Efectos de la guerra sobre el gobierno mundial


Cuando la voz de un enemigo acusa, el silencio de un amigo condena.
Anónimo

La Liga de Naciones fue creada luego de la Primera Guerra Mundial para evitar el surgimiento de una nueva guerra. La clara derrota y la división de una nación llevaron al estallido de una Segunda Guerra Mundial. Hay que decir que la Liga de Naciones socavó su propio poder al desestimar la ocupación de Abisinia (Etiopia) por parte de Benito Mussolini, y la de Austria y Checoslovaquia por parte de Adolfo Hitler. Con la caída de Varsovia en Polonia, ya no quedaba tiempo para que la Liga reaccionase y así estalló la Segunda Guerra Mundial.

La Organización de las Naciones Unidas fue creada después de la Segunda Guerra Mundial para impedir el estallido de una Tercera Guerra Mundial. Muy pronto, el Consejo tuvo una fuerte sacudida con los hechos de la Guerra Fría, cuando el mundo se volvió bipolar. Ese período mantuvo cierto equilibrio hasta el colapso del bloque soviético, que permite a Estados Unidos ejercer su control sobre todo el mundo.

La ONU ha sufrido muchas y diversas crisis, sobre todo en Medio Oriente, debido al doble discurso que ha adoptado en sus convenciones internacionales. Si bien es evidente que Israel ha violado todas las leyes y resoluciones internacionales con el apoyo político de Estados Unidos, el sistema mundial no ha tenido la capacidad para aplicar resoluciones internacionales a fin de proteger a los civiles e impedir que se violen los derechos humanos. Sin embargo, el sistema mundial utilizó todas las medidas posibles en Irak, Libia, Sudán e incluso en Europa -en la ex Yugoslavia-, a fin de implementar resoluciones internacionales.

Una de las mayores derrotas de la ONU fue su incapacidad para enviar una comisión a investigar las masacres de Jenin, en Cisjordania, el año pasado. La decisión de mandar un Comité de Investigación fue cambiada por la de enviar un comité de inspección de la verdad con la participación de funcionarios israelíes.

Las acciones del comité quedaron suspendidas cuando el gobierno de Israel le prohibió operar en Cisjordania, a menos que cumpliera con condiciones preestablecidas que hacían imposible cumplir con la misión. El comité fue disuelto, el secretario general renunció y la decisión de investigar fue cancelada.

El silencio de la ONU respecto de las recurrentes violaciones de los derechos humanos que se producen en Israel con el apoyo incondicional de Estados Unidos, por un lado, y la decisión del gobierno estadounidense de iniciar una guerra contra Irak sin el apoyo de la ONU, son el prologo de un colapso esperado en el orden internacional y, por consiguiente, en todo el sistema mundial. Las consecuencias de algo así son incalculables e inconcebibles.

Además, hay que mencionar la ausencia de consenso respecto de la guerra que tiene un impacto crítico sobre organizaciones como la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la Unión Europea, cuya unidad y operatividad están siendo sometidas a prueba. Esto fue expresado por el secretario de Defensa, Donald Rumsfield, según el cual Europa occidental es la "vieja Europa" que lucha por mantener sus antiguas colonias. Según Rumsfield, sólo quedan esperanzas en el futuro de Europa oriental. La Liga Árabe también sufrirá consecuencias graves debido a su incapacidad para asumir una postura clara contra la guerra, en armonía con la posición política de los pueblos que la componen.

El estallido de la guerra en Irak significa para Israel una excelente oportunidad para fortalecer su ilimitado control sobre la región, luego de la destrucción del sistema de sus vecinos que ha constituido desde siempre una amenaza a su existencia. El gobierno israelí ha pedido a Estados Unidos que derrote a todos los gobiernos árabes que apoyan el terrorismo, Particularmente Irak, Siria, Libia, Irán y Yemen. Israel ha expresado constantemente su deseo de una guerra intensiva, rápida y destructiva, insistiendo en que, por su parte, adoptará medidas defensivas dentro de sus fronteras, preparado ya para unirse a la coalición en cualquier momento.

El fracaso de los sucesivos gobiernos de Israel a la hora de terminar con la Intifada y la imposibilidad de encontrar soluciones que evitaran la ocupación israelí de la mayor parte de la Franja de Gaza y Cisjordania ponen en jaque su propia existencia. El enfrentamiento con un pueblo que lucha por su liberación como nación no es ni será tan exitoso como se espera.

Ariel Sharon lanzó su primera campaña electoral con la promesa de derrotar a la Intifada en 100 días y luego crear un Estado Palestino que responda a sus propias leyes.

En el punto muerto en el cual se encuentra hoy Israel, es cada vez más importante alterar la naturaleza de su guerra con los palestinos convirtiéndola en una lucha de religiones y aprovechando así lo ocurrido el 11 de setiembre como pretexto.

El gobierno de Estados Unidos de manera fallida ha intentado encontrar soluciones al conflicto entre palestinos e israelíes, enviando diversos emisarios de paz.

Con esta guerra contra Irak, Estados Unidos comienza a poner en práctica su nuevo proyecto para Medio Oriente, de importar a la región los modelos de democracia liberal y de economía de "libre mercado", considerando que esto significaría "modernizar" a los países árabes, partiendo del modelo "occidental" en la región: Israel. Se trata de instalar la "guerra de civilizaciones" en el corazón del Medio Oriente. Las tentativas de derrumbar a los gobiernos de de Hussein y de Arafat hace parte de la obsesión actual de que la misión de Estados Unidos es "modernizar", "democratizar" e introducir el capitalismo de mercado en el conjunto de la región, comenzando por Irak y por Palestina, para después, sea por presión y por amenazas extender esa mancha de "civilización" desde dentro de la "barbarie" del mundo árabe, con bases militares en la frontera de Irán, Arabia Saudita, Kuwait, Siria, Turquía y Jordania.

En este contexto, los palestinos y los árabes están inquietos ante la posibilidad de que el gobierno de Israel y sus integrantes de línea dura cometan masacres y desplacen a más palestinos. El desplazamiento de palestinos ha estado siempre en la agenda israelí, como manera de prevenir el peligro demográfico palestino. En caso de producirse desplazamientos palestinos, entraría en juego el status quo militar de las fronteras con Siria y Líbano, lo cual comprometería aún más el delicado equilibrio de la región.

Estados Unidos dispone de superioridad militar suficiente para teóricamente imponer una guerra de corto plazo, pagando un precio relativamente bajo por actuar sin las condiciones políticas básicas para una intervención de ese tipo, no importando el número de víctimas. Internamente estará iniciada la campaña electoral para la reelección del actual presidente, al finalizar el próximo año.

Tendrá revitalizado el clima histérico de país sitiado por los "terroristas" que le ha rendido tantos frutos.
Externamente, en caso de que pueda resolver favorablemente esta guerra, Estados Unidos habrá conseguido transformar la fuerza en argumento, con la llamada "comunidad internacional o gobierno mundial" adhiriéndose o adecuándose el mundo a los intereses y a la acción belicista estadounidense.

El mundo será más inestable y no menos, porque ésta es la primera de una serie de guerras y de demostraciones de uso indiscriminado de fuerza y de desprecio por cualquier legalidad internacional.

Habrá surgido así un nuevo imperio. Este nuevo imperio estadounidense del siglo XXI combina elementos de dominación colonial ideológicos y económicos, como ya hizo con Afganistán y pretende hacer con Irak, pretendiendo construir un imperio global centrado en su indiscutible superioridad militar.

Todo esto está articulado con valores liberales, políticos y económicos, incluidos derechos humanos y libertad de expresión. Cae así, con el modelo económico neoliberal que generaliza que "todo se compra o todo se vende", la farsa del liberalismo como sistema político e ideológico que pretende encarnar la libertad, a la democracia y a los principios de acción multilateral. Por el contrario es evidente que con esta forma tan particular de operación de los norteamericanos más se disemina la discriminación, el desprecio de la ley y la dominación de los más débiles.

Cuando los ricos se hacen la guerra, son los pobres los que mueren.
Jean Paul Sartre

Ha llegado la hora de otro mundo, de otra política, de otra economía, de otra cultura, de otros valores, que apunten hacia el renacimiento del humanismo y de la solidaridad. Estados Unidos, hijo directo del "milagro" privilegiado del capitalismo, exhibe sus entrañas y expone los límites de una sociedad donde triunfa el más fuerte y el más rico.

 

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