
el moralista
23 de Noviembre al 21 de Diciembre
Eres una persona....
OPTIMISTA, EXAGERADA, JOVIAL, POLEMICA, OSTENTOSA, AVENTURERA,
FILOSOFA, VANIDOSA, TEATRAL
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LEYENDA
La constelación de Sagitario representa al Centauro Quirón,
famoso por su prudencia, a quien fue confiada la educación de
Aquiles. Fue maestro de Esculapio, a quien impartió sus conocimientos
de medicina.
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Como todos los signos de Fuego, Sagitario
confiere una disposición franca, alegre, impulsiva, con
profundo sentido del honor e integridad. Dotado de bondad y
compasión, pero no se guía tanto por el corazón, ya que
utuiliza su razón y medita mucho antes de comprometerse. |
Necesita ser libre y difícilmente contrae
compromisos, pues no soporta sentirse atado a personas o
situaciones y se vuelve rebelde cuando se siente acosado.
Es el eterno viajero, física y mentalmente. Como es muy
activo, necesita aire fresco y libertad de movimiento. Ama el
deporte y es un buen andarín. |
Posee una mente ágil y aguda, pero se rebela
contra la disciplina de la educación ordinaria. Le es difícil
lograr la concentración, por lo que trabaja a ratos, cuando
surge el entusiasmo y deja muchas cosas sin terminar.
Su mente despierta le permite captar la esencia de las cosas y
llegar a la conclusión correcta. Posee la facultad de saber
explicar las cosas a los demás. Muchos científicos dotados,
así como maestros, filósofos, predicadores y abogados,
nacieron bajo la influencia de este signo.
Debido a su naturaleza impetuosa, tiene tendencia a sufrir
accidentes y verse impedido, o bien se ve atado por alguna
responsabilidad familiar que le impide realizar sus metas con
libertad. |
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Recientes investigaciones y descubrimientos
arqueológicos, especialmente en lo que respecta a la llamada
pintura esquemática, muestran la importancia de la simbología
desde tiempos antiquísimos. El signo de Sagitario, o el
Arquero, ha sido representado en las pinturas rupestres de la
Edad del Bronce (hace ya más de cuatro mil años), dentro de
un conjunto de estética esquemática en el que también
aparecen representaciones de ciertos astros y otros símbolos
astrológicos.
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| Tradicionalmente a Sagitario se le reconoce una
naturaleza bidimensional, antinómica y dual: por una parte,
es un símbolo cósmico representativo de lo etéreo y su
naturaleza sería entonces espiritual; por otro lado, encarna
al animal y su naturaleza se aparece como formada
exclusivamente de todo lo perecedero, es decir, de materia. De
aquí que toda la ideografía, tanto antigua como moderna y
contemporánea, lo identifique con un arco ora tenso, ora
laxo, pero nunca en permanente quietud, cual si se tratara de
mostrar la interna contradicción que encierra en sí
semejante pictograma: se dice que es un nexo que une el mundo
de la idea con el mundo de la práctica y la materia; también
un puente mediante el que la tierra se comunica con el cielo.
Se habla también de tres principios: el primero sería
Sagitario, el segundo el Centauro y el tercero el Arquero;
cada uno de ellos detentaría una determinada naturaleza, y su
unicidad aunaría la llamada triple naturaleza. |
El Centauro resultaría ser un animal monstruoso
y fabuloso, una combinación de hombre y caballo que tendría,
por tanto, dos brazos humanos y cuatro patas de caballo. No
siempre se les representa con seis extremidades ni de la forma
enunciada, pues en ocasiones poseen piernas de un ser humano y
sólo la mitad posterior se asemeja a un caballo. Se supone, y
así lo atestiguan todas las leyendas de la antigüedad, que
estos seres fantásticos y quiméricos vivían en los montes y
en las montañas de Tesalia y de Arcadia; sus modos y maneras
eran de una rudeza inusitada y brutal, pues comían carne
cruda y bebían en exceso hasta embriagarse con el mejor de
los vinos cosechados artesanalmente, procedentes de las uvas
seleccionadas en las viñas del campo de la Elide y en las
tierras más fértiles de Magnesia.
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| El Arco siempre fue considerado por los
animistas y por los mitólogos como detentador de energía, su
simbolismo encierra en sí el concepto de fuerza externa que
actúa como acicate y que, al mismo tiempo, mantiene en tensión
al sujeto sobre quien se apega; se le reconoce, pues, como
centro de autoridad y se afirma que es la base y el fundamento
del poder, no sólo anímico, sino también físico. |
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| EN EL AMOR
Es bueno no tropezarse con un sagitario, si no se quiere sufrir
innecesariamente, mientras este esté en plenas facultades físicas y
en plenas inquietudes anímicas. Así que resulta francamente
provechoso dejar de interesarse por los sagitario en activo mientras
están en su juventud y esperar a unirse a ellos cuando ya han agotado
sus primeras experiencia, atropelladas y nerviosamente juveniles. Lo
que no deben temer de los sagitario es que les engañen, que mantengan
una relación ficticia y mentirosa, en la que las promesas sean
sistemas de conseguir con mayor facilidad sus objetivos y en las que
las clandestinidades no sean toques de romanticismo, sino estricto
pragmatismo para evitar encuentros desagradables o embarazosos para
ellos.
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