Si
sueño por la noche
a ti te sueño.
Luciente la mirada
te contemplo.
Si miro a la penumbra
veo el negro
lucir de tus pupilas
con su fuego.
Adonde quiera mire
yo te veo
y cuando estoy contigo
parece que estoy ciego.
¡Qué luz más penetrante
dan tus ojos!
¡Qué místico reflejo!
Pensando que son míos,
si tú quieres,
me siento loco y ebrio.
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