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La libertad académica sólo se refiere a la búsqueda y enseñanza de la verdad. 

No es una licencia para decir sandeces.

Mario Bunge [1]

 


 

Ciencia y pedagogía

 


Educación y pseudociencias - En vías de publicación

En experiencia de este autor, los sistemas educativos de muchos países no establecen una distinción clara entre ciencia y pseudociencia en ninguno de sus niveles educativos; mucho menos es este un tema recurrente en la docencia, como debiera serlo. De aquí que un gran número de personas adoptan y/o promueven prácticas pseudocientíficas simplemente por su desconocimiento sobre cómo funciona la ciencia.

 

Textos de física para no físicos (ppsx) (pdf)- IV Coloquio internacional en Filosofía y Aprendizaje de las Ciencias, 4-5 Nov. 2016, Hotel Cayo Santa María, Univ. Central de Las Villas. Textos de física universitaria para no físicos.

Son conocidas las dificultades que presenta la enseñanza de la física, en otras especialidades. Posibles causas: a) Falta de conocimientos básicos de matemáticas y física (fuera del  alcance de un libro de texto. No será analizado). Otras: 1.Desfactualización o matematización de la enseñanza. 2.Obviar las mediciones y la incertidumbre. 3.Hay quienes preguntan: ¿Para que necesito la física, si yo no quiero ser físico? 4.Poco tiempo: mucha física. 5.Hay demasiadas fórmulas. ¿Hay que saberlas todas?

 

Como definir la energía en los cursos básicos - Lat. Am. J. Phys. Educ. 2, No. 3, Sept. 2008

 

Se discute la siguiente definición como introducción a la energía en el estudio de las ciencias. Energía: capacidad de un cuerpo o sistema para ejercer fuerzas sobre otros cuerpos o sistemas o entre sus propios subsistemas. Si las fuerzas ocasionan variaciones temporales microscópicas y desordenadas, hay transmisión de energía en forma de calor. Si las variaciones son macroscópicas o microscópicas ordenadas (fenómenos eléctricos y magnéticos) hay transmisión de energía en forma de trabajo.

Ciencia, pedagogía y cultura científica - Elementos 87, 2012

¿Existe alguna forma simple de conocer si una propuesta que se publicita como científica lo es en realidad? Para promover la cultura científica es necesario, ante todo, tener una noción clara de la ciencia; solo así será posible diferenciar si un resultado propuesto como científico realmente lo es. Sin embargo, existen “teorías” supuestamente científicas que ni siquiera mencionan el método científico, ni proponen en su lugar algún otro procedimiento concreto de acción. Tampoco es raro encontrar en los medios de comunicación la oferta de algún producto o técnica que se presenta como científico sin serlo, pero adornado de forma tal con terminologías afines a la ciencia que impiden valorar fácilmente su autenticidad.

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La ciencia según M. Bunge

Mario Bunge ha sido distinguido con 21 doctorados honoris causa y cuatro profesorados honorarios por universidades de las Américas y Europa.  En 1982, premio Príncipe de Asturias; en 1986, Premio Konex en "Lógica y Teoría de la Ciencia"; en 2009 el Guggenheim Fellowship; en 2014, premio Ludwig von Bertalanffy en Complexity Thinking, y en 2016 recibió su segundo Premio Konex, esta vez en "Lógica y Filosofía de la Ciencia". (Ver Mario Bunge en www.wikipedia.org).

La cultura científica y la desfactualización de la enseñanza de la física - RCF 29, 2012

Los enunciados formales (como ocurre en las matemáticas) consisten en relaciones entre signos; los de las ciencias factuales se refiren a eventos o procesos reales. De aquí que mientras a las ciencias formales les basta la lógica para demostrar sus proposiciones con rigor, las factuales necesitan además de la observación y el experimento. La aplicación indiscriminada a las ciencias factuales de los métodos formales puede conducir a la pseudociencia.  Se analizan algunas proposiciones pedagógicas que no cumplen de forma adecuada los requerimientos esenciales de las ciencias factuales.

¿Es la pedagogía una ciencia? - Foro de Educación, n 11, 2009, pp. 67-83.

En este artículo se intenta demostrar que la pedagogía es un lenguaje sin significado, un discurso vacío. Los argumentos son cuatro. El primero, la resistencia a usar el método científico: si un sistema de enseñanza no funciona, o se niegan los hechos, o se buscan las causas en circunstancias sociales, pero no se cuestiona el sistema. El segundo, la multiplicación de palabras, dando nuevos nombres a cosas que ya tenían uno, para así ocultar la falta de ideas. El tercero, utilización de un lenguaje vacío (y se aportarán textos en los que se hacen explícitos algunos mecanismos para vaciar el lenguaje). El cuarto, la multiplicación de tonterías que chocan contra el buen sentido de cualquier profesor.

El holismo; ¿algo en realidad novedoso? - Orbe, 2008

Panfleto antipedagógico - 2004

 Crítica destructiva: Pensamiento complejo -  luventicus.org/castellano.html, 2003


[1] Mario Bunge. Las pseudociencias, ¡vaya timo! Editorial Laetoli, Pamplona, noviembre 2010, p.189