Este es un
compilado sobre sus opiniones y las opiniones de
los demás sobre Luca. También podrán encontrar
una entrevista radial realizada poco antes de la
muerte del músico italiano.
Empezó cantando en inglés y después
comenzó a fascinarse con el idioma,
había palabras con gran relación con la
lengua como ¨Yacireta¨ que luego incluía
en sus letras a propósito.
La presencia de Luca en el escenario era
algo así como ¨mirá como es estar
tranquilo y gozar lo que hago¨.
Haciendo reagge me parecía muy parecido
a Bob Marley, cuando un artista es un
técnico puede fácilmente tomar algo y
lograrlo.
La enseñanza de él era poder militar
todos los días de su vida, in que ningún
cambio de la fama le produzca efecto, él
seguía cocinando sus fideos que le
gustaba, ser amigo de todo el mundo, eso
es ser una manera de ser socialista en
serio, no estar en un bar y después
refugiarse dentro de una casa siempre.
Luca dio vuelta la historia del rock
nacional, lo renovó, le dio aire, era
una música que los pibes de barrio
podían sentir. Era música que tenía
contenido, no eran largas letras con
largas teorías como venía siendo, todo
se estaba viniendo tan serio y de golpe
el pelado decía ¨La rubia tarada,
aburrida¨ Pah!!!!, era un golpe.
Como persona, no era músico de rock, ni
era artista, era un flaco de la calle.
Se volvió uno más de la calle, se volvió
un loco de la calle y eso le permitió
ser rock argentino, más argentino que
luca prodan no hay.
Era un tipo que leía los poemas de
Fasolini, que conocía la filmografía de
Felini, que sabía de arte, cultura,
sensibilidad, de estar atento, viajar
por el mundo, de ser creativo, no era un
¨eh loco aguante fierita...¨
El rock para él era una especie de
endocrismo particular en la primera
época, antes de Sumo. Esos temas que
grabó en Córdoba eran muy personales,
muy censillos y muy lindos.
Hay cosas que son difíciles de hacer si
no estás en el lugar indicado para
hacerlas y Luca cayó muy bien acá en
Argentina, en un momento en que Luca
necesitaba sacarse de encima todas esas
cosas (sus problemas con la heroína).
Para mi era como un poeta, como Lou
Reed, que escribía canciones de rock.
Si había alguien que luchaba para que el
grupo fuera un grupo era Luca. Era un
hincha pelotas con eso, éramos todos
iguales. Terminábamos un show, él se
sentaba en el piso y hacía 6 paquetitos
de plata, todos iguales. El tipo tenía
una actitud que el grupo era el grupo.
Siempre fuimos muy underground,
estábamos fuera del negocio de la
música. No era un grupo que la gente iba
a ver, se había corrido la bola que
había que ir a ver a Sumo. Sintetizaba
un poco la locura narcotizante de esa
época, la gente estaba re loca e iba a
ver al grupo re loco, por que no hay
nada peor que estar re loca e ir a ver
un grupo totalmente caretea.
Sumo siempre fue un grupo de rock, por
eso Luca siempre quería que nos
diferenciáramos de la cosa dark, tipo
Soda Stereo, quería mostrar que el grupo
era otra cosa, de echo nos vestíamos de
otra manera, era un grupo casi
industrial en relación a lo otro que era
pop.
Cuando yo volví de España, luego de 3
años, Luca era enorme. Por la
Panamericana decía ¨Luca not dead¨ y no
lo podía creer.
El representante de sumo, que era Moya,
no me lo daba. Le parecía degradante que
tocaran en Cemento a pesar de que
Cemento se fomentó, no empezó de cero.
Sumo no marcó una generación, Sumo creó
una generación. Es lo mas importante que
existió en el país. A mi no me gusta
ningún grupo, el único que me gusta es
Sumo. Luca es como Gardel.
Sumo fue una revolución. Era una música
divertida, te pegaba, las letras eran
impresionantes. Antes de Sumo todo era
muy depresivo, la soledad, todos los
mitos de rock ingenuos.
Todo el mundo comentaba que Luca era
erótico sobre el escenario, sobre todo
las minas. Y vos lo mirabas y decías
¿como erótico? Sin embargo el tipo con
unos equipos de porquería, con lo peor
que he visto en mi vida, sonaba como la
puta madre.
Nunca conocí a alguien que le importara
menos lo material que a Luca, le
importaba un huevo, sabía que se iba a
morir que eso era lo de menos. Incluso
nunca puso los temas a su nombre, los
hacía firmar a todos, no cobró la guita
en SADAIC. Creo que Luca era un
marciano.
El tipo vino acá de pedo, al principio
no hablaba el idioma, para entender la
realidad la tenía que traducir adentro
de su cabeza, entonces tenía una rara
distancia con todo. Luca vivió como un
mendigo en la ciudad, la ropa sucia,
rota, en ojotas, con el pan y el
queso... y llenaba Obras. Él podía
llenar viernes y sábado el estadio Obras
con 10.000 personas adorándolo y el
lunes estar durmiendo en el portal de
una casa en San Telmo o andar dándole de
comer a las palomas en Plaza de Mayo.
Mucha gente no lo conocía, no era
televisado, no lo dejaban entrar a los
recitales donde él mismo era figura,
porque llegaba con el público, en
colectivo. Luca podía irse del
escenario, hacerse el dormido, o subir
con un bolsito tipo mochila, con todas
sus pertenencias y ponérsela a revisar.
Sumo tenía un pequeño conjunto de ideas
con las cuales ir por la vida. No
estaban en ninguna agencia grande de
rock, no tenían relación con el sello
que los contrataba, organizaban sus
espectáculos casi autogestináriamente.
Había bandas y bandas en el Buenos Aires
de los `80. Ninguna me volaba la cabeza
a parte de Riff, en vivo. Sin embargo,
salvando las distancias musicales que
existían, Sumo tenía la química justa
para impactarme a nivel musical cuando
los tenía en frente.
Luca no hablaba pavadas. La tenía muy
clara. Es como cuando vos vas a un
colegio industrial y te enseñan análisis
matemático. Si de pronto te cambian a un
comercial, te cagás de risa de las
ecuaciones boludas. Eso pasaba con
Prodan. Con su equipaje de cosas
podridas que se trajo de Inglaterra,
aquí, en Buenos Aires, resultó ser un
adelantado en nuestra época. Es por eso
que en ese momento, a la gente, le
resultaba muy difícil cazar los mensajes
del tipo.
Por ejemplo: un día luca le dijo a la
gente ¨boludos, en lugar de gastar guita
y venir a verme, porque no se compran
libros¨. Tal vez, en ese momento, la
cosa no se entendió. Sirvió como una
rampa directa para hacer quilombo. Hoy,
luego de su muerte, ese tipo de cosas se
interpretan literalmente. ¨Vayan y
cómprense libros...¨
Que decía el?
1- Para la ley
italiana yo soy un enfermo mental. Cuando me
quisieron meter en la colimba dije NO. Por
eso estuve preso dos veces en la cárcel
militar hasta que me agarró un médico y me
dio el artículo 28b que quiere decir que sos
un enfermo mental. El 28a era puto y el 28c,
drogadicto. A mi me pusieron el 28b y me
avisaron que a partir de ese momento no iba
a poder votar más ni laburar en empleo
público. Me cague de risa... Que éxito!!!
2- Yo viví
siete años en Londres y tuve que dejar todo
y venirme porque la heroína me estaba
matando. La heroína es la mamá eterna, es
como el útero que te protege. Con ella no se
jode, por algo es la segunda droga en
importancia, la primera es el PODER.
3- Manejar el
poder es como manejar explosivos... te podés
hacer mierda vos mismo.
4- El ser
humano es un bicho feo, malo y para peor
piensa más que los animales.
5- Alguien me
preguntó: ¿Que es Sumo?. es una pregunta
estúpida...
Es como preguntar, ¿Que es un zapato?. Que
carajo respondés?.
Entonces yo le dije: Sumo es algo que hace
tu abuela cuando no tiene nada que pensar.
6-
Particularmente prefiero el bidet, pero para
sonarse la nariz el bidet mata.
7- Si tirarse
un tiro estaría de moda, todos los conchetos
se matarían.
8- A Sumo le
gustaría poder brindar felicidad y
diversión, pero no me gusta hacer
proselitismo. En cuanto a decirle a la
gente, creo que lo mejor sería decirle que
se respeten unos a los otros, pero es medio
idiota, por lo imposible que resulta.
9- Cuando
nosotros comenzamos a tocar en 1981, no
pensamos en nada, solo nos pusimos a tocar.
Yo tenía plata y nunca nos relacionamos con
las grandes empresas; ellaas nos llamaron a
nosotros. Siempre nos mantuvimos muy aparte
de todo porque no formamos parte de la
farándula del rock que, aunque a mi no me
guste, existe.
10- Es distinto
tocar en un pub, en donde la gente te ve la
cara y ve que sos de verdad, a tocar en un
gran estadio, en el que ve a un pelado
haciendo pavadas. Yo creo que la pérdida
escencial esta dada por la falta de contacto
social con el público, que, por ejemplo,
teniamos en el Einstein. Ahora,
inevitablemente, no puedo mezclarme entre la
gente porque me bombardea con las preguntas
tontas y los autógrafos.
11- After
Chabon me gusta más que los discos
anteriores porque no hay ningún hit obvio.
Fue muy sincero. A mi no me importó seguir
siendo famoso. Yo dije: mirá, nosotros somos
buenos. Nos hicimos nuestro público antes de
que salga el primer disco. La onda es la
misma, no cambió. Entonces, ¿porque hacer
una ¨Rubia tarada¨ aproposito y ponerle ¨La
morocha boluda¨ así la compran todos los
rubios? Hacemos lo que nos sale y nos sale
bien.
12- El colegio
donde me mandaron es un gran rollo mio, allí
me enseñaron mucho, pero al mismo tiempo
aprendí que la sociedad quiere que seas una
marioneta: cuanto más famoso y mejor es el
colegio, más marioneta vas a saliro si no,
más loco. Yo salí loco.
13- Acá ¨La
rubia tarada¨ pegó y yo se porque. No la
hice para que pegue pero le pegó a todos los
negros. Viste aquellas rubias con tanga que
van por la playa en Villa Gesell o en Punta
del Este con la cola afuera y no cogieron
nunca ni saben coger...
14- A mi me
tienen miedo (refiriéndose al público).
Saben que puedo hacer cualquier cosa en
cualquier momento. Si yo veo a alguien que
tira algo, me tiro del escenario, lo voy a
buscar y le fucking rompo la cara. Por ahí
el me la rompe a mi.
15- Yo me visto
como un tipo que puede saber karate, estoy
pelado porque da miedo, tengo estos anteojos
porque no se me ve la mirada y eso
atemoriza. Soy un tipo raro, no soy normal y
la gente tiene prejuicios y me vienen a
romper las bolas. Si me ven así no me
molestan. Es una defensa sin tener que
pegar.
16- Si agarrás
un ¨Cantarock¨ hay un tema de Fito Páez que
tiene como catorce acordes y, al lado, uno
de Sumo con uno: ¨MI¨ .
Fuck you y tus acordes.
Esta
es una entrevista poco conocida que el
líder de Sumo concedió a Néstor Nardella
días antes de su muerte, a fines de
1987. Luca preparaba un recital de fin
de año en Cemento, que no se llegó a
realizar ya que murió el 22 de
diciembre. Tampoco llegó a cobrar una
importante suma de dinero por derecho de
autor. En esta charla, Luca da su
personal visión del rock nacional.
- Luca, ¿cómo es la nueva gira que están
por hacer con Sumo?
- Parece que vamos a ir a Brasil con
Charly García, eso lo leí en Clarín...
(risas) Por ahí vamos a ir C6rdoba, por
ahí Chile. A mí no me importa mucho, yo
no soy un tipo que va a la grabadora.
Ahora tengo 50 centavos, pero no es por
falta de laburo, es por falta de
voluntad mía. Yo podría tener 60.000
ahora, pero no cobré lo de SADAIC. Pero
hoy voy a cobrar 9.000 australes,
entonces soy un hombre feliz.
- ¿Están puliendo los temas para el
nuevo LP?
- Si, estamos haciendo eso. Yo no hago
nada en este momento, hice unas cosas
pero, la verdad, estoy muy perezoso en
estos días. Pero no importa, yo, si
quiero, en una semana puedo hacer todo.
Lo que pasa es que vivo acá, lelos del
estudio, y los otros viven a una cuadra.
Yo tengo que tomar un subte, después un
tren, después caminar. Y ellos tienen
que caminar una cuadra, ¿entendés?
Aparte, no me importa mucho en este
momento. Lo vamos a empezar a grabar en
febrero, marzo. Entonces hay tiempo, no
hay apuro.
- Ahora que les llegó la fama, ¿qué
hacés para que a los Sumo no se les suba
el éxito a la cabeza?
- Y, yo les doy el ejemplo. Yo soy un
tipo sencillo, vos ves ahora cómo vivo,
me gusta vivir así, me gusta tratar bien
a la gente. Y no tolero trabajar con
gente mala, pesada, o viva. Si hay un
plomo que se hace el vivo o que afana,
que no trabaja bien y no es respetuoso a
la gente, yo lo voy a retar. Eso yo
hago, más que nada poner el ejemplo. Yo
a veces quedé durmiendo en el piso del
micro, volviendo de Viedma, ponele,
porque los otros asientos están
ocupados. Yo podría hacerme el déspota y
echar a uno de los ayudantes de las
luces, decir "yo soy el cantante Luca
Prodan, salí del asiento que yo lo
quiero". Al final no me importa, porque
la pasé mejor en el piso.
- ¿Qué opinás de la historia del rock
nacional?
- Cuando yo vine acá, no hablaba
castellano... y al principio, la verdad
que me parecía ridículo el rock en
castellano. Y después, como fui
entendiendo castellano... Mirá, la
mayoría es copiado de otras cosas y eso
a mi no me gusta. Pero... Manal, por
ejemplo, a mí me gusta, hacen un blues
bastante crudo pero tienen letras bien
de Buenos Aíres, es bien de acá.
Spinetta me parece rebuscado, todos
dicen "las letras matan" pero nadie
entiende lo que está diciendo... Y ahora
no me gusta, todos esos arreglos con
ochenta cambios de acordes, que al final
no dicen nada. Por ahí me gusta más su
primera época. Me gustó su disco de
viejos temas, Kamikaze, había cosas más
sencillas. Y de lo de ahora, Soda Stéreo,
me parece que ellos la hicieron bien (se
ríe)... pero yo ahorro el maquillaje y
el peinadito raro y todo eso, eso es
rebuscado también. Virus no me gusta
para nada, me parecen totalmente fríos.
Cualquiera puede comprar un teclado, un
secuenciador y una batería electrónica,
y puede hacer música. Pero si yo le doy
una guitarra criolla a Federico Moura y
le digo "pelá algo que me mueva el
corazón", no pasa nada, ¿entendés? Lo
mismo puedo decir de Gustavo Cerati o de
Miguel Mateos. Ellos quieren ser
famosos, tener minas, guita, yo no
quiero nada de eso. Yo siempre tuve
mujeres, siempre tuve mi guita -de otras
maneras-, pero si me das una criolla, yo
te pelo algo, ¿entendés? Es la
diferencia entre ser un músico que tiene
la música en el corazón, como Mercedes
Sosa o Atua... ¿cómo se llama? Atahualpa
Yupanqui, o ese que es medio grasa, pero
también tiene la música en el corazón,
Jaime Torres. A mí dame esos tres y no
los tres rockeros que yo te conté antes.
La música es sentirlo, no "querer ser
músico": serlo.
Néstor Nardella
Mañana
sale Perdedores Hermosos, el segundo
disco con material inédito del líder de
Sumo
Luca Prodan cada día
canta mejor
Son 10 canciones
grabadas entre 1981 y 1983 en
Traslasierra (Córdoba) y en Hurlingham,
que muestran a un Luca lúcido y
bucólico. Participan los ex Sumo Arnedo,
Sokol, Daffunchio y Pettinato.
Sergio Marchi
A un año de la aparición
de Time, Fate, Love (Tiempo, destino,
amor) y a pocos días de cumplirse los 10
años de su muerte, se lanza mañana
Perdedores hermosos, un disco que
compila material inédito que Luca Prodan
grabó entre 1981 y 1983, allá donde todo
comenzó: en Traslasierra, Córdoba; y en
Hurlingham, provincia de Buenos Aires.
De
alguna manera se puede ver en Perdedores
hermosos una continuación de Time, Fate,
Love, que abrió oficialmente el archivo
guardado por Timmy McKern, el amigo que
le ofreció a Prodan en su casa de
Córdoba una vía de escape de su prisión
heroinómana. Luca llegó con cabello,
esperanza y un bagaje musical que
reflejaba a un europeo con exquisito
paladar al que le hizo honor en estas
grabaciones, interpretando Billy, de Lou
Reed, Soul love (Amor del alma), de
David Bowie, y Solid Air (Aire sólido),
de John Martyn.
Pero
lo que más abunda en Perdedores hermosos
son las propias canciones de Luca,
algunas de ellas compuestas en
colaboración con los que serían sus
compañeros en Sumo: Germán Daffunchio,
Alejandro Sokol y Diego Arnedo. A ellos
se les suma en dos temas Roberto
Pettinato. En total son diez
composiciones en donde se respira un
aire campesino, bucólico y de total
distensión, que deja entrever la química
naciente entre los integrantes de Sumo.
Cuenta
Timmy McKern: "Por suerte estas
grabaciones caseras quedaron bien
conservadas. Se hicieron con una
portaestudio que Luca se trajo debajo de
la campera cuando volvió a Londres a
buscar equipos para tocar. Nunca pensé
que las íbamos a editar, pero cuando
salieron en un montón de piratas con un
sonido de mierda pensamos en que sería
mejor restaurarlas: si alguien quiere
escucharlas, que lo haga de la mejor
manera posible. Lo primero que hicimos
fue remezclar el material con Félix Vals
y Germán Daffunchio en nuestro estudio
de Córdoba. Después lo masterizamos".
Perdedores hermosos cierra el capítulo
cordobés y pre-Sumo de la historia
musical de Luca Prodan. Luego Luca y
Timmy se trasladaron a Buenos Aires para
conformar la versión definitiva de Sumo,
banda que debutó discográficamente con
la edición, independiente y en casete,
de Corpiños en la madrugada en 1983. El
disco tuvo un éxito inmediato. Dos años
más tarde, la banda firmó contrato con
Sony y editó sus tres álbumes
"oficiales": Divididos por la felicidad,
Llegando los monos y After Chabon. Tras
la muerte de Luca -ocurrida el 22 de
diciembre de 1987- salió un disco de
rarezas, Fever, y una buena cantidad de
compilados con grandes éxitos.
Simultáneamente comenzaron a proliferar
las grabaciones piratas de conciertos y
tomas caseras.
"De la
etapa de Córdoba -asegura Timmy- ya no
queda nada más. Sí existe un material
inédito grabado en ocho canales en
Buenos Aires, durante la última etapa de
Sumo. Pero todavía no sabemos si lo
vamos a sacar."
Entrevista
radial
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