|
Las tareas de condoleezza Rice
"El valor es el arte de tener miedo sin que la gente lo advierta”
Tras la dimisión de Colin Powell la nueva Secretaria de Estado estadounidense, personifica un cambio en la política exterior de Bush. Los analistas políticos de todo el mundo coinciden en señalar que la derecha norteamericana se ha radicalizado ya. Colin Powell fue una esperanza, fue un sueño y tal vez el primer presidente de color que podía haber tenido EEUU. Fue un hombre eficaz en la guerra, tenía una popularidad enorme y creyeron que él iba a llevar la política de acuerdo a los grupos de poder más radicales, pero Powell poco a poco comprendió que no podía ser. El prestigio que tenía entre los militares hacía que se escuchase su voz. Fue el que atemperó muchas decisiones terribles, pero los duros le hicieron la vida imposible, por eso no repite en la segunda administración Bush. Ahora Condoleezza Rice, ¿qué límites tiene? Ninguno, porque es el último mandato de Bush, tiene la mayoría en el Congreso y en el Senado, y además en los dos próximos años van a nombrar a la mitad de los magistrados de la Suprema Corte de Justicia de esa nación, que son vitalicios. Maquiavelo es el gran instrumento para entender a Condoleezza Rice: puede cometer los errores que quiera, con tal de que tenga éxito.
Condoleezza Rice, tiene 50 años, es una mujer soltera, una persona socialmente resentida que jamás quiso participar ni ayudar siquiera con un artículo a ningún movimiento pro igualdad de las razas, derechos humanos o feminista. Considera que todo lo ha conseguido por la fuerza de sus actos y por méritos propios. Es una gran pianista, que domina el ruso y dice que los negros siguen siendo pobres porque son flojos. ¡Esto es una declaración de Condoleezza Rice! Es fundamentalista en la línea de Bush y se ha convertido en su profesora particular de historia universal. Y esto ha creado una adicción insustituible porque se lo explica todo en palabras que él entiende y le cuenta las cosas de manera que él se cree que son suyas. Es inteligentísima, inflexible y tiene el sentido de la superioridad calvinista. El planteamiento de ella es calvinista: todo se consigue con el esfuerzo, cuanto más dinero mejor, cuanto más éxito mejor. El origen del capitalismo está en el protestantismo calvinista, que considera que aquellos a los que les va bien es que Dios está con ellos.
Los mejores apoyos de la funcionaria son las grandes corporaciones hegemónicas, que incluye la industria del automóvil, del petróleo y de la aeronáutica. Y junto a ellos están los judíos fundamentalistas, que por primera vez en la historia se han aliado a los cristianos protestantes fundamentalistas.
Así que la alianza entre judíos y protestantes fundamentalistas, junto con los grupos de poder republicanos hacen una alianza tremenda. Hay una fraternidad detrás de todo, porque muchas de las cosas que están sucediendo estaban ya diseñadas antes de que Bush ganara las elecciones, por eso necesitaron el desastre de Nueva York. El 11 de Septiembre se esperaba y presentía aunque no sabían cómo iba a ser de grande.
La actual línea política norteamericana, congruente con la doctrina Monroe, es el control de Latinoamérica vinculando más nuestras monedas al dólar, extendiendo la idea de que la Asociación de Libre Comercio en las Americas sea o no firmada como un pacto continental. El problema para los norteamericanos es que China ha encontrado en nuestro continente un mercado fabuloso y le ha abierto a los países latinoamericanos la posibilidad de exportar a Asia una gran cantidad de bienes y servicios. Por eso ahora en Norteamérica no mencionan a China, porque se les está colando por la puerta de atrás y ven el peligro. Por otro lado en Europa promueven un reencuentro con la Unión Europea porque se necesitan mutuamente, pero el problema aquí está en cercar a Rusia que ha vuelto a la dureza y al control estilo KGB. No olvidemos que los rusos son el país más grande de la tierra, con unas reservas inconmensurables en Siberia. EEUU intentará crear un nuevo telón de acero en la zona de las repúblicas asiáticas, de Ucrania y Polonia. Fortalece Turquía para que entre a la Unión Europea. En Oriente Medio desean controlar a Irán para proteger los vastos recursos petroleros que están en Uzbekistán, Turkmenistán, Kazajstán ante la aparentemente inevitable revolución con cortes fundamentalistas que se va a dar en Arabia Saudita. Se unirán a China, con la que van a establecer cantidad de contratos y convenios, y falta por ver qué pasará con India, una potencia de mil doscientos millones de habitantes con una formación enorme y que posee la mayor proporción de cerebros electrónicos y personas capacitadas con educación académica.
Todo indica que la experiencia en Irak ha sido muy grave y no saben ya cómo salir de ahí. Ahora pretenden desestabilizar a Siria, porque entonces con Irak, Siria, Israel y Turquía como amigos tienen ahí un gran bastión y no necesitan a Irán. El problema va a ser Arabia Saudita. Y mientras siga Israel, dictando la política de Norteamérica, hay bien poco por hacer. No es que EEUU influya en Israel, es que Israel influye en el gobierno norteamericano.
Lo lógico sería esperar que la reciente visita a México de la señora Rice, hubiera propiciado un acercamiento a la solución de los problemas bilaterales más relevantes entre México y Estados Unidos, en particular los que se refieren a nuestros trabajadores en aquel país. No obstante, también es cierto que siete horas son pocas para encontrar soluciones definitivas a nuestras inquietudes; sin embargo, esas siete horas tienen un significado muy especial tratándose de la representante de un país extremadamente estratégico en la vida del mundo, y en particular porque será muy difícil que este tipo de encuentros sean frecuentes.
Con todo, se entiende que la señora Rice, además de algún mensaje especial, también trajo al presidente Fox lo que podría ser la agenda de trabajo en la cumbre entre los gobernantes de México, Estados Unidos y Canadá, que tendrá lugar en Waco, Texas, el próximo 23 de marzo. Esta visita sirvió para que ambos gobiernos hicieran un breve repaso de aquellos temas que a los dos países importan, sin olvidar, por supuesto, que la secretaria de Estado influirá de forma relevante en las decisiones que tome el presidente George W. Bush respecto de su relación con México. Ante las firmes críticas sobre algunas posiciones del gobierno de EU, formuladas por el mandatario mexicano hace unos días, Condoleeza se mostró conciliadora, sin dejar por ello de defender la política de su gobierno de llevar a cabo certificaciones sobre la conducta de los demás países; en este caso, en lo referente a los derechos humanos. Rice alegó que ello es resultado de una obligación legal que tiene que cumplir el Ejecutivo estadounidense con su Legislativo.
México no desconoce este hecho y su reclamo se basa en la petición de que se derogue ese requisito legal que tiene un tono intervencionista para muchos países. Las relaciones entre naciones soberanas deben regirse por la reciprocidad y la congruencia, y es bien sabido que Estados Unidos se muestra reacio a que se le juzgue, en el ámbito internacional, por muchas de sus actividades que afectan intereses de otras naciones. Por ello sus evaluaciones no solicitadas se convierten en una especie de autocomplacencia, al mismo tiempo que injerencistas, lo cual no puede ser aceptado por ningún país soberano. No obstante, como despedida la señora Condoleezza Rice dijo de forma diplomática que México ha sido un gran aliado de su país en la lucha contra plagas como las de narcotráfico y el terrorismo.
Por lo mismo, el gobierno mexicano ha estado atento a las conclusiones que se obtuvieron luego de llevarse a cabo la Cumbre sobre Democracia, Terrorismo y Seguridad, concluida recientemente en España, donde se analizaron todas las aristas del problema y las formas de enfrentarlo de una manera multilateral y no militarmente. México y Estados Unidos comparten una frontera enorme, difícil, abierta, donde hay problemas de seguridad que no sólo deben resolverse con presencia militar o policíaca, sino con acciones de tipo social y económico, pero sobre todo con un buen entendimiento entre los gobiernos de los dos países que, a fin de cuentas, son vecinos y socios. Además, Rice expresó su preocupación por las condiciones actuales de Colombia y Bolivia, y no desaprovechó la oportunidad para remarcar que, según los estándares estadounidenses, Venezuela y Cuba no son considerados países democráticos. También mostró su inquietud por el voto mexicano en la próxima reunión de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en la que nuevamente se emitirá un reporte sobre Cuba.
A la vista de que en estos momentos es una de las mujeres más conocidas del planeta, además de una de las mas poderosas Sin embargo, sus amigos insisten en que esa imagen de dureza y conveniencia es errónea y que, en realidad, se trata de una de las personas más alegres y despreocupadas que se puedan conocer. Tal y como subraya la propia Rice, “soy una persona religiosa de verdad y no creo que me hayan puesto en este mundo para ser poco cordial, así que me veo como alguien permanentemente optimista ante todo”. Esperamos que no dé su visto bueno a más invasiones ni más bombardeos de otros países (si hace falta un cambio de régimen, que se haga por medio de procesos internos más refinados, no mediante bombardeos masivos), pero resulta imposible no reconocer el hecho de que, viniendo de donde viene y siendo una mujer, parte de una minoría racial y soltera, haya sido capaz de convertirse en una de las más poderosas del mundo de nuestros días en una sociedad tan cerrada.
|