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La política social en Chiapas: entre desigualdad y pobreza extrema
El desarrollo social de los chiapanecos constituye una de las más altas prioridades del Gobierno actual. Este compromiso se expresa en un conjunto de acciones orientadas a mejorar la calidad de vida de la población y avanzar hacia un desarrollo económico y social que propicie y extienda las oportunidades de superación individual y comunitaria, bajo el principio de EQUIDAD. Por ello, los objetivos centrales de la política social son elevar los niveles de bienestar y disminuir la pobreza y la exclusión social. La persistencia y aún el agravamiento de la desigualdad y la pobreza extrema representan un obstáculo para la realización plena de los derechos sociales y restan sentido a los objetivos de desarrollo con justicia y democracia. Por ello, los esfuerzos para la erradicación de la pobreza constituyen un imperativo del gobierno y la sociedad. En el preludio del actual gobierno y del siglo XXI, estos propósitos tienen vigencia y colocan a la superación de la pobreza como una premisa para la necesaria transformación de la entidad.
La DESIGUALDAD es un profundo problema estructural que se expresa en las diferencias de ingreso y de oportunidades sociales entre los distintos estratos y grupos de la población. La POBREZA EXTREMA por su parte, a pesar de tener un origen estructural común al de la desigualdad, requiere de un esfuerzo particular que contribuya a crear oportunidades de bienestar para la población que la padece, la cual por su propia condición de carencias absolutas, se encuentra al margen de los beneficios de las estrategias de crecimiento económico y desarrollo social. Por ello la pobreza en si se ha convertido en un fenómeno circular, causa-efecto-causa, expresándose como el modelo de LA TRAMPA DE LA POBREZA.
El problema de la desigualdad en la distribución del ingreso requiere enfrentarse, sobre todo, mediante medidas de política económica que impacten en los problemas fundamentales que la determinan. De la misma forma, asume que la mejoría en las condiciones de vida de los chiapanecos sólo será posible mediante la generación de empleos productivos de calidad y la promoción de la recuperación de los salarios reales tanto en el medio urbano como en el rural. La posibilidad de obtener ingresos más elevados depende, entre otros factores, del incremento de la productividad social, lo que a su vez requiere impulsar el desarrollo pleno de la capacidad y potencialidad de cada individuo y de todos los individuos, sobre todo de quienes viven en condiciones de pobreza extrema.
Por su parte, la pobreza extrema es el reflejo de la acumulación de rezagos sociales y económicos, así como de otras condiciones de carácter estructural que impiden el ejercicio de los derechos sociales y el acceso a los beneficios del desarrollo. Para alcanzar el bienestar general y erradicar la pobreza extrema de manera sostenida y permanente es necesaria una economía que crezca mas dinámicamente que la población, pero a su vez en un contexto de equidad y estabilidad. La superación de la pobreza extrema en Chiapas necesariamente se vincula con el fortalecimiento simultáneo de la política DEMOGRAFICA Y DE LA DEMOCRACIA. EL elevado crecimiento de la poblacional aunado a la exclusión social de amplios sectores de la sociedad es incompatible con la consolidación del sistema político abierto y estable que reclama la entidad. A partir del reconocimiento de nuestra diversidad cultural y de intereses, la política para la superación de la pobreza extrema sólo podrá sustentarse en la formación de acuerdos básicos en torno a valores y propósitos comunes. Este es el punto de partida para la conformación de un consenso general en favor de la igualdad de oportunidades, que fortalezca el esfuerzo compartido para atender prioritariamente a la población que más lo necesita.
La política social es congruente con el cambio propuesto durante la campaña electoral en la medida en que asume la mayor participación ciudadana como una de sus estrategias... “El gobierno del estado no aplicará ningún proyecto de desarrollo en el estado que no esté previamente avalado por las comunidades, ha asegurado el gobernador Salazar Mendiguchía”... La complejidad y amplitud de las tareas para la superación de la pobreza extrema, el grado de desarrollo institucional alcanzado y la existencia de nuevas capacidades sociales hacen necesario redefinir las atribuciones de las comunidades, los municipios, el gobierno del estado y el gobierno federal partiendo del reconocimiento de que cada uno de estos cuatro órdenes desempeña un conjunto de funciones en el mejoramiento de las condiciones de vida y en la construcción de una mayor igualdad de oportunidades.
Se otorgará atención especial a las regiones indígenas y a las de mayor desventaja económica y social, mediante acuerdos entre el estado, los municipios y las organizaciones que permitan vincular las estrategias sectoriales con las acciones propias de superación de la pobreza extrema y las prioridades de cada uno de ellos.
La política social también es incluyente porque impulsa la corresponsabilidad social y ciudadana en la realización de las acciones y el control de los recursos públicos y propone desarrollar acciones simultáneas y coordinadas entre las instituciones públicas y los grupos sociales, para que todas las acciones e iniciativas confluyan en los tiempos y lugares apropiados. Se multiplicaran así los efectos positivos que tienen la organización social, la cooperación, la participación comunitaria y la iniciativa ciudadana en la construcción de una sociedad más equitativa, cumpliendo así con el compromiso de mas sociedad y menos gobierno.
Se inspira en un propósito de equidad mediante la reorientación del gasto público y los subsidios hacia los grupos de pobreza extrema, sin que esto implique que el Estado disminuya su esfuerzo para crear oportunidades de igualdad para otros sectores de la población que enfrentan carencias y rezagos igualmente importantes, pero de menor magnitud a los que distinguen a la pobreza extrema. Esto es de particular importancia en materia de infraestructura básica municipal. Todo ello bajo un enfoque integral de desarrollo social con la participación ciudadana y el refuerzo de la organización social y productiva.
Gobierno y sociedad reconocen que los dilemas para superar la pobreza extrema, como reflejo de la desigualdad social, requieren una reflexión y esfuerzo permanentes. La consolidación de la estabilidad económica permite garantizar el crecimiento sostenible y al mismo tiempo reforzar los programas sociales. Ello requiere la suma de esfuerzos colectivos e individuales para que la recuperación llegue efectivamente a mejorar el bienestar de las familias y a resolver los graves problemas de pobreza que aún subsisten.
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