
el materialista
21 de Abril al 20 de Mayo
PACIENTE, CONSTANTE, TENAZ, PERSEVERANTE, PRUDENTE, RENCOROSA, FIEL,
CONSERVADORA, POSESIVA.
|
 |

| LEYENDA
El nombre de la constelación procede de la leyenda griega que
cuenta como Zeus se convirtió en Toro para raptar a Europa, la bella
princesa Fenicia. También se vincula a la costumbre egipcia de
designar con el nombre del Toro al periodo del año en que las vacas
dan a luz sus terneros (Mayo).
|
 |
|
|

|
Tauro es en sí una dualidad y una antinomia,
pues está regido por Venus y a la vez se relaciona
intensamente con la Luna; son dos fuerzas femeninas que
entremezcladas producen efectos oníricos y amorosos. El símbolo
de Tauro es un toro cuyos cuernos parece que representan, según
interpretaciones de la Astrología moderna, a la Luna en
relación con su fase creciente y con su efectismo en cuanto a
la incidencia en los ciclos de fecundación de la mujer. |
| En la mitología clásica, sin embargo, parece
que Tauro fue un héroe (algunos estudiosos de la mitología
hablan de varios héroes, y no de uno solo) de Creta, capitán
del ejército de Minos cuya brutalidad y crueldad quedaron
patentes al maltratar a los jóvenes atenienses que le
ofrecieron como premio al vencer en los juegos famosos en
honor de Androgeo, hijo del rey Minos. De éste se afirma que
admiró tanto la fuerza y la bravura del Toro que había
prometido sacrificar que, rompiendo la promesa hecha con
anterioridad a Poseidón -quien había hecho salir al Toro del
mar-, decidió quedarse con él. Pero, Poseidón sintiéndose
burlado por Minos, hizo que el Toro se volviera loco y que
Parsífae, mujer de Minos, se enamorase del Toro; de estas
relaciones nacería el Minotauro, un engendro con el cuerpo
como el de un ser humano y la cabeza de Toro, que fue
encerrado en un Laberinto construido por Dédalo, merced a la
consulta que se hizo al oráculo. Fue en ese famoso Laberinto
donde Teseo penetró para dar muerte al Mino tauro y del que
pudo salir gracias al no menos famoso "hilo de
Ariadna" |
.

|
| EN EL AMOR
Cuando un tauro encuentra a su amor soñado, lo rodea
de cariño y de mimo, pero se posesiona del ser amado y lo hace con
pasión, con constancia y con firmeza.
La pareja del tauro tiene que ser la persona indicada
(si no, no habría posibilidad de amor) y también tiene que ser
persona que se deje amar por un ser tan acaparador. Desde luego, no es
fácil hacerse a la idea de lo que puede ser un amor de estas características
y dimensiones pero, también, se trata de un amor que se podría
escribir con mayúsculas sin ninguna exageración. Habrá que confiar
en que lo desmesurado de tal amor compensa con creces sus exigencias.
El equilibrio de libertades y posesiones, si se alcanza, se establece
en un nivel muy alto y, por su altura, merece la pena ser vivido
intensamente.
|

|