Urgente una nueva estrategia productiva


El propósito de una nueva política productiva en Chiapas debe ser promover y fomentar el desarrollo de una empresa sólida, competitiva y productiva. Debe ser capaz de fabricar bienes de alta calidad, competitivos internacionalmente, que satisfagan las demandas y necesidades de los consumidores y a la vez genere niveles crecientes de empleo que permitan un ascenso continuo en el nivel de vida de los Chiapanecos. En este momento, el mercado local muestra un fuerte contraste entre unas pocas empresas y sectores que compiten alrededor del mundo con éxito (café, miel, cacao, etc.) y otras que se han rezagado gravemente; tenemos un mercado divido en empresas ganadoras(Nestle) y perdedoras. La planta productiva tradicional típicamente carece de capacidad empresarial, con frecuencia padece de los problemas asociados a deudas viejas y en prácticamente todos los casos se caracterizan por ser familiar, el uso de tecnología anticuada e incompatible con el dinamismo del sector moderno de la economía.

La política de fomento económico debe abocarse a crear las condiciones necesarias para que prospere la planta productiva del estado. A diferencia de las estrategias empleadas en el pasado, que consistían esencialmente en proteger y subsidiar a las empresas sin hacerlas por ello productivas, la nueva política industrial debe concentrarse en el establecimiento de condiciones que favorezcan la creación y desarrollo de empresas eficientes y competitivas. La mejor política industrial es aquella que genera condiciones de equidad y competencia para la producción, no aquella que pretende identificar ganadores o que protege "campeones de la ineficiencia". La nueva política industrial debe consistir de acciones en múltiples frentes.

Desarrollo de las empresas. Debe facilitar y promover las condiciones óptimas para la actividad empresarial más que llevarlas a cabo directamente, es decir, debe crear condiciones para que se desarrollen las empresas y no sustituir la función empresarial o la de los mercados. Modificar el marco legal, promover un nuevo marco fiscal y vincularla a las instituciones de educación.

Movilidad de activos. Tiene que contribuir a hacer más fácil tanto la creación de empresas, como su terminación, cuando esto sea necesario, facilitando así la movilidad de los activos.

Inversiones. Debe hacer compatible una actitud de promoción a la inversión nacional y extranjera, con la vinculación de los mercados entre sí creando redes. (Esto va a requerir de un mercado de capitales funcional, así como de un sistema que facilite la interacción de capitales privados de riesgo).

Promoción de Empresas Integradoras. Se requiere promover la creación de integración de empresas que funjan como proveedoras unas de otras en zonas de relativamente poca densidad industrial para impulsar, de esta manera, el desarrollo de redes de proveedores de partes y componentes en el ámbito regional. Esta es la mejor manera de generar incentivos para el desarrollo de proveedores estatales y, a la vez, es la mecánica más natural para vincular la integración de la planta productiva nueva y tradicional con la moderna, grande y pujante.

El papel del gobierno

El gobierno debe jugar un papel fundamental en el proceso real de reestructuración de la economía. En el viraje en la política económica de los últimos lustros y en la redefinición de la actividad económica gubernamental se encuentran las bases de la transformación que experimenta el estado. Las reformas de estos años han adquirido una dinámica propia que rebasa el ámbito público. A medida que las reformas avancen, la responsabilidad de una transición exitosa se deberá transferir al ámbito privado: a las empresas, los empresarios y los trabajadores. La economía ha empezado a funcionar con las reglas que caracterizan a una economía abierta. Sin embargo, el que los gobiernos federal y estatal transformen su función de liderazgo no los exime de la responsabilidad de seguir estableciendo las condiciones para acelerar el desarrollo de la economía en su conjunto. Por el contrario, deben completar el proceso de la reforma económica emprendida. Mas allá de las actitudes de promoción, los ingredientes clave para el desarrollo industrial se encuentran en los siguientes factores:

Estabilidad económica. Sin niveles de inflación semejantes a los de nuestros principales socios comerciales, cualquier esfuerzo tendiente a favorecer la competitividad de la industria será inútil. A medida que la inflación continúe cediendo y la economía adquiera crecimiento, la política económica de estabilización le debe dar su lugar a un marco de políticas congruente con el objetivo de crecimiento con estabilidad de precios. La estabilidad macroeconómica es difícil de alcanzar para el estado, en cambio es fácil perder cuando se relaja la disciplina en el manejo de las políticas fiscal y monetaria.

Marco Legal. Es indispensable un marco legal que confiera una estructura formal a los cambios, brinde seguridad jurídica y proporcione credibilidad de largo plazo.

Política tecnológica. Si se aspira a competir con ventaja en los mercados locales, nacionales e internacionales es indispensable desarrollar una política tecnológica que incluya una eficiente y correcta adaptación de la tecnología, su asimilación y desarrollo, así como la institucionalización de la investigación e innovaciones tecnológicas que se vinculen estrechamente al proceso de reestructuración de la industria. Aun cuando el cambio tecnológico es decisión de cada empresa, es necesario que el gobierno actúe.

Infraestructura. En la medida que en que los mercados locales, nacionales e internacionales se han tornado decisivos en el desempeño de la industria del estado, los rezagos en materia de infraestructura y de los servicios que la acompañan se hacen más evidentes. La acción del gobierno en materia de infraestructura es indispensable.

Política educativa. Es urgente articular una política educativa que, orientada por criterios de productividad, resuelva los rezagos en materia de educación. La calidad educativa debe atacar varios frentes:

  • Nuevos integrantes.
  • Personas laboralmente activas.
  • Transformación de las instituciones educativas.

Financiamiento. Sin financiamiento difícilmente una empresa puede crearse, crecer, adquirir tecnología o invertir en su desarrollo. En los últimos años el crédito ha sido escaso sino es que inexistente y las empresas que han accedido a él lo han hecho en el exterior lo que ha exacerbado aún más la disparidad en el desempeño de sectores y empresas en la planta industrial nacional.

En conjunto, la política de fomento a la producción debe consistir en una efectiva coordinación de la acción gubernamental en diversos frentes. La clave de la política productiva no reside en crear de nueva cuenta subsidios o mecanismos de protección, sino en la promoción de condiciones apropiadas para el desarrollo de cadenas productivas eficientes y bien eslabonadas a partir de empresas nuevas y pujantes con una visión de desarrollo hacia adelante. En la era de la globalización el papel del gobierno es menos visible pero mucho más trascendente. De su éxito depende el que se creen y desarrollen nuevas empresas y que ello se traduzca en beneficios para la sociedad en su conjunto. El gobierno establece las reglas (y las hace cumplir) pero es la sociedad la que crece o se paraliza a partir de ellas.

 

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