Los orígenes de esta Hermandad se remontan al 22 de mayo de 1645, cuando se reúnen cuarenta hombres del gremio de Zapateros con el objeto de hacer una obra pía. Éstos tenían por santos titulares a San Crispín y San Crispiniano, ambos santos con cofradía propia. Debido al mal estado en que se encontraba la Cofradía de San Crispín y San Crispiniano, en 1829 se decide que sea absorbida por la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad. Algo similar ocurrió con la de Nuestra Señora de la Victoria que, procedente del convento de los Jerónimos, quedó unida a la titular en la primera mitad del Siglo XIX.

El nacimiento de esta Hermandad tiene lugar en el Convento de la Trinidad Descalza, pero el 1 de Mayo de 1707 se traslada a la Iglesia de San Román, donde permanece hasta 1909 trasladándose en esa fecha a la Iglesia de San Benito. En 1922 se cambia de nuevo de ubicación, llevando la imagen a la S.I.B Catedral, situándola en la Capilla de Nuestra Señora de la Cabeza y posteriormente, en el año 1934, a la de Nuestra Señora de la Luz, actual Capilla de Ntra. Sra. de la Soledad.

Los años de inestabilidad política y fundamentalmente los periodos de guerra, contribuyen a engrandecer el fervor y devoción por la Virgen de la Nuestra Señora de la Soledad, con lo que la Hermandad comienza a nutrirse de un gran número de hermanos, superando actualmente la cifra de 2700.