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Nombre: Némesis Lalfol, alias Argo (Gargoyle en el original) | |
| Edad: Desconocida | ||
| Terrestre. |
Némesis Lalfol es el peor enemigo de Elisis Lalfol (Nemo), como su propio alias indica (Némesis = opuesto, enemigo o, incluso, castigo). Desde el principio, él es quien está tras todas las intrigas maquiavélicas.
Tras la llegada de Nemo al poder en Tartessos, Argo intenta persuadirle de que reabra la Torre de Babel, largo tiempo cerrada, para demostrar al mundo su poder y dominar a toda la raza humana, siendo ellos los gobernantes, por ser los Atlantes una raza superior. Desde el principio, Nemo se niega, ya que él cree que los humanos son dueños de su propio destino y que los Atlantes no tienen derecho a intervenir en sus asuntos. Argo, ávido de poder y ciego a las recomendaciones de Nemo, prepara sus planes. Una explosión en Tartessos hace que la esposa de Nemo, la reina, muera. Tras eso, Argo aprovecha el estado anímico de Nemo para dar un golpe de estado, destronarle y, así, hacerse con el poder. Con su poder de persuasión convence al pueblo de la Atlántida de que son ellos quienes deben tener el control de la raza humana, ya que son una raza superior, proveniente del espacio. Con éste fin, convence a Vinusis, el hijo de Nemo, para que reabra la Torre de Babel. Una vez ésta está en marcha, Nemo quita la piedra de la Torre de Babel, provocando una gigantesca explosión que destruye toda Tartessos.
Argo, tras la explosión, recoge a Vinusis herido y le fabrica un cuerpo biónico, llamándole emperador Neo Icon Epifanis (la nueva imagen de la manifestación) y, junto con los supervivientes, crea unas naves de guerra volantes e intenta, por todos los medios, recuperar el poder de la Atlántida, llamándola Neo Atlantis, La Nueva Atlántida.
Nemo, por supuesto, se opone a él y le frustra todos sus planes: desde la construcción de otra torre de Babel en la isla Mayo, en Cabo Verde, hasta la destrucción de las gentes del planeta. Tras varias batallas en las que, tanto Nemo como él parecen estar acabados y sobreviven por los pelos, llega la batalla final en Tartessos. Argo acorrala a Nadia y a sus amigos y la insta a que le de la piedra azul (la teletransporta a su nave) o, de lo contrario, matará a sus amigos. Tras dejarles ir, descubre el escondite de Nemo (éste salva a los amigos de Nadia, descubriendo su posición ante Argo) y destruye las ruinas de la antigua Tartessos por medio de una potente carga explosiva.
Tras eso, entra en el Noé Rojo con Nadia y Neo y le cuenta a Nadia la historia de la humanidad: al llegar varias naves hace 2.400.000 años a la Tierra y no poder salir de ahí, debido a que las naves no pueden repararse, los Atlantes construyen una civilización poderosa; crean la raza humana para que los humanos sean sus esclavos. Las primeras tentativas fueron fallidas, ya que se usaron ballenas para ese fin (Irion, el amigo del capitán Nemo es el único superviviente de esa época). Tras varios experimentos, crearon el primer prototipo, al que llamaron Adán. Así, según él, se explica la teoría del eslabón perdido en el hombre, puesto que esa evolución no es natural, sino debida a la Ingeniería genética. Tras eso, hay guerras entre los pueblos, en las que toman parte los Atlantes, siendo destruidos. Algunos habitantes sobreviven y crean una segunda ciudad, pero hay guerras civiles y, debido a ello, desaparece tras un enorme cataclismo y una inundación, que la hunden en el océano; algunos consiguen escapar en la isla en la que estaban Nadia y sus amigos, el Noé Rojo; otros, lo hicieron en el Noé Azul, el cual perdió su capacidad de volar no se sabe cómo, y se estrelló. Los supervivientes crearon la ciudad de Tartessos y, tras eso, sube al poder Toris Mayistos y, durante su reinado, se descubre la Piedra Azul.
Basándose en éstas premisas, y ávido de poder, Argo le explica todo ésto a Nadia para que ella apoye su idea de someter a la humanidad, puesto que fueron creados por ellos y, por tanto, son sus esclavos. A Nadia le repugna la idea y se niega en redondo. Argo, para dominarla, al igual que tiene dominado a Neo, recurre a ponerla una diadema de control mental para anular su voluntad. Tras una dura batalla contra Nemo y su Nuevo Nautilus, éste logra entrar con la nave en el Noé Rojo, eliminando a una gran parte de la tripulación en el proceso. Nemo sale del Nuevo Nautilus junto con Electra y Juan para salvar a Nadia. Cuando llegan a una de las salas, unos cilindros metálicos salen de debajo de sus pies, elevándoles a unos cuántos metros. Argo se declara a sí mismo juez y jurado en una charada de juicio. Tras un cruce de acusaciones entre Nemo y Argo sobre sus posturas opuestas, Argo decide que Nemo debe morir a manos de sus hijos, Nadia y Neo.Tras una orden de Electra para que la tripulación del Nuevo Nautilus dispare a la consola que está tras Argo, Neo se libera del influjo de Argo y libera a Nadia. Tras eso, Argo intenta obligarla a que sea la nueva emperatriz de la Nueva Atlántida, a lo que ésta se niega. Para forzarla, Argo mata a Juan, pero ni aún así, consigue convencerla. Argo está obcecado con el hecho de que sigue un plan lógico de razonamiento. Nadia no cede y usa las dos Piedras Azules (la suya y la de su padre) para resucitar a Juan. Ésto da al traste con las ambiciones de Argo, que intenta evitarlo por todos los medios. Nemo le advierte que sólo un Atlante puede tocar la luz que emana de las Piedras Azules juntas sin que le pase nada. Argo las toca y se convierte en una estatua de sal. Nemo le explica que los únicos Atlantes vivos que quedan sobre la Tierra son él mismo y su hija Nadia. Argo sólo es humano y ha llegado hasta ahí por su desmedida ambición de poder, no por estar siguiendo un esquema lógico, como él creía. Ese es el final de Argo.
Argo es el malo de la serie. Se deja llevar por su ambición de poder y parte de la falsa premisa de que él es Atlante, haciendo la vida imposible a Nemo y a su tripulación e intentando someter a la raza humana, aún en contra de la voluntad de los verdaderos atlantes. Todos sus sueños se ven destruidos -afortunadamente- por Nemo, tras años de cruentas batallas.