TRASFONDO DE LA SERIE:
LA ATLÁNTIDA
Las conclusiones de la serie entera están basadas en el mito de la Atlántida, una isla que se supone existió hace mucho tiempo y que tenía una tecnología enormemente avanzada. En ésta sección se pretende dar a conocer el mito de la Atlántida y poner de manifiesto todas las teorías (o casi todas) con un mínimo de credibilidad que se han propuesto hasta ahora y arrojar un poco de luz sobre ese polémico asunto. Hay muchos libros que tratan sobre el tema, pero la mayor parte o bien se quedan cortos, o bien divagan sobre conexiones imposibles con la antigua civilización Atlante. Intentaremos, pues, conciliar todas las teorías y explicaciones posibles, partiendo de los datos que Solón recogió en sus viajes por Egipto y que Platón reprodujo después en sus diálogos: "Critias" y "Timeo". Puede observarse que muchos -por no decir todos- los elementos aquí expuestos están reflejados en la serie. Así pues, de aquí se desprende que el equipo de Hideaki Anno (el director de la serie), si no conocía a fondo estas teorías, al menos sí estaban al tanto de ellas. Y ahora, sin más preámbulos, vamos allá:
Podríamos ennumerar miles de sucesos conectados con la Atlántida, como el famoso Triángulo de las Bermudas, cerca del Mar de los Sargazos y las continuas desapariciones de barcos o aviones que hacen pensar en millones de teorías, como la de seres extraterrestres que vienen a estudiarnos y que tal vez una vez fundaron colonias en la tierra, o un posible portal a otra dimensión o mundo (claro que ésto no entra dentro de la Atlántida, así que lo dejaremos), las conexiones egipcias y sudamericanas con la Atlántida, los grabados que aparecen expuestos en las pirámides de Egipto y de Iberoamérica, etcétera.
Platón, en sus diálogos "Timeo" y "Critias", escritos hacia el 350 a.C., nos decía que había existido una isla, la Atlántida, con maravillosos adelantos tecnológicos para su época. Él lo contó porque, aproximadamente, hacia el año 590 a. C., Solón visitó la ciudad Egipcia de Sais, en el Delta del Nilo, donde preguntó a los sacerdotes sobre hechos del pasado, y uno de ellos le narró la historia de la Atlántida, que Platón después pondría en sus diálogos; así pues, según Platón, la descripción de la isla sería como sigue:
El centro de la isla estaba ocupado por una llanura en dirección al mar, de la que se dice que era la más bella de todas, y en cuyo centro, a su vez, había una montaña baja por todas partes, que distaba unos 50 estadios (aproximadamente, unos 8.500 metros) del mar. La isla estaba rodeada por medio de anillos de tierra y de mar de mayor y menor dimensión alternándose: dos de tierra y tres de mar en total, cavados a partir del centro de la isla, todos a la misma distancia por todas partes; dos fuentes de aguas subterráneas subían a la superficie -una con agua caliente y la otra con agua fría-; la mayoría de las cosas necesarias para vivir las proporcionaba la isla: la minería, daba oricalco que se extraía de la tierra en muchos lugares de la isla, el más valioso de todos los metales entre los de entonces, con la excepción del oro, la carpintería, ya que toda la madera la producía la isla de manera abundante y alimentaba, además, suficientes animales domésticos y salvajes. En especial, la raza de los elefantes era muy numerosa en ella. Para todos había recursos en abundancia, ya que la isla producía todas estas cosas en cantidad ilimitada. Así, construyeron templos, palacios reales, puertos, astilleros y el resto de la región, disponiéndolo de la manera siguiente. En primer lugar, levantaron puentes en los anillos de mar que rodeaban la antigua metrópoli para abrir una vía hacia el exterior y hacia el palacio real. Cada uno de los reyes, al recibirlo del anterior, mejoraba lo que ya estaba bien, superaba en lo posible al anterior, hasta que lo hicieron asombroso por la grandeza y la belleza de sus obras. A partir del mar, cavaron un canal de 300 pies de ancho (unos 8'5 metros), 100 de profundidad (unos 3 metros) y una extensión de 50 estadios (aproximadamente, 8.500 m.) hasta el anillo exterior y allí hicieron el acceso del mar al canal como a un puerto, abriendo una desembocadura enorme para que pudieran entrar las naves más grandes. También abrieron, siguiendo la dirección de los puentes, los círculos de tierra que separaba los de mar lo necesario para que los atravesara un trirreme, y cubrieron la parte superior de modo que el pasaje estuviera debajo, pues los bordes de los anillos de tierra tenían una altura que superaba al mar de sobra. El anillo mayor, en el que habían vertido el mar por medio de un canal, tenía 3 estadios de ancho (unos 50 metros y medio). El siguiente de tierra era igual a aquél. De los segundos, el líquido tenía un ancho de 2 estadios (unos 34 metros) y el seco era, otra vez, igual al líquido anterior. De un estadio (unos 17 metros) era el que corría alrededor de la isla, en la que estaba el palacio real, el cual tenía un diámetro de 5 estadios (unos 840 metros). Rodearon ésta, las zonas circulares y el puente, que tenía una anchura de 100 pies (unos 3 metros), con una muralla de piedras y colocaron sobre los puentes, en los pasajes del mar torres y puertas a cada lado. Extrajeron la piedra de debajo de cada una de las zonas circulares exteriores ; las piedras eran de color blanco, negro y rojo. Cuando las extrajeron, construyeron dársenas huecas dobles en el interior, techadas con la misma piedra. Unas casas eran simples, otras mezclaban las piedras y las combinaban de manera variada. Recubrieron de hierro, que usaban como si fuera pintura, todo el recorrido de la mullara que circundaba el anillo exterior; fundieron casiterita sobre la muralla de la zona interior, y oricalco, que poseía unos resplandores de fuego, sobre la que se encontraba alrededor de la acrópolis.
Según lo que nos cuenta Platón, el aspecto de la Atlántida sería poco más o menos así:

Pero el filósofo también describe su forma de gobierno; he aquí un extracto de su descripción:
Los dioses se repartieron la Tierra y a Poseidón (el dios del mar), le tocó la Atlántida; el primer rey se llamó Atlante y, de ahí viene el nombre. Platón describe el gobierno de la isla así: el gobierno y la comunidad de los reyes se regían por las disposiciones de Poseidón, tal y como se las transmitían la constitución y las leyes escritas por los primeros reyes en una columna de oricalco que se encontraba en el centro de la isla en el templo de Poseidón, donde se reunían bien cada luestro, bien de manera alternativa, cada seis años, para honrar igualmente lo par y lo impar. En las reuniones, deliberaban sobre los asuntos comunes e investigaban si alguno había infringido algo y lo sometían a juicio. Cuando iban a dar el veredicto se daban primero unos a otros. En la columna, junto a las leyes, había un juramento que proclamaba grandes maldiciones para los que las desobedecieran. También juraban juzgar según las leyes de la columna y castigar si alguien hubiera infringido algo antes, y, además, no infringir intencionalmente en el futuro, ninguna de las leyes escritas ni gobernar ni obedecer a ningún gobernante, excepto a aquel que ordenara según las leyes del padre (Poseidón). Una vez que cada uno de ellos hubo prometido esto, eran juzgados y juzgaban si alguien acusaba a alguno de ellos de haber infringido alguna ley. Cuando terminaban de juzgar, al hacerse de día, escribían los juicios en una tablilla de oro y la ofrendaban como recuerdo junto con las vestimentas. Había muchas otras leyes especiales acerca de los honores de cada uno de los reyes; lo más importante: no atacarse nunca unos a otros y ayudarse todos en caso de que alguien intentara destruir la estirpe real en alguna de sus ciudades, y tomar en común, como antes, las determinaciones concernientes a la guerra y a otras actividades, bajo la conducción de la estirpe de Atlante. Ningún rey podía matar a ninguno de sus parientes, si no contaba con la aprobación de más de la mitad de los diez. Durante muchas generaciones, mientras la naturaleza del dios era suficientemente fuerte, obedecían las leyes y estaban bien dispuestas hacia lo divino emparentado con ellos. Poseían pensamientos verdaderos y grandes en todo sentido, ya que aplicaban la suavidad junto con la prudencia a los hechos que siempre ocurren, por lo que, excepto la virtud, despreciaban todo lo demás. Tenían en poco las circunstancias presentes y soportaban con facilidad, como una molestia, el peso del oro y de las otras posiciones. No se equivocaban, embriagados por la vida licenciosa, ni perdían el dominio de sí mismos a causa de la riqueza, sino que, sobrios, reconocían con claridad que todas estas cosas crecen de la amistad unida a la virtud común, pero que con la persecución y la honra de los bienes exteriores, éstos decaen y se destruye la virtud con ellos. Sobre la base de tal razonamiento y mientras permanecía la naturaleza divina, prosperaban todos sus bienes, que describimos antes. Pero cuando se agotó en ellos la parte divina porque se había mezclado muchas veces con muchos mortales y predominó el carácter humano, ya no pudieron soportar las circunstancias que los rodeaban y se pervirtieron; y al que los podía observar le parecían desvergonzados, ya que habían destruido lo más bello de entre lo más valioso, y los que no pudieron observar la vida verdadera respecto de la felicidad, creían entonces que eran los más perfectos y felices, porque estaban llenos de injusticia soberbia y de poder. El dios de dioses, Zeus, que reina por medio de leyes, puesto que puede ver tales cosas, se dio cuenta de que una estirpe buena estaba dispuesta de manera indigna y decidió aplicarles un castigo para que se hicieran más ordenados y alcanzaran la prudencia.
Por lo que se ha descubierto, se afirma que los atlantes adoraban al Sol, a la Luna y a la Tierra, por este orden. Basándose en esto, se piensa que podrían haber construido otras tres colonias en honor a las tres deidades que adoraban. La existencia de pirámides tan similares a cada lado del Atlántico da qué pensar sobre la teoría de que, en efecto, debían tener alguna conexión, una tierra que servía de nexo entre ambas culturas, lo que lleva nuevamente al tema de las tres colonias. ¿Es posible que ambas zonas sean parte de un triángulo imaginario, es decir, una pirámide planetaria? Hay estudiosos que plantean esa posibilidad.
Por otro lado, el mar de los Sargazos, en pleno océano Atlántico, presenta una superficie cubierta por entero de hierbas marinas sin que nunca se altere su situación, lo que demuestra la presencia de terrenos sumergidos. Se ha fotografiado en las profundidades del Atlántico, en la zona de la isla Bimini, en pleno Triángulo de las Bermudas, una especie de muro de varios metros de longitud, vestigio tal vez de una ciudad sumergida. En un principio se pensó que podría ser una construcción natural, pero se descubrió que, en realidad, es una construcción de tipo rectangular con contornos muy bien definidos. Dicha construcción está compuesta por bloques de piedra dispuestos de tal forma que parecen formar caminos, plataformas, muelles o murallas caídas. Cada uno de los bloques pesa aproximadamente unas 25 toneladas. J. Manson Valentine, en 1.968, junto con varios buceadores, descubrió esta muralla. También se han descubierto indicios de lo que parecen ser las puntas de pirámides sumergidas, todo ello hecho por la mano del hombre. Desde el aire se han localizado -dentro de la zona de las Bahamas- variedades de plazas, rectángulos, cruces, largas líneas paralelas, círculos concéntricos, triángulos, hexágonos y más formas geométricas.
Por supuesto, ya se han identificado las ruinas de las Bahamas con la Atlántida. Platón, sin embargo, afirma que están enfrente de las Columnas de Hércules (el estrecho de Gibraltar), pero, según Charles Berlitz, Platón sugiere que la Atlántida no era una isla, sino una serie de grandes islas en el Atlántico, cuya fama y poder se había extendido a ambos lados del Atlántico:
En aquellos días (hace unos 12.000 años), el Atlántico era navegable y había una isla situada frente a las Columnas de Heracles que era mayor que Libia (África) y Asia juntas y era la ruta hacia otras islas, y desde ella podía uno pasar a través de todo el continente situado en dirección opuesta y que rodea el verdadero océano, porque este mar que se halla dentro de los estrechos de Heracles (Mediterráneo) es sólo un puerto, con una entrada estrecha, pero el otro es el verdadero mar y la tierra que lo rodea podría en verdad llamarse un continente.
Existen datos concretos y testimonios reales donde se afirma que hay una octava isla en el archipiélago canario, que aparece y desaparece constantemente y que podría ser una colonia atlante. Ésto encajaría con la descripción de Platón de que no era una isla, sino muchas.
El vidente Edgar Cayce habló repetidas veces, estando en trance, de la Atlántida entre 1.923 y 1.944, afirmando que se descubriría Poseidia (de Poseidón), las actuales islas Bimini, que era donde estaba la Atlántida ubicada. También habló de referencias a lo que parecen ser rayos láser y otro tipo de fuerzas electromagnéticas, que no se conocían por esa época. Cayce se refiere a estos rayos láser y al manejo de este tipo de fuerzas como la causa de la destrucción y hundimiento de la Atlántida.
De hecho, según Charles Berlitz, si nos damos cuenta, en todos los países del mundo hay leyendas que hablan de la destrucción de una civilización anterior por medio de un diluvio, la anegación de la tierra y el hundimiento de la tierra bajo las aguas y apunta a que quizá podría referirse a la Atlántida.
También se afirma que las desapariciones de barcos y aviones en el Triángulo de las Bermudas se deberían a descompensaciones o incluso perturbaciones magnéticas en el tejido dimensional, quizá causadas por algún tipo de maquinaria atlante.
Las analogías idiomáticas, religiosas, monumentales y costumbristas entre americanos, íberos, etruscos y egipcios podrían demostrar también la existencia de la Atlántida, cuya influencia habría llegado al Nuevo Mundo y a algunas partes de Europa. Una de las teorías desarrolladas por los estudiosos es que, tras el hundimiento de la Atlántida, los supervivientes se dividieron en dos grupos; los de un primer grupo llegaron a Egipto, donde se establecieron y crearon las pirámides. Los supervivientes de un segundo grupo, por otro lado, huyeron hacia el continente sudamericano, donde también se establecieron. Pruebas de ésto serían los grabados encontrados dentro de pirámides egipcias, donde se ven figuras humanas con enormes globos que parecen representar bombillas. En las pirámides aztecas y mayas se han encontrado, por otro lado, grabados que representan una especie de módulos lunares con astronautas dentro. Igualmente desconcertantes son los precisos conocimientos que tanto los mayas como los egipcios tenían de las constelaciones, la luna, el movimiento terrestre alrededor del sol, la gravedad y otras muchas cosas. ¿Cómo pudieron averiguarlo con tanta precisión sin ningún instrumento astronómico de ninguna clase, cuando el resto de la humanidad aún estaba "en babia" y hasta que no llegó Copérnico -ya en la Edad Media- no se aceptó que es la Tierra la que gira alrededor del Sol y no viceversa?
En las pirámides de Egipto también se muestran indicios de una tecnología muy avanzada, que puede verse en hechos como el traslado de las piedras para formar las pirámides, ya que no hay ninguna cantera en varios cientos de kilómetros a la redonda. También tenemos el misterio de la construcción, ya que los bloques están tan perfectamente alineados que ni siquiera cabe una cuchilla de afeitar de canto. ¿Cómo es posible que fuesen capaces de hacer algo con tal perfección cuando el resto del mundo no tenía la tecnología suficiente para hacerlo?¿Cómo es posible que pudiesen transportar los bloques para hacer las pirámides cuando cada uno de ellos pesa, como mínimo, más de 30 toneladas y los bloques más pesados son de unas 200 toneladas? ¿De dónde sacaron las piedras si no hay canteras en cientos de kilómetros a la redonda? ¿Tecnología atlante o quizá otra cosa distinta?
La "Estela de Famine", la "Estela del Hambre", podría conservar entre sus jeroglíficos diferentes fórmulas para ablandar la piedra, licuarla, haciendo más fácil su transporte. De hecho, se han analizado las piedras y dentro de ellas se han encontrado restos de uñas y pelo humanos. También se conservan moldes de algunas de las piezas que hacían los egipcios. Por otro lado, hay grabados que representan a un faraón dándole una especie de molde a Horus. Actualmente, y con la más moderna tecnología se ha conseguido hacer que las piedras se licuen, pero de momento no se ha logrado hacer que vuelvan a solidificarse. Así pues, ¿cómo lo hicieron ellos, si fue ese el procedimiento, sin maquinaria avanzada?
Hay muchos más misterios que rodean a las pirámides egipcias, misterios que las fuentes oficiales no sólo no han descubierto, sino que intentan esconder como sea. ¿Por qué? Edgar Cayce afirmaba que, debajo de la esfinge de Gizeh hay una enorme red de túneles que conectarían directamente con la biblioteca de la Atlántida, la Sala de los Archivos. Se afirma que en ésta Sala de los Archivos se encontraría el testimonio de que la civilización Egipcia tuvo su origen en la Atlántida y el origen del hombre es mucho más antiguo de lo que se ha especulado hasta ahora. En algunos escritos de autores griegos y romanos que visitaron Egipto, tales como Plinio y Hámlico, y que tuvieron acceso a éstas cámaras, describiendo que en algunas de éstas se llevaban a cabo rituales hacia la diosa Isis.
Algunas teorías afirman que, efectivamente, debajo de la Meseta de Gizeh hay una extensa red de túneles que comunican con cámaras subterráneas aún por descubrir. También se afirma que hay cámaras guardadas por enormes puertas de bronce, mencionadas por Plinio, que daban a salas donde se celebraban rituales en honor a los dioses. Éstos autores sólo escribían lo que les habían contado los sacerdotes de las mesetas de Gizah y que les informaban de antiguos rituales que se llevaban a cabo en la época faraónica. También los autores clásicos mencionan un túnel que uniría la Esfinge con la Gran Pirámide. Se han descubierto hace poco, al excavar la Tumba de Osiris, detrás de la Esfinge, dos pozos: uno iba hacia la Esfinge y otro hacia la pirámide de Keops. ¿Es a éste túnel al que se referían los antiguos? ¿Por qué no se ha investigado aún?
También, en 1.988, se descubrió un pozo junto a la cola de la esfinge y, dentro de él, se descubrió una galería de 8 metros: 4 hacia el fondo y otros 4 hacia el interior de la pirámide. ¿La explicación oficial? Una tumba que se abandonó hacia el 1.350 a. C. por razones desconocidas. Sin embargo, las autoridades oficiales, ni siquiera se han molestado en indagar sobre éste hecho. ¿Por qué?
El Serapéum es, según antiguos autores clásicos como Pausanias, el antiguo lugar donde los antiguos sacerdotes de Menfis enterraban a los bueyes sagrados Apis. Mariette, un arqueólogo francés, descubrió en 1.853 galerías con sarcófagos enormes, de varias toneladas, de granito negro. Sin embargo, éstos estaban vacíos y dentro no se ha encontrado ningún resto de buey. Se han analizado los restos y no se ha encontrado ningún resto orgánico ni funerario y algunos de ellos estaban cerrados al vacío. ¿Cómo pudieron los egipcios de aquella época, hace unos 4.000 años, cerrar al vacío unos sarcófagos con unas medidas tan colosales, cuando el resto del mundo permanecía en la ignorancia? Los sarcófagos ya mencionados también tienen un pulido casi perfecto. No se sabe para qué sirvieron pero hay, sin embargo, una serie de estelas que dan a entender que allí se manifestaban los enterramientos de Apis... sin haber ningún resto funerario. ¿Algún tipo de rito atlante o para los antiguos atlantes supervivientes?
En Egipto hay varios bloques de granito o de diorita que tienen la marca de una especie de trépano (un agujero circular y muy profundo), el Taladro de Keops, que dejó un surco a medida que iba introduciéndose en la piedra, de casi 2'5 milímetros. Esto sorprende más aún sabiendo que en la actualidad, con herramientas modernas y con materiales idénticos no conseguimos ni 0'05 milímetros. ¿Egipcios de hace 4.000 años o algo más? Aún no se sabe quién pudo hacerlo, ni con qué propósito, ni de qué forma.
Herodoto, Estrabón y Plinio hablan de un laberinto que superaba en magnitud a las tres pirámides juntas: tenía 3.000 habitaciones y estaba dividido en 2 niveles, con 1.500 habitaciones en cada nivel. Ni Herodoto ni Estrabón tuvieron acceso a ese laberinto, ni a los niveles inferiores,ya que únicamente estaba permitido que entrasen los sacerdotes; Plinio el Viejo, unos años después, pudo visitarlo, ya abandonado, y tuvo acceso a los subterráneos y describió todo tipo de atrocidades: monstruos, seres deformes, etc. ¿Experimentos genéticos, quizá, llevados a cabo por los supervivientes atlantes?
Según la Teoría de Orión, de Robert Bowell, un estudioso del tema, a finales de la década de los años 80, las pirámides de Egipto serían un espejo, una representación, de las estrellas de la constelación de Orión. Se sabe que la figura de Osiris estaba representada con la constelación de Orión, una constelación relacionada con los ritos funerarios. Isis estaba relacionada con la estrella Sirio. Si la constelación está realmente reflejada en Egipto por las pirámides, en algún lugar de Egipto debería encontrarse el templo dedicado a Sirio, es decir, a la diosa Isis, el Iceion; sin embargo, no hay datos históricos que avalen su existencia. El edificio, de acuerdo con esta teoría, tuvo que ser de color rojo, ya que los Egipcios veían la estrella de color rojo, no blanco azulado como es ahora. Varios textos clásicos de Cicerón, entre otros, y de Tolomeo, el famoso astrónomo y geógrafo, decían que era rojo. Sin embargo, es imposible que una estrella cambie de color en sólo 2.000 años y los astrofísicos no encuentran ninguna explicación para éste hecho. El templo, de existir, debería estar en algún lugar al Noroeste de las pirámides de Gizah, para completar la constelación de Orión. Esto plantea la pregunta sobre si los antiguos atlantes no serían extraterrestres venidos desde Orión. ¿Sería ésto posible?
Pero eso no es todo: en un relieve de una muralla del Templo de Hator, en Egipto, se ha encontrado un relieve que muestra a varias personas con lo que parecen bombillas eléctricas, dotadas de cables que están unidos a un interruptor o generador y se han encontrado pruebas de conocimiento de la electricidad en distintas zonas de Egipto, como puede observarse en el dibujo que se muestra a continuación:

En Iberoamérica, concretamente en Perú, cerca del lago Titicaca, la cultura Tihauanaco, en la zona boliviana, se desarrolló en una zona de 600 hectáreas -más grande que la Roma imperial en su época- de la que apenas se ha reconocido un 2% del terreno. En ese 2%, hay bloques en las ruinas, a unos 3.800 metros de altitud, que parecen formar parte de un puerto y que pesan más de 400 toneladas, más que los bloques de Egipto; lo más sorprendente es que estas piedras encajaban perfectamente entre sí. ¿Cómo pudieron moverlas a una altura en la que la falta de oxígeno es patente y donde cuesta bastante respirar? ¿Podría ser que fabricasen las piedras en una forma de molde que encajasen entre sí? Además, eran capaces de hacer incisiones milimétricas, sin margen de error, para poner dentro una serie de ganchos. ¿Cómo?
Se sabe a ciencia cierta que en Perú hay redes de túneles subterráneos que se comunican unos con otros. Hay teorías que afirman que hay muchos de esos túneles que recorren todo el globo por debajo y que podrían haber sido hechos por una civilización muy antigua (¿los Atlantes?); eso explicaría los paralelismos de conocimiento, cultura, etc. que hay en lugares del globo muy alejados entre sí.
En Colombia puede encontrarse una pieza de oro que se creyó durante muchos años que era una mariposa o ave. Más tarde, se examinó más a fondo y se descubrió que era la réplica de un objeto mecánico, posiblemente un avión, con alas en forma de delta, compartimiento de motor, cabina, parabrisas, cola y alerones, y todo dispuesto de la forma en la que se dispone actualmente en un reactor. De hecho, el parecido con un caza F-102 es asombroso. Sin embargo, no es la única pieza de estas características que se ha encontrado, sino que se han hallado más ejemplares en otras tumbas precolombinas y otras referencias a este tipo de aeronaves se encuentran grabadas en rocas, pintadas en jarrones, esculpidas en jarrones o tejidas en los lienzos para envolver a las momias. ¿Casualidad? No está claro en absoluto.
Otro dato: los Mayas fueron la única civilización que pudo ver que la duración del año es de 365'26, sólo dos días de error con la cifra exacta, 365'24... ¿¿¡¡Sin instrumentos astronómicos!!?? Imposible.
El mapa Piri Reis se encontró en 1.929 y muestra la costa de la Antártida tal y como habría sido sin los hielos que la cubren. El mapa también describe la topografía interior sin hielos. Un examen hecho en la Antártida, indica que este continente habría estado cubierto de hielo durante 6.000 años como mínimo. ¿Cómo es posible que los mapas de Piri Reis de los siglos XVI al XVIII detallen con precisión milimétrica el continente antártico, que no fue descubierto hasta 1818? ¿Supone esto que el mapa se hizo durante la era Atlante? ¿O sería una simple casualidad?
¿Es también otra casualidad que las medidas de la pirámide de Keops den unas cifras muy concretas? Me explico: el perímetro de la pirámide es equivalente al número de días del año, es decir, 365'24. Si doblamos el perímetro, obtenemos el equivalente a un minuto de grado en el Ecuador. La distancia desde la base hasta el vértice, medida por el costado, es de 1/600 de grado de latitud. La altura, multiplicada por 10 elevado a 9, da la distancia aproximada de la Tierra al Sol y el perímetro dividido por el doble de la altura da el valor de pi, 3'1416. La altura de la pirámide multiplicada por 10 elevado a 15 da el peso aproximado de la Tierra. Las medidas de la cámara real que hay dimensiones exactas de los dos triángulos básicos de dentro de la pirámide dan las Pitágoras: 2.5.3 y 3.4.5; además, si se traza una el Norte, pasando por el punto de encuentro de las raya hacia diagonales de la base, sólo se yerra el Polo Norte por 6'43 kilómetros, sin tener en cuenta que puede haberse movido desde que se construyó la Gran Pirámide.
Estas son todas las teorías que, hasta ahora, se han planteado sobre la Atlántida, su existencia, su hundimiento y, sobre todo, si hubo supervivientes y dónde fueron a parar. En caso de que se hiciesen más descubrimientos o se formasen más teorías, las seguiríamos poniendo aquí, aunque, como podéis ver, hasta ahora todas las teorías plantean más interrogantes que soluciones. Parece ser que, a cada nuevo descubrimiento, la conexión se vuelve más evidente, pero se plantean más y más preguntas sin respuesta. Curioso, ¿no?