d

 

El hambre en el mundo: problema de distribución, no de producción

"Cuando nací, en 1914, la población mundial era de 1,600 millones de personas. Hoy asciende a 6,000 millones y en el 2025 serán 8,300 millones. Pero yo afirmo: el mundo puede producir los alimentos que se necesitarán y puede hacerlo sobre una base sustentable"

Norman Borlaug.

Con toda seguridad el próximo milenio aún habrá suficientes alimentos para toda la humanidad, según pronosticó de manera contundente, recientemente en entrevista a la Agencia Alemana de Prensa (DPA) el premio Nóbel de la Paz 1970, Norman Borlaug, incansable investigador de temas agrícolas, que desde hace décadas reside en México.

En la década de los años sesenta el Dr. Borlaug ayudó a países como México, India, Bangla Desh, China o Pakistán a triplicar sus cosechas de cereales mediante el desarrollo de especies de alto rendimiento y mejores métodos de producción, crédito y asistencia técnica. Todo esto es considerado como el paquete tecnológico. Sus logros en la lucha contra el hambre le merecieron el Nóbel.

El hambre en el mundo no es problema de "producción" de alimentos, sino de "distribución" de la riqueza entre su población, por ejemplo solamente en el territorio mexicano, la población creció durante las ultimas décadas, de 22 a 98 millones de habitantes, dos veces mas que la población mundial, que aumento 2.3%. La concentración de gente en las ciudades se ha multiplicado 8 veces en los últimos 50 años, las ciudades mas habitadas son Guadalajara y el Distrito Federal.

En los años recientes México ha sido afectado por la constante explosión demográfica, caída de salarios y la perdida del poder adquisitivo. Los anteriores gobiernos federales aseguraron un exitoso cierre en cuanto a cifras macroeconómicas; sin embargo no sostuvieron mucha relación entre la política social y económica. La respuesta gubernamental ha sido lenta y los recursos destinados a resolver los crecientes problemas de desigualdad étnica, social, de ingresos y los recursos destinados a resolver estos problemas son escasos.

A sus 85 años, Borlaug continua trabajando en la búsqueda permanente de solución a los problemas de hambruna que enfrentan países de América, Europa, Asia, Oceanía y África. No sólo asesora al Centro de Investigaciones para el Mejoramiento del Maíz y el Trigo, también es profesor invitado de la Universidad A&M de Texas, adicionalmente cada año viaja durante meses por los cinco continentes. Maestro de muchas generaciones de técnicos e investigadores, su opinión es ya un requisito en el análisis de rendimientos y productividades

Ya sea en Ghana, en las Filipinas o Gran Bretaña, Borlaug -incluido recientemente por la revista Time en la lista de las cien personas más influyentes del siglo XX-tiene fama de gran conversador.

Este agrónomo nacido en el estado norteamericano de Iowa es considerado el padre de la "revolución verde".La clave del incremento de la generación de alimentos es para Borlaug fundamentalmente mejorar la productividad, puesto que en su opinión ya casi no existen superficies cultivables adicionales.

Hace más de 40 años el investigador desarrolló en su patria adoptiva el llamado "trigo de los mexicanos", una especie particularmente rendidora, que con el correr de los años comenzó a ser plantada también en otros continentes.

En lo que Borlaug denomina "una administración integrada de los cereales" figura, además del uso de una especie adecuada, un abanico de medidas, como la correcta planificación de los tiempos, el uso coordinado de fertilizantes e insecticidas, la adecuada concentración de los cultivos y la escarda.

Borlaug se inclina por el uso de tecnología genética. Nuevas especies resistentes a las pestes podrían reducir el requerimiento de pesticidas en la agricultura y con ello los costos.

Con el aumento del rendimiento de las superficies disponibles actualmente, se podría proteger a la naturaleza de otros ataques, afirma. El premio Nóbel reniega de los ecologistas "extremistas" que se oponen al uso de pesticidas o fertilizantes artificiales.

Para Borlaug, el abastecimiento de alimentos mejoró de manera considerable en los últimos 50 años. Ya no existen las hambrunas en países como India, Pakistán, China o Indonesia. Sin embargo, no niega el problema del hambre.

En el mundo actual hay unos 700 a 800 millones de personas que necesitan más alimentos para fortalecer sus cuerpos, trabajar de manera efectiva, no sufrir hambre, pero éste es un problema de pobreza, de distribución. Esta situación es evidente en especial en México, Brasil, Nigeria, India y muchos países altamente poblados, donde hay enormes almacenes de cereales, estatales y privados, pero millones de personas padecen hambre porque no tienen dinero para comprar algo que comer.

Reflexión

Para Pablo Salazar Mendiguchía, próximo Gobernador de Chiapas a partir del 8 de Diciembre de este año, el hambre y la desnutrición serán solo algunos de los retos de grandes dimensiones a abordar. Las necesidades se plantean de manera creciente y los recursos son bastante limitados. Será fundamental aplicar un plan de gobierno que enfatice en la generación de empleos, que otorgue una mayor calidad de vida y promueva un modelo de Desarrollo Humano Sustentable, cuya misión puede deberá ser definida como la ampliación de las opciones y capacidades de las personas a través de la formación de capital social para suplir, de la manera más equitativa posible, las necesidades de las generaciones actuales, sin comprometer las necesidades de las generaciones futuras.

Las desigualdades sociales no son algo que solamente podamos resolver por medio de la ciencia, ni solo es responsabilidad de científicos. Tienen que ser resueltas también por administradores públicos, economistas y políticos".

 

<<anterior

unach
ir al índice
Imprimir
ir arriba

 

Hosted by www.Geocities.ws

1