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Caso de estudio 3. Sistemas de Información, Organizaciones y Procesos de Negocios.
Las compañías petroleras se vuelven virtuales. Como fuente de petróleo, el Golfo de México se ha considerado desde hace mucho un área “madura” en la que ya se han encontrado todos los grandes yacimientos. La producción ha estado en decadencia desde hace años y las grandes compañías han migrado hacia nuevos sitios de perforación. Sin embargo, estos yacimientos previamente explotados han demostrado ser lucrativos para compañas más pequeñas que usan tecnología de computación para encontrar pequeñas “bolsas” de petróleo que las compañías grandes pasaron por alto. Una compañía que ha prosperado en el Gofo de México es la Zilkha Energy Company de Houston, Texas. Zilkha es una organización virtual de exploración petrolera; no posee plataformas petroleras, no emplea a perforadores ni mantiene una estructura de ejecutivos corporativos. La gerencia puede contratar externamente cualquiera de estos servicios si llega a necesitarlos. La compañía ocupa un solo piso de un edificio en el centro de Houston. Zilkha se especializa únicamente en dos áreas: analizar datos para encontrar reservas de petróleo recuperables, y encontrar el financiamiento necesario para perforar una vez identificadas esas áreas. La compañía no genera los datos que usa, y no perfora ella misma los pozos. Gracias al éxito de esta organización y sus métodos, Sonat Energy, una de las más grandes compañías de energía de Estados Unidos, pagó $ 1,000 millones de dólares en enero de 1998 para adquirir a Zilkha. Quienes buscan petróleo ya no dependen de conjeturas hechas por geólogos capacitados. Más bien, después de afectar estudios preliminares, las compañías marcan los territorios que en su opinión tienen potencial y los arriendan. Luego, las compañías generan datos acerca del territorio, antes de decidir si perforarán o no, y dónde lo harán. Zilkha estaba ocupándose de un área que ya había sido arrendada antes y había sido explorada; por ello, pudo reacomodar el proceso estándar. En lugar de hacer levantamientos y adquirir arrendamientos primero, la compañía partió de los datos. Zilkha compró grandes cantidades de datos sismográficos tridimensionales existentes de otras compañías, para la mayor parte de la plataforma continental que se extiende hasta cerca de 240 kilómetros de la costa en el Golfo de México. Esos datos se generan cuando los barcos dirigen señales sonoras hacia formaciones subterráneas y las computadoras traducen los ecos. Luego Zilkha efectuó su propio análisis de los datos, a fin de encontrar los mejores candidatos para perforación. Zilkha usó las herramientas de computación más avanzadas del mercado gastando más de un millón de dólares sólo en su computadora principal. La gerencia contrató únicamente a geólogos de primer nivel para realizar el análisis. Su meta era encontrar los puntos con mayores posibilidades para pozos nuevos. Una vez identificados esos puntos, la compañía compró los arrendamientos que le daban derecho a perforar. De 79 pozos que Zilkha ha perforado, en el 66% ha tenido éxito, tasa que es dos veces mayor que la de la industria. Lo que se está encontrando gracias a las mejoras en las técnicas de análisis computarizado y al uso de métodos de perforación más modernos, es petróleo y gas que no podría haberse encontrado hace algunos años, o bien, no podría haberse extraído de una manera económica con la tecnología de perforación vieja. Otras compañías están haciendo lo mismo en varias áreas de todo el mundo, y sus descubrimientos han logrado que Europa y Norteamérica ya no dependan tanto del petróleo del Medio Oriente como antes.
Preguntas: 1. ¿Cómo transformaron los sistemas de información el negocio de la exploración petrolera? 2. ¿Cómo pueden usarse las teorías de costo de transacción y costo de agencia para explicar el éxito de Zilkha como corporación virtual? Fuentes: · “A Wildcatter on the Tame Side”, Allen R. Myerson, The New York Times, 20 de marzo de 1998. · “Crude Oil Price Falls, But Firms Still Profit and Sink New Wells”, Susan Warren, The Wall Street Journal, 17 de marzo de 1998.
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Copyright © 2004 Ing. Carlos
Raúl Galicia Ramírez
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