La sorprendente victoria del PSOE: ¿Victoria del terrorismo?


Tras la sorprendente y contundente victoria del Partido Socialista Obrero Español en las elecciones generales españolas, que todos los observadores califican de verdadero vuelco electoral, comienzan a ponerse de manifiesto algunas de las implicaciones y consecuencias que este cambio en el panorama político español va a tener en la escena internacional.

Cualquiera que sea el análisis que se haga del resultado, parece evidente que la mala gestión de la información- la manipulación, incluso- que el gobierno del Partido Popular hizo tras el brutal atentado terrorista del 11-M y, en general, la falta de transparencia y la arrogancia y desprecio a la opinión pública con que el gobierno saliente abordó su apoyo a la guerra de ocupación de Iraq, han estado en la base de este cambio de actitud del electorado. Por tanto, una primera constatación es que los españoles desean cambios sustanciales en materia de política exterior y formas y modos de gestión de la política en general menos autoritarios y más transparentes.

La prueba más notoria de este cambio deberá ser la posición respecto de la crisis de Iraq. El candidato socialista había defendido durante toda la campaña la retirada de las tropas del contingente español el próximo 30 de junio, si no hay una nueva resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que otorgue mayor peso a la ONU en el proceso de rehabilitación posbélica y de construcción de la paz y que, por tanto, clarifique y legitime la presencia de tropas españolas bajo mandato ONU. Dicha resolución que parecía impensable hace algún tiempo, podría ahora abrirse paso con un George W. Bush acosado por un fuerte candidato como John Kerry y con un Tony Blair que ha visto como se "pelaban las barbas" de su aliado Aznar. La imagen de España en el Consejo de Seguridad ha quedado seriamente dañada tras la increíble y deshonesta posición de nuestra diplomacia, presionando por incluir una mención a ETA en la Resolución 1.530 de condena de los atentados del 11-M. Este hecho, sin precedentes en la historia de la ONU, que podría llevar a aprobar una corrección de la citada Resolución, puede, sin embargo, redundar en una mayor apertura de algunos miembros del Consejo hacia las posiciones del próximo gobierno español, distanciadas de los torpes y mezquinos planteamientos de la Ministra Ana Palacio. El próximo gobierno socialista debería llevar la iniciativa en el Consejo para conseguir la aprobación de una nueva resolución que amplíe el contenido del mandato de la ONU en Iraq y no esperar a que otros inicien el procedimiento. La posición de Estados Unidos y del Reino Unido en este tema no ha cambiado un ápice desde la última resolución, pero el tiempo juega ahora a favor de las tesis de Zapatero. El problema no es sólo el de la retirada de nuestros efectivos militares, sino el de cómo se concibe la participación de la ONU en un proceso de democratización y reconciliación que debe conseguir unas elecciones democráticas cuanto antes. En cualquier caso, de no conseguirse una nueva resolución en esa línea, las tropas españolas, que nunca deberían haber participado en Iraq, debieran volver inmediatamente.

También en el ámbito europeo el cambio de gobierno español puede tener positivas repercusiones, por lo que supone el fin de la posición de bloqueo que el gobierno Aznar tenía respecto de la futura Constitución, si no se mantenía el sistema de voto acordado en Niza. Tanto Francia como Alemania y la propia Irlanda, actual Presidencia de turno de la UE, han saludado el cambio en España, y Polonia, que junto con España abanderaba el bloqueo, se ha apresurado a manifestar una mayor flexibilidad en su posición. Ello abre la posibilidad a que, incluso durante este semestre que todo el mundo consideraba "perdido" para la construcción europea, pueda avanzarse. La única duda ahora es Italia, donde todos los medios ligados al omnipotente Primer Ministro Berlusconi han presentado la victoria socialista como el triunfo de Al Qaeda y fruto del voto del miedo. Respecto al Reino Unido, su posición va a estar cada vez más aislada en el ámbito comunitario y los medios británicos no han dudado en calificar lo sucedido en España como una "brutal lección" para Blair. El desinterés de Balir en el proceso de construcción europea y, en especial, de una política exterior y de seguridad común es algo más que una incógnita.

Pero aunque Iraq y construcción europea sean los aspectos más visibles y urgentes de la nueva acción exterior española, otros componentes de ésta deben verse positivamente afectados. Así tendrá que ocurrir con América Latina, donde debe pasarse de un planteamiento que ha tenido mucho de retórica de hispanidad y de énfasis en la cooperación cultural y en la diplomacia vacía, a otro de verdadera cooperación a favor del desarrollo, de apoyo a los procesos autóctonos de integración y a la mejora de la inserción del continente en un mundo globalizado. Y, por supuesto, de profundización en la democracia y de apoyo a la paz, sobre todo en países como Colombia.
En el caso del Mediterráneo y Oriente Medio, aunque haya mucho de continuidad, ya que aquí las discrepancias entre los partidos españoles han sido menores, si es previsible un incremento de la labor de la diplomacia española, sobre todo si se confirma el nombramiento de Miguel Ángel Moratinos como futuro Ministro de Exteriores.

Por último, pero no menos importante obviamente, el próximo gobierno deberá redefinir nuestra relación con Estados Unidos, recuperando una relación transatlántica basada en el respeto mutuo y no en el provincianismo seguidista y acomplejado del periodo de Aznar, y dar un fuerte impulso a los foros multilaterales como las Naciones Unidas y la Unión Europea. En todos esos foros la prioridad fundamental tras la masacre ha de ser unir fuerzas para la lucha contra el terrorismo. Las experiencias de Afganistán y de Iraq deben servir para evitar repetir el que la supuesta guerra contra el terror nos lleve a recuperar algo más viejo y conocido, el terror de la guerra.

 

<<anterior

unach
ir al índice
Imprimir
ir arriba

 

Hosted by www.Geocities.ws

1