La Malinche. (1500-1529)
Malinali, Malinallí,
Malintzin,
Malinche o Doña Marina Indígena mesoamericana,intérprete
y compañera de Hernán Cortés, cuya labor fue fundamental en el proceso de
conquista de México. Nacida en Paynalla en Coatzacoalcos, en la región
de Veracruz al sur de México, por el año de 1500. Una mujer nativa con el nombre de Malinallí, (el
nombre en náhuatl para uno de los 20 días del mes mexicatl, así como para un tipo de hierba que sirve para elaborar cuerdas).
También se le llamaba Malinallí Tenépal. La palabra
náhuatl tenépal significa "persona que tiene facilidad
de
palabra, que habla mucho y con animación". hija de un cacique feudatario del
Imperio
azteca y su lengua era la náhuatl. El tratamiento reverencial que
recibía convertía su nombre en Malintzin
(el
sufijo náhuatl "-tzin" denota respeto). Cortés era
conocido
como Malintzin-é, porque los indígenas no podían
pronunciar bien la r española, de manera que Cortés y
Malintzin
eran conocidos por casi el mismo nombre. Luego, al tratar de pronunciar
este
nombre náhuatl, los españoles cambiaron el sonido suave de
tzin-é
a la ch española de donde en la deformación castellana,
resultó siendo Malinche. (Malinche). Desde niña fue
reconocida
como gran señora e hija del cacique del pueblo y con vasallos, al
morir
su padre, siendo esta aun pequeña la madre contrae matrimonio con un
natural convirtiéndolo en el cacique, y cuya unión nació un
hijo
varón, a quien se determinaría dejar el
cacica
zgo
una vez que éste tuviera la edad suficiente para asumir el control
del
mismo, Aunque Marina era la primogénita y heredera legítima,
su
madre y su padrastro favorecieron al nuevo bebé. Haciendo a un lado
a la
Malintzin como posible sucesora, y para que mas adelante no exigiera su
herencia, sus derechos y para que el nuevo vástago fuera heredero
único, La pequeña Malinche fue vendida a un grupo de
mercaderes
provenientes de la región del Xicalango, la famosa zona comercial en
donde se daban cita las caravanas de comerciantes para intercambiar sus
productos. Fue su madre quien la vendió como esclava
declarándola
muerta y Fueron los pochtecas los que más tarde la
intercambiarían con la gente de Tabasco, donde aprendió la
lengua
maya propia de la región. Hernán Cortés había
llegado desde Cuba a la costa de Tabasco con su intérprete,
Jerónimo de Aguilar, quien había aprendido el maya
después
de naufragar y ser esclavizado por los mayas de Yucatán,
posteriormente
rescatado por los españoles.
(Como también se
había ordenado como sacerdote,
Jerónimo de Aguilar, además de servir como
intérprete ayudó en la conversión de los mayas). Antes del encuentro con los
indígenas tabasqueños, Cortés se hizo a la mar, con
rumbo norte,
bordeando la costa del Golfo de México hasta alcanzar los arenales
de
Chalchiucueyehcan, explorados ya con anterioridad por Juan de Grijalva en
su
expedición de 1518, en ellos se asienta ahora el moderno puerto de
Veracruz. Cuando el conquistador Hernán Cortés llegó a
las
costas de Tabasco, En la mañana del 12 de marzo de 1519,
después
de enfrentar y vencer a los nativos en dos peleas en las cercanías
del
río Grijalva, tras la victoria, lograda gracias al pánico que
produjeron los caballos, Cortés y sus hombres recibieron la
inesperada
visita de una comitiva enviada por el señor de Potochtlan, el 15 de
marzo de 1519, quien como prueba de sumisión, quiso halagar a los
triunfadores
con numerosos regalos, entre los cuales habían joyas, textiles,
alimentos y recibió también como presente a veinte
jóvenes
esclavas, según la costumbre de los indígenas, Una de las
veinte
mujeres que le dieron a Cortés a cambio
de paz y tranquilidad, se
encontraba quien, pese a que fue bautizada como Marina, pasaría a
ser
más conocida como la Malinche. Ella y el resto de las nativas fueron
bautizadas bajo la religión cristiana por el clérigo Juan de
Díaz, para que pudiese haber unión carnal con estas nativas,
los
españoles tenían que reconocerlas antes como conscientes de
la
misma fe que ellos profesaban. Las jóvenes fueron repartidas entre
los
hombres de Cortés, resultando Malinche asignada a Alonso
Hernández Portocarrero.
Ya asentados en
Chalchiucueyehcan,
unos soldados se percataron de que Malinche conversaba con otra
naboría,
una de aquellas mujeres enviadas por los mexicas para hacer tortillas a los
españoles, y que la plática era en lengua Mexica. Cuando
Cortés sabe de aquel hecho, la
mandó llamar cerciorándose que hablaba tanto el maya como el
náhuatl, al percatarse que era bilingüe, el conquistador
quedó maravillado, porque con ello tenía resuelto el problema
de
cómo entenderse con los aztecas, y eso iba de acuerdo con sus
planes, el
deseo de conocer el reino del señor Moctezuma y su ciudad capital,
México-Tenochtitlan, de la cual ya había
escuch
ado
fantásticos relatos. Cortes luego de advertir que la malinche seria
de
mucha ayuda para su encargo, entonces comisiono a Alonso Hernández
Portocarrero a España, quien hubo de marchar, en julio de 1519.
Desde
entonces, Malinche se convirtió en la amante de Cortés
así
como en su intérprete personal. Cuando Cortés llegó a
las
regiones de habla náhuatl, hacia el occidente por la costa del
golfo,
ella interpretaba entre el náhuatl y el maya para Aguilar, quien
sabía interpretar entre el maya y el español. Malinche dejo
de
ser una mujer del servicio sexual para los españoles y se convierte
en
la inseparable compañera solo de Cortés, no únicamente
traduciendo sino también explicando al conquistador la forma de
pensar y
las creencias de los antiguos mexicanos, en Tlaxcala fue quien
aconsejó
cortar las manos de los espías, para que así los
indígenas
respetaran a los españoles. En Cholula ella avisó a
Cortés
de la conspiración que supuestamente los aztecas y los cholultecas
planeaban en su contra, la respuesta fue la cruel matanza que Cortes
realizo en
esa población. Y estando en México-Tenochtitlan
explicó
las creencias religiosas y la visión fatalista del soberano
tenochca;
también peleó al lado de los españoles en la famosa
batalla de la “Noche Triste”, en la que los guerreros aztecas,
encabezados por Cuitláhuac, expulsaron de su ciudad a los
conquistadores
europeos antes de que fuera finalmente sitiada el 13 de agosto de 1521. Las
relaciones de la joven amante de Cortés fueron muy estrechas,
convirtiéndose en la intérprete y consejera del conquistador.
En
un principio contó con la colaboración en la
traducción de
Jerónimo de Aguilar, pero pronto habló la lengua de los
españoles. En una carta que escribió Cortes decía
"Después
de Dios, le debemos la conquista de la Nueva España a Doña
Marina". En 1523, Malintzin tuvo un hijo de Cortés, Tras la
caída a de México-Tenochtitlan, a quien dieron el
nombre
de Martín, el primogénito aunque ilegítimo. Una vez
acabada la conquista Cortés decidió casarla con uno de sus
capitanes Juan Jaramillo, en algún lugar cercano a Orizaba, y de
aquella
unión nació su hija María, no sin antes reconocer al
hijo
nacido de su relación, Martín Cortés en 1524. Durante
la
fatídica expedición también Participó en busca del rebelde Cristóbal
de
Olid hacia la región de las Hibueras (Honduras). Por entonces, ya
era
repudiada por Cortés. Malinche (Doña Marina), como fue
bautizada
por los españoles, se presume que murió misteriosamente en la
casa de la calle de La Moneda, en la madrugada del 29 de enero de 1529,
según el acta de defunción firmada por fray Pedro de Gante,
(quizá
fue asesinada para que no declarara en contra de Cortés en el juicio
que
se le seguía a éste). Su imagen, plasmada en el Lienzo de
Tlaxcala o en las memorables páginas del Códice Florentino,
fue
la madre simbólica del mestizaje en México... (Fallecida
c. 1529).
–
(Malinchismo, malinchista Méx. Se le dice aquel que prefiere al
extranjero
- Inclinación favorable al extranjero, en particular al
Español.
) Para muchos, la palabra Malinche es
sinónimo
de "traidor".