente  a todas las personas que se encuentren en las circunstancias objetivas descritas por la norma. Independientemente de los efectos que la observancia de la norma producir� en una situaci�n espec�fica. Tales normas delimitan y protegen esferas individuales de acci�n, permiti�ndole, a cada persona o grupo organizado, saber cu�les medios puede emplear en la persecuci�n de sus prop�sitos y evitar as� conflictos entre las acciones de las diferentes personas�, tal y como la describi� Friedrich A. Hayek.

En un Estado de Derecho la ley suprema es la Constituci�n; por lo que pregunto: Si una propuesta pol�tica contiene 17 violaciones a la Constituci�n, �deber�a ser convertida en ley?

Ese es el caso del Convenio, que a instancias de la administraci�n Portillo, en complicidad con algunas ONGs y algunos �amigos� de Guatemala, pretende crear la Comisi�n Investigadora de Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos de Seguridad. Dicha comisi�n es una maquina todopoderosa, que con el prop�sito de acabar con la lacra de los cuerpos legales y aparatos clandestinos, arrasar�a con el Estado de Derecho y la constitucionalidad.  Un caso m�s que confirma que el fin no justifica los medios.

Dos ejemplos de lo que me refiero son los siguientes:  Sin la CICIACS los guatemaltecos tenemos un Ministerio P�blico debilitado e incapaz de ejercer la acci�n penal e investigar la comisi�n de delitos para aportar pruebas contra los delincuentes (incluidos los miembros de cuerpos ilegales y aparatos clandestinos); tenemos una polic�a corrupta a la cual le cuesta distinguirse de los malhechores; y tribunales de justicia venales y anquilosados. 

Con la CICIACS tendr�amos lo mismo; pero con una intrusa
Geheime Staatspolizei tropical.

Mi propuesta es que, en vez de a�adir aquella
Gestapo chapina, fortalezcamos las tres columnas del sistema de seguridad ciudadana en tres aspectos fundamentales: con recursos financieros suficientes, con recursos humanos capacitados y con recursos t�cnicos modernos.  De esa forma no necesitar�amos a la Stasi tropical y fortalecer�amos (�Como debe ser!) nuestras instituciones.

El otro ejemplo es que sin la CICIACS tenemos una gran brecha fiscal que se debe, en buena parte, a que el Estado de Guatemala es incapaz de cobrar tributos; pero tambi�n a que el gobierno est� sobredimensionado (tenemos para pagar f�tbol y otros intereses particulares, pero no para el Organismo Judicial)  y a que hay muchas personas exentas de pagar impuestos.

Con la
CICIACS le a�adir�amos m�s personas al grupo de privilegiados que no tributa.  Y uno puede entender que la burocracia internacional se recete a s� misma esas ventajas (aunque ande recet�ndole impuestos a los ciudadanos de a pie); pero algo que nunca me han podido explicar los promotores de la KGB chapina es �qu� justifica que sus funcionarios guatemaltecos no contribuyan con el costo de tener gobierno, a pesar de beneficiarse de tenerlo? �Por qu� es que los funcionarios guatemaltecos no pagar�n impuestos como los dem�s chapines?

Lo que propongo es que ni en este, �ni en ning�n otro caso! se viole el principio de igualdad de todos ante la ley, que es cimiento imprescindible de un Estado de Derecho.

Dicho lo anterior, no por ideolog�a, sino por compromiso con aquel Estado de Derecho, es de aplaudir la decisi�n del Congreso en el sentido de pedir un dictamen conjunto de sus comisiones de Gobernaci�n y de Derechos Humanos; sobre todo porque en el uso del buen juicio, la presidenta de la primera Comisi�n, Roxana Baldetti, ya ha advertido que el Convenio est� plagado de violaciones a la Carta Magna.

Ojal� que cuando el texto del lamentable Convenio llegue a la Corte de Constitucionalidad prive el buen juicio entre sus magistrados; y que, en defensa del Estado de Derecho y de la Constitucionalidad (frente a intereses particulares), declaren que la propuesta es inconstitucioal... y extremadamente perjudicial.

La Antigua inmunda. Yo amo a La Antigua y viv� all� durante poco m�s o menos 18 meses; por eso me dio mucha rabia y tristeza verla asquerosamente inmunda la noche del Viernes Santo pasado.  Yo se que a la gente sucia y maleducada no le importa dejar la ciudad cochina a su paso; pero �por qu� no pudo, la Municipalidad, recoger los botes de basura antes de que fueran rebalsados?

M�s informaci�n sobre la CICIACS,
aqu�.

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