Lectura 4.
Temas éticos y sociales.
Capturado por Dulce Ma. Mínguez Fuentes, CI 402.
Febrero 2003.
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Políticas de Uso por Parte de los
Empleados.
Hasta principios de los años ochenta,
sólo los operadores profesionales de computadoras tenían acceso a sistemas
de información. Pero el que cada vez se usen más PC en los negocios ha
influido para que más personas usen los SI. Datos del U.S. Census
Bureau (Oficina de Censos de Estados Unidos) muestra que en 1990, el
37% de los adultos usaban computadoras en su trabajo. De las personas que
trabajaban en finanzas, seguros y bienes raíces, 71% usaban computadoras.
Para 1999, la tasa global excedía 50%. La computación de usuario final
estimula a los trabajadores a usar dicha tecnología para aumentar la
productividad, pero muchas veces se usan para actividades improductivas e
incluso destructivas. Si un empleado usa un automóvil de la empresa sin
permiso, evidentemente está mal, pero si usa la computadora de su trabajo
para guardar archivos privados, ¿es malo? Acceder a la intranet de
la propia empresa es legítimo y además se promueve. El acceso al archivo
de otro empleado sería incorrecto. Sin embargo, algunos empleados no están
conscientes de las diferencias. ¿Cuáles son los usos personales correctos
de las computadoras de la corporación, si es que existe alguno? ¿La
respuesta a esta pregunta está prevista en las leyes actuales? ¿Las
empresas deben tener políticas que definan los usos apropiados de sus
recursos de TI? ¿Necesitamos nuevas leyes que aseguren una fuerza de
trabajo que acate las leyes? Las respuestas a estas preguntas varían.
Costo final de sistemas de cómputo.
Entre los riesgos de usar cada vez más los sistemas de cómputo se incluye
la ociosidad del usuario final, de lo cual se hablará al final de este
capítulo, además de otras actividades indeseables más serias. La ociosidad
es cualquier uso improductivo de recursos de cómputo en el ambiente de
trabajo, que es un fenómeno común en las corporaciones estadounidenses.
Aunque el uso no autorizado de computadoras podría considerarse un robo,
las autoridades a menudo no lo ven así. Quizá por esto casi ningún
estatuto de ningún estado regula de manera específica el uso no autorizado
de las computadoras. Sin embargo, hay una excepción: las leyes de
California establecen que un usuario puede emplear los servicios de la
computadora para propósitos personales, sin permiso, si no causa daños y
si el valor de los dispositivos y los servicios de la computadora no
excede los cien dólares.
Si alguien externo accede la
computadora de la empresa sin autorización y la usa para cualquier
propósito, el acto sería evidentemente criminal según las leyes de muchos
países y de casi todos los estados de la Unión Americana. Sin embargo, si
un empleado usa la misma computadora de la empresa después de un horario
de trabajo para preparar una tarea escolar, el acto no se consideraría
falto de ética ni criminal, a menos que la organización tenga una clara
política contra esta actividad. ¿Qué pasa si se redacta un curriculum o se
escribe una carta necesaria para una solicitud de empleo? Si la empresa no
tiene una política, la respuesta a esta pregunta no queda clara.
El acceso cada vez más común a Web hace
que éstos resulten temas aún más complicados. Se ha despedido a empleados
por navegar en la Web para propósitos personales en horas de trabajo.
Algunos han sido despedidos por entrar a la Red en horas de comida o
después de las horas de trabajo, no porque desperdiciaran el tiempo pagado
de la empresa, sino porque la administración censura los sitios accesados,
sobre todo aquellos que muestran imágenes pornográficas.
Políticas de trabajo de la empresa.
Para evitar malos entendidos, los patrones deben proporcionar lineamientos
claros que establezcan que cualquier uso de las computadoras que no
beneficie de manera directa a la compañía y sin la previa aprobación de
ésta, está prohibido. Una medida simple que algunas organizaciones han
tomado respecto a las políticas es mostrar un documento en un lugar
visible, y hacer que la firmen los empleados de planta. Podría redactarse
así:
“La política de la empresa prohíbe a
cualquier empleado, sin autorización previa de su supervisor, (a) usar
cualquier equipo o acceder a datos, a menos que dicho acceso se relacione
con el trabajo y se requiera para resolver las dudas de ese empleado, y
(b) modificar, dañar o destruir cualquier recurso o propiedad de las
computadoras de la corporación, incluyendo equipos de cómputo, sistema,
terminal, red, programa, software, datos o documentación, entre los que se
encuentran archivos de computadora de empleados individuales. Cualquiera
de estos actos daría como resultado un acto de responsabilidad civil y
criminal según las leyes federales, estatales y locales”.
Muchas empresas no se oponen a que los
empleados usen para fines recreativos o educacionales sus computadoras en
horas no laborales. Si éste es el caso, la política debe indicarlo así. Si
no cuentan con una política, las compañías no deben sorprenderse si la
interpretación de los empleados respecto al uso personal razonable,
difiere de la de los patrones. Sin embargo, si no hay una política clara,
los empleados siempre deben recordar que una PC es una herramienta de
trabajo que su patrón puso a su disposición para uso responsable como
parte de su trabajo, no para ayudarlos en sus propios asuntos ni para
entretenerlos en horas laborales o no laborales. Por ejemplo, no deben
usar el correo electrónico para conversar con sus amigos. ¿Pero enviar un
mensaje personal de correo electrónico durante la hora de comida es muy
diferente de usar un bolígrafo de la empresa para escribir una nota
personal durante la hora de comida? Quizá la mejor forma de evitar malos
entendidos es simplemente preguntar a su jefe si lo que desea hacer está
permitido.