¿Qué es
un ‘Hacker’?
A pesar de la creencia extendida, la
mayoría de los auténticos ‘hackers’ ayudan a mejorar
la seguridad en Internet
Da la impresión de que todos los
males de Internet (virus, ataques a ordenadores, robos
de tarjetas de crédito, etc.) son obra de los ‘hackers’.
Su nombre aparece relacionado con la mayoría de las
acciones fraudulentas de la Red, aunque la realidad es
muy distinta: su actividad no tiene por qué ser
malintencionada ni pretender producir daños. Un
‘hacker’ es una persona que sólo desea conocer el
funcionamiento interno de los sistemas informáticos,
ayudando a mejorarlos en el caso de que detecte fallos
en su seguridad. Sin embargo, un ‘hacker’ deja de
serlo cuando provoca daños y su acción es
malintencionada: en ese momento pasa a ser un ‘cracker’.
Alberto Silva para Consumer.es
Junio, 2004
Un término mal utilizado..!
El uso común del término ‘hacker’ en
la actualidad poco tiene que ver con el original, lo
que ha llevado a que se le relacione con la mayoría de
actividades fraudulentas que ocurren en Internet. Se
ha propagado la idea de que los ataques a sitios-web
de importantes corporaciones y empresas (Yahoo!,
Microsoft, SCO, etc.)'' o los virus que se propagan
por Internet, entre otras actividades, son obra de los
‘hackers’. De esta manera, se ha identificado,
incorrectamente, al ‘hacker’ con el ‘cracker’ (persona
que se dedica a "romper").
Aparte de los medios de
comunicación, el cine también ha ayudado a identificar a
los ‘hackers’ con acciones fuera de la ley. Si bien
muchas de las películas de Hollywood muestran a los
‘hackers’ como personas oscuras que se introducen en los
ordenadores ajenos para robar datos o provocar daños, la
realidad es completamente distinta. La gran mayoría de
los ‘hackers’ actúan impulsados por el ansia de
conocimiento y el reto de descifrar el funcionamiento
interno de los ordenadores y servidores de Internet.
Para un ‘hacker’, el objetivo es saltar los sistemas de
seguridad de los servidores de Internet para llegar
hasta su interior, pero, una vez dentro, no causar
ningún daño. Como mucho, un ‘hacker’ auténtico
simplemente deja una señal o "bandera" en el servidor
(al estilo de "yo estuve aquí"), que sirva como prueba
de que ha conseguido acceder a él. Mediante estas
señales el ‘hacker’ consigue dos objetivos: por un lado,
demuestra ante el resto de su comunidad que ha sido
capaz de acceder al servidor y, por otro, permite que
los administradores del sistema vulnerado detecten el
acceso al servidor, ayudándoles así a mejorar la
seguridad. Es más, la mayoría de los ‘hackers’, tras
acceder a un sistema, informan a sus propietarios de los
agujeros de seguridad que tiene su servidor, para que
nadie malintencionado (como un ‘cracker’) pueda
aprovecharse a posteriori de esa vulnerabilidad. En
definitiva, la labor del ‘hacker’ es una lucha contra
uno mismo, un "llegar más allá", poniendo a prueba sus
conocimientos, destreza e inteligencia. Los propios
‘hackers’ se autodefinen como "unas personas interesada
en explorar los detalles de los sistemas informáticos y
obtener el máximo de sus capacidades, al contrario que
la mayoría de los usuarios de estos sistemas, que
prefieren conocer sólo lo mínimo necesario para poder
trabajar con ellos" (Jargon File 4.4.7).
En los primeros pasos de
la informática moderna, entre los años 50 y 70, los
ordenadores eran enormes artilugios que ocupaban varios
metros cuadrados: eran tan grandes que incluso una
persona podía pasearse entre sus circuitos y piezas.
Pero, de la misma forma que una persona podía acceder a
su interior, también lo hacían multitud de insectos, los
cuáles provocaban la mayoría de los fallos en los
ordenadores (de ahí el nombre de "bug" -insecto, en
inglés- con el que se conoce a los fallos informáticos).
Los encargados de velar por el buen funcionamiento de
los sistemas eran los hackers, personas que se conocían
todos los recovecos de estos ordenadores. Ellos
conseguían que todo volviese a funcionar correctamente,
dando un golpe seco en partes concretas de los
circuitos, como si de un "hachazo" o "corte" se tratara.
Aunque pueda resultar un tanto sorprendente, la mayoría
de los problemas de los rudimentarios ordenadores se
solucionaban a base de "golpes".
Los ‘malos’ de la película
Aunque algunos medios
de comunicación, además del cine, pinten a los ‘hackers’
como delincuentes, lo cierto es que los "malos de la
película" son los ‘crackers’, los piratas informáticos y
sus variantes.
Crackers.
Se trata de ‘hackers’ que en lugar de
acceder a los sistemas para poner a prueba sus
habilidades, producen daños en los ordenadores a los que
acceden. Como su propio nombre indica ("rompedor", en
inglés), se encargan de "romper" los sistemas ajenos,
produciendo el mayor daño posible. Por lo tanto, su
actividad no tiene nada que ver con la de un ‘hacker’, a
pesar de que en la mayoría de las ocasiones se les
confunda. Para los ‘hackers’, aquella persona que no
encuentra mejor forma de diversión con los ordenadores
que romperlos es alguien que no merece ningún
reconocimiento ni respeto. Piratas: Su actividad es la
copia ilegal de programas, rompiendo sus sistemas de
protección y licencias, para luego distribuirlos, ya sea
en CD, o por Internet. Esta distribución ilegal de
programas a través de la Red ha dado lugar al fenómeno
conocido como Warez. Se basa en miles de páginas-web que
mezclan descargas de programas pirateados y listas de
números de serie que permiten saltarse la protección de
muchos programas. De la misma manera en que los 'crackers'
se dedican a "romper" los Accesos a los ordenadores en
los que no tienen permiso para entrar, los piratas
informáticos rompen las protecciones anticopia de los
programas Informáticos para que se puedan duplicar y se
usen sin pagar la licencia de uso. En muchas ocasiones
los Œcrackers¹ son también piratas. Pero, de todos estos
colectivos, el más criticado es el de los ¹lamers¹:
normalmente se trata de adolescentes con pocos
conocimientos técnicos e informáticos que consiguen e
intercambian herramientas no desarrolladas por ellos que
les permiten atacar ordenadores ajenos. No investigan,
sólo ejecutan aplicaciones sin conocer bien sus efectos,
pero cuyas consecuencias pueden ser muy dañinas.
Phreakers. Son los ‘crackers’ de las líneas telefónicas.
Su nombre está compuesto de la palabras phone (teléfono,
en inglés) y cracker, y, al igual que estos últimos, se
dedican a atacar y "romper" los sistemas telefónicos, ya
sea para provocar daños en el servicio telefónico, o
para poder realizar llamadas de forma gratuita. En la
actualidad muy pocas personas se dedican a realizar ‘phreaking’,
en parte debido a la actual sofisticación de los
sistemas telefónicos, mucho más avanzados que los
antiguos sistemas objeto de ataques por los ‘phreakers’.
Trashers. Su traducción al español es "basurero". Se
trata de personas que rebuscan en la basura o en las
papeleras de los cajeros automáticos, con la intención
de conseguir claves de tarjetas, números de cuentas
bancarias o información secreta para poder usarla en
estafas y otras actividades fraudulentas a través de
Internet.
Spammers.
Son los responsables de los millones
de correos basura no solicitados que saturan cada día
los buzones electrónicos de todo el mundo. En la
actualidad, casi el 70% de todos los emails que circulan
en el mundo son spam, una auténtica plaga que puede
llegar a dificultar el uso del correo electrónico como
herramienta útil de comunicación