SI3 Caso de Estudio 9 A
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Caso de estudio 9. Parte A.
Capturado por Leticia Macías Granados, CI 800.
Septiembre 2004.
 

Ideas para el Cambio.

 

La Guerra de las Aduanas
Por Adrián Cerda, Mariana Ch., Óscar Torres y Fabiola Saucedo. 

Hasta mediados del 2000, el treintañero Maximiliano Mercado -director comercial de una empresa transportista entre Estados Unidos, México y Canadá- sufría pesadillas cada vez que uno de sus camiones llegaba a la aduana Nuevo Laredo, Tamps. (la mayor del continente y  10ª del mundo) famosa por ser la más corrupta del país: -Cruzarla demandaba muchas horas, aun días, por lo abstruso y lento de los trámites; y los remolques eran estacionados en patios mal vigilados, de donde no era raro que les robaran mercancía –recuerda. 

Las cosas comenzaron a cambiar a partir del 2000, asegura Mercado. Para evitar largas filas de vehículos en los puentes internacionales de Nuevo Laredo (cruzados a diario por más de 3,000 trailers que ingresan a México cargados lo mismo de juguetes y ropa que de finos licores o computadoras) y quitar a los inspectores oportunidades de “morder”, los choferes pulsan un botón que acciona aleatoriamente las luces de un semáforo: si se enciende la verde y los documentos del embarque están en regla, ingresar al país les toma menos de 3 minutos. 

        En cambio, si la luz es roja, el cargamento es revisado, lo que ocupa un máximo de tres horas bajo la mirada de observadores externos asignados por la asociación local de agentes importadores, encargados de reportar cualquier irregularidad cometida por los vistas (rebautizados “supervisores” por las nuevas autoridades). 

Etiquetas Falsas
        Según informes del Servicio de Administración Tributaria (SAT) de la Secretaría de Hacienda (de la que depende la Administración General de Aduanas, AGA), hasta hace 10 años la mayor parte del contrabando era “bronco”, transportado en camiones que cruzaban la frontera por brechas remotas y continuaban por caminos secundarios, para evadir retenes y casetas de cobro. 

        Si bien hoy ese método está prácticamente erradicado, los contrabandistas han desarrollado otros, llamados “documentados”, porque se valen de legajos alterados o falsos para introducir la mercadería al país. Tan sólo en aranceles no pagados, el fisco deja de percibir al año alrededor de 100,000 millones de pesos (70% de lo que pretende recaudar el gobierno federal con la reforma fiscal). 

        Según Luis Santana Castillo, presidente de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), el daño a la economía es mucho mayor: -Tan sólo en ropa, en 2001 el comercio informal vendió más de 45,000 millones de pesos de prendas contrabandeadas –calcula. 

        La modalidad más común de contrabando consiste en declarar un valor menor al real, para pagar menos impuestos. Otra consiste en triangular las importaciones: muchos fabricantes asiáticos envían mercancía (que de ingresar directamente a México pagarían aranceles de hasta 533%) a Estados Unidos, donde la retiquetan para hacerla pasar como hecha en ese país y que abone porcentajes mucho menores o de plano ninguno, según lo estipula el Tratado de Libre Comercio. 

El Truco de la Clonación
        Mayores recursos (y por supuesto, complicidad de los vistas) exige la técnica de los “trailers gemelos”: tras “clonar” un camión (cargado con mercancía barata) para volverlo idéntico, hasta en las placas, a otro repleto de productos caros, el contrabandista acude a la aduana, presenta el pedimento (que contiene los datos de vehículo y mercadería), acciona el semáforo fiscal y por teléfono celular comunica el resultado a un cómplice que aguarda del otro lado de la frontera. Si la luz es verde, avanza el camión con la mercancía cara; si es roja, se da paso al “clonado”, para que lo revisen. 

        ¿Cómo proliferó tanto desorden y corrupción en las aduanas? -Igual que en tantas otras áreas del gobierno: estaban diseñadas para no funcionar- admitió públicamente el año pasado el diputado priista Omar Fayad Meneses, administrador general de aduanas de julio de 1999 a junio de 2000 y cuyo único logro fue un acuerdo de asistencia mutua entre la AGA y su contraparte estadounidense para intercambiar información (en 2001 facilitó la realización de 23 embargos de mercancía enviada por exportadores fantasma y valuados en modestos 58 millones de pesos). 

        -Lo bueno es que el nuevo gobierno empezó a combatir la corrupción con firmeza- se congratula Fernando Correa Mota, presidente de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores (ANIERM). De similar opinión son Ricardo Vargas (encargado de Comercio Exterior en la CANACINTRA) y Nora Martínez Torres, de la Confederación de Asociaciones de Agentes Aduanales de la República Mexicana (CAAREM, con 867 socios concentrados principalmente en Nuevo Laredo, Veracruz y la ciudad de México). 

        Coinciden en señalar que el cambio empezó con la llegada del nuevo administrador general, José Guzmán Montalvo (un abogado tampiqueño de 37 años de edad, cuya vida en el mundo de las aduanas empezó en 1991), nombrado el 1º de diciembre de 2000. Apenas tomó posesión, el funcionario empezó a limpiar establos: en sólo 11 meses despidió o pidió la renuncia a casi 2,000 de los 12,500 aduaneros, desde oficinistas y vistas hasta los administradores de 19 garitas, quienes fueron relevados por graduados universitarios, seleccionados mediante interrogatorios con detector de mentiras y sometidos a análisis clínicos para averiguar si consumen drogas. 

Guerra Sucia
        Especial revuelo causó el caso de la aduana de Guadalajara, cuyo exadmininstrador, José Luis Espinoza de los Monteros, se vio envuelto en un millonario escándalo. El alboroto comenzó a fines de diciembre de 2000 cuando Espinosa despidió, por corrupto, al subadministrador, Nathaniel Campos Naranjo. 

        En repuesta, en marzo siguiente, Sócrates Campos Lemus (columnista de un diario jalisciense y tío del cesado) aseguró que Espinoza se confabuló a principios de ese mes con una importadora de joyas para introducir como bisutería casi 188 kilos de oro, que por eso valdrían alrededor de un millón y medio de dólares. La acusación se sustentó en una denuncia hecha por vistas (supuestamente afines a Campos) ante la Secretaría de la Contraloría y Desarrollo Administrativo (Secodam). 

        El 2 de mayo pasado, ante las denuncias de corrupción generalizada en las aduanas, la Secretaría de Hacienda despidió a 43 funcionarios de 19 aduanas, Espinoza incluido. Cinco días después, 400 efectivos de la Policía Federal Preventiva inspeccionaron simultáneamente la garita tapatía (para entonces auditada por la contraloría y el SAT) y un par de mercados de Guadalajara, donde decomisaron mercancía ilegal y se enfrentaron a golpes con los comerciantes. El gobernador jalisciense, Francisco Ramírez Acuña, protestó porque –para evitar pitazos- nadie le avisó de los operativos. 

        Tras una avalancha de reportajes en diarios, radiodifusoras y televisoras y aunque se desmintió el supuesto tráfico de oro, el 15 de mayo un juez del DF libró una orden de aprehensión contra Espinoza de los Monteros –prófugo desde entonces- y 8 de sus colaboradores, acusados de contrabandear mercancía valuada en 30 millones de dólares. 

        En total, hasta mayo del año pasado (últimas cifras disponibles) la PFP y Hacienda realizaron 100 operaciones conjuntas en tianguis, bazares y mercados, que resultaron en la incautación de 450 toneladas de contrabando y la consignación de casi 1,200 contrabandistas, principalmente Tijuana, Ciudad Juárez, Guadalajara, Chihuahua, Veracruz, Guanajuato y DF. 

Con Lupa, Escáner y Satélites
        Ahí no acabó la escandalera. El sindicato de Hacienda amenazó con huelga si no se reinstalaba a 110 vistas despedidos por corruptos y no se permitía a los jerarcas sindicales “supervisar” la contratación de reemplazantes. Pero el administrador general se mantuvo en sus trece. Al cabo los quejosos se resignaron y Guzmán Montalvo puso en marcha más reformas. La primera consistió en inscribir en 29 padrones sectoriales (depurados periódicamente) las empresas importadoras del país. Aunque aplaudida por organismos como CAAREM y ANIERM, la medida generó protestas entre muchos comerciantes, que ya no pueden importar a su arbitrio, como antes, sino que primero deben anotarse en el padrón que les corresponda, con lo que quedan amarrados a cumplir con sus obligaciones fiscales. 

        Para verificar la autenticidad de los pedimentos, se habilitaron 22 unidades de comunicación vía satélite (llamadas Movisat), enlazadas a los servidores informáticos centrales de la AGA. También se adquirieron 18 unidades de rayos X adicionales a las 14 ya existentes para revisar el contenido de camiones sin necesidad de descargarlos. Cinco equipos de rayos gamma se instalarán próximamente en los cruces ferroviarios de Nuevo Laredo, Matamoros, Piedras Negras, Juárez y Nogales, para revisar los furgones, que ya no tendrán que detenerse, sino que podrán seguir avanzando lentamente (hasta 12 kilómetros por hora) mientras se efectúa la inspección. 

La IP Mete la Mano
        La documentación de todas las aduanas es concentrada en los cuarteles de la AGA, donde es revisad de nuevo, para descubrir fraudes. La información es compartida con organismos empresariales, que ayudan a las autoridades a detectar “movidas”: -Si sabemos que un reloj importado se vende en la calle a 70 pesos, pero los importadores declararon que valía 8 pesos, muy probablemente éste fue subvaluado –asegura Correa Mota, de la ANIERM. Igualmente, si la Asociación detecta la aparición en el mercado de productos contrabandeados (como juguetes o ropa) lo reportan a la AGA, para que investigue por dónde penetró la mercancía. 

        Para reforzar los controles se injertaron 71 observadores externos (contratados por los organismos empresariales) en las 24 aduanas fronterizas o marítimas más grandes o conflictivas, como las de Nuevo Laredo, Ciudad Juárez, Nogales, Veracruz, Tampico y Manzanillo, además de la del DF, con la firme consigna de espiar a los vistas hasta en el baño. 

        Simultáneamente se implementaron talleres (impartidos por especialistas independientes) para capacitar a los aduaneros en el conocimiento a fondo y correcta evaluación de las mercancías que fiscalizan (a menudo de muy avanzada y novedosa tecnología) y eliminar la “manga ancha” en la interpretación de las leyes de comercio, discrecionalidad que a menudo servía a los vistas para extorsionar a los importadores: -Antes, el Congreso de la Unión emitía a capricho del presidente en turno los famosos faxes “mataleyes”, modificaciones temporales en trámites y cuotas; y sólo se notificaba a los administradores de las aduanas, que aprovechaban la coyuntura para extorsionar a los agentes aduanales, no enterados, por supuesto, de tales cambios –explica Nora Martínez-. Hoy eso ya no ocurre. 

La Rebelión de las Ratas
        Para favorecer a las empresas y agencias aduanales que cumplen cabalmente con la ley, sus importaciones reciben trato express: -Es un buen estímulo, que alienta a los importadores –asegura Correa Mota-. Eso sí: la documentación es revisada con lupa y, si aparecen irregularidades, se castigan sin contemplaciones. 

        Los resultados de las reformas saltan a la vista: en el primer cuatrimestre de 2001, la recaudación real de aranceles (descontada la inflación) creció 7% , comparada con el mismo periodo del año anterior; y las confiscaciones aumentaron 13 veces: en ese lapso se embargaron embarques valuados en más de 328 millones de pesos (en 2000 apenas 25 millones). 

        También se canceló la patente a 30 agentes aduanales que incurrieron en irregularidades y, en los casos que lo ameritaban, se entabló demanda penal. Igualmente disminuyeron las denuncias contra los vistas: -Hasta fines del 2000 recibíamos al día 20 quejas de nuestros asociados –señala Nora Martínez, de CAAREM-. Hoy se han reducido a la mitad. 

        Si bien las aduanas mejor equipadas son las de Nuevo Laredo, Monterrey, Guadalajara, Tampico y la ciudad de México, también son las más infiltradas por el contrabando. Caso controvertido es Veracruz: aunque es el puerto con mejor infraestructura en el país, lo que permite el manejo ágil de la mercancía, el índice de robos aún es muy alto: -Hace un par de años los empleados de la aduana amenazaron con una huelga porque se ordenó que los contenedores se apilarán con las puertas encontradas, para que nadie tuviera acceso indebido a ellos –comenta Correa-. Al cabo, se resignaron, pero tomó semanas de negociaciones. 

Peor Es Nada
        En algunas terminales aéreas, como la de la ciudad de México, las reformas aún están a medio camino. Para recibir la mercancía de 5 aviones de carga que arriban en promedio al día, la garita del DF cuenta con 23 almacenes propios, más algunos operados por particulares bajo la supervisión del administrador de la aduana. 

        Ahí, los vistas, luego de verificar las declaraciones de importación, alimentan los datos en una computadora que señala al azar los cargamentos a supervisar físicamente en 2 sucesivas etapas (un lote en particular puede o no ser revisado en ambas ocasiones). Sin embargo, a decir del gerente de operaciones del aeropuerto, Javier Chávez, el procedimiento es ineficiente, por la obsolescencia del equipo: -Tarda hasta 3 horas en determinar los embarques a examinar; demasiado para los estándares internacionales de comercio –explica. 

        Pese a que la ley señala que la mercancía no debe permanecer más de 48 horas en las instalaciones aduanales, en ocasiones se queda ahí hasta 6 meses si se detecta alguna irregularidad: -Aunque los gastos de almacenaje los solventa el importador, nos provoca contratiempos por el espacio que ocupa –dice Chávez. 

        Lo que sí disminuyó fue el robo de mercancía, hasta el año pasado custodiada por policías judiciales que no vacilaban en adueñarse de todo aquello que les estimulaba la codicia: -Los nuevos supervisores son muchachos capacitados y honestos, que hacen su trabajo con entusiasmo –se felicita el gerente. 

        Más exitosa fue la transformación de la aduana de Nuevo Laredo, sumergida en la corrupción desde el sexenio de José López Portillo (1976-82), cuando todo funcionario de la garita sabía que bastaba una llamada de Hacienda para que pasaran sin revisión –y sin pagar impuestos- lo mismo automóviles de lujo que camiones cargados de aparatos electrónicos y hasta elefantes. El resto del tiempo, los administradores de la aduana se erigían en auténticos caciques, con poder irrestricto para decidir el monto de las mordidas a pagar para introducir al país cargamentos prohibidos. 

Las Tareas de Hércules
        En Nuevo Laredo la corrupción alcanzó el cenit en 1996, cuando el municipio, la cámara de Comercio de la ciudad y las asociaciones de Maquiladoras y de Agentes Aduanales (AAANL, con 238 socios locales y 192 foráneos), patrocinaron un estudio según el cual era indispensable automatizar la garita y construir un puente adicional a los 2 ya existentes, para agilizar el cruce. 

        Como el gobierno federal se negó a financiar la obra, los alcaldes de Laredo, Texas y Nuevo Laredo, Tamps., se pusieron de acuerdo para conseguir entre ambos el dinero. Al cabo, con préstamos de Banobras y del Banco Interamericano de Desarrollo, el Puente Internacional III “Comercio Mundial” (con 8 carriles y 297 metros de largo) quedó concluido en abril del año pasado. 

        Sobre el lado mexicano del puente (concesionado al municipio hasta 2024, cuando Hacienda asumirá el control) se erigieron 3 hangares con capacidad para 200 trailers en total; uno de cada 10 camiones es seleccionado al azar y sometido a una revisión minuciosa; los demás libran la garita en apenas 3 o 4 minutos, a condición de tener la documentación en regla: -Cada día pasan hacia Estados Unidos hasta 2,800 camiones y 3,900 más ingresan a México. En conjunto, pagan al ayuntamiento alrededor de 170, 000 pesos diarios por peaje. De cobrar los aranceles (en promedio, 100 millones de pesos al día) se encarga, por supuesto, el gobierno federal –señala el tamaulipeco Emilio Girón Fernández, presidente de la comisión municipal que opera el cruce. 

        A partir de diciembre de 2000, la AAANL, de acuerdo con el municipio y el nuevo titular de la AGA, contrató a estudiantes y egresados de comercio internacional de la Universidad Autónoma de Tamaulipas y los organizó en brigadas para supervisar el trabajo de los vistas: -Anotamos la hora en que cada camión llega al hangar, cuánto toma el papeleo, el trato que reciben los usuarios y el tiempo que tardan los estibadores en bajar y subir la carga –relata Diana Paredones Lara, una neolaredense de 28 años de edad, cabeza de un grupo de supervisores-. No tenemos autoridad para sancionar, pero nuestros informes son revisados por la AAANL y las irregularidades reportadas a las autoridades. 

        La hercúlea tarea corre a cargo del administrador de la garita, el veracruzano Andrés Fernández Martínez –economista de 36 años de edad, egresado del Tecnológico de Monterrey-, nombrado en junio pasado por Guzmán Montalvo. Apenas recibió el puesto, Martínez despidió a 32 vistas corruptos y reclutó a jóvenes de entre 25 y 36 años de edad y titulados en carreras afines al comercio. 

        Armados con computadoras que autentifican los pedimentos (impresos en papelería con código de barras para impedir falsificaciones), los aduaneros “importados” por Fernández consiguieron, en apenas 3 meses, incautar decenas de trailers repletos de mercancía ilegal y aun 6 furgones de ferrocarril que entraron al país supuestamente cargados con desperdicios de papel, cartón e hilados: -En realidad traían juguetes, aparatos electrónicos, pañales y licores con valor de 10 millones de pesos, que por supuesto fueron confiscados –se ufana el administrador, aunque, según admite, todavía alrededor del 10% de la mercancía que cruza las aduanas, la suya incluida, entra de contrabando: -Aún nos falta mucho por hacer: lo único bueno es que ya empezamos.

 

Para meditar:

1.    Como parte del trabajo final, escriba un ensayo de cuatro cuartillas sobre los casos de estudio 9A y 9B desarrollando los temas de los sistemas de información y de la ética en el ejercicio profesional del licenciado en comercio internacional.

Fuentes:

·         La Guerra de las Aduanas”, Adrián Cerda, Mariana Ch., Óscar Torres y Fabiola Saucedo, Contenido, Fin de Año 2001.

Copyright © 2004 Ing. Carlos Raúl Galicia Ramírez
Fecha de la última actualización: Lunes, 09 de Agosto de 2004
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