La Hermandad decidió
en 1993, sin quitar protagonismo a la
imagen de Nuestra Señora de La Soledad,
realizar un paso que contribuyese a
enriquecer el desfile procesional. La
realización de este nuevo paso, denominado
“La Soledad de la Cruz”, se encargó a los
los escultores Tomás Monzón de Arriba y Vicente Cid
Pérez. El paso representa a La Cruz sostenida por
cuatro angelitos y otro detrás derramando sus
lágrimas. Fue finalizada y procesionada por primera
vez en 1997.


