El mundo está cambiando muy rápidamente: algunas personas dirían que, además, se hace cada vez más pequeño. Este fenómeno está íntimamente relacionado con el impacto de la tecnología: el automóvil incrementó en un factor de 100 la velocidad de desplazamiento de los seres humanos. De esta manera, las autopistas transformaron completa e irremediablemente el aspecto de las regiones y los países a lo largo de este siglo. Sin embargo, una nueva revolución tomó lugar de manera menos física (o más virtual), pero aún mas impactante: la revolución de las redes de computadoras. Internet ha supuesto una revolución sin precedentes en el mundo de la informática y las telecomunicaciones. El telégrafo, teléfono, radio, televisión y la computadora sentaron las bases para integrar capacidades nunca antes vistas. Internet constituye al mismo tiempo un mecanismo de difusión mundial, de propagación, interacción, y colaboración entre individuos y computadoras, independiente de su localización geográfica.