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Una alternativa para la democracia
Hoy nos encontramos, en México y en Chiapas en una situación de recomposición histórica que podemos considerar como limite. Iniciamos el siglo XXI, con transiciones de orden político que tienen un carácter inédito y se han convertido en un parte aguas, que nos ubica en condiciones de realizar cambios de fondo en la sociedad. Históricamente con la revolución francesa cambia la conformación política de todo occidente, los ideales de LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD son los pilares de esa revolución. Posteriormente el planeta se divide en dos grandes corrientes políticas llamadas izquierda y derecha, o mejor dicho Socialismo y Capitalismo. En el comunismo se toma la IGUALDAD como el valor primordial por lo que la libertad es dejada de lado y se llega a sacrificar mucho en nombre de la equidad social. En el Capitalismo se toma como axioma a la LIBERTAD, lo que deja de lado a la igualdad, llegando frecuentemente a la exclusión social.
Entonces sabemos que los dos sistemas predominantes hasta hoy no son los ideales de libertad, equidad y de justicia, ya que ambos tienen desatinos. Desde nuestra perspectiva el marco histórico nos da una clara representación en la que se ve esto y se espera la llegada de una alternativa. En cada fase, la cultura política tiene fundamental importancia para la democracia, como su raíz y alimento, como su base y columna vertebral, favorable al proceso para su consecución. Se debe reafirmar que la democracia es un proceso sin término. Cada avance da lugar a nuevas situaciones, a nuevas restricciones y posibilidades.
En días recientes hemos sido testigos de un hecho sin precedentes en la historia política de nuestro país, partiendo de la iniciativa presidencial y con la discreta pero determinante participación de Pablo Salazar Mendiguchía, se logro reconocer la necesidad del dialogo y la tolerancia a pesar de las serias y marcadas diferencia ideológicas entre partidos, en un acuerdo logrado con un apretado margen invitando a la comunidad indígena representada hoy por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional al espacio mas representativo de la democracia nacional, la Cámara de Diputados, con el propósito de conocer algunos aspectos de la cosmovisión de los grupos originarios de nuestro estado de Chiapas relacionados con la ley de Derechos y Cultura Indígenas.
La cultura política le permite al sistema democrático regenerarse y reproducirse, extenderse y defenderse. La cultura política de la democracia supone y requiere actores sociales, prácticas políticas, soluciones institucionales de naturaleza democrática; la tolerancia de las diferencias y las divergencias; supone la aceptación de la legitimidad de los conflictos y la necesidad de procedimientos legales para dirimirlos; obligar a buscar instrumentos y mecanismos de diálogo, negociación y concertación.
Por ello sugerimos algunas propuestas desde las que se puede intentar cambiar algo. Esas pautas deben ser totalmente consensuadas, ya que la idea es que entre todos, los chiapanecos y aquellos no nativos pero con interés genuino, construyamos los ideales a seguir y no que algún grupo determinado que crea tiene la verdad, imponga sus convicciones a otro:
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CAMBIO DE CONCIENCIA: Este es el eje sobre el que gira la propuesta y es fundamental para lograr el cambio. Cuando hablamos de cambio de conciencia nos referimos ante todo a educar a las grandes masas populares. Retomando a Paulo Freire, podemos decir que la educación es la única arma que tenemos para luchar, es lo único que nos dará una verdadera libertad. Sin embargo la educación que hoy vivimos tiene como futuro mediato la eficiencia de los alumnos con el fin de programarlos mecánicamente para cumplir funciones economicistas (que son muy diferentes de las económicas) es lo que Freire llamó la Domesticación.La educación debe ser un medio para que la persona reciba una formación adecuada que le permita la libre ejecución de sus derechos, de sus ideas, y debe ser fundamentalmente un proceso en el cual el educando es un sujeto activo que tiene mucho para aprender y enseñar; esto difiere de nuestra realidad, donde se considera al educando como un mero receptor vacío y pasivo, al cual hay que rellenar de conocimientos. Es hora de que nos demos cuenta que la gente no se vende ni se compra, mejor es que formemos personas inteligentes, críticos, ideales pero también realistas, personas de las cuales estemos seguros que contaran con la suficiente gama de conocimientos que permitan la correcta guía de la comunidad. Pero estos deseos deben estar acompañados con el esfuerzo de personas interesadas en tener abierta su cabeza al ingreso de actitudes y aptitudes, a los conocimientos liberadores.PAZ: Partimos de la base que el valor de la vida de cada ser humano es imprescindible, es obvio que no proponemos un cambio por medio de una revolución armada. Distinta es nuestra posición de aquellos que sostienen que para que se produzca un cambio histórico es necesario la guerra. Desde nuestra perspectiva todo ser humano vale, sea cual fuere su postura ideológica. El hecho de la guerra supone la imposición de cierto ideal, nosotros no creemos que sea lo correcto. Lo apropiado es llegar a producir el cambio a través del dialogo y consenso de las diferentes posturas. Nuestra oferta se funda en el deseo y la capacidad de EVOLUCIÓN del ser humano a través de una constante mejora en sus capacidades, rechazando por completo las posibilidades de una REVOLUCIÓN.TRANFORMACIÓN DE LA ECONOMÍA: Los dos sistemas arriba mencionados toman como base de su desarrollo la acumulación de capital, a cualquier costo, sin importar sacrificar hombres o naturaleza. Se diferencian en la forma de distribución de ese capital. En nuestro país, sabemos, esa distribución es extremadamente desigual. Para nosotros es necesario que la economía este al servicio de hombre, que la acumulación de capital, sea un medio para lograr un desarrollo con equidad y no un fin en si mismo. Por otro lado, teniendo un estado tan rico, es inconcebible la desnutrición, la falta de alimentación, que sea necesario repartir entre los mas pobres migajas. No se puede aceptar que en México, mientras algunos posean varios miles de millones de dólares, otros no tenga un techo donde vivir. La economía debe apuntar a lo social. Las cifras que nos presenta el gobierno dan como resultado un crecimiento sostenido de la economía, en teoría el plan es muy eficaz. Pero, ¿A donde va a parar tod o ese crecimiento económico? Es obvio que al pueblo no. Es por ello que apostamos a la humanización de la economía.FOMENTAR LA INDEPENDENCIA DE PODERES: Esta división de poderes es la que nuestra Constitución señala literalmente. En la practica vemos que los Poderes, Legislativo y Judicial son sectores del poder sometidos a muy diversos intereses. ¿Es esta la base de justicia que nos hará confiables ante los ojos de nuestra posteridad e incluso ante nuestros ojos? No, debemos luchar por el cumplimiento de las funciones especificas de cada poder. También nos parece útil destacar que frecuentemente por interposición de los intereses partidarios se produce una negociación de poderes y debates, de leyes e intercambio de mandatos que no hacen mas que condimentar la inoperancia con la que se maneja el sistema de poderes.LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN: En los últimos años, y aun más recientemente, la corrupción ha sido el común denominador de los cargos públicos y políticos. La clase política frecuentemente abusa del ejercicio del poder en el sentido de entender las situaciones institucionales como propias. Es por ello que es un compromiso social denunciar a aquellas personas e instituciones, principalmente las que tienen asignadas funciones publicas en nombre del pueblo, con el fin de lograr una conciencia respectiva y precursora de una sociedad equilibrada. Esta situación, la de la denuncia, no implica caer en un canibalismo desmedido, pero sostiene la teoría de que la corrección de unos pocos implica el bien de muchos. Es en definitiva, la conformación de un criterio plural en busca del bien social.
DERECHO A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN: Esto es un concepto fundamental, el que permite la denuncia de las situaciones que corrompen el desarrollo armonioso de la vida democrática. También permite y, a la vez fomenta, la publicación de las ideas, que son puntales para el desarrollo. Hay que convenir que las ideas son el factor fundamental de un pueblo que debe querer pensar. Que debe tener dignidad para rechazar los aspectos de ignorancia que pretenden implantarle grupos de poder, que debe tener la capacidad de critica madura. Sin embargo es necesario superar y no temer a la clase de terrorismo mediático que hoy nos gobierna; hay que superarlo con valor y con hechos concretos, a fin de que las palabras no se las lleve el viento y los actos maliciosos queden plasmados. Es así como el derecho a la libertad de expresión nos permite ser libres, porque un hombre sin palabras es esclavo de sus intenciones.
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EL VOTO COMO TERMÓMETRO DE LA DEMOCRACIA: A pesar de que, como ya dijimos, la democracia no es solo emitir un voto en las elecciones, sino que implica participación permanente en el cotidiano acontecer social; creemos que si el pueblo cuenta con buena formación y conciencia cívica el voto debe ser el arma para castigar al gobierno deshonroso y un premio al gobierno justo. El ejercicio del voto pensado es la manera de justificar las buenas actitudes y acciones de los gobernantes, y justamente por ello debe ser meditado y ejecutado a conciencia. Se debe procurar cambiar la actitud que predomina frente a las elecciones, ya que hoy, votar no es una obligación, sino un derecho ciudadano para la conformación del gobierno. Es el voto, en definitiva, una de las causas que puede tener como consecuencia la formación de una vida y un estado digno de pertenecer a los chiapanecos.
Que hacer
Se pueden organizar grupos comunitarios de discusión, que también debatan sobre nuestra realidad, por ejemplo que se discutan las leyes de educación o que se evalúe la situación social. También pueden organizarse eventos culturales y talleres sobre diferentes temas (liberalismo, desarrollo rural, representatividad de los políticos, etc.) y abrirlos a la comunidad; otra cosa que es importante es educar y formar a la gente necesitada y estimular a la que no le interesa el saber. Conocer nuestros derechos y obligaciones es fundamental para que nadie nos pueda obligar a actuar en contra de la ley, ya que en este momento muy poca gente conoce sus derechos y obligaciones. Se debe de convencer la sociedad de que el acceso al trabajo es un derecho y una obligación para gozar de los privilegios a que nos hagamos merecedores. Si todo el pueblo se une las cosas van a cambiar. Nos debemos agrupar, hoy en una sociedad individualista como la nuestra, agruparnos es ya un acto alternativo, pero no negando al individuo como tal, sino aceptándolo en la diferencia. Tenemos que aprovechar el fenómeno mediático donde se nos brinde la posibilidad de discutir diferentes temáticas que para la sociedad son inexistentes. ¿En cuantas escuelas de nuestro país se aprende lo que es la organización social?. Debemos aprovechar cada lugar posible e intentar generar en cada persona la discusión constructiva del sistema, es decir fomentar la rigidez institucional y promover estructuras mas flexibles. Esta discusión debe empezar en las instituciones más pequeñas de la sociedad, es decir la familia y grupo de amigos, para que el cambio no sea efímero, sino promisorio de una nueva sociedad.
Para concluir, estoy seguro de que la DEMOCRACIA necesita de todos los Mexicanos, quienes debemos preguntarnos que costos estamos decididos a pagar y que estamos decididos a hacer para reforzarla. La democracia es un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento político, económico, social y cultural del pueblo, adicionalmente a la estructura jurídica. La democracia es libertad, es solidaridad, es una voluntad moral y un sistema político, económico y social. La democracia es el reforzamiento de la cultura y del arte, es acción y responsabilidad, es justicia y equidad.
Solo así entendemos que la democracia es, simple y llanamente, lo que tantas veces se ha dicho, el gobierno real del pueblo, por, para, y hacia el pueblo. La democracia es el baluarte, el estandarte y el faro de nuestros padres, nuestro hermanos, nuestros hijos, de nuestros compatriotas, de nosotros mismos, de nuestra dignidad humana.
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