En
el término de Gondomar, y en uno de los recodos que
forma el Río Villazo frente a una serie de cascadas
que dan vida a varios molinos harineros de Caldas de Reis
en la provincia gallega de Pontevedra, y a doscientos metros
del sitio que el Sr. Salgado bautizó con el nombre
de Real Sitio del Pego negro y Comedor de los laureles, tuvo
su nido el por entonces llamado "Mirlo blanco" regalo,
en jaula de caña, del herrador Manuel García
y vecino de Gondomar a Don Laureano Salgadoen agradecimiento
por haber proporcionado al pueblo de Caldas de Reyes de la
energía eléctrica mediante la "Electra
de Segad", la primera central de Galicia inaugurada en
1899 y por todas sus contribuciones al progreso mercantil
y agrícola.
El
rarísimo ejemplar de la familia de los Sílbidos
fue producto de la incubación de una pareja de mirlos
enteramente de color azabache, como así describieron
en su día los obreros de la fábrica de Don Laureano.
Lo
cierto es que Don Laureano estuvo siempre encantado con tener
aquel raro ejemplar de reluciente plumaje de nieve y solía
escuchar con verdadero deleite sus trinos como si de una mismísima
Radio de lámpara y galena de tratara. ¿Qué
mejor nombre para su periódico podría poner
que no no fuese otro que "Mirlo Blanco"?...