El victimario con el mismo patrón de inseguridad se cubre con mecanismos de dureza o agresión que lo hacen sentir fuerte. Los dos tienen el mismo patrón mental, sólo cambian los mecanismos de defensa y son éstos los que le permiten convivir. Si uno de estos seres cambia hacia la seguridad su patrón, corta la retroalimentación y obliga al otro, incondicionalmente a mejorar el suyo. Por eso: sólo cuando cambiamos nosotros, mejora todo nuestro entorno. Cada ser con el que estamos conectados tiene nuestros mismos patrones con diferentes mecanismos de defensa. Kármicamente nos son puestos ante nosotros para que viendo en el otro lo que tiene que modificar, lo mejoremos nosotros. Si sabemos que todo entra en nuestra mente subconsciente, cada vez que explicamos a otro ser que cosas tiene que modificar y cómo; sin darnos cuenta nos lo estamos explicando para nosotros también. De esta forma hemos evolucionado hasta ahora. Sabiendo esto tenemos dos tareas que realizar:
Vamos a hacerle entender a nuestro cerebro que
somos lo que en realidad somos y no lo que creemos que somos. Para esto
hay que tener claro que ser real está hecho a imagen y semejanza de Dios, por
lo tanto tiene todo el poder, toda la sabiduría y todo el potencial afectivo
puro. Es decir; Yo no soy torpe, sino que tengo un patrón mental que me hace
ser torpe, porque YO SOY SABIDURÍA. YO SOY INTELIGENCIA PERFECTA. Yo no soy
inseguro sino que tengo un patrón mental que me hace ser inseguro, porque YO
SOY SEGURIDAD.
|
|