Lectura 2
Temas éticos y sociales.
Capturado por Maribel Arriaga Martínez, CI 401.
Capturado por Hilda Francisca Arias Hernández, ART 600.
Febrero 2003.
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Prácticas Monopólicas.
¿Hasta qué punto el público y los juzgados comienzan
a considerar una estrategia exitosa como una práctica de negocios abusiva
e injusta que deja fuera de la competencia a otros negocios, aunque sus
productos sean mejores? Por ejemplo, ¿una empresa que toma medidas audaces
para volverse líder del negocio debe moderarse al adquirir cierto poder?
Varios casos emprendidos contra Microsoft, líder de la industria del
software, se han centrado en estas interrogantes. Sin embargo, esto no es
sólo un asunto de carácter legal. Resulta importante porque estos
cuestionamientos influyen sobre la economía y, por tanto, sobre la
sociedad.
Antecedentes históricos
En la década de los setenta, Microsoft era una pequeña empresa de software
encabezada por su joven presidente, Bill Gates, quien fundó la empresa
cuando tenía 19 años de edad. La empresa fue afortunada al encontrar y
comprar un sistema operativo de una pequeña empresa de Seattle,
Washington, en 50,000 dólares. Un sistema operativo es el programa de
software que “sirve de intermediario” entre cualquier programa de
computadora y la computadora misma. Cada aplicación se desarrolla para un
determinado sistema operativo. Hasta hace poco, éste determinaba qué
aplicaciones podría ejecutar una computadora; por tanto, es un programa
muy importante. Todas las aplicaciones deben ser compatibles con el
sistema operativo.
De este modo, la gente que compraba una
computadora debía considerar el sistema operativo para determinar cuáles
aplicaciones podrían ejecutarse. Después de que Microsoft compró el
sistema operativo, estableció un contrato con IBM, el fabricante de
computadoras más poderoso en ese momento. IBM necesitaba un sistema
operativo para su nueva creación: la PC de IBM. Cada PC de IBM vendida
necesitaba un sistema operativo, y casi siempre ese sistema operativo era
el que vendía Microsoft: DOS (Disk Operating System, sistema
operativo de disco). Aunque Microsoft no obtenía mucho dinero por el trato
de IBM, sus administradores se dieron cuenta del potencial estratégico de
firmar un contrato con el “pez gordo”. El contrato de la empresa con IBM
permitió a Microsoft vender DOS a terceros.
Por supuesto, la estrategia rindió
frutos. Pronto, Compaq y muchos otros fabricantes empezaron a
comercializar clones de la PC de IBM, computadoras más económicas que
funcionaban casi tan bien como las PC de IBM, y podían ejecutar el mismo
sistema operativo y las mismas aplicaciones. Todas estas mismas máquinas
necesitaban DOS para ejecutar aplicaciones, de modo que Microsoft hizo una
fortuna vendiendo DOS. Más adelante, desarrolló Windows, un sistema
operativo mejorado, y la historia del éxito se repitió. En la actualidad,
casi cualquier persona que compra una máquina compatible con la PC de IBM
también compra una copia de Windows.
Una clave fundamental para obtener una
participación adecuada en el nuevo mercado de Internet era el uso
generalizado de un navegador Web, la aplicación que permite que los
usuarios reciban texto, imágenes, sonido y animación en línea desde
Internet y su función más interesante: World Wide Web. Participación de
mercado en este ambiente se refiere a productos como software de servidor
(el software que ejecutan las computadoras conectadas a Internet),
aplicaciones que dan soporte a transacciones comerciales basadas en la
Web, y el potencial para llegar a millones de consumidores a través de la
publicidad en Web.
En 1994 y 1995, más de 80% de los
navegadores Web utilizaban exploradores de Netscape. Ésta era una empresa
joven, que vendía productos innovadores. Microsoft decidió aumentar la
participación de mercado de su propio navegador de cerca de 15% a una
posición de liderazgo. Si un gran número de personas utilizaban su
navegador, Microsoft podría esperar ventas importantes de software
relacionado, como aplicaciones para administración de servidores. Además,
los exploradores pueden programarse para proporcionar automáticamente
vínculos con sitios de otras empresas, deseosas de pagar para que se les
incluya como vínculos.
¿Prácticas sospechosas?
Nadie negaría que el intento de
Microsoft por competir en el mercado de los exploradores fue legítimo.
Mientras Netscape regalaba su navegador a individuos e instituciones
educativas, pero cobraba a organizaciones lucrativas, Microsoft ofreció su
navegador a todos sin costo alguno. Además, la empresa aprovechó el
dominio de Windows; empezó a incluir su navegador con Windows, lo que
forzaba a casi todos los fabricantes de PC que quisiera vender sus
máquinas con el sistema operativo instalado a ofrecer también el navegador
de Microsoft, Internet Explorer (IE). La gran mayoría de los nuevos
propietarios de PC utilizaron IE aún sin probar ningún otro navegador.
Al cabo de dos años, la mayoría de los
cibernautas estaban utilizando IE. Pero Netscape, el U.S. Department of
Justice (Departamento de Justicia de Estados Unidos) y muchas personas
consideraron que las tácticas de Microsoft eran injustas, pues utilizó su
fuerza en el mercado de los sistemas operativos para que los vendedores de
computadoras personales incluyeran una copia de Internet Explorer en
Windows. Más aún, el navegador era inseparable de la versión más reciente,
Windows 98. Puesto que los vendedores tenían que incluir Windows en cada
máquina y la mayoría de los compradores solo aceptaría este sistema
operativo, los vendedores no tenían otra opción más que sucumbir a la
presión. El departamento de Justicia de Estado Unidos y los fiscales
generales de varios estados presentaron denuncias legales que reclamaban a
Microsoft por haber violado las prácticas comerciales justas.
Otras empresas de software también
demandaron a la empresa por otras prácticas. Por ejemplo, Sun
Microsystems, propietario del popular lenguaje Java, vendió a
Microsoft los derechos para utilizar el lenguaje. Java se utiliza para
“mejorar” páginas Web con pequeños programas que crean animación y otras
funciones que ayudan a los negocios a anunciarse y hacer transacciones en
Web. Sun se enteró de que Microsoft modificó el código para que sólo se
ejecutara en Windows, lo que hizo que algunas de sus funciones fueran
incompatibles con otros sistemas operativos como MacOS, Unix y el propio
sistema operativo de Sun, Solaris, violando el convenio entre las partes.
Otra empresa reclamaba que el Reproductor de Medios de Microsoft, una
aplicación gratuita que ejecuta fragmentos de música y video en Windows,
toma los archivos multimedia y los ejecuta en lugar del propio reproductor
de la empresa cuando ambos se instalan en la misma PC.
A una organización que logra suficiente
poder en un mercado para controlar los precios se le considera un
monopolio. A pesar de que Microsoft lo niega, la empresa tiene poder
monopólico en el mercado de sistemas operativos de PC. Esta situación
también le da mucho poder, poder monopólico aseguran muchos, en el mercado
de las aplicaciones. Al contrario de lo que muchas personas creen, la ley
de Estados Unidos (y leyes similares de otros países) no prohíbe a una
organización volverse un monopolio. Puesto que cualquier persona puede
competir en cualquier mercado, sería injusto castigar a un empresario por
comercializar productos únicos y alcanzar un poder de cualquier magnitud
en el mercado. Dos temas preocupan, a los ojos de la ley: (1) ¿se ha
incurrido en cualquier práctica injusta para obtener poder monopólico? Y
(2) ¿la situación actual beneficia a los consumidores o los perjudica?
Ventajas y desventajas
Microsoft argumenta que podría cobrar
precios más elevados por Windows, pero que no lo hace porque desea que
esté al alcance de todos. Microsoft también argumenta que, a diferencia de
los monopólicos comunes, invierte enormes cantidades de dinero en
investigación y desarrollo, lo que a la postre beneficia a la sociedad en
forma de mejores productos y menos costosos. Los rivales de Microsoft en
la industria del software reclaman que las prácticas de Microsoft ahogan
la verdadera competencia. Ambas posiciones son difíciles de valorar.
Algunos observadores temen que si la ley divide a Microsoft en pequeñas
empresas, el resultado global será perjudicial para la sociedad, porque
las organizaciones menos poderosas serán incapaces de producir
aplicaciones de software de alta calidad. También afirman que el hecho de
que la misma empresa desarrolle un sistema operativo y muchas aplicaciones
es bueno para los consumidores: las aplicaciones son compatibles entre sí;
todas utilizan la misma interfaz de menús e iconos. Otros sugieren que se
separe a la división de sistemas operativos de Microsoft de las unidades
de aplicaciones. Y algunas organizaciones e individuos sólo temen al gran
poder que una sola persona, Bill Gates, tiene en una industria que influye
tanto sobre nuestra economía y sociedad. ¿Cuál es su opinión? ¿Qué haría
usted ante este problema?