historia de
los tratados de libre comercio
INTRODUCCIÓN
Tratado comercial, acuerdo entre distintos países
para concederse determinados beneficios de forma
mutua. Se pueden distinguir tres tipos de tratados
comerciales: zona de libre comercio, unión aduanera
y unión económica.
ZONA DE LIBRE COMERCIO
En
una zona de libre comercio los países firmantes del
tratado se comprometen a anular entre sí los
aranceles en frontera, es decir, entre los países
firmantes del tratado los precios de todos los
productos comerciados entre ellos serán los mismos
para todos los integrantes de la zona, de forma que
un país no puede aumentar (mediante aranceles a la
importación) el precio de los bienes producidos en
otro país que forma parte de la zona de libre
comercio. Como ejemplo de este tipo de acuerdos
comerciales internacionales pueden citarse la
Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) y el
Tratado de Libre Comercio Norteamericano (TLC).
UNIÓN ADUANERA
Una
unión aduanera es una ampliación de los beneficios
derivados de una zona de libre comercio. En una
unión aduanera, además de eliminarse los aranceles
internos para los países miembros de la unión, se
crea un Arancel Externo Común (AEC) para todos los
países, es decir, cualquier país de la unión que
importe bienes producidos por otro país no
perteneciente a la unión aplicará a estos bienes el
mismo arancel. Las uniones aduaneras suelen también
permitir la libre circulación de personas y
capitales por todos los territorios de los países
miembros, lo que permite la libre adquisición de
bienes de consumo y empresas de los ciudadanos de un
país en el resto de los países pertenecientes al
acuerdo comercial. El ejemplo más destacado de unión
aduanera fue la Comunidad Económica Europea, germen
de la Unión Europea (UE).
UNIÓN ECONÓMICA
Representa el grado sumo de integración comercial
entre distintos países. Además de los beneficios
derivados de la unión aduanera, se produce una
integración económica plena al eliminarse las
distintas monedas de los países integrantes de la
unión, creándose un único banco central para todos
ellos. La UE constituye una unión económica plena
desde 1999, al finalizar el proceso de convergencia
entre los países miembros y crearse una moneda
única, el euro.
CLÁUSULA DE NACIÓN MÁS FAVORECIDA
En
casi todos los acuerdos comerciales entre países se
suele crear la denominada cláusula de nación más
favorecida, según la cual los beneficios concedidos
a un país asociado al acuerdo comercial deben
extenderse a todos los demás países firmantes del
mismo. Gracias a esta cláusula todos los derechos y
privilegios concedidos a un país son aplicables al
resto de los países miembros de la unión; además,
cualquier acuerdo futuro también tendrá efecto en el
resto de los países firmantes del acuerdo comercial.
Este tipo de cláusula puede ser incondicional (es
decir, que se puede aplicar a todos los aspectos no
contemplados por el acuerdo comercial, así como a
todos los contemplados) o condicionada, es decir,
que su aplicación queda limitada a ciertos aspectos
comerciales. El hecho de que la cláusula de nación
más favorecida pueda estar condicionada se debe a la
creencia de que las concesiones realizadas a un país
a cambio de ciertos beneficios no tienen por qué
ampliarse a otros países que no ofrecen la misma
contrapartida.
HISTORIA DE LOS TRATADOS COMERCIALES
Se
puede trazar la historia de los acuerdos comerciales
remontándose hasta la antigüedad. Con la reaparición
del comercio durante la edad media, los acuerdos
comerciales iniciaron su moderna evolución. Los
primeros acuerdos solían ser bilaterales y su
principal objetivo consistía en establecer los
derechos legales de las partes firmantes del
acuerdo, creándose la idea de trato nacional. La
cuestión relativa a la supresión de aranceles al
comercio quedaba relegada a un segundo plano.
Trato nacional
La
consecución de un trato nacional en el territorio de
otra nación, logrado mediante la firma de un acuerdo
comercial, se reforzó durante el siglo XIII. Venecia
(en aquella época una de las ciudades Estado más
importante de la actual Italia, que comerciaba sobre
todo con el Oriente Próximo), logró, mediante un
acuerdo con el sultán de la ciudad de Alepo, que sus
comerciantes tuvieran derecho a gestionar su barrio
en dicha ciudad, y disfrutaran de una jurisdicción
propia tanto en causas civiles como penales. A
mediados del siglo XIX, los acuerdos que legitimaban
la existencia de este trato nacional estaban tan
desarrollados que permitían plena jurisdicción sobre
los derechos y propiedades de los comerciantes
extranjeros. Los mercaderes podían viajar de modo
libre, sin necesidad de pasaportes o visados,
momento a partir del cual se empieza a prestar una
atención predominante a la eliminación de barreras
al comercio.
Proteccionismo
El
tratado franco-británico de 1860 —conocido también
como Tratado Cobden debido al economista y estadista
inglés Richard Cobden— representó el punto de
partida de un cambio en las relaciones comerciales
entre países. La importancia de este acuerdo (que
pretendía promulgar la libertad de comercio,
reduciendo y eliminando todos los aranceles entre
los dos países firmantes) provocó una oleada de
acuerdos arancelarios bilaterales entre los demás
países europeos. Casi todos estos acuerdos incluían
la cláusula de nación más favorecida, por lo que se
generalizaron las concesiones arancelarias, abriendo
el camino hacia un comercio multilateral.
Sin
embargo, pronto surgieron fuertes presiones que
amenazaban la expansión de esta red comercial a
escala mundial. El imperialismo, con la consiguiente
rivalidad económica y guerra arancelaria, pasó a ser
la norma; Alemania volvió a establecer aranceles
proteccionistas en 1879; España, que ya desde
mediados del siglo XVII había sido proteccionista,
reforzó esta tendencia aún más durante el siglo XIX,
permaneciendo aislada del exterior (salvo un
paréntesis para aprovechar su neutralidad durante la
I Guerra Mundial) hasta 1959, año en que se puso en
marcha el Plan de Estabilización. El clima
cosmopolita de casi todo el siglo XIX, con su
filosofía del laissez-faire —que implicaba la
no-injerencia de los gobiernos en los asuntos
económicos—, dio lugar, a principios del siglo XX, a
un fuerte nacionalismo económico, sobre todo a
partir de la Gran Depresión de la década de 1930. El
principio generalmente aceptado de reconocer los
derechos de propiedad fue abandonado.
Liberalización del comercio
En
1947 se firmó el Acuerdo General sobre Aranceles y
Comercio (GATT) entre 23 países, lográndose ampliar
este acuerdo a 96 en 1988. Su principal objetivo
consiste en reducir las tarifas arancelarias y en
eliminar las prácticas restrictivas del comercio
internacional. Se acepta la existencia de acuerdos
especiales entre países miembros del GATT que
pretenden promover la cooperación y el comercio
mutuos, destacando la UE (1993), la EFTA (1960), la
Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC,
1960), el Mercado Común Centroamericano (MCCA, 1960)
y el TLC (1994).
La
actual complejidad de los tratados comerciales ha
permitido una notable estabilización del comercio
internacional, así como una gran homogeneización de
las prácticas comerciales. Uno de los tratados
comerciales más importantes —entre otras cosas
porque rompía con las barreras ideológicas de la
época— fue el firmado por Estados Unidos y la Unión
Soviética en 1972; también resolvió antiguas
diferencias y conflictos en los transportes y en el
volumen de la deuda, proporcionando un nuevo marco
para un comercio a gran escala. Veáse también
Comercio internacional.
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