|
La crisis mundial del petróleo
El liderazgo no es un rango. privilegios, títulos o dinero: es responsabilidad.
A mediados de los 70, el capitalismo entró en un nuevo período de crisis, que marcó su agotamiento, y que con sus altibajos ha llegado hasta nuestros días. Los escépticos dirán que en ese período de tiempo el sistema ha tenido épocas doradas y que la crisis actual no tiene nada que ver con aquella. Nada más lejos de la realidad. Lo que los economistas llaman "globalización" es en gran parte la expresión de esta crisis. El predominio del capital financiero no es otra cosa que el reflejo del estancamiento de las fuerzas productivas. La necesidad del capital de reproducirse indefinidamente llevó al capitalismo a provocar una gigantesca burbuja especulativa, basada en la creación de montañas de capitales virtuales que no reflejaban el decremento de la producción mundial.
Como en 1975, en los últimos 48 meses el precio del crudo se ha triplicado. Sin embargo el alza no está causada por el aumento de la demanda, sino por la reducción de la producción. Consecuencia de de la crisis asiática de 1997, momento en el que el precio del barril cayó por debajo de los 10 dólares fue el cierre de muchos pozos y refinerías, considerados "no rentables". Para la OPEP, la disminución de su capacidad productora representó la pérdida de un millón de barriles diarios, a lo que hubo que añadir el derrumbe de la capacidad rusa. Sin embargo, la recuperación de los precios a principios de 1999 no estuvo acompañada por nuevas inversiones, ni volvieron a abrirse los pozos y las refinerías cerradas. El aumento de la demanda se compensó, no con la recuperación de la producción, sino con la venta de reservas, lo que permitió a las multinacionales obtener fabulosos beneficios, vendiendo el crudo a un precio entre 20 y 25 dólares, que habían comprado a 10 dólares.
En la actualidad, salvo Arabia Saudita, los países de la OPEP se encuentran al máximo de su capacidad extractora. Las reservas se encuentran en sus niveles más bajos de los últimos veinte años. Además de la falta de inversiones, la capacidad productiva de los países productores ha ido decayendo, fruto de la falta de descubrimientos de nuevos yacimientos. La relación entre las reservas mundiales conocidas y la producción disminuye desde 1979. Por cada nuevo barril que se descubre, se consumen cuatro. En el último período sólo ha habido dos descubrimientos de importancia: los yacimientos del Mar Caspio y Cantarel en el Golfo de México. En estos últimos años las grandes multinacionales del petróleo se han dedicado a aumentar sus reservas a costa de comprar otras empresas (Repsol, por ejemplo, compró YPF de Argentina). En este proceso se ha destruido una buena parte de la capacidad de producción y refinamiento, para reducir los costos. ¿Por qué la OPEP es partidaria del aumento de los precios del petróleo? No hay que olvidar que los países productores utilizan la venta del crudo para pagar su deuda. Entre los 11 países que la componen acumulan una deuda de 360.000 millones de dólares, es decir, el 40% del PIB conjunto. El ejemplo de Venezuela, que en la actualidad atraviesa la peor recesión de su historia, revela cual es la verdadera situación.
El enfrentamiento entre los países industrializados y la OPEP no se ha hecho esperar. Los primeros reclaman un aumento de la producción para que baje el precio (sin que eso afecte los beneficios de las multinacionales). Sin embargo sólo Arabia Saudita está en condiciones de poder cumplir estas exigencias. Son conscientes de que provocar un descenso del consumo provocaría una nueva recesión y el derrumbe generalizado de las Bolsas. Por su parte, la OPEP reclama que los países industrializados reduzcan los impuestos que gravan el precio de los combustibles, es decir, que reduzcan su parte del león de la renta petrolera. La misma OPEP está dividida entre "halcones" y "palomas" frente a las presiones imperialistas. Mientras Irán, Nigeria, Libia y Venezuela reclaman que una parte de los beneficios recaigan sobre sus países, Arabia Saudita y los emiratos del Golfo defienden hacer concesiones para evitar mayores enfrentamientos.
A partir de 1973 en que se da la crisis energética, Estados Unidos plantea una estrategia para contar con reservas de petróleo y energéticas en general en todo el continente americano. Ya desde entonces se empieza a trazar la estrategia de integración energética continental en América. Sin embargo, desde mi punto de vista, los recursos petroleros con los que cuenta todo el continente son insuficientes abastecer a largo plazo el alto consumo de energía de los Estados Unidos, por ejemplo en petróleo sus reservas probadas les durarán apenas diez años. Según estadísticas de British Petroleum (datos para 2001) los Estados Unidos cuentan con el 2.9% de las reservas del mundo, esto equivale a 30 mil millones de barriles, México cuenta con reservas de 26.9 mil millones de barriles, Canadá cuenta con 6.6 mil millones de barriles. Sumadas las reservas de los tres países apenas llegan al 6% de las reservas mundiales de petróleo. Incluso sumando las reservas de Centro y Sudamérica, todo el continente americano cuenta con el 15% de las reservas totales de petróleo en el mundo. Atendiendo a esa estrategia continental petrolera y energética en general de Estados Unidos, los gobiernos desde De la Madrid hasta el de Fox han seguido una política petrolera y energética que ha llevado a la disminución acelerada de las reservas de petróleo de nuestro país, y gran parte de esas reservas han ido a parar a los Estados Unidos. Hoy día más de la mitad de la producción de petróleo de México va a los Estados Unidos, atendiendo a las necesidades de petróleo del vecino del Norte.
La necesidad Estados Unidos de petróleo importado se ha ido agravando: mientras que en la crisis de 1973 Estados Unidos importaba el 34.8% de todo el petróleo que consumía para el año 2000 estaba importando casi el 52%. Y como todos saben Estados Unidos ha seguido una política de conservar las pocas reservas que tiene y consumir el petróleo de los demás países ya que él solo consume más del 25% de todo el petróleo que se consume en el mundo; esto solamente en petróleo, si vemos en materia de gas la situación de Estados Unidos también es sumamente difícil y también le lleva a realizar esa política de control geoestratégico de las reservas de gas. El grueso de estas reservas se encuentran ni más ni menos que en el Medio Oriente, con alrededor del 36% de todas las reservas mundiales del gas y en Rusia con más del 30%. Estados Unidos considera la dotación, tenencia y abastecimiento seguro como una política de seguridad nacional y la planeación para contar con ese abasto energético lo hace a largo plazo, para asegurarse que en los próximos 20 años va a tener los recursos energéticos que requiere su alto consumo de energía. La política energética presentada ante el senado de su país por el presidente Bush en el 2001, presenta los mapas de las cuencas petroleras y del gas de México, por lo se ve Estados Unidos cuenta y ha contado (como propios casi) los recursos energéticos de México.
En esta coyuntura de guerra con Irak, se anunció casualmente en México, que se habían descubierto 2,700 pozos y que con éstos se duplicarían las reservas, los expertos cuestionan esto, dicen que un aumento de tal naturaleza no puede darse de la noche a la mañana porque para duplicar las reservas se tienen que hacer inversiones enormes como cuando el auge petrolero, la explicación a ello puede ser decir que ya tenemos más reservas y estamos en condiciones de elevar las exportaciones a los Estados Unidos.
Yo diría que la invasión a Irak tiene varios objetivos. En cuanto al petróleo, podemos ver como están distribuidas las reservas de petróleo en el mundo. El grueso de las reservas mundiales de petróleo está precisamente en el Medio Oriente, donde se ubica el 67% de las reservas probadas del planeta. De ahí el interés geoeconómico, político y estratégico de Estados Unidos en esa región del mundo.
Irak es clave para reforzar el control de las reservas petroleras del Medio Oriente y del mundo, empezando por las del propio Irak que tiene de 110 a 120 mil millones de barriles de petróleo de reservas probadas, 112 500 millones de barriles según INEGI, (aunque se mencionan cifras más elevadas). Si comparamos con las reservas probadas de petróleo de México que, según los datos más optimistas, ascienden a alrededor de 24 mil millones, ya se imaginan la importancia que tiene, y si comparan con las de Estados Unidos pues se cuadruplican simplemente las reservas de este país. Irak es clave para controlar las reservas de petróleo y gas del Medio Oriente, vale decir las reservas del mundo.
Otro punto importante en el análisis es observar el comportamiento de los países que abastecen de petróleo a Estados Unidos, pues los cuatro primeros son Canadá, Arabia Saudita, Venezuela y México. Ahora veamos quienes son sus aliados de Estados Unidos dentro de la OPEP, Arabia Saudita, Emiratos Árabes y Kuwait, el grueso de estas reservas están en la OPEP y la política de Estados Unidos ha sido de tener aliados, incluso éstos, ahora, le plantearon a Sadam Hussein de que se fuera para evitar la guerra. Sin embargo la estrategia de Estados Unidos no se ha reducido a eliminar a Hussein. El caso de Venezuela va en el mismo sentido, el ataque continuo al gobierno del presidente Chávez. Hay distintas formas de intervención.
Los países de la OCDE que están un tanto divididos porque los 24 países en total tienen apenas el 8.1% de todas las reservas de petróleo y los países de la Unión Europea tienen un serio conflicto geoestratégico.
El interés ahora que puede deducirse fácilmente es que en el caso de Inglaterra y España sus empresas transnacionales tuvieran una participación directa, primero en las reservas de Irak y después en el resto de las reservas porque, este ataque a Irak no fue solo para quedarse con sus reservas, sino porque Irak es clave para el reposicionamiento de Estados Unidos en la región para imponer su nuevo orden mundial, un posicionamiento de los Estados Unidos más directo sobre todas las reservas del Medio Oriente y claro, dentro de los principales tenedores de reservas de gas y petróleo es Rusia, y habría que observar con cuidado cuál va a ser el movimiento que haga este país en esta coyuntura de guerra.
El reposicionamiento de Estados Unidos en Medio Oriente y Asia Central es una pieza clave en el nuevo orden que impondrá al mundo. Ha anulado a instituciones, como Naciones Unidas, surgidas al término de la Segunda Guerra Mundial que fueron conformadas de acuerdo a una distribución de poder que hoy ya no existe. Estados Unidos traza su estrategia del nuevo orden considerándose la potencia hegemónica mundial indiscutible por el poder de las armas. Ese nuevo orden requiere del petróleo y del gas.
Concluyo, creo que las economías del mundo actual, simplemente, sin petróleo no funcionan y cada vez más el gas natural ha venido cobrando importancia, dado que toda la generación eléctrica se produce a partir de éste por problemas de contaminación, a fin de sustituir el carbón y el combustoleo, diesel, etc. A pesar de que ya hubo una crisis energética los hidrocarburos aún siguen siendo los energéticos predominantes, no obstante existir la posibilidad de desarrollo de otras tecnologías alternativas, su impulso se ve frenado por el interés y el poder de esas grandes corporaciones transnacionales, las más poderosas son de Estados Unidos, las que siguen sometiendo al mundo a la utilización de estos hidrocarburos altamente contaminantes y destructivos del medio ambiente.
|