El capital social en el desarrollo

La fortuna de los tres hombres más ricos del mundo es mayor que la suma del Producto Interno Bruto de los habitantes de los 48 países más pobres del mundo. Así mismo, el capital de los 225 hombres más ricos del mundo es equivalente al ingreso de los 2 mil 500 millones de habitantes con menos posibilidades. Por si fuera poco, más de 2 mil millones de personas sufren de anemia, de los cuales, el 2.75 %, es decir, 55 millones viven en países industrializados. ¿A donde vamos?

El modelo convencional de desarrollo está en entredicho. Aunque el fin del comunismo significó en la mente de muchos la victoria de la economía de mercado y de la democracia liberal, se hace cada vez más claro que la forma en que pensábamos acerca del desarrollo ya no es adecuada. No hay espacio para el tradicionalismo. El presente está caracterizado por una triple crisis que repercute en la práctica del desarrollo. La primera es la crisis del Estado, una institución que ha perdido mucha autoridad y en la cual, en muchos países ya no se confía. La segunda es la crisis del Mercado. Ayudando a acelerar la explotación de los escasos recursos naturales, proveyendo incentivos para socavar los sistemas de buen gobierno y colocando el principio de "lograr precios justos"; entre otras consideraciones, el mercado está creando incertidumbre en la mente de la gente y corre el riesgo de perder gran parte del apoyo con que usualmente ha contado. La tercera crisis es la de la Ciencia. Siendo demasiado exclusiva y estando inadecuadamente a tono con las necesidades, como la conservación de la diversidad, la ciencia, aunque no deja de ser importante, es percibida como problemática.

Esta triple crisis llama a una redefinición del desarrollo que tome en consideración las lecciones del pasado. Esta nueva perspectiva deberá hacer énfasis en el valor de la diversidad biológica e institucional, tomar en consideración la historia y la tradición, esta última no como un obstáculo sino como un activo potencial.

Finalmente, esta perspectiva deberá realzar el papel que el capital social juega en el desarrollo.

El Desarrollo Humano Sustentable añade a la agenda del desarrollo la necesidad de prestar especial atención al capital social, es decir, a las formas voluntarias de regulación social. La ampliación de las capacidades de las personas tiene sentido sólo si se combina con una mayor disposición de las personas de comprometerse a subordinar algunas de sus ambiciones para facilitar el logro de las aspiraciones de otras personas, tanto de generaciones presentes como futuras. Con el trasfondo de los actuales retos globales, el ser humano debe ser alentado a invertir en las relaciones de colaboración con los demás y a fomentar nuevos mecanismos de control que derivan de sus propias iniciativas y no de lejanas fuentes oficiales. El Desarrollo Humano Sostenible, por lo tanto, puede ser definido como la ampliación de las opciones y capacidades de las personas a través de la formación de capital social para suplir, de la manera más equitativa posible, las necesidades de las generaciones actuales, sin comprometer las necesidades de las generaciones futuras.

Para que los proyectos sean efectivos cuando justifican la viabilidad de las opciones de desarrollo, deben tomar en cuenta un conjunto de factores. Primero, las ideas y las innovaciones deben originarse localmente y las personas, que es a quienes estos asuntos se refieren, deben controlar el proceso experimental. Es solamente a través de este dominio que las lecciones del aprendizaje social pueden ser traducidas a nuevas formas de capital social. Segundo, los proyectos deben ser abiertos y participativos de manera tal que provean iguales oportunidades de aprendizaje a todos los involucrados. Tercero, el diseño de los proyectos debe incluir mecanismos flexibles que estimulen la inspiración y además deben ser generadores de cambios. Cuarto, deben tener un horizonte a largo plazo para dar cabida al aprendizaje acumulativo e iterativo. Finalmente, deben de contribuir al desarrollo institucional, definido en forma amplia como la formación de nuevas rutinas y hábitos.

Las nuevas realidades son reflejadas en el discurso contemporáneo sobre el desarrollo. Este es mucho menos certero de lo que solía ser, porque sus resultados han quedado muy por debajo de las expectativas. La perspectiva convencional sobre el desarrollo es lineal. Asume que existe una sola ruta que es seguida por todos los países. El reto para aquellos que se encuentran rezagados en esta ruta consiste en "alcanzar" a los demás. Se infiere que el acercamiento más apropiado al desarrollo consiste en imitar a aquellos que llevan la delantera. Las transferencias de capital y de tecnología son los medios para lograr esta meta. Como toda la atención está fijada en la experiencia de los demás, los países en vías de desarrollo son alentados a abandonar su tradición. Esto último constituye un obstáculo que debe ser superado.

Finalmente, hay que destacar que la inversión en capital físico es básica para el progreso. Las estructuras establecidas por las inversiones de dicho capital generan el desarrollo. El factor humano es generalmente relegado a una posición periférica; la perspectiva de cambio es típicamente de corto plazo.

Las perspectivas alternativas reconocen la diversidad: la posibilidad de que puedan existir muchas rutas paralelas de desarrollo. En un nivel sustantivo, aunque exista un acuerdo referente a las metas a largo plazo del desarrollo, los países tienen la posibilidad de encontrar diferentes rutas para llegar ahí. Este enfoque premia la habilidad de innovar en lugar de imitar. Las innovaciones no surgen de la nada sino que típicamente se derivan de la experiencia previa de alguien. La tradición, por tanto, no constituye un pasivo sino un activo. Desde esta perspectiva, el aprender del pasado ocupa un lugar importante. Los escenarios alternativos también colocan a lo humano en un nivel central y por lo tanto priorizan el desarrollo humano, la educación y el fortalecimiento institucional que produce una mayor disposición y capacidad para el trabajo en conjunto. El cúmulo de capital sobre el cual descansa el desarrollo es primeramente social, no físico.

Existen tres trampas potenciales que deberían ser evitadas:

La primera podría ser llamada "populismo del desarrollo". El desarrollo es un concepto que evoca imágenes de poder. Este habla a las aspiraciones de la gente, en el mundo entero, a una vida con significado y dignidad. Se dirige al deseo de reformas sociales, económicas y políticas que mueven a pueblos en las zonas geográficas más disímiles. La segunda trampa es la de asumir que el desarrollo puede ser mecanizado socialmente, y que los objetivos del desarrollo pueden ser empaquetados a voluntad dentro de los parámetros de proyectos específicos. Así como la meta del desarrollo de los recursos humanos ha sido muchas veces interpretada como que simplemente significa una expansión en el número de escuelas y hospitales, existe el riesgo de que el Desarrollo Humano Sustentable, en las manos de profesionales del desarrollo con mentalidad técnica, quede reducido a otro simple ejercicio de ingeniería social. Las tecnicidades del diseño de proyectos deben estar subordinadas a otros importantes objetivos; especialmente a cómo sus beneficiarios potenciales se relacionan con la actividad y a cómo puede ser asegurado su involucramiento y cooperación. La tercera trampa se relaciona con el reclamo de la autoría del concepto sin darse cuenta de que su propia naturaleza implica que este debe ser compartido por todos

Si se evitan estas trampas, las fronteras del pensamiento y la práctica del desarrollo pueden ser ampliadas, la dependencia de las opciones convencionales podría ser reducida, y el desarrollo podría apoyarse sobre la fortaleza del conocimiento y los valores locales. Un conjunto de oportunidades en las cuales esta estrategia puede ser efectiva es la plataforma global constituida por las conferencias internacionales.


Corolario

Chiapas es actualmente en el contexto nacional, una entidad de importancia estratégica por su ubicación geopolítica, por la riqueza, y diversidad de recursos naturales, por su cuantiosa aportación de recursos energéticos y por el potencial de desarrollo que nuestra sociedad seguramente alcanzará en un futuro venidero.

Los chiapanecos atravesamos por un delicado periodo de recomposición social y de definición del futuro. No aceptamos la injusticia social en que viven los indígenas, campesinos y habitantes del medio urbano, sin embargo, rechazamos la violencia como fórmula para alcanzar soluciones duraderas. La opción chiapaneca para alcanzar el Desarrollo Humano Sustentable y la paz anhelada por todos se encuentra inmersa en la posibilidad de articular una estrategia integral que atienda el punto de origen y destino de los conflictos económicos, políticos y sociales.

Esta estrategia deberá fomentar, en el plano político acciones de democracia, fortalecimiento municipal y del federalismo, enriquecer los procesos legislativos y desarrollar el equilibrio de poderes. En lo social, ofrecer igualdad de oportunidades de desarrollo partiendo de un principio de justa disponibilidad de educación, salud, vivienda, atención especial a grupos vulnerables y un empleo digno. En lo referente a los procesos productivos es importante que promuevan la incorporación de paquetes tecnológicos, créditos a productores, capacitación y asistencia técnica, todo esto evidentemente a través de actividades que sean amables con los recursos naturales y permitan que estos puedan regenerarse de manera permanente. Los grupos locales deberán ser tomados en cuenta como tales en la integración de proyectos, sin perder de vista que nos encontramos inmersos en un mundo globalizado. Las acciones de gobierno deberán respetar el principio de autodeterminación, permitiendo el que los intereses locales sean armónicos con los estatales y nacionales.

En síntesis, esta tarea requiere de mejores gobiernos, partidos políticos más comprometidos y ciudadanos más conscientes de nuestra realidad, de nuestra responsabilidad y del alto potencial de autogestión subyacente en cada uno.

 

<<anterior

unach
ir al índice
Imprimir
ir arriba

 

Hosted by www.Geocities.ws

1