La escritura de figuras
egipcia se llama jeroglífica,
que en griego significa "escritura sagrada".
La escritura jeroglífica
se reservó para la grafia monumental. Dado el significado mágico
de las palabras, también aparece en los sarcófagos como parte
de algun capítulo del Libro de los muertos. Los símbolos
podían tener más de un significado. Cada palabra se
escribía exactamente como se pronunciaba, aunque solo las consonantes.
Las vocales se omitían.
El alfabeto
estaba formado por 24 jeroglíficos que representaban cada uno un
solo sonido. Un texto en jeroglíficos podía leerse de izquierda
a derecha o de derecha a izquierda o de arriba a abajo.
La orientación
de la cara de los animales o de personas indicaba la dirección en
la que se tenia que leer.
En 1822 hizo un
gran salto adelante al estudiar la piedra
Rosetta, y pronto los expertos pudieron leer
las inscripciones de muchas obras egipcias. Champollion fue un excelente
lingüista, a los 16 años dominaba doce lenguas. En 1842 ya
había traducido casi todos los símbolos y había empezado
a conocer la gramática egipcia.
La Piedra Rosetta
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| Escritura jeroglífica |
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| Escritura Demótica |
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| Escritura Griega |
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La Piedra Rosetta
Grabada en el 196
a.c. , la piedra de Rosetta fue desenterrada en 1799. un mismo texto está
escrito en escritura jeroglífica, en escritura demótica y
en griego. Champollion sabía leer el griego y utilizó ese
texto para traducir los otros dos escritos. La piedra es una estela de
basalto negro encontrada cerca de Rosetta, en el delta. En ella hay un
mensaje de agradecimiento del faraón Ptolomeo V.
El físico
inglés Thomas Young
fue quien descifró por primera vez los jeroglificos de los nombres
Plotomeo y Cleopatra
en la piedra de Rosetta. Pero Champollion hizo un enorme progreso cuando
descubrió que algunos símbolos representaban ideas, mientras
que otros simples sonidos.
ESCUELA Y LOS
ESCRIBAS
La mayoría
de los niños egipcios no iban a la escuela. Para ser orfebre o pintor,
un chico aprendia el oficio en un taller o con un grupo de constructores
de tumbas. Los escribas recibian una educación más formal,
que empezaba a la edad de nueve años y que duraba unos cinco años.
El hecho de que los escribas fuesen de las pocas personas que sabían
leer y escribir fue algo que les dio mucho prestigio. El escriba era un
alto funcionario al servicio del faraón, de un dignatario o de un
templo. Sus ocupaciones eran muy variadas: en los campos, comprobaba la
posición de los límites después de las inundaciones
periódicas del Nilo y contaba el grano de las cosechas para calcular
los impuestos que los campesinos debían pagar. El ganado , el vino
y otros productos que entraban en los almacenes reales también pasaban
por sus manos.
Al igual que otros
profesionales, los escribas tenian un patrón que, en su caso, era
Thot
.
El escriba llevaba
siempre consigo sus instrumentos de trabajo, que eran muy variados: papiros,
una paleta con pinceles, tinteros y un frasco con agua y un mortero. Recibía
el papiro en rollos y lo cortaba a la medida adecuada con la navaja, que
también utilizaba para afilar los pinceles. Para escribir empleaba
un pincel, que era un tallo de junco afilado por un extremo o deshilachado.
La paleta tenia dos orificios: uno para la tinta negra, y otro para la
tinta roja. El mortero se usaba para moler los pigmentos y reducirlos a
polvo. En una bolsa de cuero guardaba un frasco con agua y goma o
jugo de papiro, que usaba para humedecer el pincel y aplicarlo a la tinta.
Muchas paletas tenian carácter ritual y se depositaban en las tumbas
para que el difunto las utilizara en la otra vida.
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El Escriba Sentado
Este escriba está
representado en la posición tradicional: sentado. El escultor le
ha dado un vientre abultado, lo que es frecuente en el arte egipcio ya
que la obesidad era considerada como un signo de prosperidad. |
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EL SOPORTE DE
LA ESCRITURA
Uno de los materiales
sobre los que con mayor frecuencia se escribía en el antiguo Egipto
era el papiro,
fabricado a partir de tiras de tallo de esta planta, pegadas junto con
el jugo producido por el propio tallo. Entre los documentos más
reproducidos en papiro se encuentra el Libro de los Muertos, texto de caracter
mágico que se ilustraba con viñetas y se colocaba en las
tumbas para proteger en el Más Allá.
El papiro es una
planta que florece en verano. En tiempos del Egipto faraónico solía
crecer en las orillas del Nilo, y especialmente en el Delta. En la actualidad
esta variedad de junco solo se encuentra, en estado silvestre, en Etiopía
y Sudán. Fuera de África se adaptó al clima de Sicilia
desde época griega. Su extinción en Egipto se debió
quizás a la excesiva explotación que sufrió.
De toda la planta,
para fabricar el material sonre el que escribir solo se aprovechaba el
tallo.
Primero
se quitaba la corteza, y se cortaban láminas muy finas de la médula,
que se colocaban de forma vertical, unas junto a las otras.
A continuación
se añadian capas horizontales sobre esta primera capa sin dejarla
secar, ya que el jugo que desprendía el papiro permitía unirlas.
Para dar la apariencia de hoja, y unir muy bien todas las capas, se golpeaba
el trenzado con una maza, dejándolo reposar bajo un peso que durante
varios días lo prensaba.
Después se
alisaba con una piedra dándole un tacto fino. Los bordes se recortaban
para lograr una buena presentación. Luego, se unían las hojas
con una pasta, formando rollos.
