ESTADO SOCIAL DE
DERECHO
Definición
El Control Social es el derecho y deber
que tiene todo ciudadano considerado
individual o colectivamente para
prevenir, racionalizar, proponer,
acompañar, sancionar, vigilar y
controlar la gestión pública, sus
resultados y la prestación de los
servicios públicos suministrados por el
Estado y los particulares, garantizando
la gestión al servicio de la comunidad.
El control social se puede entender
también como una forma de
autorregulación social
Este derecho define el papel de la
participación social en los asuntos
públicos, consagrándolo como principio y
deber en ejercicio por parte de los
ciudadanos y como obligación por parte
del Estado en garantizarlo.
Dentro del marco de Estado social de
derecho, se propicia una búsqueda de
participación ciudadana y comunitaria en
los asuntos del Estado y una nueva
manera de ejecutar los recursos
públicos. De esta forma, el nuevo Estado
demanda un nuevo ciudadano y una nueva
comunidad donde hay espacios de
concertación y debate colectivo y
público que propenden por una adecuada y
transparente gestión pública y donde la
labor del funcionario público se
entiende como servicio al ciudadano y a
la comunidad.
Características
El Control Social surge como posibilidad
para recuperar lo público por parte de
los ciudadanos, por tanto:
< Conlleva comportamiento ético por
parte de los servidores públicos.
< Constituye una nueva forma de
interlocución entre Estado y Sociedad.
< Es respuesta ante los niveles de
corrupción en la administración pública.
< Propicia oportunidad en la gestión.
El ejercicio del Control Social genera
comportamientos colectivos que
promueven:
Representación real de las comunidades
destinatarias de la gestión.
Desarrollo de capacidades de seguimiento
a la administración y ejecución cabal de
la gestión.
Apropiación de argumentos y razones
objetivas y analizables que apoyen las
afirmaciones y decisiones tomadas.
Conocimiento, acompañamiento y
vigilancia de la comunidad a la forma en
que la administración pública suministra
bienes y servicios, el uso y consumo de
ellos por la ciudadanía.
El Control social se interesa por:
. El uso racional y honesto de recursos
territoriales e institucionales, por
tanto incide en la efectividad de la
gestión pública, promoción de organismos
de control y de procesos de
participación comunitaria directa.
· La formación de "ciudadanos" como
"seres políticos" que sean capaces con
su participación de darle legitimidad a
la gobernabilidad de la ciudad
· La adecuada formulación de proyectos
acordes con las necesidades colectivas.
· La gestión transparente y comprensible
para todos los ciudadanos.
· La prestación de servicios útiles y
suficientes para todos.
· La promoción de la participación
comunitaria y potenciación del servicio
público con calidad.
· La gobernabilidad entendida como un
ejercicio político a través del cual se
deben conciliar elementos de distinto
orden técnico, administrativo, ético y
político que propenden por la creación
de horizontes de desarrollo.
El Control Social se constituye en una
forma de participación la cual para que
sea efectiva requiere:
· Garantizar el acceso a la información
de manera clara, completa, oportuna y
equitativa sobre la gestión a controlar
en contraste con las necesidades de la
comunidad.
· Garantizar la formación ciudadana que
permita su vinculación en la generación
de iniciativas y propuestas para planes,
programas y proyectos de carácter
público.
· Generar en el ciudadano procesos de
análisis, discusión y toma de decisiones
sobre la realidad territorial y las
acciones del Estado.
· Establecer mecanismos de control sobre
los representantes elegidos
popularmente, los servidores públicos y
sobre la gestión pública.
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