puntos de vistas
A pesar de que algunos piensen,
emulando la simpleza de un asesor
presidencial, que la reelección es
asunto de cambiar un artículo de la
constitución analicen esto
La Constitución, y no sólo la de 1991,
tiene como uno de sus fines principales,
organizar y limitar el ejercicio del
poder. La sociedad reconoce que no
existen seres infalibles y enteramente
ecuánimes para ocuparse de la dirección
del Estado, y que sólo cuenta con
hombres y mujeres perfectibles, con
defectos y virtudes, con sentimientos de
amor y odio, que como cualquiera,
cometen errores, razón suficiente para
que ninguna persona que ejerza autoridad
pueda tomar decisiones fundamentales,
sin contar de alguna forma, con la
voluntad de las otras.
Este sistema, de pesos y contrapesos, no
puede ser modificado en alguna de sus
partes sin afectar las demás, de tal
forma, que si se cambia alguna, las
demás deben adaptarse para mantener el
equilibrio. Lo anterior, tan sencillo
como fundamental, fue por completo
olvidado en la reforma para dar cabida a
la reelección, y por ello, su desarrollo
no dejará de darnos las sorpresas
propias de cuando un poder se
hipertrofia.
Para dar sólo un ejemplo, en caso de ser
reelegido el actual mandatario, en
cuatro años 5 de los 7 miembros de la
Junta Directiva del Banco de la
República habrán sido designados por el
presidente en ejercicio, con ello, la
Junta habrá perdido su independencia, el
mandatario habrá asumido de hecho la
dirección de las políticas monetaria,
cambiaria y crediticia, y entonces,
tendrá las consabidas tentaciones que
tanto mal le hicieron al país - sobre
todo a los más pobres- de emitir sin
respaldo, gastar reservas como rico y
favorecer determinados grupos de presión
en perjuicio o a costa del resto de los
colombianos, tentaciones que la
Constitución de 1991 quiso dejar en el
pasado.
Al respecto, no sé qué es peor, que no
se hayan percatado de este efecto, o que
lo hayan conocido y su decisión fue no
discutirlo públicamente, pero como
siempre presumo la buena fe de las
personas, pensaré que simplemente no se
dieron cuenta.
Lo anterior, prueba la irresponsable
actitud que hasta ahora han tenido
quienes impulsan la reelección - hecha a
las carreras- de no evaluar todas sus
consecuencias, y nos debe servir como
señal de que buena parte de las
decisiones en lo que resta de este
cuatrienio no van a obedecer como ellos
dicen, a una visión a largo plazo que
requiere con urgencia de reelección
inmediata, sino al mero afán de
conservar sus puestos o ascender unos
cuantos por la vía del nombramiento o de
la elección popular.
Lo más triste, es que la mayoría de los
colombianos, siempre desinformados y
ocupados consiguiendo el pan de cada
día, no tiene la posibilidad de valorar
adecuadamente los costos de esas
improvisadas determinaciones y las
apoyan por la sensación que generan de
tener resultados inmediatos, en desmedro
de aquellas decisiones que si bien son
más complejas, producen beneficios a
largo plazo, como hubiera sido emprender
un concienzudo estudio de la estructura
del Estado y del estatuto de la
oposición para adaptarlos a este nuevo
escenario y solo entonces dar vía libre
a la reelección, frente a la cual, en
abstracto, no tengo mayores objeciones.
De esta forma, si la reelección
inmediata, tal y como esta planteada, es
declarada constitucional y por ende
exequible por la Corte Constitucional,
nos espera un año largo con un gobierno
más pendiente de las encuestas que de
estudios serios y ponderados y lleno de
afanes e imprecisiones, lo cual preocupa
aún más, si se tiene en cuenta que sus
miembros más importantes viven
contradiciéndose públicamente en temas
tan delicados como las negociaciones de
paz, tal y como ocurrió entre el
Ministro del Interior, el Alto
Comisionado para la Paz y el
Vicepresidente.
Para concluir, si esa es la famosa
planeación, continuidad y unidad de
criterio, que requiere de reelección
inmediata, siento decir que empezó mal,
que a esa mayoría que la apoya no le
están contando la mitad del cuento, y
que como ocurre en las fiestas agitadas,
con la mañana llegará la resaca
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