Sto. Tomás Moro 22/26

(Viene de la página 21)

otro el demonio, daría la razón al diablo si sus pretensiones fueren justas"

Así nos relata Rafael Hythlodaeo sobre lo que se entiende por buena magistratura en el reino de Utopos:
"el juez pesa competentemente cada punto y asiste convenientemente a los espíritus más simples contra las calumnias de los mañeros. Esto es difícil de guardar en otros pueblos ante un cúmulo tan grande de leyes embrolladísimas. Por otro lado, todos son entre ellos peritos en la ley, pues son poquísimas (como he dicho) y además tienen por la interpretación más equitativa la más crasa"."Estos dos males, el de la parcialidad y el de la avaricia, donde quiera que han apoderado a los tribunales, desintegran inmediatamente toda la justicia, nervio fortísimo de la república" (Utopía L.II Los esclavos.)


La libertad de conciencia
( o de como evitar la desfloración non sancta)


"Juzgad por vosotros mismos si es justo ante Dios
que os obedezcamos a vosotros más que a Él"

Hechos IV - 19


Al negarse a asistir a la coronación de Ana Bolena, Moro complementó su negativa con el siguiente relato: Un emperador romano, que tenía gran admiración por la virginidad, dictó un decreto por el cual los delitos que se regulaban con la pena capital no serían aplicables a las vírgenes. Pero al tiempo, cuando una virgen cometió uno de estos delitos, el emperador se vio ante una disyuntiva. No castigarla produciría inseguridad jurídica y castigarla significaba contradecirse. El caso se trató en el Senado. Luego de varios dimes y diretes, sin arribar a conclusión alguna, algún patricio arriesgó: "¿Para qué armar tanto alboroto por tan poca cosa? ¡Qué la desfloren primero y luego que sea devorada! (por las fieras)".

"Lo mismo opino yo - concluyó Moro-. Aunque Sus Señorías se han mantenido hasta el presente con integridad en el asunto del matrimonio del Rey, deben prestar atención para seguir manteniendo la virginidad. Ahora, solicitan su presencia en la coronación; otro día, que prediquen en favor del nuevo matrimonio y, más adelante, que escriban libros en su defensa; y así terminarán siendo desflorados y, después de haber sido desflorados, serán devorados. Por mi parte no está en mí evitar que me devoren; pero, con la gracia de Dios, procuraré que nunca me desfloren..." Cuando algún suspicaz preguntó por el origen de tal anécdota milord se hizo "el chancho rengo" diciendo que no recordaba la fuente, Sin embargo no es poco probable que a algún memorioso ubicara el relato en Tácito y confirmara el irónico paralelo entre el despotismo de Tiberio y el de Enrique.

Moro sostuvo la subordinación del orden temporal al orden

(Continúa en la página 23)

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Estudio Casanova Ferro & Asoc.
Guise 1926 PB D (1425) Capital Federal
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