El pueblo de Israel se reunía varias veces al día para rezar, sea en las sinagogas como en el Templo de Jerusalén. La oración estaba centrada en la Palabra de Dios: se enseñaba y se comentaba la Ley y los Profetas. Para esa necesidad, se fueron componiendo oraciones, tanto personales, que dieron lugar a los Salmos. En una cultura eminentemente oral, los Salmos se parecían más bien a canciones que a fórmulas recitadas. En algunos de ellos se conservaban estribillos; otros se componían en forma letánlca.
Los Salmos eran oraciones de súplica (personales: como la oración de un enfermo, o la de alguien perseguIdo; comunitarias: como en tiempos de carestía, o ante la amenaza del enemigo), de acción de gracias o de alabanza (por la curación o la victoria en la batalla o ante la maravilla de la creación o la historia de la salvación); hay salmos reales (como intercesión por el rey, o puestos en sus labios) y sapienciales (donde se critica la vida del impío y se alaba la sabiduría del justo).
Los Salmos fueron reinterpretados por la Iglesia ante el acontecimiento de Jesucristo y se mantuvieron en la oración litúrgica.
El testigo fue recogido por la vida monástica, que estructuró la oración según las horas del día. El fin era exclusivamente mantener una oración constante, no sólo en cada monasterio, sino, sobre todo, en toda la Iglesia. Al Invocar a Dios en distintos momentos del día, se presencia era más constante durante el arco de toda la jornada. Al igual que en las sinagogas, la música estuvo muy presente, tanto en el recitado (salmodia) de los salmos, como en el canto de antífonas, responsorios e himnos. Esta necesidad dio lugar al canto gregoriano. La LH és, desde su nacimiento, una oración comunltaría, y su recitado es a dos coros.
La jornada romana se estructuraba con la luz del sol. Eran prima, segunda, tercia, etc. Sabemos que Jesús murió a la hora de nona, es decir, a las tres de la tarde.
La LH se dividen en horas mayores y menores. Son mayores las laudes y las vísperas. Son menores el oficio de lecturas (maitines), la hora lntermedia (tercia, sexta y nona) y completas.
En la vida del monasterio se distribuían de la siguiente manera:
En algunos monasterios se atrasaban las maitines y se unían a las Laudes para asegurar un periodo prolongado de sueño.
Se calcula que antes del rezo siguiente, es todavía hora oportuna para rezar la anterior. Por ejemplo: a las once de la mañana, corresponde la hora de Tercia, y a las siete de la tarde, visperas.
Hoy en día se rezan, fundamentalmente, Laudes y Vísperas; también es habitual rezar Completas antes de acostarse. El Oficio de lecturas se hace en forma privada en cualquier momento del día (los sacerdotes tenemos la obligacIón de hacerlo diariamente). La Hora intermedia se ha quedado reducida a una de ellas (independientemente una u otra) y suelen hacerlo en los monasterios actuales.
La LH esté compuesta siempre por un himno de entrada, la proclamación de salmos y cánticos del Antiguo y Nuevo Testamento, alguna lectura bíblica (o de la tradición en el Oficio) y la oración final. Las Laudes y las Vísperas añaden, entre la lectura y la oración final, un cántico evangélico, peticiones y el padrenuestro.
En la primera hora que se haga en común se usa el siguiente saludo:
Señor, ábreme los labios... Y mi boca proclamará tu alabanza. Se sigue con el Salmo Invitatorio (siempre el mismo: Salmo 94)
Según lo anterior, las distintas oraciones son así:
LAUDES
Las Laudes suelen ser una alabanza a Dios por la salvación y la creación. El despertar del sueño nos recuerda a la resurrección de Jesucristo.
VÍSPERAS
Las vísperas son la oración del descanso, después de la jornada de trabajo. Los salmos tienden a centrarse en la contemplación del plan de Dios.
Se celebran igual que las Laudes, excepto que:
+ Se recitan dos salmos y un cántico del NT, por este orden.
+ El cántico evangélico es él Magnificat
EL OFICIO DE LECIURAS
Es la hora Intelectual por excelencia, tanto porque incluye hasta los salmos más olvidados como por el aleccionamiento que suponen las dos lecturas largas.
Después del saludo y dei himno, como en las horas anteriores se procede a la salmodia o recitado de tres salmos. La lectura breve se sustituye por dos lecturas largas: una bíblica y otra de la tradición de la Iglesia (patrística, de los santos o del magisterio). Cada lectura tiene su responsorio propio. En las solemnidades se entona entonces el Te Deum. Inmediatamente se concluye con la oración final (como en Laudes) y la bendición: Bendigamos al Señor... Demos gracias a Dios.
COMPLETAS
El examen de conciencia invita a repasar la jornada; se asocia el sueño con la muerte. Cementerio significa dormitorio y los cristianos piensan que duermen hasta su resurrección.
Después del saludo se invita a hacer un examen del día en un breve espacio de silencio: se concluye, como en la eucaristía, con una fórmula absolutoria: Señor ten piedad..". Después del himno, la Salmodia es simple: uno o dos salmos, con una sola antífona en tiempos especiales. Sigue una lectura breve, el responsorio (siempre el mismo, excepto en el Triduo Pascual, la Octava y el tiempo Pascual: A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu... Tú, el Dios leal, me librarás. El cántIco evangélico es el Nunc Dimitis, el cántico de Simeón. Después de la oración, la bendición es: El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una muerte santa. Amén.
HORA INTERMEDIA
La pausa en medio de la jornada nos permite elevar nuestro pensamiento a Dios y ofrecerle nuestro trabajo. La hora de Nona es un recuerdo del Calvario.
La primera parte la forman el saludo, el himno y tres salmos. La lectura breve y su responsorio y la oración final concluyen est breve oración. La despedida es : Bendigamos al Señor....
Aquí tienes un cuadro comparativo:
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Oficio de lecturas |
Laudes |
Hora Intermedia |
Visperas |
Completas |
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Hora |
3a.m. |
6 a.m |
Tercla: 9 a.m. |
6 p.m. |
9 p.m. |
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Saludo |
Señor, ábreme los labios |
Dios mío, ven en mi auxilio |
Dios mío, ven en mi auxilio |
Dios mío, ven en mi auxilio |
Dios mío, ven en mi auxilio |
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Examen de conciencia |
No hay |
No hay |
No hay |
No hay |
Con absolución |
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Himno |
Si |
Si |
Si |
Si |
Si |
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Salmodia |
Tres salmos |
Salmo 1º Cántico AT Salmo 2ª |
Tres salmos |
Salmo 1º Salmo 2ª Cántico NT |
Un solo Salmo |
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Lectura(s) |
Dos lecturas amplias, cada una con su responsorio |
Breve con su responsorio normal |
Breve con su responsorio breve |
Breve con su responsorio normal |
Breve con su responsorio breve |
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Cántico evangélico |
No tiene; Te Deum |
Benedlctus |
No tiene |
Magnlficat |
Nunc Dimitis |
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Peticiones |
No tiene |
Si |
No |
Si |
No tiene |
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Padrenuestro |
No tiene |
Si |
No tiene |
Si |
No tiene |
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Oración conclusiva |
Siempre la misma |
Siempre la misma |
Siempre la misma |
Siempre la misma |
Siempre la misma |
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Conclusiva |
Bendigamos al Señor |
El Señor nos bendiga |
Bendigamos al Señor |
El Señor nos bendiga |
Dios Todopoderoso |
La LH pretende, por tanto, mantener la presencia de Dios durante la jornada, y así, poder unir nuestros quehaceres diarios a la memoria de nuestro salvador. Es esencialmente comunitaria y eclesial, ya que se hace con los salmos, cánticos e himnos que la Biblia y la tradición nos ofrecen.
Para saber cuál es la liturgia que corresponde a cada día hay que comprender el año litúrgico. El año litúrgico distribuye en los ciclos del tiempo los distintos misterios de la vida de Jesús: son los tiempos litúrgicos. A estos ciclos hay que añadir las fiestas dedicadas a nuestro Señor, a la Virgen María y a todos los santos.
LOS TIEMPOS LITÚRGICOS
Además de los tiempos litúrgicos, conmemoramos fiestas dedicadas a Jesús (como la Ascensión o el Corpus), a Maria y a los santos, cada una con distintos grados: Solemnidades, Fiestas, Memorias obligatorias y libres. Los días de semana se llaman ferias. Para las fiestas de María y de los santos se usa el blanco, excepto en las fiestas de Mártires y relativas al Espíritu Santo (Pentecostés, apóstoles y evangelistas) que rigen el rojo.
¿Qué hacer cuando coinciden varias celebraciones en el mismo día? La Iglesia tiene jerarquizadas sus fiestas de la siguiente manera:
Existen distintos tipos: para el uso de los seglares hay una edición muy reducida con una sola semana y sin el propio de los tiempos litúrgicos y los santos. Ej DiurnaI contiene todo lo necesario para celebrar las Laudes, Hora lntermedla, Vísperas y Completas de todo el año litúrgico. Es un único libro. Para poder rezar el Oficio de lecturas (y las demás horas) hay una edición en cuatro tomos: 1, Adviento-Navidad, II, Cuaresma-Pascua, III, semanas 1 a XVII del Tiempo ordinario, y IV, semanas XVIII a XXXIV del mismo tiempo.
Tanto el Diurnal como los libros del Oficio de lecturas están ordenados de la siguiente forma:
Lo más práctico es contar con un calendario litúrgico que soluciona los conflictos posibles entre fiestas y tiempos litúrgicos y nos recuerda el grado de la fiesta y el ciclo y las semanas en las que estamos.
Si no se tiene un calendario litúrgico hay que mirar en primer lugar el Propio de los Santos, comprobando si hay alguna fiesta o solemnidad. Si no fuera así, hay que saberse el tiempo litúrgico y la semana correspondiente, sabiendo que la semana del salterio correspondiente está indicado en el domingo (día en el que empieza la semna según la liturgia).
En todo caso, las indicaciones en rojo nos guían para todo tipo de cuestiones.